Veneuela Comunicado contra intervención imperial

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Repudio al Errático Comunicado emitido por el Gobierno de Estados Unidos contra la Patria de BolívarPDFImprimirE-mail
Escrito por MPPRE   
COMUNICADO OFICIAL 1
COMUNICADO
Repudio al Errático Comunicado emitido por el Gobierno de Estados Unidos contra la Patria de Bolívar
La República Bolivariana de Venezuela repudia el insólito comunicado publicado por la Casa Blanca, el día de ayer 17/07/2017.
Se trata de un documento nunca antes visto, que por su bajo nivel y pésima calidad, dificulta la comprensión intelectual de las intenciones del país agresor.
Obviamente, el gobierno de Estados Unidos está acostumbrado a humillar a otras naciones en sus relaciones internacionales y cree que va a recibir como respuesta la subordinación a la que está habituado. El foso que el gobierno de Estados Unidos está cavando en sus relaciones con Venezuela dificulta una racional predicción de sus acciones para toda la comunidad internacional.
El gobierno de Estados Unidos muestra, sin pudor, su parcialización absoluta con los sectores violentos y extremistas de la política venezolana, partidarios del uso del terrorismo para derrocar a un gobierno popular y democrático.
La ruina moral de la oposición venezolana ha arrastrado al Presidente Trump a cometer una agresión abierta contra un país latinoamericano. No sabemos quién pudo haber redactado, ni mucho menos autorizado, un comunicado de tanta pobreza conceptual y moral.
El delgado velo democrático de la oposición venezolana ha caído, y revela la brutal fuerza intervencionista del gobierno estadounidense, el cual ha estado detrás de la violencia sufrida por el pueblo venezolano en los últimos cuatro meses.
No es la primera vez que denunciamos y confrontamos amenazas tan disparatadas como las contenidas en este insólito documento.
Hacemos un llamado a los pueblos de América Latina y el Caribe, y a los pueblos libres del mundo, a entender la magnitud de la brutal amenaza contenida en este comunicado imperial y a defender la soberanía, la autoderminación y la independencia, principios fundamentales del derecho internacional.
El poder constituyente originario está contemplado en nuestra Carta Magna y solo compete al pueblo venezolano. La Asamblea Nacional Constituyente será electa por el voto directo, universal y secreto de todas las venezolanas y todos los venezolanos, bajo la autoridad del Consejo Nacional Electoral como lo contempla nuestro ordenamiento jurídico. Es un acto de soberanía política de la República, nada ni nadie podrá detenerla ¡La Constituyente Va!
Hoy el pueblo venezolano es libre y responderá unido ante la insolente amenaza planteada por un imperio xenófobo y racista. El pensamiento anti-imperialista del Libertador se encuentra más vigente que nunca:
"Los Estados Unidos parecen destinados por la providencia a plagar la América de miseria en nombre de la libertad". Simón Bolívar
Caracas, 18 de julio de 2017

El tratado internacional de los pueblos para el control de las empresas transnacionales


12/07/2017 | Juan Hernández Zubizarreta

Prólogo

Confrontado con el megaproyecto de un complejo hidroeléctrico sobre sus territorios, el pueblo indígena Munduruku, de la cuenca del rio Tapajós en la Amazonía brasileña, rechazó la manera en que los agentes del Estado afirmaban cómo debía ser el proceso de Consulta indígena. Los Mundurukus organizaron una serie de reuniones donde estudiaron los presupuestos y contenidos de la Convención 169 de la Organización Internacional del Trabajo, interpretándola de acuerdo con los rituales y las costumbres de su cultura política ancestral. De este proceso resultó un Protocolo 1/ adoptado en la Asamblea Munduruku, donde afirmaron cómo debe ser un proceso de Consulta para que fuera reconocido por el pueblo indígena como libre, previo e informado. A partir de aquí, entregaron el Protocolo de Consulta al Estado brasileño 2/. El Protocolo, afirma el pueblo Munduruku, es ley. Lo que puede parecer un hecho aislado, es al contrario la expresión de una práctica social diseminada e incesante: los pueblos en todo el planeta construyen normas, de forma autónoma o en dialogo con el Derecho establecido, y reivindican el reconocimiento y la realización de derechos. El mismo Derecho establecido refleja las disputas entre estas prácticas contrahegemónicas de construcción social del Derecho y las fuerzas hegemónicas que buscan garantizar las bases reguladoras para la acumulación de capital y la concentración de poder político. Por ende, los derechos reconocidos no fueron otorgados a los pueblos por legisladores en parlamentos, son el resultado de luchas populares construidas por innumerables brazos y consciencias. Son también en razón de esto, trágicamente, objetivo de constantes ataques.
El análisis que nos regala Juan Hernández Zubizarreta ilumina la comprensión de uno de estos procesos donde fuerzas sociales de base popular se movilizaron para la construcción de un documento y proceso, el Tratado de los Pueblos, que es al mismo tiempo espejo e instrumento de luchas de resistencia y de construcción de alternativas frente al poder e impunidad de las empresas transnacionales.
La Campaña Global para Desmantelar el Poder Corporativo y Parar la Impunidad se lanzó en la Cumbre de los Pueblos de Rio+20 en junio de 2012, siendo heredera política de un proceso previo, condensado en las audiencias del Tribunal Permanente de los Pueblos, y realizadas en el marco de la red birregional Enlazando Alternativas. El Dictamen de la audiencia final (Madrid 2010) sistematizaba la magnitud de los desafíos expresados en los 48 casos presentados a lo largo del proceso. Se constataba que las políticas neoliberales habían no solo facilitado la concentración de poder económico y político en las manos de las empresas transnacionales, sino que habían constituido un entramado jurídico que les permitía vulnerar derechos humanos, de los pueblos y de la naturaleza de manera sistemática y con certidumbre de impunidad.
Desde la constitución de la Campaña Global y su lanzamiento, la lucha por el desmantelamiento de la arquitectura de la impunidad se ha establecido como eje fundamental de la red. Esto implica la resistencia a los Tratados de Libre Comercio y Tratados de Protección de Inversiones existentes y en negociación, pero también la reivindicación de la supremacía de los Derechos Humanos, del Derecho de los Pueblos y de los Derechos de la Naturaleza sobre los intereses de los inversionistas. La demanda por un instrumento vinculante de Derecho Internacional para responsabilizar a las empresas transnacionales es consecuencia directa de esta interpretación.

En sintonía con las tradiciones de construcción social del Derecho y con las urgencias y necesidades concretas de las luchas de resistencia a las violaciones y violencias brutales constitutivas del operar de las empresas transnacionales en los territorios, la Campaña jamás consideró que tal instrumento jurídico fuera regalado a los pueblos. Al mismo tiempo que reúne a movimientos, organizaciones y redes que lideran o apoyan las luchas de resistencias en distintos territorios, la Campaña organizó un proceso de redacción y consultas que dio lugar al lanzamiento del Tratado de los Pueblos en el 2014, como documento vivo y proceso político colectivo, anclado en las luchas populares.

Mientras el mundo profundiza en una marea conservadora de proporciones devastadoras, mientras se ponen en jaque los principios democráticos con la ampliación del dominio de las fuerzas privatistas; mientras tanto, en los territorios más diversos del planeta y en distintas escalas de acción, los pueblos se movilizan y resisten, construyen y viven formas alternativas de ser, saber y producir. Las fuerzas hegemónicas buscan silenciarlos. Sin embargo, se mueven.

Diana Aguiar. Asesora Nacional de FASE – Solidaridad y Educación (Brasil) y Doctoranda de IPPUR / Universidad Federal de Rio de Janeiro. FASE es miembro de la Campaña Global. De 2012 a 2015, Diana actuó en la facilitación global de la Campaña.
Notas
1/ Protocolo de Consulta Munduruku. Disponible en: https://fase.org.br/pt/acervo/biblioteca/protocolo-de-consulta-munduruku/
 

Emir Sader El futuro de Brasil depende siempre de Lula



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La derecha brasileña ha engendrado el golpe en contra de los gobiernos del Partido de los Trabajadores -PT-, pero ahora no sabe qué hacer con su gobierno. La izquierda ha producido a Lula y la derecha no sabe qué hacer con Lula.

La derecha no sabe si intenta seguir con Temer como presidente o si encara la delicada operación de sustituirlo. Muchos sectores da la derecha brasileña ya consideran a Temer un cadáver político, pero su mal olor no ha sido hasta ahora suficiente para que se genere una nueva unidad entre los golpistas para sustituirlo.

Con Lula la derecha tampoco sabe qué hacer. Puede intentar condenarlo, con el riesgo de hacerlo todavía más popular y objeto de apoyo aún más generalizado en el país, como víctima de un proceso sin fundamento, ni pruebas. Y con el riesgo de no lograr mantener la condena y que el tiro salga por la culata, de la peor manera para la derecha brasileña. O tener que enfrentar a Lula como candidato, con todas las posibilidades de perder de nuevo.

Porque una figura como la de Lula no se elimina así, como le gustaría a la derecha, mágicamente, mediante una sentencia de un juez de quinta categoría. Lula ya está inscrito definitivamente en la historia de Brasil, como su presidente más popular, más importante, de más trascendencia en la vida de todos los brasileños. Asimismo, Lula es el más importante líder político de la izquierda contemporánea a escala mundial.

Cualquiera que sea el desenlace jurídico de los procesos en contra de Lula, el seguirá siendo el personaje decisivo para el futuro de Brasil. Sea como candidato favorito y como presidente de Brasil una vez más, sea como dirigente fundamental para las futuras en Brasil. Nada de importante sucederá en Brasil sin la presencia y la posición determinante de Lula, de tal forma su imagen es omnipresente en el país.

La derecha, muy incomodada, siempre tendrá que referirse a Lula, como su mayor enemigo. La izquierda, como su líder fundamental. Los medios, como la figura más conocida y reconocida en Brasil. El pueblo brasileño, porque deposita en él su esperanza y la confianza de volver a conquistar sus derechos y su autoestima.

La historia brasileña sigue y Lula tendrá en ella siempre un rol fundamental. Si como candidato, tiene todas las posibilidades de ganar de nuevo y, como él dice, hacer más y mejor en el gobierno. Si impedido de candidatearse, dirigir a las fuerzas de la izquierda en sus combates futuros.

No se puede aprisionar a la esperanza, no se puede condenar a la voluntad del pueblo de retomar el camino de las trasformaciones democráticas en Brasil. La historia no cabe en una sentencia arbitraria de un juez fantoche de la derecha y del Imperio. El destino de Brasil no cabe en las campañas de los medios oligárquicos.

Lula y la izquierda brasileña son resultados de las luchas del pueblo por sus derechos. La miseria, la pobreza, el hambre, la desigualdad, la exclusión social, producidos por la derecha brasileña a lo largo de los siglos, que habían hecho de Brasil el país más desigual del continente más desigual del mundo, han generado también las luchas por la justicia social y por los derechos de todos, el liderazgo de lucha y las fuerzas de la izquierda brasileña.

Por más que intenten descalificar a la figura de Lula, por más que intenten condenarlo, aun sin pruebas, la influencia, la capacidad de convencimiento de Lula hacia los brasileños solo aumenta, conforme el gobierno surgido del golpe intenta deshacer todo lo bueno que hicieron los gobiernos del PT. Hoy la gran mayoría ya considera, de nuevo, la cuestión social como la más importante del país. El rechazo al paquete cruel de proyectos del gobierno Temer es aplastante y, con él, el incremento del apoyo a Lula, como contraposición a todos los derechos que se le está quitando al pueblo.

La ilusión de que jurídicamente la derecha puede abolir la imagen de Lula de la cabeza de las personas y el propio Lula como líder político y de masas de la historia de Brasil es eso – una ilusión. Él soporta cualquier sentencia, cualquier acusación sin pruebas, pero la vida real es distinta. El país real se hace con conciencia política, con lucha por los derechos sociales y por la democracia. En el país real Lula tiene un lugar fundamental en la historia pasada, presente y futura de Brasil. (Para comprobar, la derechista revista Veja hizo una encuesta entre sus lectores sobre el futuro de Lula y aun ahí el resultado es elocuente: - Será preso – 14 %. Será presidente de Brasil - 86%.)

Argentina Desalojan violentamente fabrica tomada por trabajadores

Exempleados luchan por el reconocimiento de sus derechos


Luego de una noche y madrugada en que se desplegó un fuerte operativo policial en las inmediaciones de la planta de Pepsico en Florida, Vicente López, las fuerzas de seguridad procedieron a desalojar con golpes, balas de goma y gas pimienta la fábrica, donde se encontraban las y los trabajadores despedidos y organizaciones solidarias. Hay al menos cinco detenidos.
El operativo fue ordenado por la jueza de Garantías N°3 de San Isidro, Andrea Rodríguez Mentasty a pedido del fiscal Gastón Larramendi. Los trabajadores venían denunciando hace varios días que esto ocurriría y pedían la intervención del Ministerio de Trabajo.
Durante la noche del miércoles se apostaron en las inmediaciones de la fábrica varios vehículos de Gendarmería con agentes de Infantería de la Policía Bonaerense adentro. Alrededor de las ocho de la mañana, alrededor de 200 efectivos procedieron a desalojar primero la calle y veredas alrededor de la planta y luego ingresaron al edificio, donde arrinconaron a cerca de 50 trabajadores en el techo.
El conflicto en Pepsico comenzó el 20 de junio cuando la multinacional de capitales estadounidenses despidió a 600 trabajadores y anunció el cierre de la planta de Florida, para relocalizar la producción en Mar del Plata. “Quieren barrer con todos en la planta, poner una nueva firma y tercerizar. Tomar compañeros contratados para flexibilizar el trabajo”, había denunciado Luis Medina, delegado de la fábrica, sobre las intenciones patronales.
Media también afirmaba que no se trata de una empresa en crisis: “Es una multinacional que factura millones por año. Maneja el 80% del mercado de snacks en Argentina, Paraguay y Uruguay así que prácticamente es un monopolio”, sostenía.

João Pedro Stedile Organización y convergencia popular




Hoy nos encontramos ante una crisis profunda del modo capitalista de organizar la producción y del Estado burgués, pues no solo es la crisis cíclica de acumulación, que está afectando a todo el mundo y sobre todo a Latinoamérica. Vale tener presente que en la década de los ’90 tuvimos la hegemonía total del neoliberalismo y que, en la década del ‘2000, el ascenso de Chávez y las victorias electorales en varios países colocaron a la ofensiva al campo popular.
En el contexto actual, los tres proyectos que antes disputaban la hegemonía: neoliberalismo, neo-desarrollismo y el proyecto del ALBA, ahora están en crisis. Por lo tanto, no es un escenario de derrota de las fuerzas populares, es un escenario de incremento de la disputa, de la confrontación y de la incertidumbre, porque todos están en crisis. Y no hay señales de que alguno de ellos logre la hegemonía a corto plazo.
Basta mirar la situación del imperio y del neoliberalismo: ganó Trump, ¿y qué? Se desnudó aún más la naturaleza del imperialismo. En Brasil hubo un golpe, ¿y qué? Los golpistas se revelaron lumpens, ladrones, corruptos y no tienen ninguna legitimidad.
Para las fuerzas populares, lo principal es entender que si hay crisis, es señal de tiempos de cambios. Y que tenemos que profundizar nuestras organizaciones y aumentar la lucha de masas. Solo ella puede desequilibrar la correlación de fuerzas en cada uno de nuestros países y, por lo tanto, a nivel continental.
Entonces, la situación es que el capitalismo está dominado por el capital financiero y por sus brazos de las empresas transnacionales, pero está en crisis. Por lo mismo, nuestra tarea es identificar quiénes son nuestros enemigos principales y cómo esas fuerzas del capital actúan en nuestros países, para enfrentarlas. Y, sobre todo, buscar en nuestras articulaciones internacionales del campo popular, formas urgentes para enlazar luchas comunes contra los enemigos comunes. Por ejemplo, tenemos una campaña internacional en defensa del derecho del agua. Pero, no hacemos luchas concretas. Es necesario enfrentar, por ejemplo, a la Coca-Cola y a Nestlé, para afectarles.
Lo mismo en la agricultura, cinco o seis empresas controlan los commodities en todo el mundo. En la leche igualmente. Y en los agrotóxicos es aún peor, cinco o seis empresas europeas controlan todo el mercado y en todo el mundo están causando cáncer en las personas. Hay que enfrentarlas con acciones concretas.
Está también el tema de los refugiados políticos y económicos que afectan el Medio Oriente, África y Europa. Las fuerzas populares de Europa necesitan hacer algo concreto.
Espero que la próxima Conferencia Mundial de la Vía Campesina a realizarse en julio, en el País Vasco, se dedique a analizar qué acciones debemos implementar de forma conjunta en todo el mundo, entre las organizaciones campesinas, para enfrentar ese reto, mientras tengamos tiempo.
Articulaciones internacionales
El Papa Francisco se ha revelado como un líder religioso con alcance político, que está reflexionando sobre los verdaderos dilemas que afectan a la humanidad y a su futuro. Y por eso hoy es un referente para todas las fuerzas populares, independiente de la fe o religión. Sus reflexiones y alertas siempre son muy valientes y ponen a los gobiernos contra la pared. Sobre el tema de las armas, por ejemplo, nos alegra que haya tocado en la herida, pues Europa es la que produce las armas e incluso los gases letales utilizados en las guerras regionales del Medio Oriente. Pero los gobiernos europeos no asumen su responsabilidad ni siquiera con la consecuencia más cercana que es el desplazamiento de multitudes de Oriente y de África hacia su territorio, como consecuencia de las guerras.
En el tema del medio ambiente nos regaló una Encíclica espléndida, que es la más importante reflexión crítica sobre el tema, que incluso ni siquiera el pensamiento de tradición marxista había construido. Debemos transformar la Encíclica en un instrumento didáctico de educación de las bases, sobre la naturaleza, las causas y las salidas para los problemas ambientales.
En nuestras metodologías de los Encuentros Mundiales de Movimientos Populares en diálogo con el Papa, hemos construido agendas puntuales para cada encuentro. En el último, enfocamos los temas de refugiados, medio ambiente y la hipocresía de la democracia burguesa, ya que el voto popular decide muy poco en los procesos electorales, que son secuestrados por el capital.
Tengo entendido que esos temas están todavía en la mesa, pues no logramos profundizar lo suficiente en el último encuentro. Por lo tanto, debemos seguir trabajando en esa línea. Sobre el tema de los refugiados, migrantes y el derecho universal que cada persona tendría de circular libremente por nuestro continente; precisamente, Evo Morales acaba de realizar un encuentro internacional en Bolivia, para recoger opiniones que pretenden llevar como una propuesta a las Naciones Unidas, para que podamos en el futuro tener un mismo pasaporte.
Y el tema más grave, es el tema de la falencia del Estado burgués que fue gestado por la revolución francesa en 1789, y que representaba una propuesta de la burguesía industrial para regular las relaciones sociales. Ahora, a la burguesía financiera e internacional no le interesa ese Estado. Actúa por encima. Entonces las fuerzas populares debemos pensar, debatir, construir un nuevo tipo de Estado, y una nueva forma de participación democrática, popular. Pero, estamos en medio de la crisis, y todavía no están claros los caminos y las construcciones posibles. Pero, tendremos muchos cambios por delante...
Por otra parte, en noviembre próximo, en Caracas, tendremos la Asamblea Internacional de Movimientos y Organizaciones Populares que es parte de un proceso de construcción colectiva que viene de años atrás. En Latinoamérica y el Caribe, ese proceso cobró forma a fines de los ’80 con la Campaña 500 Años de Resistencia Indígena, Negra y Popular, posteriormente fue con la Campaña contra el ALCA y más tarde con la construcción del Movimiento hacia el ALBA. Pero también hemos impulsado procesos parecidos en África, en el mundo árabe y en Asia.
Entonces, como parte de un proceso permanente de una articulación internacional, precisamente para enfrentar la crisis del capitalismo a partir de los movimientos populares, estamos construyendo esos procesos. No son eventos o fechas, son procesos permanentes. Donde nos podemos identificar con propuestas, programas, crear confianza política mutua, identidades y así avanzar… Y quizás realizar el sueño de Marx, con su Asociación Internacional de Trabajadores; el sueño de Martí, Che, Fidel, que generaron la OSPAAAL, como una articulación del Tercer Mundo frente al imperialismo en la década del ‘60. Y ahora nos toca a las fuerzas populares seguir adelante, con generosidad, pluralidad, evitando los protagonismos, vedetismos personales y falsos hegemonismos.

Julio Gambina El G20 y el debate sobre el orden mundial


Por: Julio C. Gambina
Desde el 2008 funciona el G20 como cumbre de Presidentes para considerar la crisis mundial del capitalismo y sus formas de solución. Poco ha salido de esos cónclaves aunque ya son una rutina del sistema mundial. Ahora Alemania coordina las reuniones y en el 2018 lo hará Argentina, presidida por el gobierno de Mauricio Macri, que genera expectativas entre las clases dominantes del mundo sobre el futuro y las perspectivas de la región latinoamericana y caribeña.
Es que Nuestramérica ocupó desde el comienzo del Siglo XXI el lugar del cambio político respecto de la hegemonía neoliberal construida desde la salida a la crisis de fines de los 60 y comienzo de los 70. Lo que empezó como terrorismo de Estado en el cono sur de América, está ahora extendido como militarización del sistema mundial. Las experiencias desplegadas desde el caracazo, aun con matices, generaron esperanzas y expectativas en el ámbito global, alentando nuevos procesos de transformación social más allá de la región.
La respuesta ante la amenaza de nuestra región al poder mundial fue antidemocrática, con “golpes parlamentarios” en Honduras, Paraguay o Brasil. La legitimación por la disputa de un retorno a la agenda de la liberalización la otorgó el triunfo electoral de Macri en Argentina del 2015. Esa legalidad de origen intenta ser legitimada con señales políticas e ideológicas provenientes del poder mundial, desde la visita de Obama o Merkel a la Argentina, la amistad de Trump hacia al Jefe de gobierno en la Argentina; las visitas de los organismos internacionales y el desembarco de la OMC en diciembre próximo. La frutilla es la presidencia del G20 para el próximo año 2018.
El G20 y la disputa hegemónica
El G20 trata sobre la crisis mundial y genera agenda para retomar el rumbo de la liberalización (apertura económica) afectado por los sucesos múltiples que hicieron eclosión hacia el 2008 con fuerte impacto en la gran banca de inversión estadounidense (Lehman Brothers entre otros) y que se extendió al conjunto del orden mundial en materia económica, financiera, alimentaria, energética, medio ambiental, poniendo en discusión el orden civilizatorio contemporáneo.
Las reuniones como tales poco resuelven en términos económicos y sociales, pero sirven para actualizar las correlaciones de fuerza sobre el orden mundial.
EEUU fue el mentor del grupo, convocado por George Bush en las postrimerías de su mandato, ampliando desde el G7 (EEUU, Alemania, Francia, Inglaterra, Italia, Japón y Canadá) con países emergentes como China y Rusia; México y Brasil; Sudáfrica, el ámbito del consenso para las orientaciones de política global. Argentina era parte del G20 “técnico” surgido en 1999 y quedó como socio fundador junto a otros invitados que no integraban el núcleo originario, caso de la Unión Europea o España. Estos, demandaron ser parte del selecto grupo autoerigido por encima de la ONU para discutir las vicisitudes de la crítica emergente hacia el 2008.
La reciente reunión en Hamburgo encontró en soledad a Trump, que no convalidó el consenso sobre el acuerdo de Paris como ámbito relativo al tratamiento sobre el calentamiento global. ¿Es debilidad o fortaleza de EEUU? Lo que se disputa es la hegemonía del sistema capitalista en las condiciones de débil crecimiento que replican año a año las estadísticas y pronósticos de organismos internacionales como el FMI o el Banco Mundial.
EEUU es el único que impone condiciones globales desde su poderío económico, especialmente de su moneda (pese a las debilidades del dólar), su despliegue militar y su influencia ideológica simbólica cultural. La soberanía monetaria le permite al gobierno en Washington sostener el déficit fiscal y comercial que quiera (dicho relativamente) junto al mayor endeudamiento en términos absolutos en la propia moneda. Si bien son un conjunto de Estados federados, su lógica histórica integrada les permite compensar con política fiscal las limitaciones de estados sub nacionales con dificultades.
No ocurre lo mismo en Europa, donde la hegemonía alemana no favorece el sostenimiento de Estados nacionales en situación crítica, claramente demostrado en Grecia, pero también expresado con España, Italia, Portugal u otros socios de menor envergadura en el armado europeo. Europa está lejos de ser la Federación que es EEUU, aun cuando su estrategia de integración lo supone.
Japón arrastra su crítica situación de crecimiento pobre desde los 90 del siglo pasado y ve limitada sus posibilidades en la disputa hegemónica, sobre todo con la emergencia de China como actor económico y político mundial en las últimas décadas. China se potencia en la sociedad con Rusia y su proyección desde que en 2013 frenó la iniciativa militar estadounidense contra Siria. Canadá solo actúa como socio menor de las decisiones estadounidenses.
Insistamos que EEUU es el único país en condiciones de funcionar con relativa autonomía del sistema mundial. Eso se sustenta en la soberanía monetaria desplegada desde 1971 con la inconvertibilidad del dólar. Ni las tenencias chinas de billones de dólares invertidos en Bonos del Tesoro son problema, ya que de ser necesario se cancelan con emisión, lo mismo que los déficit gemelos (fiscal o comercial), todo lo que sustenta el ahorro privado y la inversión del capitalismo estadounidense.
Nadie en el mundo tiene esa cualidad, más allá de cualquier intento de política económica de austeridad o en la contrapartida de expansión monetaria. Es quizá China el único que avanza en el sentido de lograr una monedad nacional con aceptación mundial, el esfuerzo de los últimos años desde su predominio en la producción material e innovación tecnológica asentada en robots, nanotecnología e inteligencia artificial, promovido en la extensión en relaciones comerciales y económicas con todos los países del mundo.
En el G20 se expresan estas tensiones y mientras EEUU discute la reorganización a su favor de las relaciones globales y la liberalización, China organiza sus vínculos sosteniendo aspiraciones tradicionales del libre comercio de quien disputa un lugar en la hegemonía del capitalismo. Se discute el rumbo del mundo y EEUU sigue teniendo la manija y el poder global desde el dólar, su capacidad bélica y de influencia cultural. No se trata de Occidente contra Oriente, sino de la hegemonía en la orientación del orden capitalista.
Argentina y su papel en el mundo
Ahí se mueve la Argentina, reconocida por el poder mundial por la potencialidad de modificar el rumbo estratégico de Nuestramérica, desde el cambio político de estos primeros años del Siglo XXI a la reinserción subordinada en la lógica liberalizadora que imponen los grandes capitales transnacionales que organizan el modelo productivo y de desarrollo contemporáneo.
Macri lo había imaginado con el liderazgo demócrata de Hillary Clinton, pero sin problema en adecuarse con Donald Trump aun cuando solo aparecen negocios e inversiones desde China.
Insistamos, ni occidente ni oriente, solo capitalismo de época, transnacionalizado y liberalizador, a pesas del medio ambiente y de la calidad de vida de la fuerza de trabajo y los pueblos.
Argentina se prepara para cumplir su papel en la lógica de sustentación del orden capitalista. No tiene soberanía monetaria ni define la orientación de la producción para atender las necesidades de su población. Depende de los ingresos de divisas: dólares, euros, yenes o yuanes, pesos brasileños o chilenos, en rigor, de quien esté dispuesto a transformar dinero en capital para una lógica de producción y reproducción de una cotidianeidad inserta de manera subordinada en el mundo. Por ahora solo obtiene fondos para la especulación financiera que se pagan con el producto del trabajo social en el país, canalizado vía presupuesto.
El gobierno Macri sustenta un discurso funcional a los requerimientos del poder global y que pretende sea asumido como lo único posible. Es un relato acompañado masivamente por la prensa y el clima de un “sentido común” que no imagina pensar más allá del capitalismo. Las oposiciones tienen dificultad para alejarse del núcleo duro del diagnóstico y propuesta macrista, ya que Argentina no se movió del modelo productivo y de desarrollo organizado desde la dictadura genocida.
La inserción subordinada a la transnacionalización no nace en 2015 y la clase dominante poblada por acreedores externos, transnacionales de la alimentación y la biotecnología; las automotrices y las petroleras; junto a los servicios bancarios y grandes cadenas comerciales entre otros, son parte de una estrategia asociada a la liberalización mundial emanada desde la imaginación e iniciativa del Plan Martínez de Hoz en adelante. Es cierto, que en el medio no todo es lo mismo y existen momentos de la historia reciente que intentaron políticas que morigeren esos reaccionarios efectos, pero sin afectar el núcleo estructural de redefinición de las relaciones sociales de producción hegemónicas en el país.
El gobierno Macri intenta “normalizar” la situación en Argentina, difícil por la tradición de lucha de sus trabajadoras y trabajadores, con larga trayectoria de confrontación en la disputa de derechos sociales. El país es el trampolín que miran las clases dominantes mundiales para recuperar la región Nuestramericana a la “normalidad” capitalista del libre comercio y la liberalización.
No es tarea sencilla o fácil, no solo por las luchas locales extendidas en Argentina, sino por la persistencia y la consolidación de la propuesta boliviana del proceso de cambio y la defensa del proceso bolivariano venezolano con su constituyente y la intención de hacer visible su experiencia de poder comunal escasamente conocido; pero también con el empecinamiento cubano para sostener un proyecto socialista en tiempos de transición gubernamental de la histórica camada de la revolución a nuevas generaciones.
Antiimperialismo en nuestro territorio
La intencionalidad del poder mundial se sustenta en la posibilidad de visibilizar la realidad política local con el cónclave de la ministerial de la OMC en Argentina en Diciembre y del G20 en Julio del 2018. En ambas reuniones se trata la agenda de la transnacionalización, el aliento al libre juego (mentiroso) del mercado, como expectativa del imperialismo.
Si esa agenda avanza, sea en materia de comercio electrónico, liberalización de la pesca o cambio educativo (reaccionario y privatizador) causará importantes efectos regresivos en materia de desempleo y súper explotación, no solo en el país, sino en todo el mundo, por lo que se requiere continuar el ejemplo de la protesta extendida en las calles alemanas por los movimiento sociales y políticos críticos con el programa de máxima de la dominación y por el antiimperialismo.
El gigantesco operativo de seguridad no impidió la visibilidad que adquirió la protesta, mostrando que no solo hay política e ideología del poder, sino también iniciativa de contrapoder y búsqueda en la construcción de alternativas civilizatorias, como antigua búsqueda emancipadora de los pueblos.
Por ello es que existe el desafío de construir una gran respuesta contra las cumbres de la OMC y el G20 en Argentina, algo que está en proceso, en simultáneo a la represión que se planifica, para intentar blindar a los visitantes del poder mundial que negociarán la liberalización en territorio porteño a nombre de la OMC o del G20.
El G20 cumplirá una década en 2018 desde su nueva función asumida en 2008 y sus resultados son escasos para el propio poder mundial. Ni hablar para los desempleados y empobrecidos del mundo. La desigualdad creciente es la realidad de los esfuerzos por normalizar el “mercado libre”. Otro tanto ocurre con las negociaciones de la OMC, atravesadas por las disputas entre los capitales hegemónicos y sus países de origen por liderar la situación mundial contemporánea.
La voz de los pueblos es la otra cara, más allá de la liberalización y en la búsqueda de otro orden, más asentado en la producción de valores de uso que bienes de cambio, por la des-mercantilización y la ampliación de derechos, por las soberanías alimentarias, energéticas, populares; por la emancipación social.
Más allá del debate por las opciones neoliberales o neo-desarrollistas para sustentar el orden del capital, hay posibilidad de pensar en otro mundo posible y desarrollar la experiencia histórica de la lucha de los pueblos. Claro que esto que escribo está atravesado por una fecha de tradición histórica en la Argentina como es el día de la independencia nacional.
Buenos Aires, 9 de julio de 2017

-- 
Julio C. Gambina
Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP
Montevideo 31, 2º Piso CP 1019ABA. Ciudad de Buenos Aires. 
Teléfono: (54 11) 4381 5574 / 6088 9949

Comunicado desde Guatemala en solidaridad con Venezuela


Comunicado de La Coordinadora Guatemalteca en Solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela y la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, Capítulo Guatemala (REDH-G)

1. La  batalla que libra  la Republica Bolivariana de Venezuela en contra de la ofensiva imperial, la derecha global y los terroristas internos organizados en la MUD, que incluyen una sofisticada guerra psicológica,mediática,económica, ataques armados y asesinatos,  se erige no solamente en defensa del proceso revolucionario venezolano, sino en defensa del presente y futuro de la Patria Grande.

2.  Como pueblo guatemalteco que  fuimos víctima de la contrarrevolución orquestada por los Estados Unidos en el año 1954, conocemos plenamente las implicaciones de los golpes de Estado, como el  perpetrado contra nuestro proceso revolucionario democrático, y posteriormente contra otros gobiernos democráticos latinoamericanos, que dejaron un legado de cientos de miles de muertos, terror, destrucción de los logros socio-económicos, abriendo el camino a prolongado saqueo, la subordinación y el empobrecimiento de nuestros pueblos.  

3.Nuestro antiimperialismo y profunda convicción de que los pueblos tienen derecho a la autodeterminación,a la libertad, la justicia, equidad y decidir el tipo de modelo societario   que quieran construir colectivamente, nos lleva no solamente a solidarizarnos  con el pueblo hermano de Venezuela, sino a denunciar enfáticamente la nueva ofensiva imperial en contra de la Patria Grande, que tiene como único objetivo apropiarse de los recursos energéticos y minerales y recuperar, aunque sea mediante la fuerza, el control sobre nuestros territorios.

4. Advertimos que la actual escalada intervencionista, aunque políticamente derrotada en el seno de la OEA, sigue el guión aplicado a Iraq, Siria, Libia instalando focos de grupos paramilitares y mercenarios para generar caos, violencia, inestabilidad y fraccionar los territorios para fines contrarrevolucionarios y de control imperial. Los pueblos de nuestra Patria Grande y gobiernos progresistas, no podemos, ni debemos subestimar la gravedad de esta agresión, y debemos actuar conjuntamente para derrotar esta ofensiva en sus distintos componentes. 

5. Queremos expresar nuestro más profundo respeto y respaldo al Presidente Nicolás Maduro, quien mediante una conducción profundamente sabía, con visión estratégica y paciencia, está conduciendo al país hacia una nueva etapa de profundización del proceso revolucionario bolivariano, en un contexto extremadamente complejo. Tenemos la certeza, que Venezuela saldrá victoriosa de esta nueva batalla, aportando al nuevo ciclo de emancipación de nuestros pueblos de la Patria Grande.

6. Exigimos al gobierno guatemalteco no interferir en los asuntos internos de la República Bolivariana de Venezuela, ni continuar con la vergonzosa subordinación a los directrices imperiales en el seno de la OEA, sino  actuar acorde  a los objetivos y principios de la CELAC. 

7. Los y las integrantes de la Coordinadora y de la REDH-G nos comprometemos a redoblar nuestros esfuerzos para contrarrestar la campaña mediática en contra de Venezuela, informar a nuestros pueblos de las graves amenazas que se ciernen sobre la Patria Grande y profundizar la solidaridad con el gobierno y pueblo de la República Bolivariana de Venezuela.

Guatemala, 2 de julio 2017.