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Michel Husson. Grecia: Ha empezado el Pulso

Viento sur
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El Banco Central Europeo (BCE) acaba de tomar una decisión de una brutalidad inaudita: a partir del 11 de febrero no aceptará los títulos públicos griegos en contrapartida a la liquidez concedida a los bancos griegos/1. Es una declaración de guerra abierta contra el gobierno Tsipras: o bien renuncia a su política o bien los bancos griegos quiebran. El BCE opta así por una estrategia de caos, cuyas consecuencias son absolutamente imprevisibles.
Super-Mario: el fin de las ilusiones
El nombramiento de Mario Draghi a frente del BCE fue en sí mismo una provocación. Hay que recordar que la entrada de Grecia en la zona euro en 2001 fue posible gracias al maquillaje de sus cuentas, realizado bajo la supervisión del banco Goldman Sachs. Éste había aconsejado al gobierno griego que utilizara productos derivados a fin de reducir la amplitud de su déficit presupuestario. Más tarde se reconocieron la superchería y las cuentas corregidas. Ahora bien, Mario Draghi ejerció de vicepresidente para Europa en Goldman Sachs de 2002 a 2005 y, por ello, es difícil creer que no estuviera al corriente de esas manipulaciones, ni de los 300 millones de dólares que habían reportado a su banco. Después de que sucediera a Jean-Paul Trichet a la cabeza del BCE, este último, a una pregunta de un periodista sobre el pasado de Draghi en Goldman Sachs, respondió con un silencio sonoro y revelador/2.
“Todo lo que sea necesario para salvar el euro”: con esta fórmula proferida en un discurso del 26 de julio pasado, Draghi hizo creer que bajo su égida, el Banco Central Europeo iba a llevar a cabo una política más acomodaticia. El anuncio posterior de una Quantitative Easing [expansión monetaria cuantitativa ndt] a la europea, o sea, la compra masiva de títulos públicos en el mercado secundario, tuvo dos efectos : indicando a los mercados financieros que sus ataques especulativos serían sistemáticamente contrarrestados, permitió desinflar un poco las tasas de interés concedidas a los países en dificultades; y marcando distancias con el dogma merkeliano, daba la impresión de que la zona euro daba un pequeño paso hacia una gestión más solidaria de la crisis de las deudas soberanas. El anuncio del plan de inversión por Juncker, parecía confirmar esta impresión de que la política europea estaba comenzando a reorientarse. Ilusiones que ya fueron disipadas, por ejemplo, por Pierre Khalfa /3 quien señaló los límites de “Super Mario” y las engañosas apariencias del plan Juncker.
Pero la decisión del BCE fue el silbato del fin del recreo y se redescubre que los principios de la austeridad europea no han variado lo más mínimo. El primer principio es que las deudas deben ser pagadas. En el caso griego, su consecuencia es particularmente clara. En 2012, la deuda griega gozó de un recorte (haircut); es decir, fue reestructurada. Pero dicha reestructuración era más bien modesta, puesto que, según las propias estadísticas de la Comisión Europea, la deuda pública griega pasó de 356 mil millones de euros a finales de 2011 a 305 mil millones a finales de 2012, es decir una reducción efectiva de 51 mil millones (14% del total). En realidad, se trató, sobre todo, de una reestructuración de los créditos de los bancos privados que mediante una reducción modesta, se vieron libres de esos créditos que se habían vuelto dudosos y que fueron asumidos en su gran mayoría por las instituciones europeas. Instituciones para las que se trataba del último esfuerzo para aliviar la carga de la deuda. Pero, siempre según datos oficiales, a finales de 2104 la deuda griega representa el 175,4% del PIB. Y el objetivo que se impone a Grecia es reducirla al 120%, es decir una reducción desmesurada e imposible de llevar a cabo sin diezmar al pueblo griego.
El segundo principio es el de la condicionalidad, que está omnipresente tanto en el Quantitative Easingde Draghi como en el plan Juncker: todas las ayudas monetarias o financieras están supeditadas a la aplicación de las famosas “reformas estructurales”, en línea con los mandatos de la Troika. Para comprender lo detallados y brutales que podían ser los enviados especiales de la Troika en sus prescripciones basta con consultar sus documentos oficiales (por ejemplo el balance del programa de ajuste griego/4 redactado por la Comisión Europea en abril de 2014).
¿Qué renegociación de la deuda griega?
Los acontecimientos se aceleran y la decisión unilateral del BCE es una respuesta a la táctica del nuevo gobierno griego. El ministro de finanzas griego, Yanis Varoufakis, es un economista heterodoxo brillante y un crítico original de la financiarización en la que hace jugar un papel central a la aspiración de los excedentes (y de las ganancias) por los Estados Unidos, lo que llama El Minotauro planetario. Pero es también el autor, con Stuart Holland y luego James Galbraith, de una “modesta proposición para superar la crisis del euro”/5, una variante -hábil- de la idea de euro-obligaciones que permitan mutualizar las deudas soberanas (a la altura del umbral fatídico del 60% del PIB de cada país) y reciclar los fondos así obtenidos para financiar un programa europeo de inversión, vía el Banco Europeo de Inversiones. Se trataba efectivamente de una propuesta modesta, teniendo en cuenta la amplitud de los desequilibrios estructurales de la zona euro, y se apoya en la voluntad de hacer compatibles estos nuevos dispositivos con las reglas del juego europeas.
Algunos días antes de su nombramiento como ministro, se fijaba el objetivo de “destruir los fundamentos del sistema oligárquico”/6 y este punto es esencial; por dos razones: el aumento de la deuda griega antes de la crisis es indisociable de las punciones realizadas por esta oligarquía y, efectivamente, el desarrollo de Grecia no es posible sin destruir ese sistema. Ahí se plantean “reformas estructurales” necesarias, pero no son, de ninguna de las maneras, las mismas que en las que piensa la Comisión Europea.
Ahora bien, la cuestión inmediata es la de la deuda. La posición del nuevo gobierno se ha dibujado bastante rápidamente: afirmación de la voluntad de negociar pero recordando el principio ampliamente compartido en Syriza de “ningún sacrificio para el euro”, y el rechazo de negociar con la Troika. Luego vinieron las propuestas, cuyas grandes líneas fueron expuestas por Varoufakis/7. Son moderadas o razonables y consisten en intercambio de la deuda (swap) por la creación de dos nuevos tipos de títulos. Los primeros reemplazarían a las ayudas europeas otorgadas en 2012 en el marco del mecanismo europeo de estabilidad (MEE) y serían indexadas con el crecimiento. Los segundos serían obligaciones perpetuas que reemplazarían a los títulos griegos actualmente en manos del Banco Central Europeo.
Varoufakis anunció a continuación que había elegido el banco Lazard para aconsejarle en la negociación. Es el mismo banco que intervino en la reestructuración de 2012. Su vicepresidente para Europa es Mathieu Pigasse, banquero “de izquierdas” que, por otra parte, dirige Inrockuptibles -una revista enrollada, progre- y controla, con Pierre Bergé y Xavier Niel, Le Monde y L´Obs.
Aligerar la deuda más que anularla
Pigasse ha detallado sus propuestas en una entrevista en France Inter/8. Consisten en dividir por dos la deuda en manos de los acreedores públicos, es decir una reducción de alrededor de 100 mil millones de euros de un total de 320 mil millones. Esto permitiría a Grecia alcanzar el objetivo de un ratio deuda/PIB del 120% del PIB a menor coste. Es decir, no se trata de una anulación de la deuda, sino de una “aligeramiento” o de una “dilución”, por retomar los términos de Pigasse. Explica así la idea de indexar los títulos con el crecimiento: “voy a pagaros en cuanto mi crecimiento supere un determinado índice”. Este primer dispositivo actuaría sobre 75 mil millones de euros. En cuanto a los títulos perpetuos, implican interés pero pueden no ser devueltos, o serlo en un plazo muy largo: 100 o 150 años según Pigasse. Afectaría a los 25 mil millones de euros restantes.
Estas propuestas son una primera base de discusión que se ha visto inmediatamente frente a una demostración de hostilidad y ha conducido al BCE a tomar su decisión, que se puede asimilar a un golpe de Estado financiero. Sin embargo, el anuncio de estas propuestas más bien había tranquilizado a los banqueros griegos, cuyas acciones habían recuperado un poco del terreno perdido. Con un comportamiento ambiguo, el BCE ha hecho un segundo anuncio, el de una ayuda a los bancos griegos por 60 mil millones de euros, concedida en el marco de un procedimiento de urgencia bautizado ELA (Emergency Liquidity Assurance). El mensaje es por tanto muy claro: “los bancos antes que el pueblo”. Esta operación de rodeo ilustra la voluntad, muy política, de desestabilizar al gobierno griego privándole de todo respiro que le permita avanzar en la puesta en marcha de su programa. Varoufakis ha dicho tener necesidad de seis meses: el BCE se los niega.
Las coordenadas de una situación compleja
Ahora hay que valorar las propuestas del gobierno griego, comenzando por descartar las cifras extravagantes que han circulado. En Francia nos han explicado que eliminar la deuda griega costaría como media entre 650 y 731 euros a cada contribuyente. En realidad, lo que se dejaría de ganar no serían más que 10,5 euros por adulto residente en Francia, como establece con la mayor claridad un artículo de La Tribune /9.
En todo caso, lo que se puede conocer hoy del plan de aligeramiento es limitado en su amplitud y está sometido a grandes incertidumbres. En efecto, no afecta más que a un tercio de la deuda total y ésta continuaría representando el 120% del PIB, lo que sigue siendo considerable. Al mismo tiempo, hay que ver que la carga de los reembolsos sería reducida: este punto es importante pues Grecia, a diferencia por ejemplo de Francia, no puede ya “hacer girar” su deuda, dicho de otra forma endeudarse para cubrir sus reembolsos, puesto que ya no tiene acceso (o lo tendría a tipos disparatados) a los mercados financieros.
Por tanto, la cuestión es saber lo que ocurriría con el pago de los intereses. El impacto depende de lo que se negociara en concreto, en caso de que haya negociación. Por ejemplo, la indexación sobre el crecimiento, ¿puede querer decir que Grecia no pagaría ya intereses, o que pagaría menos, mientras no haya recuperado una cierta tasa de crecimiento? Pero, ¿cuál sería el umbral de crecimiento a partir del cual se desencadenarían los pagos de intereses? En cuanto a los títulos perpetuos, tienen la ventaja de dispensar de los reembolsos pero, además de que solo tratan sobre 25 mil millones de euros, hay también que preguntarse cuál sería el nivel del tipo de interés aplicado. La experiencia histórica muestra que las “deudas perpetuas” han sido en general acompañadas de tipos de interés más elevados.
Entonces, ¿se puede reprochar al gobierno griego de no haber hecho subir suficientemente las pujas declarando de forma unilateral una moratoria total de la deuda (reembolso e intereses) para establecer una mejor correlación de fuerzas? Evidentemente, en abstracto se le puede hacer ese reproche, pero aquí nos guardaremos de adoptar una posición de sobrepuja que, sin duda, resulta demasiado fácil cuando no se es más que un observador a distancia.
El balance de lo que no es más que un primer round no es tan malo. El posicionamiento del gobierno griego se ha basado en una mezcla, en principio bien dosificada, de firmeza sobre las orientaciones y de apertura a una negociación “razonable”. Esto ha bastado para hacer salir al BCE del bosque y revelar -por si fuera necesario- su verdadera naturaleza, al servicio de los intereses de las finanzas. Y sobre todo, el gobierno ha ganado en legitimidad: en Grecia mismo, mostrando que hace frente a las presiones de las finanzas, pero también en el conjunto de Europa donde el apoyo a la experiencia llevada a cabo por Syriza tiene ahora un objetivo preciso, el de soltar la tuerca del BCE sobre Grecia.
También hay que comprender que el gobierno griego lucha en dos frentes: contra el peso de la deuda y por tanto contra el rigor de las instituciones europeas, y contra la oligarquía. Sin duda es este segundo combate el más decisivo para, más allá de las medidas de urgencia, poner a Grecia en el camino de un modelo de desarrollo más estable y por tanto más igualitario. Ahora bien, los ritmos no son los mismos: en el frente de la deuda hay urgencia, pero el combate antioligárquico implica poner en pie las (buenas) reformas estructurales y esto tomará más tiempo. La estrategia consistente en arreglar temporalmente, e incluso si es a minima, la cuestión de la deuda, puede permitir reorientar más rápidamente la acción política sobre la situación interna.
Algunos, como Frédéric Lordon/10 piensan que Syriza no tiene más que dos opciones posibles: o bien “pasar bajo la mesa”, dicho de otra forma, rendirse, o bien “tirarla patas arriba” saliendo del euro. Evidentemente, teniendo en cuenta la furiosa voluntad de las instituciones europeas de hacer fracasar la experiencia griega, no se puede excluir una salida del euro. Pero una devaluación no sería en si misma una bocanada de oxígeno suficiente para reabsorber los desequilibrios estructurales de la economía griega y no permitiría tampoco protegerse de las medidas de represalia.
Grecia vive uno de esos períodos en los que la historia se acelera, en los que las correlaciones de fuerzas se modifican rápidamente. Su gobierno y su pueblo están confrontados a intereses poderosos que no aceptan la victoria electoral de Syriza, la victoria de un “voto insurreccional” según el Financial Times. El apoyo a la experiencia llevada a cabo en Grecia no puede y no debe ser incondicional: sería el peor de los servicios que se le pueden hacer. Este apoyo debe basarse en un análisis lo más detallado posible de la evolución de la situación, con sugerencias y críticas. Pero la tarea más urgente y la más determinante es construir, en toda Europa, la resistencia a las presiones que sufre Grecia y romper su aislamiento. Un reciente llamamiento lanzado a iniciativa de los principales dirigentes sindicales alemanes/11 afirma que Grecia no es una amenaza sino una oportunidad para Europa; otro llamamiento internacional de economistas y de universitarios dirige un mensaje similar a los gobiernos y a las instituciones europeas/12: es este tipo de apoyo el que necesita de forma inmediata Grecia. El porvenir de los pueblos europeos se juega hoy en Grecia.
8/02/2015
http://alencontre.org/europe/grece-le-bras-de-fer-est-engage.html
Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR
Notas
1/ Eligibility of Greek bonds used as collateral, Press Release, 4/02/2015http://www.ecb.europa.eu/press/pr/date/2015/html/pr150204.en.html
2/ Trichet reste muet sur les liens entre Draghi et Goldman Sachs, Arte, septiembre 2012.http://pinguet.free.fr/triche.htm
3/ Pierre Khalfa, “Super Mario au secours de l’économie européenne ?”, Mediapart, 11/09/2014http://blogs.mediapart.fr/blog/pierre-khalfa/110914/super-mario-au-secours-de-l-economie-europeenne; “Les faux semblants du plan Juncker”, Mediapart, 3/12/2014.http://blogs.mediapart.fr/blog/pierre-khalfa/031214/les-faux-semblants-du-plan-juncker
4/ Commission européenne, The Second Economic Adjustment Programme for Greece. Fourth Review, Abril 2014. http://ec.europa.eu/economy_finance/publications/occasional_paper/2014/op192_en.htm
5/ Yanis Varoufakis et Stuart Holland, Une modeste proposition pour surmonter la crise de l’euro, Octubre 2011. http://gesd.free.fr/varoufah.pdf
6/ Yanis Varoufakis, “We are going to destroy the Greek oligarchy system”, Channel 4, 23/01/2015.http://hussonet.free.fr/varoufa.htm
7/ “Greece finance minister reveals plan to end debt stand-off” , Financial Times, 2/02/2015.http://gesd.free.fr/ftvarou.pdf
8/ Mathieu Pigasse sur la dette grecque, France Inter, 3/02/2015. http://gesd.free.fr/pigasse115.htm
9/ “Ce que coûterait vraiment aux contribuables l’annulation de la dette grecque”, Ivan Best, La Tribune, 5/02/2015. http://gesd.free.fr/coutrib.pdf
10/ Michel Husson, “Lordon ou le syllogisme de la défaite”, A l’encontre, 21/01/2015.http://alencontre.org/europe/grece/...
11/ Griechenland nach der Wahl ? Keine Gefahr, sondern eine Chance für Europa, febrero 2015.http://wp.europa-neu-begruenden.de/
12/ Nous sommes avec la Grèce et l’Europe, Février 2015. http://blogs.mediapart.fr/edition/q...

Grecia. Entrevista a Antonis Ntavanellos, miembro de la dirección de SYRIZA, y portavoz de DEA Los plazos verdaderos en el contexto de las elecciones europeas



Al’Encontre 

 23 de mayo de 2014
  

El miércoles 7 de mayo, el primer ministro griego, Antonis Samaras, presentó delante de su partido, Nueva Democracia (ND) los posibles cambios constitucionales. No podrán ser aplicados antes de las nuevas elecciones parlamentarias que, si el calendario no cambia debido a la minoría parlamentaria de su gobierno apoyado por el PASOK (Movimiento Socialista Panhelénico), deben celebrarse en 2016. Estas “reformas” intentan, entre otras cosas, dar brillo artificialmente a una democracia parlamentaria tradicional vaciada de todo su sentido por el efecto de los tratados europeos y de los planes de austeridad. Evidentemente, esta permanecerá a pesar de todas las promesas de “transparencia”, por ejemplo, de la financiación de los partidos. Otras promesas anuncian una concentración de poder presidencial y una reducción del número de parlamentarios (de 300 a 200). Esto se inscribe en la perspectiva que vemos desarrollarse en Europa para darle a una situación de estado de excepción de facto, una fachada de alternancia política controlada. Es obvio que la utilización de estos términos se inscribe en el marco de una reorganización del bloque de la derecha y de la propaganda política que Samaras utiliza con motivo de las elecciones europeas que se celebrarán el 25 de mayo.

Ese mismo día, el 7 de mayo, se levantó la inmunidad a dos parlamentarios neonazis de Amanecer Dorado. Se trata de Giorgios Germeni et Nico Michos.

Dos ex parlamentarios de Amanecer Dorado, Stathis Boukouras et Chrysovalantis Alexopoulos, fueron acusados también de actividades criminales y de tenencia de armas y se levantó su inmunidad. Alexopoulos estaba acusado de “dirigir una asociación criminal”. ¡Boukouras et Alexopoulos afirman que se arrepienten de haber sido miembros de ese partido! Boukouras llora en la sesión parlamentaria y asegura que, salido del PASOK de Andreas Papandreu, este último le había arrastrado al camino del nacionalismo. Diputados de Griegos Independientes, una organización de extrema derecha, consolaron a Boukouras, objeto de burla por parte de los parlamentarios de Amanecer Dorado que aún estaban presentes en el parlamento. La mayoría de los diputados votaron a favor de levantar la inmunidad de los 4 diputados.

En cuanto al PASOK, bajo la batuta de Evangelos Venizelo, multiplica las advertencias de que abandonará la coalición gubernamental con el ND de Samaras, si obtiene menos del 10% en las elecciones europeas, lo que está lejos de ser falso. El número de partidos y coaliciones que se presentan a las elecciones bate todos los récords.

Hemos conversado con Antonis Ntavanellos, portavoz de DEA (Izquierda Obrera Internacionalista) - organización miembro de SYRIZA- para comprender el trasfondo de la situación de un país que atraviesa una crisis socio económica sin parangón en Europa. Según las estadísticas oficiales, su Producto Interior Bruto (PIB) pasó de 233.000 millones de euros en 2008 a 182,1 en 2013, o sea, una caída del 26%. Lo que ha provocado una explosión de la pobreza (Redacción Al’Encontre)


A l’Encontre: ¿Cuáles son los puntos esenciales y las implicaciones de la Ley General votada por el Parlamento el domingo, 30 de marzo?

Antonis Ntavanellos: El gobierno se ha visto obligado a presentar en el Parlamento esta Ley General, un voluminoso paquete de leyes cuyo contenido fue presentado a la Comisión de finanzas unas horas antes del “debate” parlamentario, por tanto, casi en el momento de la votación de los parlamentarios- bajo presión de los acreedores y de la Troika (UE; BCE; FMI). Hasta la fecha del domingo 30 de marzo -por tanto el día de la votación- el contenido de este nuevo “paquete de austeridad” se mantuvo en secreto. Su aprobación por la mayoría parlamentaria -mediante voto nominal- el domingo 30 de marzo a la noche provocó un verdadero shock social. Hay que destacar que los electos de SYRIZA rechazaron las condiciones trucadas del debate y se marcharon del Parlamento celebrando un mitín seguido bastante ampliamente.

Este “paquete” contenía una nueva rebaja de las jubilaciones y un aumento del tiempo de cotización. Pero en el fondo, se amplía aún más el camino para una privatización de la seguridad social que comenzará en 2015.

Este paquete de leyes empuja hacia abajo el conjunto de los salarios de la clase trabajadora, en dirección del nuevo nivel del salario mínimo neto que se puede estimar entre 486 y 411 euros -la última cifra para los jóvenes entre 15 y 24 años siempre y cuando tengan ¡un empleo al 100% y estén pagados! Entre las medidas votadas el 30 de marzo, está la supresión de las anualidades por “años de servicios” lo que tiene consecuencias no solo sobre la evolución del salario sino también sobre la cuantía de la jubilación. A esto se añade una nueva ola de despidos en el sector público. Medidas idénticas están previstas para el sector privado.

Esta votación supuso un duro golpe a la propaganda del gobierno de una “historia de éxito” y puede tener repercusiones en las elecciones europeas y en las posibles elecciones anticipadas.

A l’Encontre: El préstamo efectuado a principios de abril de 2014 por los mercados financieros por un montante de 2.500 millones de euros a un interés del 4,75% a 5 años, se logró tras un acuerdo con Goldman Sachs, Morgan Stanley, HSBC, Bank of America, Merrill Lynch y Citigroup. Dicho de otra manera, había compradores potenciales antes del “gran retorno a los mercados de la Banca nacional griega”, tan alabada por la UE y Samaras. ¿Qué piensas tú?

Antonis Ntavanellos: el gobierno intentó e intenta convencer a la población en el sentido de “estamos saliendo de la crisis” utilizando para ello dos argumentos.

El primero. El gobierno efectivamente ha pedido prestada a los mercados una cantidad relativamente pequeña (2.500 millones de euros) gracias a un procedimiento “seguro y protegido” pues estaba pre-acordado, como tú indicas, con los bancos internacionales que habían organizado la operación. Es un préstamo a 5 años con una tasa de interés interesante para los acreedores:4,75%. Esto se presentó como un “retorno de Grecia a los mercados” con el sobreentendido de “Grecia sale de la crisis” Es una farsa. Además, los expertos de la banca no dudaron en decir antes de la finalización del préstamo : “Si el señor Samaras quiere volver a los mercados, es para sumar puntos entre los griegos” por citar a Christopher Dembik, de Saxo Bank.

Efectivamente, todo el mundo sabe que la deuda griega es imposible de pagar, que sobrepasa los 3000 millones de euros, en especial con este tipo de préstamo particularmente caro para los deudores. Más aún si se compara la tasa de interés con el que pagan los bancos privados cuando se refinancian con el Banco Central Europeo (BCE), a un interés inferior al 1%.

El segundo mecanismo esgrimido por Samaras es el siguiente. Los bancos griegos recapitalizados vuelven a manos de sus propietarios privados aunque hayan sido “salvados” con dinero público, es decir, pagados en última instancia por los trabajadores y las trabajadoras de Grecia a través de impuestos directos e indirectos. Este escándalo no va a ser avalado por la mayoría frente al choque con la realidad.

A l’Encontre: Elstat indicó que el paro había bajado al 26,7% en enero de 2014 en relación a diciembre de 2013, pero conocía el aumento del 0,2% en relación a enero de 2013, es decir en un año. El número total oficial de parados se sitúa en 1.317.000. ¿Qué esconden estas cifras de la realidad social del paro? Además, el gobierno indicó que a los parados que hayan participado en programas subvencionados (OAED) les afectaría un nuevo impuesto al considerarlos como autónomos (autoempleados). ¿Qué es esto?

Antonis Ntavanellos: la tasa de paro en Grecia sigue muy alta oficialmente, los últimos datos lo sitúan en el 26,7%. En realidad, sobrepasa el 30% según todos los estudios serios. Y en esta última cifra no están contabilizados los autónomos que han quebrado y ya no tienen seguridad social como los que han participado en los programas OAED. Las oscilaciones del paro también están ligadas al factor estacional incluso sin mencionar los distintos sesgos estadísticos utilizados en la recogida de datos del paro.

SYRIZA, en su campaña política, insiste en la vuelta inmediata del salario mínimo a su nivel anterior al estallido de la crisis y reivindica un aumento de este salario de manera gradual en relación con la situación económica. SYRIZA pone el acento en un programa llamado de “solidaridad” con los parados y las paradas, por ejemplo, el acceso a los servicios de salud de manera gratuita. También, SYRIZA insiste en un aumento del gasto público y de inversiones para la creación de nuevo empleo.


A l’Encontre: ¿Cuál es la opción de SYRIZA respecto a la deuda y su pago ? ¿Hay diferencias entre la “mayoría presidencial” de Tsipras y las corrientes de izquierda de SYRIZA?

Antonis Ntavanellos: A propósito de la cuestión de la deuda, SYRIZA se comprometió a anular la mayor parte de la deuda y a vincular el pago de una pequeña parte a una “clausula de crecimiento” que introduce una clara intencionalidad. Simultáneamente, SYRIZA pide un acuerdo a escala europea semejante al de 1953 a propósito de la deuda alemana (RFA). Efectivamente, el acuerdo firmado en febrero de 1953 por la República Federal Alemana (RFA) en Londres fue un factor importante del llamado milagro alemán. El canciller alemán , Konrad Adenauer, en ese cargo desde 1949 y que utilizó como negociador al banquero Hermann Josef Abs, que dirigió diversas empresas bajo el nazismo, empresas que explotaron a prisioneros de guerra- logró el perdón del 50% de la deuda. Además, la RFA jamás pagó la suma de 80.000 millones de dólares en 2012 – como consecuencia de la condonación por los Aliados a título de reparación de guerra por la ocupación de Grecia por las tropas del III Reich de 1941 1 1944. Esta deuda fue eliminada después de la reunificación de la RFA y la RFD (octubre 1989-octubre 1990).

Para el ala izquierda de SYRIZA, el punto de partida es el siguiente: cese inmediato del pago de la deuda a los bancos griegos e internacionales. Esa posición se considera como un “casus belli” por los banqueros y acreedores. Por esta razón, la plataforma de izquierda-incluyendo la Corriente de Izquierda y la Red Network- insiste en la exigencia de una nacionalización-socialización de los bancos.

A l’Encontre: ¿Cuál fue la importancia de la huelga del 9 de abril y el papel de META en esta movilización? La prensa europea habló de medidas de seguridad fundamentalmente a la llegada de Angela Merkel el 11 de abril. ¿Qué te parecen las actuales movilizaciones, el cansancio social y quizás el proceso de delegación en el plano electoral?

Antonis Ntavanellos: La huelga del 9 de abril era el primer combate “generalizado” desde hace tiempo. Tuvo un éxito relativo.

El nivel de lucha está influido por el cansancio social, después de tres o cuatro años de duros combates coronados por alguna victoria real. Sin duda, hay numerosas luchas en los diferentes lugares de trabajo. Pero no tenemos, al menos hasta ahora, la capacidad de unificarlas en una auténtica huelga general acompañada de manifestaciones masivas. Conocimos en 2011-2012 procesos de lucha, jornadas de huelga, que se aproximaban a una movilización general.

La mayoría de la sociedad espera una denuncia de los Memorándum (los planes de austeridad) a través del resultado de unas elecciones, o sea, de la victoria de SYRIZA. De hecho, es una especie de “electoralismo de izquierda”, de “delegación electoral” con lo que significa de relativa debilidad.

Una parte significativa de SYRIZA y de ANTARSYA se resiste a esta tendencia a la delegación, poniendo el acento en algunos datos: las luchas “desde abajo” representan la modalidad más segura para defender los intereses de la clase asalariada. Es un elemento decisivo para la dinámica de un “gobierno de izquierdas”. Pero al menos hasta el momento, parece que no hemos ganado una mayoría para esta opción. Aunque en el campo sindical se dan cambios -sector público privado- con un agrupamiento inicial de la izquierda sindical muy marcada durante un amplio periodo por el control de los aparatos burocráticos como el PASOK y Nueva Democracia.

En este contexto, hay que destacar que la actitud del Partido Comunista (KKE) es completamente inaceptable. Ataca principalmente, por no decir únicamente, SYRIZA. Con la finalidad de intentar salvar su posición electoral. En el movimiento social de resistencia, rechaza cualquier posibilidad de acción común. El PAME, su llamada estructura sindical, hace lo mismo; sin embargo, se constata un creciente malestar entre los miembros del PAME.

Recientemente, miembros del KKE, bajo las órdenes de la dirección, han votado contra las huelgas, defendiendo que estas decisiones, incluso adoptadas por la mayoría de delegados de las asalariados y asalariadas en asambleas democráticas, eran una “orientación política” para una “acción totalmente insuficiente”. Esto es típico de un sectarismo pasivo que supone en el fondo, la afirmación de que una victoria de los asalariados y de las asalariadas y de las fuerzas de izquierda hoy es imposible.

En un momento en que las fuerzas políticas e institucionales del régimen se enfrentan a convocatorias electorales, entre otras las europeas, con temor. Estas fuerzas de derechas saben que una victoria de SYRIZA podría volver a dar aliento y una perspectiva de conjunto a los trabajadores y trabajadoras con una posible nueva oleada de luchas que nadie-incluida la dirección de Alexis Tsipras de SYRYZA- sería capaz de controlar, de detener, lo que es un motivo de miedo para las fuerzas gubernamentales y empresariales.


A l’Encontre: ¿En este contexto, cuál es la dinámica del PASOK (Movimiento Socialista Panhelénico) cuyo lider, Evangelos Venizelos es viceprimer ministro?

Antonis Ntavanellos: En esta situación, el PASOK sufre un derrumbe. Este partido socialdemócrata que conoció un apoyo electoral de hasta el 43% hace tan solo cuatro años, no alcanza en las encuestas recientes más que el 4 o el 5% de las opiniones recogidas cuando la pregunta planteada es la siguiente: “¿Por quién votaría si hubiera elecciones para el parlamento hoy?”

En las elecciones europeas del 25 de mayo, participa bajo el logotipo de “El Olivo” el mismo nombre de la “coalición de izquierdas” que encabezaba Romano Prodi en 1996 en Italia. Esto lleva al siguiente debate en las filas de la socialdemocracia: ¿Hay que disolver o no el PASOK?

En el momento actual, hay un duro enfrentamiento entre el dirigente del PASOK Venizelos y el antiguo líder George Papandreu. Este último busca una revalorización del PASOK como “corriente de izquierda” que critica la pasada alianza entre Venizerlos con Nueva Democracia (ND) de Samaras.

En mi opinión, en la coyuntura política actual, si SYRIZA evita errores muy grandes, la recomposición de la socialdemocracia no tendrá opción de obtener un apoyo electoral importante.


A l’Encontre: ¿Cuál es el debate sobre la criminalización de Amanecer Dorado?¿ De qué forma la situación de Amanecer Dorado entra en la estrategia político-electoral del gobierno de Samaras?

Antonis Ntavanellos: Las principales razones de la criminalización de Amanecer Dorado por parte del aparato judicial y de Samaras se pueden reducir a dos. La primera, la presión desde la izquierda y del movimiento antifascista, especialmente, después de la muerte de Pavlos Fyssas el 17 de septiembre de 2013. La segunda, la necesidad de Samaras de recuperar votos de la extrema derecha como condición para tener alguna posibilidad de ganar a SYRIZA en las elecciones.

Actualmente, Amanecer Dorado está retrocediendo en el terreno de las actividades criminales llevadas a cabo por sus grupos de choque militarizados. Sufre también un pequeño retroceso electoral. Pero su impacto en ese terreno se va a clarificar en las elecciones europeas. Estos neonazis buscan maniobrar políticamente e incluso hablan de cambiar su denominación para evitar un contragolpe en el plano de los resultados electorales.

La principal esperanza de Amanecer Dorado radica en una crisis aún más profunda del gobierno de Samaras y de la Nueva Democracia, que le haga perder votos de manera significativa, despejando el terreno que podría ocupar el partido neonazi. Sin embargo, es preciso recordar que el retroceso de sus tropas de choque es una derrota importante para este tipo de formación. Y esto ofrece a la izquierda decidida-y a los grupos antifascistas y de solidaridad con las personas migrantes- una posibilidad mayor de asestarles un duro golpe.

A l’Encontre: ¿Cuáles son los aspectos esenciales del debate sobre el euro (salida o no) en SYRIZA y en ANTARSYA?

Antonis Ntavanellos: A propósito del euro, la mayoría de SYRIZA asegura que intentará poner fin a la austeridad permaneciendo en la zona euro.

La corriente de izquierda de SYRIZA insiste firmemente en otra jerarquía de prioridades. Decimos: haremos fracasar la política de austeridad mediante las medidas necesarias. Entre estas medidas, incluimos una política de hacer frente a la Unión Europea (UE) y una salida de la zona euro como una posible medida necesaria para la defensa de la población y de sus derechos sociales.

Los camaradas de ANTARSYA abordan esta cuestión al revés. Dicen que la salida de la eurozona debe ser la cuestión prioritaria, incluyendo en su caso, su fin. Algunas corrientes de ANTARSYA-a excepción del Partido Obrero Socialista vinculado SWP inglés y del OKDE vinculado a la IV Internacional (CI), defienden la idea de que existe una “etapa” en el desarrollo del movimiento social que permitiría a la sociedad griega salir de la crisis, fuera de la zona euro. Hay en esta orientación restos de un enfoque estalinista en el que una “etapa de independencia nacional” es absolutamente necesaria, anterior a una etapa socialista que debería llegar... un día u otro.


A l’Encontre: ¿Cuáles son los ejes sobre los que se asientan, entre otros en el marco de las elecciones europeas, la Corriente de Izquierda de SYRIZA y la RED Network que integran la plataforma de izquierda que obtuvo el 30% de los votos en el último congreso de SYRIZA?

Antonis Ntavanellos: La plataforma de izquierda-formada por Corriente de Izquierda, cuyo portavoz más conocido es Panagiotis Lafazanis y de las tres organizaciones que constituyen la RED Network, entre ellas DEA,-tiene una presencia significativa en la campaña electoral de las elecciones europeas. Defendimos la presencia en la lista de SYRIZA de militantes comprometidos en las luchas sociales importantes. Y logramos un éxito relativo.

Nuestros candidatos defienden una orientación más militante frente a las políticas de la UE, a la UE como institución y al euro, así como frente al gobierno de Samaras. Proponemos un programa transitorio para la ruptura de Grecia con las políticas de austeridad ruinosas para toda la sociedad y la clase trabajadora griega.

Para nosotros, un gobierno de izquierdas constituye el “punto de partida” de un proceso transitorio en dirección a la emancipación socialista y democrática de la sociedad. Por esta razón, ponemos en cuestión la confusión que puede existir entre un gobierno de izquierdas, un gobierno de “salvación nacional” o de “unidad nacional”. En esta perspectiva, defendemos la unidad de acción de SYRIZA y de ANTARSYA, incluyendo el KKE- lo que supone un cambio práctico de su orientación. Esta orientación implica el rechazo de todas las alianzas que incluyan las fuerzas burguesas.

En los combates que se acercan, la solidaridad internacional será crucial. El internacionalismo concreto es en una batalla para llevar a la práctica una solidaridad activa de las personas asalariadas de diversos países europeos, así como de las fuerzas de un sindicalismo de combate del mismo tipo que las de la llamada izquierda radical. Esta opción es la opuesta a una política consistente en fomentar ilusiones sobre el papel de la UE o del arreglo al margen de sus instituciones.

Al’Encontre:

http://alencontre.org/europe/grece/...

Traducción: VIENTO SUR


Grecia.¿Podremos avanzar hacia la constitución amplia de comités populares de resistencia?”

 Entrevista con Antonis Ntavanellos (Syriza-DEA)“

Angela Klein

Viento Sur25 de octubre de 2013
  

[Con el retraso habitual, el Instituto de Estadísticas de Grecia, el Elstat, publicó a comienzos de septiembre las cifras del paro para el mes de junio de 2013. El número de parados registrados se eleva a 1.403.698, es decir 174.709 más que en junio de 2012. En relación a la población activa, la tasa ha alcanzado el 27,9%. Se sitúa oficialmente, para los jóvenes de entre 15 y 24 años, en el 58,8% y, para los de la franja de edad de 25 a 34 años, en el 37,4%. Si los medios ponen ante todo el acento en Amanecer Dorado y las medidas tomadas por el gobierno, el paro sigue siendo un elemento social y político de los más importantes en la situación griega. Muy numerosos reportajes indican que decenas de miles de asalariados y asalariadas no reciben su paga desde hace tres o seis meses. Los ejemplos de parados cualificados a los que se proponen salarios de 490 euros netos por un trabajo semanal de 54 horas son moneda corriente, como lo son los reportajes de parados de larga duración cuya familia debe vivir de la pensión de sus padres que no supera los 500 euros al mes. Un parado de 45 años con dos hijos describe una situación semejante y la resume así: “500 euros para cinco, y solo para el pan debo gastar 1,82 euros al día”. Hay que recordar que el salario mínimo ha pasado de 780 euros a 586 en febrero de 2012. En términos de renta neta, la cantidad es de 480 a 490 euros mensuales.

A comienzos de octubre se ha presentado un plan de reforma de las jubilaciones. La jubilación base debería alcanzar el máximo de 360 euros por mes. Debería completarse con “un seguro de vida obligatorio” (de hecho un segundo pilar) por el que se interesa el grupo alemán de seguros Allianz. En términos de acceso a la salud, el presidente del sistema nacional de salud (EOPYY), Dimitris Kontos, miembro de Nueva Democracia, ha indicado a finales de septiembre que 3.068 millones de ciudadanos se encontrarían sin seguro. Investigaciones más profundas muestran que esa cifra es baja, pues no incluye a los pequeños comerciantes que han debido cerrar su tienda o a los trabajadores de la construcción que pierden su cobertura cuando dejan de pagar sus contribuciones como consecuencia de la pérdida de su empleo. La cifra más cercana a la realidad, sin contar evidentemente los emigrantes, supera los 4 millones. Esa cifra debe ser comparada con el número oficial de asegurados: 6.171 millones.

La expropiación de las viviendas de las personas que no han pagado sus impuestos inmobiliarios, cuyo número se ha disparado, y/o que tienen otras deudas con el estado es un tema debatido en el parlamento griego actualmente. La relación entre el montante de la deuda y el valor inmobiliario suscita numerosas preguntas cuando se trata de una trasferencia del bien inmobiliario al estado para borrar la deuda, o bien de una transferencia a una tercera persona que se encuentra con el restante de la deuda a pagar, según el valor dado a la propiedad. Además se extiende una verdadera cólera entre los muy numerosos propietarios de viviendas, una parte de los cuales no puede pagar los gastos de calefacción, especialmente con el nuevo impuesto sobre el gasóleo doméstico. Una reciente investigación indica que el 44% de las familias griegas no podrá calentar su casa este invierno. Sin embargo, ese porcentaje ha sido establecido antes de la toma en consideración del aumento del impuesto. No es difícil imaginar los efectos del frío sobre la salud de niños o de personas de edad avanzada. Uno de los temas de Samaras en 2012 era el siguiente, muy tradicional: si los comunistas llegan al poder, os quitarán vuestras casas. 

En este trasfondo social, trazado resumidamente, hay que situar el diálogo político con Antonis Ntavanellos, dirigente de Syriza y de DEA, que publicamos a continuación Redacción de A l´encontre].

Tras el anuncio por parte del gobierno Samaras de la “puesta en disponibilidad” de 25.000 funcionarios, el movimiento de huelga en la función pública desde el 17 de septiembre –que se ha repetido bajo una forma más reducida los días 24 y 25–, siguiendo a la movilización de las escuelas, de los institutos y de los hospitales, ha tenido una amplitud importante. ¿Cómo juzgas a posteriori esta movilización?

Antonis Ntavanellos: La huelga ha sido un gran éxito. Esto apareció claramente en la manifestación del 18 de septiembre, que fue una de las más importantes manifestaciones de la función pública. Reunió a 100.000 personas. Una característica de esta manifestación residió en los múltiples sectores presentes con sus banderolas y sus pancartas. Evidentemente, los enseñantes del sindicato de secundaria, que estaban en pleno movimiento de huelga, constituían el sector más significativo de la manifestación. Pero se veía también una amplia participación de los y las asalariadas de los hospitales, de empleados municipales y de las universidades. Se puede decir que numerosos pequeños ríos convergieron en esa ocasión como consecuencia de la convocatoria de la confederación sindical del sector público (ADEDY).

¿Cuál era el apoyo a esta lucha del sector público por parte de las demás sectores de los asalariados y de la población?

Todos y todas sufrimos ataques como consecuencia de la aplicación de los planes de austeridad, los Memorándum impuestos por la Troika (UE, FMI, BE). No se trata por tanto solo del sector público, de los trabajadores del sector privado, de las paradas y parados, de los jubilados, de quienes no tienen ya en la práctica casi acceso a los medicamentos y a la atención sanitaria, sino también de capas de la llamada clase media. Se deriva de ello el sentimiento creciente de que cada movilización contra la austeridad es un combate que concierne a todos y cada uno de nosotros. Por eso el trabajo de la propaganda gubernamental contra la “subversión” o contra los funcionarios privilegiados ha resultado muy debilitado. Se deriva de ello que esta movilización del sector público era vista en gran medida como parte integrante de la resistencia frente a la austeridad y de la lucha contra la política del gobierno.

Además, ese sentimiento se prolongaba así: la huelga de la función pública se considerada como un instrumento de defensa de lo que queda del “estado social”, es decir la educación pública, los hospitales, el sistema de jubilación, etc. Esto ha ampliado el apoyo a la movilización de los diversos sectores de la función pública.

Sobre esta base hemos visto que se creaban “comités populares de resistencia”, que tenían por objetivo apoyar a los huelguistas. Igualmente, la ocupación de escuelas secundarias se hacía para apoyar a los enseñantes. Estudiantes universitarios han participado también en el movimiento, tanto más cuanto que el staff de las universidades está directamente en el punto de mira. Sin embargo, hay que constatar que la dirección de ADEDY sigue esencialmente pasiva y, por tanto, la solidaridad es difícil de transformar en un movimiento de huelga de conjunto.

Al comienzo de este año, la huelga de los enseñantes de secundaria fue detenida por la decisión del gobierno Samaras de aplicar una ley de tipo militar, la de la movilización militar. Esta ley se concreta en el envío de una carta a cada enseñante, y si éste no retoma el trabajo está amenazado con ser despedido y, en cualquier caso, con ser reprimido. En septiembre de este año, Samaras no ha recurrido a esta ley. ¿Por qué razón?

No era fácil para él. La huelga precedente había sido declarada durante los exámenes nacionales, que son de una gran importancia porque sus resultados determinan en qué universidad podrán seguir los estudiantes sus estudios. En ese contexto, era más fácil para el gobierno obtener un apoyo contra la huelga. Había muchas personas que afirmaban que los enseñantes tenían razón haciendo huelga, pero que no debían hacerla en ese período. Incluso la izquierda dudaba en apoyar de forma incondicional la lucha de los enseñantes. Sin embargo, la decisión de aplicar esa ley marcial de la movilización ha sido percibida de forma negativa, incluso por sectores de la población que estaban en contra de la huelga durante los exámenes nacionales.

Esta vez, en septiembre, la situación era diferente. Era muy difícil para los mass media, en particular para las cadenas de TV que apoyan al gobierno, repetir el mismo tema de la primavera: “Si a una huelga pero no ahora”. Esos mass media no podían repetir la operación so pena de aparecer como aún más hipócritas. Pero, sobre todo, la situación de conjunto era muy diferente. Poco tiempo después de la detención autoritaria de la huelga de enseñantes, el gobierno Samaras tomó una iniciativa igualmente autoritaria: el cierre de la ERT (radio televisión pública) el 11 de junio. La reacción popular frente a esta decisión fue enorme. Se desarrolló un impresionante movimiento de solidaridad, se estableció un verdadero diálogo de masas entre los empleados y empleadas de la ERT que ocupaban el edificio y miles y miles de personas, de delegaciones de empresas, de hospitales, de escuelas, que apoyaban su movimiento. La ERT continuó funcionando difundiendo en streaming sus emisiones, se organizaron debates, se dieron conciertos por las dos importantes orquestas que forman parte del personal de la ERT, etc. La decisión de imponer el silencio a la ERT provocó una crisis en el gobierno. Dirigir con “mano de hierro” no era aceptado por amplias sectores de la población y había un gran riesgo para el gobierno Samaras. En fin, en septiembre, otras huelgas convergían con la de los enseñantes de secundaria, lo que la sacaba de la soledad. Resulta entonces comprensible que el gobierno de Samaras tuviera que pensárselo dos veces antes de tomar una medida tan impopular como la movilización militar, que habría podido fácilmente desembocar en una crisis más amplia que la de la ERT.

En este otoño parece que la disponibilidad para movilizarse es mayor que a comienzos de 2013

Efectivamente, a comienzos de este año hubo una desmoralización relativa provocada por unas esperanzas demasiado optimistas, suscitadas a finales de 2012 y que no se han materializado. En efecto, a pesar de los dos días de huelga en noviembre de 2012, el gobierno adoptó un nuevo programa de austeridad. Había habido numerosas huelgas sectoriales, pero permanecían aisladas. Su unión con sectores más amplios de los asalariados no se efectuaba. En esa situación, era más fácil para el gobierno Samaras –una coalición entre Nueva Democracia, el PASOK y la Izquierda Democrática– o bien reprimirlas, o bien utilizar la movilización militar, o bien dejar que se desgastaran. Este período acabó con lo que yo llamaría la crisis de ERT, que ha significado un nuevo ascenso del movimiento de resistencia.

Pero debe subrayarse un elemento más importante. Numerosos militantes, sindicalistas y trabajadores activos han sacado lecciones del período anterior. Esta lección no era la que se podría presentar bajo la fórmula de “no podemos ganar”. Esta lección se ha traducido en la idea siguiente: un sector no puede ganar solo; un día de huelga tradicional no basta. De ello se han derivado, desde comienzos de septiembre, esfuerzos conscientes por coordinar actividades y se ha impuesto la comprensión de que una victoria, incluso parcial, necesita una seria organización. Esto crea la posibilidad, digo bien, la posibilidad, de devolver la vida a tradiciones olvidadas de la clase obrera, tales como la elección de comités de huelga, la constitución de fondos de financiación de las huelgas, los piquetes ante los establecimientos en huelga, las sentadas, etc.

¿Hay una mejor colaboración entre las diferentes tendencias de izquierdas en relación al pasado?

El problema de la unidad de la izquierda persiste. En el plano político central, los enfrentamientos continúan. Pero durante los últimos meses ha habido numerosos ejemplos de una mejor cooperación en la acción. Cuando la ocupación de ERT, las banderas de SYRIZA, de ANTARSYA y del PAME (“frente de masas” de coloración sindical, dirigido por el PC-KKE) estaban una al lado de la otra. En el curso de la última huelga de enseñantes, las propuestas de las corriente sindicales de SYRIZA y de ANTARSYA eran comunes. En la manifestación del sector público, el PAME ha desfilado con los demás sectores, rompiendo con su táctica tradicional de organizar un cortejo separado, en otra dirección, marcando su distancia frente a la movilización de la izquierda radical y de las fuerzas sindicales. En fin, y esto es importante, con ocasión de las manifestaciones contra el asesinato del rapero antifascista Pavlos Fyssas, hubo diversas coordinadoras entre el PAME y todas las demás fuerzas de la izquierda y antifascistas. Parece que emerge una comprensión de que, en cuestiones esenciales, tenemos necesidad de una unidad en la acción. Habrá que ver si esos ejemplos positivos permanecen limitados y si vamos a tener el mismo tipo de enfrentamientos. Hoy estamos bastante alejados de lo que es una necesidad absoluta: un frente de acción unificado, consciente y permanente.

¿Qué ocurre con el apoyo que puede tener este gobierno entre la población? ¿Tiene alguna credibilidad el mensaje de Samaras y del ministro de finanzas Stournaras según el cual la economía griega sale del túnel?

El gobierno dispone de un apoyo, al margen de sectores que le están directamente ligados, bajo una forma que se podría denominar como negativa. Es decir el miedo a una quiebra, el miedo a una salida de la eurozona, el miedo a la “inestabilidad”, el miedo a lo desconocido si la izquierda (SYRIZA, coalición de diversas fuerzas) llegara al gobierno. Este miedo y su utilización son suficientes para mantener el núcleo tradicional de los votantes de derechas, pero no más que eso. El gobierno no dispone de ninguna perspectiva creíble que ofrecer para una amplia mayoría de la población. Por esta razón elige en diversas ocasiones gobernar con mano de hierro y desplegar permanentemente su amplio aparato policial. Sin embargo, al resultar evidentes los límites de este autoritarismo, Samaras se ha visto obligado a multiplicar los anuncios según los cuales la política económica estaba siendo coronada por un “success story”, es decir por una salida de la crisis.

Esta “teoría” ha sido desmentida muy rápidamente por la realidad. La recesión continúa marcando la economía, con un retroceso propio de una situación de guerra. El nivel de vida de la mayoría de las personas es atacado más allá de todo lo que era imaginable hace tres años, y nuevas medidas de austeridad son puestas en marcha. A partir de ahí, el optimismo de fachada de Samaras y de Stournaras no convence a nadie. La Troika habla de un nuevo préstamo importante, lo que no significa más que la firma de un nuevo Memorándum de austeridad. Después de tres años de un brutal “rigor”, la deuda sigue al nivel de 2010. El objetivo de “volver a los mercados” (bonos en los mercados financieros) aparece como imposible en un futuro previsible. Al mismo tiempo, los ataques continúan. Tomemos un ejemplo. Cuando el gobierno introduce una tasa de 25 euros en una hospitalización, es muy difícil convencer a la gente de que “las cosas van en la buena dirección”. A partir de ahí, no pudiendo ofrecer una perspectiva “positiva”, Samaras intenta organizar un bloque social sobre la base de reflejos conservadores: un estilo de ataques contra la izquierda propio de un clima de guerra fría, la denuncia del caos social para estimular el temor, una hostilidad exacerbada contra las huelgas y los sindicatos. A fin de imponer esta “contrarrevolución” ideológica en las filas mayoritarias de la sociedad, Samaras debe imponer una contrarrevolución concreta, material, en los lugares de trabajo, de forma prioritaria. Para hacerlo tiene necesidad de infligir derrotas de amplitud a los diversos movimientos de asalariados a fin de cambiar la correlación de fuerzas de forma aguda. Un poco como hizo Thatcher cuando la huelga de los mineros en 1984-85. Pero una victoria así no será fácil para él.

¿Qué resultados dan los sondeos a propósito de los diferentes partidos? ¿Es cierto que los partidos gubernamentales bajan y que Amanecer Dorado aumenta su audiencia?

Los sondeos, al menos los publicados, son relativamente estables en el curso de los últimos meses. Nueva Democracia (ND) y SYRIZA permanecen en cabeza con fluctuaciones. Cuando hay un ascenso de las luchas, SYRIZA se pone en cabeza; cuando se produce el declive de las movilizaciones, ND gana en influencia. El PASOK (socialdemocracia), socio menor de ND, que colabora totalmente en la aplicación del programa de Samaras, se hunde, igual que DIMAR (Izquierda Democrática de Fotis Kouvelis) que apoya al gobierno pero ya no está en él. El declive del PASOK y de DIMAR es una indicación de la bipolarización extrema entre la derecha y la izquierda. Los neonazis de Amanecer Dorado, en los sondeos publicados, están en tercera posición, con resultados que oscilan entre el 12% y el 15%. Los nacionalistas “antiausteridad” de LAOS (Alerta Popular Ortodoxa) y los Griegos Independientes están en declive. Es difícil juzgar la audiencia político-electoral de Amanecer Dorado. Parecía que había sido frenada como consecuencia del asesinato de Pavlos Fyssas y de las movilizaciones. Una parte de las personas con una intención de voto, en los sondeos, declaraba “volverse” hacia Nueva Democracia. Es demasiado pronto para tener un juicio sobre esta dinámica electoral. Lo esencial en ese terreno es continuar la movilización antineonazi, entre otros sitios, en las escuelas.

¿Qué hay de las relaciones entre Nueva Democracia y Amanecer Dorado, puesto que han salido a la luz diferentes conexiones a finales de septiembre y comienzos de octubre?

Históricamente, existían conexiones entre la derecha extrema de ND, los partidos de extrema derecha como LASO y los neonazis. Los lazos entre Amanecer Dorado y sectores del aparato del Estado eran la regla, y Amanecer Dorado, incluyendo su núcleo inicial, gozaba de apoyos y de protección. Pero durante los últimos meses, fue algo más serio. He mencionado antes la estrategia de contrarrevolución ideológica de Samaras y su voluntad de aplastar a la extrema izquierda y los sectores sindicales combativos. Se puede fácilmente comprender que Amanecer Dorado se inscribía perfectamente en este plan. Así, Amanecer Dorado gozaba de la protección de la policía. En un período reciente, hubo incluso una escalada política. Comentadores neoliberales habían argumentado públicamente que Amanecer Dorado, a condición de “ser un poco más serio”, podía convertirse en un socio gubernamental de ND. Consejeros significativos de Samaras, todos de la derecha extrema, planteaban de firmemente una perspectiva así.

Esto ha cambiado tras el asesinato de Pavlos Fyssas y el amplio rechazo contra los neonazis. Actualmente, a finales de septiembre, hay una “represión” (utilizo comillas porque sigo siendo escéptico en cuanto al resultado final) contra Amanecer Dorado. Esto no tiene nada que ve con el antifascismo. Se trata de una reorganización de la correlación de fuerzas entre ND y Amanecer Dorado, o entre el estado y Amanecer Dorado. Esto tiene que ver también con un esfuerzo por tomar la iniciativa por parte del gobierno sobre el movimiento antifascista activo en la calle y de “capturar” el sentimiento antifascista en beneficio del gobierno.

A partir de ahí, parece que se opera un cambio de estrategia, con Nueva Democracia presentándose como un guardián de la democracia, y, más importante, de la “estabilidad”. Esto ayuda a ND en el plano electoral y modifica la agenda política.

Los medios y los partidos burgueses afirman que la línea de división no es entre los favorables a la austeridad y los que están contra la austeridad, sino entre los favorables a un “frente constitucional” o un “abanico democrático” contra Amanecer Dorado y el “extremismo en general”, en la medida en que numerosos dirigentes políticos ponen un signo de igualdad entre los neonazis y los “extremistas de la izquierda radical”.

Esta táctica puede cambiar, evidentemente, en una próxima etapa. Ni el aparato de estado, ni ND quieren sinceramente aplastar a Amanecer Dorado. Los neonazis constituyen una reserva útil para la clase dominante. En lo inmediato, sus representantes piensan que es mejor contener a los neonazis, pero en el momento en que tengan necesidad de ellos, facilitarán su resurgir. Así, golpear el peligro neonazi corresponde al movimiento antifascista, al movimiento obrero, a la izquierda, y para eso es necesario hacerlo en la calle y en los barrios. Y este objetivo va parejo con el combate contra la austeridad, así como contra el gobierno Samaras. Nuestra repuesta a la llamada teoría de los “dos extremos” (los neonazis y la izquierda radical, con el gobierno afirmándose como el “centro democrático”) puede traducirse resumidamente así: un extremo está compuesto por la patronal, el gobierno y sus fuerzas y los neonazis; y el “otro” está constituido por el conjunto de los asalariados, la izquierda y el sindicalismo de resistencia.

¿Hay alguna oportunidad de derrocar al gobierno Samaras?

La ola de huelgas de septiembre indicaba que existía ese potencial si podía basarse en sectores aún más amplios. Eso no se ha materializado. Y el gobierno ha reaccionado de forma ágil frente a la situación surgida tras el asesinato de Pavlos Fyssas. Ha sabido sacar de ella un cierto beneficio. Desde entonces, la posibilidad de derrocar al gobierno, a corto plazo, no existe. Pero una tal posibilidad puede reemerger. Frente a las políticas y a las medidas salidas de la aplicación del actual Memorándum, cada huelga se convierte de hecho en una huelga política contra el gobierno si quiere hacer triunfar sus reivindicaciones. A pesar de su capacidad para sobrevivir, el hecho es que este gobierno sigue siendo débil. Hay un debate permanente sobre la necesidad de constituir un nuevo gobierno, incluso en las filas parlamentarias, llegando incluso a poner al margen a Samaras en el curso de tal proceso. Un cambio así puede no materializarse. Pero el simple hecho de que exista una tal discusión dice mucho sobre la reducida confianza en este gobierno. Y este último deberá hacer frente a duros problemas en el futuro. Debe simultáneamente aplicar leyes que concreten el último Memorándum y hacer aprobar en el parlamento un nuevo conjunto de medidas de austeridad. La clase obrera en sentido amplio, ha dado prueba en diversas ocasiones en el curso de los tres últimos años, de que puede responder. Dos gobiernos han sido derrocados: el gobierno de Georges Papandreu del PASOK y la coalición de los tres partidos dirigida por el “tecnócrata” Papademos. A partir de ahí, estoy seguro de que una nueva posibilidad va a aparecer, tanto más en la medida en que las huelgas no han parado y que diferentes sectores permanecen movilizados.

¿Cual es en tu opinión la tarea del momento para la izquierda radical?

Hoy se plantea el problema táctico y estratégico de desarrollar un movimiento sociopolítico de conjunto contra el gobierno. He indicado precedentemente que cada huelga hacía frente al desafío de un enfrentamiento con el gobierno para ganar. Pero de esta constatación no se deriva que tal movilización socio política vaya a tomar forma de manera espontánea. A partir de ahí, la cuestión central es la siguiente: cómo actuar a fin de organizar un combate masivo y militante a fin de derrocar un gobierno que no va a dejarse derrotar fácilmente. Hay tareas que la burocracia sindical es estructuralmente incapaz de cumplir, por no mencionar que ni las desea. En tal contexto, destacan dos elementos clave: las iniciativas de solidaridad con las diferentes luchas, y las iniciativas tomadas por la base y los sectores intermedios de las organizaciones sindicales, estimuladas por la intervención de las corrientes de la izquierda radical en una perspectiva de unidad de acción. Se deriva de ello que hay que encontrar las formas que van a ayudar a organizar y a ampliar formas de resistencia y de contraataque. A partir de ahí, la puesta en pie de “comités populares de resistencia”, iniciativa que acaba justamente de tomar forma, es de una gran importancia, aunque hace falta que se materialicen a una escala suficientemente amplia. Las fuerzas organizadas de la izquierda radical pueden constituir un elemento clave para desencadenar esta dinámica. Es en esta dirección en la que deberíamos concentrar nuestras fuerzas.

23/10/2013

http://alencontre.org/europe/grece/grece-pourras-tu-avancer-vers-la-constitution-large-de-comites-populaires-de-resistance.html

Grecia: Qué hacer respecto a los asesinatos nazis


 Yanis Varoufakis

22/09/13 Sin Permiso

Cuando el rapero antirracista Pavlos Physsas fue muerto a puñaladas por matones nazis en las calles de Ketatsini, barrio de clase trabajadora cerca de Atenas, la sociedad griega se vio forzada a reconocer que no sólo había incubado el huevo de la serpiente sino que había creado una serpiente venenosa dispuesta a cobrarse un precio terrible. No contentos ya con acosar a los inmigrantes e intimidar a sus adversarios, los rufianes de Amanecer Dorado habían adoptado de manera calculadora una nueva táctica: desatar una violencia mortal contra activistas de izquierda, primero con un grupo de nueve miembros del Partido Comunista a los que mandaron al hospital y luego con el deliberado asesinato de Pavlos. 

La nueva estrategia de Amanecer Dorado debería entenderse en el contexto de dos motivos separados pero entrelazados.

En primer lugar, los matones nazis de Grecia intentaban sacarle partido a la táctica que ensaya el Gobierno de buscar legitimidad escudándose en la horrorosa estrategia de retratar al partido oficial de oposición, Syriza, como la ‘otra cara de la moneda de Amanecer Dorado’.  El gobierno de Samaras, una vez que ha demostrado que es pura filfa su Historieta del Éxito de Grecia, después de que otra gran empresa griega sacara sus oficinas centrales de Grecia, luego de que el desempleo haya experimentado otro empujón hacia arriba, con el programa de ajuste fiscal (en cuyo altar se ha sacrificado a millones de griegos) hecho jirones, ha visto el cielo abierto con el choque acérrimo entre la izquierda griega (de la que Syriza es fuerza principal) y Amanecer Dorado, una oportunidad maravillosa de presentarse como único bastión de estabilidad y paz en el país. Amanecer Dorado, perfecto sabedor de esto, ha visto la oportunidad de realizar las expectativas de la cleptocracia en el poder llevando de hecho a cabo una serie de ataques contra izquierdistas. El espíritu de la Guerra Civil, por la que Grecia sufrió de modo tan enorme en la segunda mitad de la década de 1940, ha vuelto así a hechizar a nuestra sociedad.

En segundo lugar, hace una semana o más, el principal corresponsal económico de la cadena televisiva Sky y del diario Kazimerini, Babis Papadimitriu, hizo en directo una afirmación extraordinaria. Debatiendo con un miembro de Syriza, preguntó: “Si su partido está pensando en solicitar un voto de confianza al Partido Comunista, ¿por qué no iba la Nueva Democracia de Samaras a buscar el apoyo de un Amanecer Dorado serio?” ¿Un Amanecer Dorado ‘serio’? Si bien Papadimitriu, con el que he aparecido en Sky numerosas veces, estaba repitiendo claramente el mantra del actual gobierno de coalición (a saber, que Amanecer Dorado y Syriza son rostros diferentes del mismo extremismo), provocó sin querer una violenta reacción en el seno de Amanecer Dorado. Tal como dejaron claro los responsables de Amanecer Dorado en su página en Red, se niegan, blanco sobre negro, a volverse ‘serios’, a ser cooptados por la Nueva Democracia conservadora. Aunque está claro que se muestran encantados de desempeñar el papel de mortales enemigos de Syriza, no van a mancillar su ‘purismo nazi’ con alguna idea de prestarle votos parlamentarios a Nueva Democracia. El horrendo asesinato de Pavlos Physsas sirvió en parte como señal de la determinación de Amanecer Dorado de no verse cooptada por Nueva Democracia. Al menos, no en los términos de Nueva Democracia.

¿Qué deberíamos hacer con esos matones?

Ahora que asistimos a funerales de izquierdistas como Physsas, es natural que un gran número de progresistas piensen que la solución al ‘problema’ de Amanecer Dorada consiste en criminalizar esa espantosa lata de gusanos. Pero me permito diferir. Y diferir con toda la fuerza de las que soy capaz.

Los nazis tienen dos aliados: primero, la desesperación de las masas desposeídas generada por la crisis económica que se autorefuerza, en conjunción con la incapacidad de la clase política de acabar con ella. En segundo lugar, la reacción temblorosa de aquellos de nosotros horrorizados por los nazis en un momento en el que rebosamos de rabia a la vista de sus víctimas  

Al mismo tiempo, dos son nuestros peores consejeros en asuntos constitucionales: el luto y la ira. La visión de los diputados Amanecer Dorado en el Parlamento, provocando y mofándose momentos después de que sus tropas de asalto hubieran asesinado a Pavlos Physsas, hace naturalmente que queramos dejar a ese ‘partido’ de rufianes fuera de juego, ilegalizarlos, expulsarlos del Parlamento merced a una ley del Parlamento.

¡Qué terrible error sería ése!

Nuestra diferencia básica con los nazis consiste en nuestra tolerancia respecto al otro, el Diferente, el Disidente.Nuestra diferencia básica con los Nazis es que rechazamos la idea de que tenemos derecho a suprimir (privadamente o por medio de la violencia del Estado), los genes, la idea o la sexualidad de aquellos con genes que difieren de los nuestros, quienes sostienen ideas que desdeñamos, o personas de una sexualidad que no compartimos o entendemos.

Por contraste, la noción básica que nos une, en oposición a los nazis e independientemente de nuestras diferencias, es la convicción de que, si bien su violencia e ideas merecen tolerancia cero por nuestra parte, no se les debería perseguir por sus creencias. Y aquí surge el problema: cómo combinar la Tolerancia Cero con los nazis sin criminalizar sus ideas y sin prohibir la participación de su desagradable partido en el proceso electoral. Indudablemente, no se trata de tarea fácil. Pero es imperativo que tratemos de llevarla a buen puerto.

Pues si no hacemos nada y continuamos, como sociedad, tolerando sus comedores populares (cuyo propósito consiste en excluir de los mismos a los inmigrantes hambrientos), sus amenazas a aquellos que no bajan la cabeza ante ellos, su violencia, etc., tendremos mucho de lo que responder ante futuras generaciones.

Al mismo tiempo, si nos escondemos tras una prohibición legal de Amanecer Dorado y consentimos la criminalización de sus ideas y activismo político, le habremos hecho un regalo substancial a los nazis, al haber aceptado, de facto, la idea de que la mayoría tiene derecho a suprimir las ideas y el activismo político legal de aquellos que disgustan a la mayoría.

La criminalización de las ideas y los partidos nazis constituye, en última instancia, no sólo un modo ineficaz de luchar contra ellos sino también una derrota ideológica por parte de los demócratas. Es la ‘solución fácil’. Y como siempre sucede, una ‘solución fácil’ nunca es una verdadera solución.  

¿Qué alternativa tenemos? Tenemos la alternativa, como sociedad, como vecinos, como ciudadanos, de poner en práctica el principio de Tolerancia Cero a lo largo y ancho de nuestro país. 

Sueño con una Grecia en la que, cada vez que los matones de Amanecer Dorado se atrevan a distribuir sus panfletos, en un mercado agrícola, en los peajes de autopista, en los patios de los colegios, miles de griegos se reúnan para abuchearles, para ponerles en jaque. Sin temor o pasión. Decididos pacíficamente a encarar sus tendencias violentas y abochornarlas hasta someterlas.

Sueño con un Parlamento en el que la Tolerancia Cero con los nazis la practiquen todos los diputados que no son nazis, de derechas y de izquierdas, lo mismo los defensores del paquete de austeridad gubernamental que sus ardientes opositores. Sin ningún interés en jugar a juegos de estrategia para permitir que los nazis nos dividan y dominen así de forma substantiva.  

Naturalmente, esa postura de Tolerancia Cero con los nazis requiere un trabajo duro. Nos expone al peligro cuando nos vemos cara a car con los amantes de la fuerza bruta y la violencia al desnudo. Nos exige que nos convirtamos en ‘incomodados’. 

Por estas razones, es comprensible que muchos prefieran la ‘nacionalización’, la solución de  Estado  al ‘problema’ nazi: la prohibición legal del partido Amanecer Dorado. Sin embargo, en este campo de conflicto contra el auténtico mal, no hay espacio para soluciones estatistas. La peor pesadilla de la humanidad, es decir, el nazismo, debe combatirse sobre la base de iniciativas particulares y una acción colectiva espontánea por parte de ciudadanos que de forma autónoma, pero también cooperativa, decidan levantar un Muro de Intolerancia frente a los nazis, sin recurrir a la ‘fácil’ solución de pedir al Estado que mate a esta particular serpiente.

Yanis Varoufakis es un reconocido economista greco-australiano de reputación científica internacional. Es profesor de política económica en la Universidad de Atenas y consejero del programa económico del partido griego de la izquierda, Syriza. Actualmente enseña en los EEUU, en la Universidad de Texas. Su último libro, El Minotauro Global, para muchos críticos la mejor explicación teórico-económica de la evolución del capitalismo en las últimas 6 décadas, acaba de ser publicado en castellano por la editorial española Capitán Swing, a partir de la 2ª edición inglesa revisada. Una extensa y profunda reseña del Minotauro, en SinPermiso Nº 11, Verano-Otoño 2012.

Traducción para www.sinpermiso.info: Lucas Antón

Grecia: Austeridad y destrucción de la naturaleza: El ejemplo griego Contretemps. Entrevista con Roxanne Mitralias


 5 de mayo  por Roxanne Mitralias, CADTM

Roxanne Mitralias milita en temas agrícolas y ecológicos en SYRIZA, el CADTM y el Frente de Izquierda. Socióloga rural y de ciencias de formación, trabaja junto a los movimientos campesinos en Francia. Habla para la revista Contretemps sobre la situación en Grecia y, en particular, sobre los efectos destructivos de las políticas de austeridad para el medio ambiente.

Contretemps. ¿Cuál es la situación actual en Grecia?

Ya hace casi tres años que Grecia se ha convertido en el laboratorio de políticas de austeridad con una amplitud sin precedentes en el Norte. Se aplican recetas que antes, en tiempos del FMI, se denominaban “planes de ajuste estructural” y que ahora, con la Troika, se llaman “planes de rescate”. Laboratorio también, y sobre todo, para poner a prueba a la población, para evaluar hasta dónde es posible ir sin que se rebele. A pesar de dos decenas de huelgas generales en tres años y de más de cinco mil manifestaciones y huelgas en 2012, ocupaciones y amplios movimientos de desobediencia civil, hoy podemos decir que es posible ir muy lejos, mucho más allá de lo que era posible imaginar. En términos de derechos sociales, la situación es relativamente conocida. Cada trabajador o trabajadora de Grecia ha perdido, como media, el 40% de su salario. Al mismo tiempo, debe hacer frente al aumento del coste de la vida (ligado al aumento de la presión fiscal, pero también a la dependencia de las importaciones y de algunos cártels -como el de la leche, una de las más caras de Europa-) y también a impuestos especiales, calificados desde hace tres años como “extraordinarios”. En muchos casos, esa misma población trabajadora ha perdido su trabajo y, poco más tarde, el subsidio de desempleo y la cobertura sanitaria. Entonces, puede acabar en la calle o emigrar; a veces, se ve empujado al suicidio. Desde luego, todavía hay gente en Grecia que pueden arreglárselas: pueden contar con sus ahorros –vestigios del crecimiento de los años 1990–, con los apartamentos que adquirieron durante el enorme éxodo rural de los años 1960 –ahora vacíos de inquilinos– o simplemente con la familia –lazo invisible que une la ciudad con el campo y permite todavía alimentarse. Pero hay algo de lo que se habla poco en los medios de comunicación europeos. En ese famoso laboratorio también se llevan a cabo otro tipo de experiencias. En parelelo a la destrucción social, el gobierno de la Troika ha adoptado sus disposiciones para explotar los recursos naturales. Evidentemente, lo hace por los medios clásicos: esto es, la disminución de los fondos destinados a la protección y la gestión del medio ambiente. Y también poniendo en cuestión las disposiciones legislativas y reglamentarias que, mal que bien, cerraban el paso a la sobreexplotación de los recursos naturales. Llega a cuestionar la Constitución griega, que impedía (entre otros artículos, en el 24) la explotación privada del litoral y de los espacios forestales; el Memorándum 2, votado en la primavera de 2012, concede esta posibilidad de aquí en adelante. Las playas, por ejemplo, se pueden ceder por 50 años. Estamos asistiendo ya, o lo haremos muy pronto, a una ola de privatizaciones, de concesiones, de ventas y, en general, de acaparamiento sin precedentes de recursos mineros, de tierras, de litoral, de mar, de bosques, de islas, de fuentes termales y grutas, de monumentos arqueológicos y de puertos, o de la gestión de los residuos y del agua. Como ejemplo, a finales de enero de 2013, la Acrópolis y el lago de Casiopea en Corfú fueron vendidos a NCH Capital para construir allí alojamientos turísticos. También se traduce en los llamados “elefantes blancos”; esto es, grandes proyectos inútiles construidos contra las necesidades de la población, incluso en un período de recesión de tanta amplitud: es el caso del proyecto de desvío del río Akheloos o de las inversiones necesarias para las energías renovables industriales. Pero los enormes regalos que ofrece el Gobierno griego al “mundo de la empresa” no sirven ni para crear empleo, ni para mejorar la situación de la población, ya que el paro alcanzó el 27% en 2012. En esta Grecia del siglo XXI, donde todo se malvende a cambio de nada, se ha acabado la vida tal y como la conocíamos. El país se ha convertido en un protectorado energético y la naturaleza se transforma en un nuevo espacio de inversión, un inmenso casino para las ganancias de unos capitalistas ávidos en seguir enriqueciéndose. Bienvenidos a este mundo donde esta diosa moderna, la deuda, exige sacrificar en su altar todo aquello que constituía la base de la sociedad humana.

Contretemps. Se habla de una nueva contaminación en las grandes ciudades griegas. ¿Nos lo puedes explicar?

En efecto, desde hace algunos meses una noticia ha conseguido romper los muros del silencio europeo y ha llegado hasta los telediarios franceses. Atenas y Tesalónica están cubiertas por una nube de contaminación. Este nubarrón negro en el cielo de las grandes ciudades griegas recuerda amargamente a los griegos el período glorioso del crecimiento, cuando se construían estadios y carreteras inútiles para acoger a los atletas del mundo entero y se cogía el coche para hacer las compras en el ultramarinos del barrio. Ahora los franceses se han enterado de que los griegos, demasiado pobres ya para poder calentarse con fuel (sujeto a un impuesto específico sobre el consumo, su precio ha subido nada menos que un 40% durante el año 2012), vuelven a la calefacción de leña. Según los medios de comunicación griegos, cualquier cosa sirve para quemar, incluso troncos de árboles cortados ilegalmente en parquecillos o viejos muebles saturados de productos químicos para su conservación. Esto demuestra que el decrecimiento forzado no es necesariamente ecológico. La situación es ya muy preocupante, porque la tasa de contaminación del cielo urbano supera regularmente el umbral de peligrosidad defendido por los expertos. Pero nos enteramos también que escuelas y universidades deben cerrar sus puertas porque no tienen presupuesto para comprar fuel. Se oye decir que cada vez son más las víctimas por incendios o por intoxicación por gas. Existen medidas concretas para hacer frente a la nube química: prohibir de nuevo circular con diesel por las ciudades, anular el impuesto especial sobre el carburante de calefacción y desarrollar los medios de transporte colectivos. Pero el gobierno y sus colaboradores de la Troika tienen otros planes: por ejemplo, en un esfuerzo de saneamiento de los gastos públicos como dicen, aunque en realidad con el fin de recaudar el máximo de dinero –y sobre todo, no entre sus amigos ricos– aumentan aún más el precio de los transportes colectivos. En un momento en que la población ateniense ha dejado masivamente de coger el coche, el precio del billete de metro sufre su enésimo aumento para alcanzar 1 euro con 75 céntimos. Su precio ha aumentado un 135% en cuatro años.

Contretemps. Ya que hablamos de los transportes, ¿cuál es el impacto de los “planes de rescate”? Recordamos que el alza de los peajes provocó un movimiento de rechazo del pago.

Existen enlaces marítimos con las islas, que estaban subvencionados, cuya frecuencia ha disminuido fuertemente. Al aumentar el precio del carburante, tambien los billetes de barco cuestan mucho más. Ya no se puede ir al Pireo, comprar billetes a última hora o saltar a un barco para ir a una isla de las Cícladas al azar. Pero esto es sólo un cambio cultural al que tendrán que acostumbrarse los griegos. ¿Qué ocurrirá con los habitantes de esas islas que ya no podrán ir a su prefectura, al hospital o a la escuela? En Grecia, de forma brutal, hay que pagar todo. Las autopistas vieron nacer en su seno el primer movimiento de desobediencia civil llamado “yo no pago”, que promovía negarse a pagar los peajes. Las y los usuarios no aceptaron el brusco y desmesurado aumento del precio de los peajes en las autopistas construidas con sus impuestos y cedidas graciosamente al “mundo de la empresa”. Los primeros juicios por estos actos de resistencia tuvieron lugar a principios de año. Esta represión tal vez haga olvidar a la gente usuaria que la red viaria, que discurre en zonas muy dificiles entre montañas, está completamente dejada al abandono, después de que decenas de miles de funcionarios hayan sido pasados a excedencia.

Contretemps. En Francia ha llegado a nuestros oídos que el emir de Qatar ha comprado algunas islas. ¿Esto es una política más general?

En Grecia, los bosques, las tierras de pasto y el litoral son públicos. Es un país sin historia feudal, donde las tierras no tienen valor en sí, porque son muy poco productivas. Uno de los primeros objetivos de la Troika ha sido privatizarlos para que los inversores puedan “revalorizarlos”. Los bosques griegos sufren al mismo tiempo las políticas de privatización, de desentendimiento del Estado y de destrucción del medio ambiente. No sólo están sobreexplotados para satisfacer la demanda creciente de leña para la calefacción, y de paso para enriquecer a algunos intermediarios que se han situado en el mercado, sino que cada vez están menos protegidos. Los responsables políticos han hecho saltar cuidadosamente las legislaciones que regulaban tanto la explotación de los bosques por medio de la silvicultura como la posibilidad de construir. También han recortado los presupuestos asignados a las agencias de gestión de las zonas protegidas, atribuyendo la mayor parte de los fondos de la “caja verde” a la devolución de la deuda. La “caja verde”, creada por vía legislativa en 2010, está destinada a financiar programas, medidas y acciones para favorecer el crecimiento por medio de la valorización y protección del medio ambiente. Atiende a programas de lucha contra los incendios, reforestaciones, zonas protegidas, protección del mar y zonas costeras, mejora de los espacios urbanos. Alimentada por la venta del entorno griego y por los impuestos especiales sobre el fuel, hasta llegar a un total de 1,85 mil millones de euros, sirve prioritariamente para reembolsar la deuda (el 95% de los fondos disponibles, según el Memorándum 2). Desde la decisión del gobierno de noviembre de 2012, sólo un 2,5% de sus recursos se destinan a financiar acciones a favor del medio ambiente. Así se sacrifica a la naturaleza para pagar los intereses de esta deuda que no ha dejado de crecer desde 2010, comienzo de la experimentación llevada por la Troika (se ha pasado del 120% al 180% del PIB). También se ha modificado el plan de gestión del territorio (¡en un país sin mapas forestales ni catastro, todo es posible!) para permitir utilizar los espacios forestales y semiforestales para el turismo de masas, para la producción energética o, simple y llanamente, para construir casas. En ese sentido, una de las primeras medidas adoptadas en 2011 (con el objetivo siempre proclamado de pagar la deuda) fue legalizar las casas construidas sin permiso, tras desembolsar una suma a tanto alzado. El plazo para hacerlo ya ha sido prorrogado cuatro veces: ¡se puede construir cualquier cosa en cualquier sitio, simplemente pagando una multa! Dentro de este mismo esfuerzo de acaparamiento de los bienes comunes, la Troika proponía que el Estado griego vendiera las islas con menos de 50 habitantes para rescatar fondos. Aunque esta propuesta chocó a la opinión pública, algunas islas deshabitadas ya están actualmente en venta por propietarios privados. Pero pronto los inversores de todo el mundo van a poder repartirse las playas, el litoral o los fondos marinos: basta con echar una ojeada a la web de la “caja de desnacionalizaciones”, esa institución llamada TAIPED y constituida para vender la propiedad del Estado griego (y a toda prisa, según el FMI que propone sustituir a los pocos griegos que la componían para poner expertos internacionales). Por ejemplo, si se tiene suficiente dinero, se pueden comprar tierras en el sur de Rodas (Prasonisi) en zona Natura 2000, para construir un golf, equipamientos de deportes náuticos y hoteles para acoger a las hordas de turistas. También, según la LPO (Liga de Protección de los Pájaros) griega, 40 islas estarían amenazadas de inclusión en la “caja de desnacionalizaciones”, 24 de ellas clasificadas como Natura 2000: el objetivo es construir complejos turísticos. Sabiendo que Grecia es un “hotspot” de biodiversidad, que el litoral griego equivale a la cuarta parte de las costas europeas, podemos comprender lo que nos espera. Quienes tenían por costumbre aprovecharse del mar para sus vacaciones, para su ocio, o para vivir, no tendrán ya más acceso a este espacio de manera libre y gratuita. Estas privatizaciones tendrán efectos de larga duración sobre el medio ambiente, porque las inversiones previstas no se orientan a un desarrollo duradero conforme a las especificidades del medio natural. Para permitir este tipo de inversiones, a comienzos de enero de 2013 se votó una nueva ley, autorizando el cambio de uso de las tierras y la instalación de complejos turísticos “all inclusive”, con spa y golf. Estas enormes construcciones no estarán sometidas a plan urbanístico, ya que serán legalizadas por medio de procedimientos “fast track” [por la vía rápida]. ¿Qué beneficios tendrá para la sociedad local, o para el medio ambiente, este desarrollo turístico de tipo colonial, que en España sirvió para engendrar una burbuja inmobiliaria y para destruir el litoral? Ninguno, se tratará una vez más de pagar los intereses de la deuda y de enriquecer a los inversores. Por supuesto, el gobierno y los inversores presentan a esta ola de acaparamientos como un desarrollo duradero, uniendo protección del entorno e inversión económica. Nada de eso. En realidad se trata de amplios planes de cuasi-cesión de tierras públicas para las empresas.

Contretemps.¿Cómo se organiza la resistencia al programa de la Troika?

Els muy elocuente el ejemplo de la lucha en Elliniko y de la preservación de toda la costa entre El Pireo y el cabo Sunión. El antiguo aeropuerto de Elliniko se extiende al sur de la aglomeración ateniense y bordea el mar. Este espacio de 650 hectáreas hace soñar a los promotores inmobiliarios. Se imaginan ya los lujosos conjuntos turísticos y los casinos que podrían construir para acoger a los nuevos ricos de este mundo, sauditas y chinos, que visitan el país de Sócrates. Desde los Juegos Olímpicos de 2004, a la espera de la “revalorización” prometida por los distintos gobiernos, el espacio del antiguo aeropuerto ha sido dejado al abandono: se pueden ver edificios vacíos y deteriorados, así como clubs nocturnos ilegales construidos en la costa. Durante mucho tiempo, los distintos gobiernos han barajado la creación de un “parque verde metropolitano” que tanto se echa en falta en Atenas, así como la construcción de viviendas y oficinas. Pero la crisis ha desatado la codicia, y esta propiedad pública se encuentra ya en la “caja de desnacionalizaciones”. Dispuesta a ser vendida por cuatro veces menos que su precio, es decir por sólo cinco mil millones de euros. Elliniko se convertirá por tanto en un inmenso parque de viviendas, hoteles y casinos, con puertos privados y playas cerradas: el gobierno griego ha abandonado definitivamente el proyecto de “parque metropolitano”. Toda la zona costera está ya sometida al mismo tipo de plan de privatizaciones y de inversiones. Se contempla incluso crear islas artificiales para construir en ellas puertos deportivos donde poder estacionar yates. La idea es hacer de la bahía de Saronikos, del Pireo y del cabo Sunión, una nueva Riviera, un nuevo Mónaco. Según Panos Totsikas, militante en la lucha de Elliniko, se trata de la continuación de un desarrollo del tipo “Juegos Olímpicos”, que pretende construir en todas las tierras (e incluso en el mar) que eran públicas. La península de Asteras (municipio de Vouliagmeni, al sur de Atenas), donde viven las familias más afortunadas de Grecia, también está en venta. Las playas, públicas y privadas, un hotel de lujo, un templo dedicado a Apolo, así como algunos islotes no habitados, serán malvendidos por unos pocos millones de euros... Frente a este proceso, se han alzado resistencias: los habitantes de Elliniko, tras haber luchado para que su playa no fuera cedida a dudosos empresarios griegos, ocupan ahora una parte del antiguo aeropuerto. Han plantado y cultivado olivares (1150 árboles) y jardines. Elliniko se ha convertido en un lugar de imitación para el movimiento social ateniense, donde se pueden celebrar debates, acontecimientos artísticos, formación en técnicas agronómicas e incluso ser atendidos, cuando no se tiene otra posibilidad, en el dispensario de salud solidario y autogestionado que se ha instalado en el mismo barrio. Las coaliciones progresistas de las ciudades afectadas por la venta de la coste de Atenas también se rebelan: de Moschato a Glyfada, Vouliagmeni o Anavyssos, estos proyectos de “revalorización” no son aceptados por los vecinos.

Contretemps. ¿Hay otros sectores privatizados?

Por supuesto. Siempre con los mismos procedimientos “fast track”, que permiten dejar a un lado al Parlamento y que se han multiplicado para evitar cualquier debate democrático en tiempo de crisis, el gobierno y estos aliados del FMI y de la UE preparan el terreno para explotar el jugoso mercado de los residuos. Se han puesto en marcha empresas mixtas público-privado, con el objetivo de multiplicar los centros de soterramiento y de incineración en todas las regiones (afecta a cuatro centros en Atenas, Tesalonica, Macedonia Oeste y el Peloponeso). No sólo se trata de centros de tratamiento contrarios a las recomendaciones de la Unión Europea (que promueve ante todo la prevención), sino que se reducirá la participación financiera de los agentes privados, ya que una parte de las “ayudas” asignadas por la UE a Grecia irán a financiar estos proyectos. Para mejor servir a los intereses de los inversores, había que suprimir cualquier gestión racional (la famosa prevención, reciclaje, etc.) que pudiera oponerse a sus planes de enriquecimiento. Para ello se ha apartado a los cargos electos territoriales (y a fortiori a las poblaciones locales así como los contra-proyectos de gestión de residuos), confiando esta tarea a fantasmales instituciones regionales. Las empresas privadas (y los responsables que se aprovecharán de ellas) podrán, por tanto, enriquecerse, sobre las espaldas de los habitantes y en detrimento del medio ambiente, de los suelos, de las aguas y de los lugares arqueológicos, explotando vertederos e incineradoras. Una gestión de los recursos por parte de empresas privadas significa búsqueda del máximo beneficio. Más residuos significa más dinero, en detrimento de la salud, del medio ambiente, del territorio y del patrimonio. Uno de los combates más virulentos y radicales del último periodo tuvo lugar en el bario de Keratea, en la aglomeración ateniense. Una verdadera guerrilla enfrentó a los vecinos con las fuerzas especiales de policía. El gobierno, superado por varios años de lucha encarnizada contra el proyecto de incineradora, recurrió a las fuerzas de policía. Pero a pesar de estas amenazas, los habitantes no cedieron. La lucha de Keratea fue victoriosa: desde 2010 se abandonó el proyecto. Hoy día existe en Grecia una coordinación de comités que se oponen a estos proyectos de gestión de recursos y proponen una gestión descentralizada y cooperativa (prosynat). Para recibir el “paquete de rescate” que sirve para financiar las sociedades mixtas públicas-privadas en beneficio de la gestión privada de los residuos, hay una condición expresa: privatizar la gestión del agua. La venta de EYDAP, la compañía de aguas de Tesalonica –y de los embalses hidroeléctricos–, no sólo significa perder el control de un recurso natural de una gran importancia para el país. Los créditos que EYDAP tiene concedidos al Estado y a los municipios son mucho más elevados que su valor de mercado. Estas deudas que podrían ser reclamadas por el nuevo propietario, así como el buen balance financiero de EYDAP (5 millones de euros de beneficios en el primer trimestre de 2012), confirman que se trata de una pura concesión colonial que establece un monopolio natural para el comprador privado. Esta escandalosa adquisición irá acompañada de un aumento de tarifas, como ya lo dan a entender los medios de comunicación griegos. En fin, planean las dudas respecto a la calidad de una red privada en un país geográficamente difícil y en algunas partes muy árido, donde la gestión del agua ha sido siempre una cuestión importante. Al igual que ocurre con la gestión de los residuos, existe hoy en Grecia una iniciativa contra la privatización del agua que propone modelos de gestión a nivel local (Iniciativa 136 en Tesalónica), no lucrativa, gestionada por los ciudadanos y con un control social. Los vecinos, organizados por barrios, están dispuestos a comprar lotes de la privatización de EYATH. Una vez más, y en contra de sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos o de preservación del medio ambiente, el gobierno promueve y financia gigantescos trabajos de desvío de ríos (Akhellos en Tesalia, Aoos en Epiro, y el proyecto de Arakthos abandonado desde hace poco gracias a la movilización de la población) o embalses para afirmar este modelo de utilización del agua orientado al despilfarro y la privatización del recurso. Evidentemente, los inversores privados no están interesado en una gestión ahorradora del agua, próxima a las necesidades de la población y respetuosa con las condiciones naturales.

Contretemps. ¿Qué puedes contar del proyecto de lanzar a Grecia al capitalismo verde y convertirlo en un gran productor de energía renovable?

Al tiempo que cedía, por vía legislativa, la propiedad del antiguo aeropuerto de Elliniko a la caja de desnacionalizaciones, el último gobierno griego socialista (sic) inició el debate sobre el “Programa Sol”, que fue votado con el gobierno técnico en el poder (primavera 2013), por procedimientos “fast track”. Una comisión compuesta por miembros de los gobiernos griego y alemán, de la Comisión Europea, del Banco Central Europeo y un representante comercial de una empresa de asesoramiento en inversiones financieras (Guggenheim Capital) realiza actualmente el seguimiento de este plan. Es un programa que liquida la propiedad del Estado (espacios forestales, tierras agícolas cultivadas) para instalar en ella centrales fotovoltaicas de dimensión industrial (utilizando probablemente una tecnología alemana antigua que causa muchos problemas). ¿Cómo opera en concreto? Las empresas alquilan hoy tierras a pequeños propietarios a cambio de la correspondiente suma de dinero, para instalar en ellas paneles solares. Pero en el marco del “programa sol”, el Estado podrá expropiar estas tierras: se trata de un escándalo de gran amplitud, una apropiación no asumida de las tierras agrícolas y de los espacios forestales (pertenecientes a pequeños propietarios o públicos) para cederlos a empresas privadas, a menudo alemanas. Otro aspecto del escándalo es que estas instalaciones se harán con dinero prestado al Estado griego por el Banco Central alemán y también con fondos provenientes de los “planes de rescate” concedidos por la Unión Europea y el FMI. Para que Grecia pueda tener un rendimiento suficiente de la inversión, tendrá que producir cantidades enormes (10 GW suplementarios, doblando prácticamente la producción nacional) que no servirán para satisfacer las necesidades del país. Hará falta también unir la red con la de Alemania, ya que el objetivo es aprovisionar a este país con energía “verde”. El coste del proyecto es gigantesco: instalar el cable submarino y realizar los trabajos de acondicionamiento necesarios elevará la factura a varias decenas de miles de millones de euros. Y además es muy difícil técnicamente, por las dificultades de transporte de la electricidad. El objetivo no confesado por los inversores es comprar esta “energía verde” dentro del mercado de emisiones de carbono a un precio muy bajo, para redimir a Alemania de ser un país contaminante y, además, recibir derechos de contaminación. Por su parte Grecia aumentará muy probablemente su deuda con esta operación: basta para ello con que el rendimiento de la inversión no sea suficiente, o que técnicamente no se alcancen los objetivos. En todos los casos, los inversores salen ganando, porque recibirán los intereses de la deuda contratada por el gobierno griego, invertirán sin tener que pagar gran cosa, poseerán tierras, podrán comprar de derechos de contaminación, y eventualmente recuperar energía calificada como renovable. En algunos casos, como en la ciudad de Sitanos, que he podido visitar, literalmente rodeada de paneles fotovoltaicos, los habitantes admiten amargamente que han sido engañados, porque una sola persona es empleada durante media jornada por semana, las tierras han sido vendidas baratas (incluso las que servían de pastos) y su territorio ha quedado destruido para siempre. Los paneles fotovoltaicos en cuestión son antiguos y mal mantenidos, lo que aumenta la probabilidad de vertidos tóxicos al suelo. Además aumentan la temperatura del suelo hasta sesenta grados, en una región ya de por sí muy árida. Este “pueblo eléctrico” formará parte del “programa sol” cuando éste vea la luz.

Contretemps. El fotovoltaico industrial es un aspecto del problema. ¿Qué ocurre con las eólicas o las centrales hidroeléctricas?

El baile de las energías renovables industriales no se detiene ahí: está también la eólica industrial (130 metros de altura equivale a un rascacielos de 50 metros de diámetro en el suelo) combinado con la fotovoltaica en un maravilloso mix energético. Colocadas en las crestas de las montañas, estas instalaciones ocupan tierras públicas, en gran parte cedidas casi gratuitamente a empresarios griegos o extranjeros (EDF, por ejemplo, se prepara para entrar en el mercado). Además, una red de carreteras deberá acompañar a estas instalaciones, alterando en gran medida el paisaje de montaña. En el Magno en el Peloponeso, en la Grecia continental, o en las islas del norte del mar Egeo, estos proyectos suscitan fuerte oposición. En Limnos, Lesbos y Chios, se prevén 28 parques eólicos, con 353 aerogeneradores para producir 706 MW de energía con el fin de exportarla. En Icaria, están programados 110 aerogeneradores, cuando para el consumo local bastaría con 2. En Creta, una coordinadora de más de 200 asociaciones lucha contra sus proyectos faraónicos: una queja firmada por varios miles de personas y colectivos ha sido presentada al Consejo de Estado. Para realizar los proyectos industriales en energías renovables que deberían cubrir 8 veces las necesidades de la isla (millares de aerogeneradores, hectáreas de paneles fotovoltaicos, centrales híbridas con depósitos de millones de m3 de agua, fábricas heliotérmicas con torres de 150 m. de altura, con sus cables eléctricos y sus pilones, cables submarinos para exportar esta electricidad...), hará falta cavar en profundidad, nivelar montañas, desforestar, abrir carreteras, bombear en la capas freáticas. El empleo creado es despreciable comparando con los problemas que estos proyectos crearán a las actividades turísticas o agrícolas que hoy hacen vivir a las regiones afectadas. El objetivo es hacer de Grecia un país de producción energética de bajo coste, calificada como “verde”. Pero la escala industrial de producción no es compatible con la preservación de los espacios naturales, de los paisajes y de la calidad de vida de las poblaciones locales. Otro aspecto inquietante es la reciente reclasificación de las grandes centrales de producción hidroeléctica (más de 15 GB) como fuentes de energías renovables. Sabiendo que están en vías de privatización, podemos imaginarnos que su suerte será también participar en el mercado de emisiones de carbono. Los empresarios que las compren podrán calificar esta producción energética también como renovable y vender derechos de contaminación en otros lugares. Por supuesto, existen pistas realmente alternativas para una producción energética “renovable” en Grecia. La geotermia, insertada en un mix energético orientado a la satisfacción de las necesidades locales, podría permitir a este país muy sísmico y volcánico, producir 600 veces más energia que Islandia. Pero este proyecto ha sido desarrollado por DEH (una EDF griega pública) que pronto será malvendida también; no es sorprendente que estos proyectos pasen desapercibidos. Con una producción de pequeña escala, y planes de reducción del consumo, Grecia podría alcanzar la soberanía energética.

Contretemps. ¿Sólo se pretende energía verde? ¿Qué ocurre con la explotación de los recursos mineros?

Para acabar este relato de pesadilla, hay que recordar que la actualidad griega en este comienzo de 2013 viene marcada por un virulento debate sobre la explotación de los recursos mineros. Muy recientemente, se hacía creer que los problemas del país se resolverían gracias a los yacimientos de petróleo que se encuentran en el mar Egeo, Jónico o Libio. Esto es muy discutible. A fin de cuentas, muy pocos fondos van a llegar a las cajas de este país que no tiene código minero (lo que permitiría defender los intereses del país frente a las empresas que explotarían sus yacimientos). Además, aunque resultasen interesantes, harían falta varios años (o varias decenas de años) antes de que se sientan las repercusiones ecónomicas (a falta de código minero, sólo el 10% del total de beneficios irían al Estado griego). En todo caso, su explotación es cuestionable por el impacto sobre el entorno, sobre la sociedad local y sobre las actividades económicas actuales. ¿Es pertinente arriesgarse a grandes contaminaciones en un archipiélago que vive del turismo o de la pesca y que constituye un entorno destacable? De igual manera, han surgido importantes movimientos en distintos lugares del norte de Grecia (en Skouries en la Calcídica, en Evros, en el Rhodopos o en Kilkis) que luchan contra las minas de oro que se han instalado en valiosos bosques desde el punto de vista ambiental, económico y también patrimonial. Por una pequeña ganancia en términos de empleo, se hacen estragos en el medio ambiente (contaminación del agua por metales pesados y azufre) o en la apicultura, la silvicultura, la pesca, la ganadería y también para el turismo. En Skouries (Ierissos), cerca del famoso Monte Athos, la población organiza regularmente manifestaciones de varios miles de personas en el bosque y en la ciudad. Los dos socios, Eldorado Gold (sociedad canadiense) y Hellenic Gold (empresa griega) están protegidos por cuerpos especiales de policías que no dudan en golpear y detener a la población que lucha, ni en lanzar bombas lacrimógenas en los bosques, originando fuego y, recientemente, en escuelas. El cálculo es sencillo: el Estado griego ha vendido las minas por 11 millones de euros, después ha concedido una subvención de 15,3 millones a esta empresa privada que vale 2,3 mil millones de euros. El valor de los yacimientos asciende a 15,5 mil millones. Los permisos son dudosos, las minas cedidas por tan poco, y la ganancia de estas esperanzas doradas para la población es nula. Una vez más, ¿quiénes son estos inversores camuflados para tener que liquidar las tierras, el patrimonio, los comunales, y la naturaleza, que pertenecen a la población, usando todos los medios para ello?

Contretemps. ¿Algunas palabras como conclusión?

¿Va a continuar la danza macabra sobre el medio ambiente griego? Esta es la cuestión que se plantean los ecologistas griegos, la izquierda y los movimientos ciudadanos. Las empresas que codician los recursos del país intentan imponerse (empleando cada vez más la fuerza) con la ayuda de la Troica griega e internacional. Por citar tan sólo a algunas: EDF, Iberdrola, Eldorado Gold, Gazprom, Suez o Siemens hacen todo lo posible para poder continuar sacando ganancias sobre las espaldas de la población y sobre el medio ambiente. Desean emplear “esclavos modernos” por 300 euros al mes en hoteles “all inclusive” para muy ricos, rascar cualquier recurso energético o hídrico, poseer las tierras públicas y ocupar in fine un lugar estratégico en el Mediterráneo. Sueñan con un nuevo colonialismo energético e inmobiliario del siglo XXI. ¡Pero sin tener en cuanta a los grandes movimientos que se desarrollan por todo el territorio!

Traducción: VIENTO SUR
Ver en línea : http://vientosur.info/spip.php?arti...