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Pablo Gonzalez Casanova: “Organizar una inmensa red de colectivos en defensa del territorio”

desInformémonos
Palabras de Pablo González Casanova enunciadas en el seminario “Planeta Tierra: Movimientos Antisistémicos” en el Cideci, Chiapas, México, el 1 de enero de 2013.



 “La posibilidad de crear esta organización mundial en defensa del territorio constituiría la posibilidad de enfrentar una política que tiende a irse a la extrema derecha del capital corporativo y de los complejos empresariales, militares, mediáticos y políticos”.

En primer lugar, propongo que enviemos un mensaje de solidaridad al extraordinario documento que es el comunicado que publicó el 30 de diciembre el Comité Clandestino Revolucionario Indígena y la Comandancia del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Es un comunicado de una enorme importancia.

Estaba pensando en cómo se vincula a los cambios que ha habido en este tipo de encuentros en varios sentidos: particularmente, en el énfasis que se está poniendo en la categoría del capitalismo corporativo, que nos permite un análisis mucho más profundo y preciso que la categoría del poder, desvinculada del poder del gran capital y su articulación con ese complejo empresarial, militar, político y mediático, que maneja un proceso mundial llamado globalización.

En segundo lugar, quiero decir que he aprendido mucho oyendo las reflexiones de los compañeros, producto de la memoria de sus luchas, de la práctica de sus teorías y del encuentro con las que vienen de los movimientos de liberación y emancipación de otros mundos, en particular del mundo occidental, pero también de África y Asia, particularmente de las que vienen de los años sesenta y setenta. Es muy interesante ver cómo se ha enriquecido y se ha precisado el discurso de lo uno y lo diverso.

Tuve la oportunidad de preguntar a un compañero tzotzil: “¿Cómo leyeron ustedes el comunicado?” Porque cada uno de nosotros lo leyó e interpretó de una manera determinada. Lo que me contestó es muy significativo para darse cuenta que uno lee de una manera especial y otros leen tal vez con más riqueza de la que uno halló.

Me dijo el hermano tzotzil: “No lo leímos como si nos dijera ‘¿quién eres?’, sino ‘¿cómo te vas a ver en este mundo de diferencias y que no es en todo diferente?’. Tenemos que encontrarnos y que actuar juntos”.” Eso se relacionó con algo que yo vi en el documento, que es el vínculo más estrecho con la organización nacional de los pueblos indígenas, así como el intento de aumentar los vínculos con los adherentes del movimiento zapatista y con otros movimientos sociales de México y del mundo. Esto me permitió replantear el problema del que les quiero hablar.

Ésta es la oportunidad para pensar y organizar una inmensa red de colectivos en defensa del territorio, de la Tierra (con t minúscula y con T mayúscula). Es una tarea fundamental si pensamos en la otra política desde abajo y desde la izquierda, y si pensamos en la dialéctica de las necesidades inmediatas, que muchas veces de oponen a las grandes luchas de largo plazo -pero que la organización de los pueblos más oprimidos, que aún conservan su territorio y que ven cómo se los quitan de una u otra manera, constituye una aportación a la vieja alternativa de reforma o revolución-.

Es una creación histórica nueva difícil de entender, no sólo por el pensamiento conservador, sino por aquellos que están acostumbrados a hacer política institucional, política al estilo del siglo XX.

La posibilidad de crear esta organización mundial en defensa del territorio constituiría la posibilidad de enfrentar una política que tiende a irse a la extrema derecha del capital corporativo y de los complejos empresariales, militares, mediáticos y políticos. Es una política de recolonización del mundo que usa dos elementos del poder, que son la propiedad y la fuerza; el dominio y la soberanía.

Son dos formas en las que se ha metido en los países y en el mundo, y en que ha transformado muchos intentos de reforma al capitalismo o de revolución frente al capitalismo. Los ha reestructurado de una manera tal que los ha destrozado y, al destrozarlos, comete uno de los actos que debíamos ver como críticos del sistema de dominación y acumulación capitalista: está destruyendo las mediaciones que hizo en la postguerra, para no irme más lejos.

Estas mediaciones constituyeron distintos proyectos, muchos de ellos originalmente deseosos de lograr el socialismo y la democracia a través de reformas, con genuinos luchadores que pensaban que por ese camino podían llegar; otros, que planteaban la revolución al estilo del 48 en el siglo XIX, o como la plantea Lenin, vinculando la lucha de los trabajadores con la lucha contra el imperialismo y la toma del poder de los zares.

Estos últimos, dentro de los países hegemónicos del mundo capitalista, constituyen partidos comunistas que luchan en los parlamentos pero que, en esta gran crisis de las mediaciones, no se distinguen ya de los reformistas, como ocurre también con esos que vinieron del nacionalismo revolucionario y adoptaron relaciones crecientes de dependencia en la propiedad y en el poder con el capital corporativo.

Tenemos que darnos cuenta de que tres grandes corrientes del pensamiento revolucionario, que querían lograr la democracia y el socialismo mediante la revolución, han sido prácticamente anuladas. Los vemos con una incapacidad ya no de hacer una crítica o de organizarse para luchar contra el capitalismo corporativo, sino que incluso sus programas, sus discursos y sus discusiones ya no son siquiera contra el neoliberalismo. Algunas políticas elementales que se les pide que firmen y sostengan, no las sostienen.

Ante esta gravísima crisis, surge un nuevo movimiento que cambia la geometría política, y ésta ya no sólo tiene centro, derecha e izquierda, sino abajo y arriba. Esto no es cualquier cosa. La nueva geometría nos indica que hay una serie de antiguos compañeros y hermanos que siguen luchando dentro de las normas, bajo el tipo de ideas y discursos y luchas que fueron válidas y significativas en un momento dado, y que han perdido su capacidad de reflexión y de acción.

Ha llegado un momento en que lo que llama el vocero del gran capital no negociable, que es la dictadura, se está aplicando en todos los terrenos de una manera tal que está provocando una crisis a la que podemos dar el nombre de crisis de espectro amplio, como a las guerras de espectro amplio del Pentágono.

Esta crisis de espectro amplio incluye mucho más que las crisis financieras y las económicas. No es una crisis coyuntural que se vaya a resolver en uno o dos años, como dicen muchos gobernantes -y constantemente se están equivocando porque siempre no se resolvió-. Es una crisis que no es cíclica, de corta duración, ni es una de larga duración; es una crisis del modo de dominación y acumulación llamado capitalista, movido no por el mercado, sino por la maximización de utilidades y la minimización de riesgos.

Éste es un problema de gran importancia para las ciencias hegemónicas y para las tecnociencias y, desde luego, para la llamada econometría, que son disciplinas dedicadas a maximizar utilidades y a minimizar los riesgos del Capital y de las hazañas que éste realiza en sus nuevas formas de depredación, de ocupación de territorios y de violación del derecho internacional que había establecido a raíz de la segunda guerra mundial.

Se está dando un fenómeno de crisis que tampoco alcanzamos entender muy bien porque es casi como la crisis de una era. Por una parte, en nuestra práctica de la teoría, no teníamos los elementos para pensar -y el error fue gravísimo para muchos de nosotros- que esfuerzos como los que realizaban Lenin y Mao iban a acabar en el desastre en que han acabado, que el heroico pueblo de Vietnam iba a terminar donde terminó.

Si nosotros vemos esta evolución con sorpresa, nos damos cuenta de dos cosas: por un lado, que hay una nueva forma de plantear los problemas y las alternativas, y que esta nueva forma tiene como origen una región del mundo que está en el sureste mexicano y que ocupan los antiguos pueblos mayas.

Ahí nació un proyecto universal que, desde un principio, fue un proyecto que en la diversidad encontró la unidad, que encontró que en la variedad inmensa del mundo hay ciertos elementos que tenemos todos. Se planteó no como un proyecto para una nueva política indianista o indigenista, sino como un proyecto de emancipación humana y como un proyecto de transición pacífica en la medida de lo posible, a partir de una política de la resistencia para vivir, para defender la tierra, el agua, el bosque, la vida.

Según el último comunicado, este hecho lo han logrado  los compañeros y hermanos zapatistas, que nos dicen cómo en su territorio los niños tienen escuela, los enfermos tienen hospital y medicina, y todos tienen alimento. Allí no hubo el narcotráfico, la inseguridad ni las matanzas que existen con la corrupción espantosa en el resto del país y en el mundo. Hablamos de un nuevo proyecto con todas las experiencias anteriores, que son muchas y en las cuales no sólo están movimientos como el de Lenin o el de Mao, sino también otros, como las guerrillas de los años sesenta y setenta.

Una segunda reflexión es que, al caer todos estos proyectos y al deshacerse todos estos países -que llegaron a ocupar una posición muy importante en la Tierra-, hay una pequeña isla que tenía 7 millones de habitantes, y que está allí. Podemos pensar que es un milagro o, si nos limitamos a un análisis político, tenemos que preguntarnos qué hubo ahí que una pequeña isla sigue resistiendo a la potencia imperialista más poderosa y agresiva del mundo.

Debe haber algo. Por más que le han hecho la campaña más espantosa que hay, este “algo” es una mezcla de la enorme cultura de la lucha por la independencia y de la lucha de clases, pero de otra lucha de clases. La lucha contra la esclavitud de Toussant L’Ouverture, en Haití, demostró, en medio de la tragedia, que el esclavo que se libera en un país colonial no se libera porque siempre vienen los ejércitos de los napoleones a acabar con el proyecto del esclavo.

Esto nos plantea a otro nivel, ya no de las comunidades de origen indígena de la primera conquista, sino de las comunidades nacionales: el problema de combinar nuestras luchas por la autonomía con nuestras luchas por la independencia. Todas ellas están vinculadas.

En el caso de Cuba, la conjunción muy seria y profunda de Marx y de Martí. Así como los zapatistas toman la palabra y el concepto de dignidad como forma de enfrentarse a la dictadura del poder, así los cubanos le dan a la moral un sentido político de resistencia y lucha, de articulación, cooperación, solidaridad, de fraternidad o de hermandad práctica que no se queda en las palabras, no se queda en la moralina de la que hablaba Benedetti, sino que es una realidad.

La gente que no tiene esta práctica de la moral cree que todo esto son tonterías y que nada más estamos hablando, pero ahí está una realidad que no podemos ignorar. Al abrirse hacia la diversidad del mundo, como lo acaba de hacer el movimiento zapatista, tenemos que plantear el problema de las resistencias frente a la nueva ofensiva del gran Capital o del Capital corporativo y de los complejos militares, empresariales, mediáticos y políticos.

En este momento vamos a confirmar que, aparte de las características de recolonización del mundo que tiene el capitalismo, su crisis es de la moneda, del salario, del crédito, del modo de acumulación. Pero no queda allí; no quiero decir que haya otro modo de acumulación, o que se repite lo que ocurrió en crisis anteriores.

En crisis anteriores también había una combinación de los modos de acumulación depredadora con los modos de acumulación salarial. La depredación o la explotación de las colonias, la ocupación de territorios, etcétera, se hizo desde antes. Ahora es mucho más serio porque la contradicción entre el modo de dominación y acumulación capitalista por la vía salarial y por las utilidades, por el crédito, por las finanzas, etcétera, está en plena crisis y no puede salir.

Aparte de esto, también está en crisis el proyecto del imperialismo único o dominante que durante un tiempo tuvo Estados Unidos, particularmente en los años ochenta. Estados Unidos invirtió durante todo este tiempo mucho más que todos los países juntos en armas y municiones. Este proyecto falló -lo ha analizado muchas veces Wallerstein- y está en crisis.

Se están formando dos bloques, informes todavía, pero manejados por aquello que Roosevelt temía mucho. Él dijo: “Le temo más a los negocios organizados que al crimen organizado”, pero se quedó corto, porque ahora se juntó el negocio organizado con el crimen organizado.

Todo esto revela una crisis muy fuerte que no sólo se da en Estados Unidos o Europa, sino en Rusia y en China, cuya capacidad de producción es inmensa y la capacidad de destrucción es fatal. En la teoría del Pentágono se habla desde hace mucho tiempo de la destrucción mutua asegurada. Se ha dejado de hablar de eso no porque sea ahora más lejano el peligro, sino porque ahora es mucho peor.

Las bombas nucleares y todos los aparatos que sirven para este tipo de guerra son un negocio gigantesco, y son el motor principal de la economía de estos países. Hace 50 años ya había suficientes para acabar con el mundo pero han seguido produciéndolas y mejorando los sistemas de lanzamiento. La capacidad destructiva es extraordinaria.

Hay otra crisis, que es gravísima, la de la sociedad del conocimiento. Hay una crisis del conocimiento tremenda en los rulers, en los gobernantes, ya sean jefes de gobierno que se convierten en gerentes que buscan que venga el capital a salvarnos porque “van a crear empleo”, y haciendo todo lo posible, incluso cuando se dicen socialistas: “Por favor, vengan a invertir acá, les damos todas las facilidades”.

No es sólo en este terreno, sino en el uso de la corrupción y la represión como armas para dominar a nuestros pueblos. Es ahí donde nosotros le ponemos un alto muy grande a la dictadura del capital monopólico. Cuando nos acordamos de que nos van a atacar, buscando cooptarnos, corrompernos o matarnos, les decimos: ¡no! No hablamos de moralina, hablamos de una moral de defensa de nuestro proyecto de emancipación humana en el terreno del conocimiento, de la producción, de la diversión, de la educación, de la vida.

Es necesario darnos cuenta de que no podemos, en algunos casos, generalizar la función política que tenemos en un lugar del planeta a todo el planeta. Como se puede advertir en la lectura que se hizo de este comunicado, hay elementos particulares en un país que no se dan en otro.

Dentro de la gama de la resistencia, vemos como la más avanzada a Cuba que, más que ser la última revolución marxista, es la primera del nuevo tipo, en el que si se inicia el proceso desde arriba y a la izquierda, se inicia con la lógica de que el Estado tiene un papel muy significativo en el desarrollo.

De todos modos, constantemente y desde el primer día, el proceso cubano establece vínculos con toda la población y practica algo que es muy importante, la pedagogía política. Ésta consiste no sólo en enseñar, sino en aprender todo el tiempo. Nunca la debemos olvidar, porque si en 1959 había unos cientos de seres humanos que sabían de todos estos problemas, ahora son varios millones, y esto no es cualquier cosa.

A partir de esto podemos ver a otros países, como en el nuestro. El EZLN primero se levantó en armas y tomó varias ciudades; después aceptó dialogar. Antes de los diálogos de San Andrés se tomó una medida extraordinaria -que en gran parte se debe a Don Samuel Ruiz- que hizo que se suspendiera el fuego en una guerra que estaba por empezar.

Es lo más raro en la historia de la humanidad que dos ejércitos que están a punto de pelearse firmen un pacto de no agresión y  de “vamos a hablar”. Vinieron los diálogos de Catedral primero, después los diálogos en el ejido San Miguel, después los diálogos de San Andrés. Hubo un momento en que se aceptó la lucha en este terreno. Pero ¿qué pasó con esta lucha? La traicionaron todos los partidos y después la traicionó el gobierno.

Fue entonces cuando dijo “ahora nos encerramos”, pero nunca su proyecto fue de nada más luchar abajo y a la izquierda. No, si podemos luchar arriba, también vamos a luchar arriba; el problema es mantener estos principios fundamentales y una gran disciplina en torno a ellos. Esto lo mostraron el otro día porque, a diferencia de los jóvenes estudiantes en cuyas filas se pueden meter los provocadores cuando se les da la gana, en estas filas no se podían meter ni uno.

Este tipo de cambios no provienen de posiciones teóricas o emocionales, son hechos. Tenemos la posibilidad en este momento de definir las luchas como proyecto de democracia, de autonomía, de libertad, con hechos.

En el proceso se encuentran otros países que están en la resistencia frente a ese proyecto colonizador. Entre ellos, a la cabeza está Venezuela -puedo equivocarme-; también se encuentra Bolivia; con más contradicciones y dificultades, Ecuador. Pero hay otros que están resistiendo, como el Uruguay, con mucha fuerza de una democracia muy vinculada a la cultura socialista y marxista. Se encuentran quienes de pronto se enfrentan a la toma de las islas Malvinas por el imperio británico, se enfrentan a la deuda externa y cancelan la deuda externa. Esas son resistencias nuevas en las que no estamos pero que tenemos que respetar.

Tenemos que aprender a acercarnos a un mundo que es diverso, que es distinto, pero que tiene problemas parecidos y que puede luchar de maneras distintas. También que no estamos luchando contra el poder en abstracto. Si el poder es nuestro, lo vamos a hacer muy distinto de lo que ellos tienen. Por eso es que el Subcomandante habla, con la capacidad de expresión que tiene, de una otra democracia muy otra. Vamos a hacer un muy otro poder. Muy otro no tiene nada que ver con esta porquería, con esta vinculación entre el poder de las corporaciones y el poder del crimen organizado, o con los paramilitares y la subrogación de trabajadores que están ya en situación casi de esclavitud.

No podría detenerme sin decirles lo agradecido que estoy con los compañeros de esta universidad magnífica, y sin pedirles que estudiemos mucho más a fondo el pensamiento de los zapatistas como un pensamiento que viene de la experiencia universal del ser humano y de la experiencia que han tenido en su lucha por la democracia, por la justicia y por la libertad los descendientes de los pueblos mayas.

Transcripción: Brisa Araujo/Desinformémonos

Fuente: http://desinformemonos.org/2013/01/organizar-una-inmensa-red-de-colectivos-en-defensa-del-territorio-pablo-gonzalez-casanova/

Mexico:

Pablo González Casanova: El EZLN está más allá de la oposición izquierda-derecha: 

Hermann Bellinghausen, La Jornada

2 de enero 2013


San Cristóbal de las Casas, Chis. “Estamos ante la oportunidad de organizar a nivel mundial una inmensa red de colectivos en defensa del territorio, la tierra y la Tierra”, expresó el doctor Pablo González Casanova esta noche, ante un auditorio repleto de la Universidad de la Tierra en esta ciudad; ello, en referencia a la persistente y creciente construcción de la autonomía de las comunidades zapatistas. “Esa es la tarea fundamental, si pensamos en la ‘otra política’, construida desde abajo”.

La propuesta zapatista, abundó, “es una nueva alternativa para la vieja disyuntiva reforma/revolución” que caracterizó el debate y las luchas de la izquierda en el siglo XX. “Estamos ante un nuevo momento, que cambia la geometría política”, más allá de la oposición derecha-izquierda, “al hablar, como lo hacen los zapatistas, del arriba y el abajo”.

González Casanova sostuvo que el mundo enfrenta una “crisis de espectro amplio”, mucho mayor que una crisis financiera o económica. “No cíclica, ni de corta o larga duración”, debida al modo de acumulación emprendido por el capitalismo en su fase actual, que pone en riesgo la supervivencia misma del mundo.

Resaltó la novedad en la forma de plantear las alternativas revolucionarias, allí donde las grandes transformaciones que impulsaran Lenin y Mao terminaron en el fracaso. “Tiene como origen el sureste mexicano, que ocupan los pueblos mayas”, y representa un “proyecto universal, no para una nueva política indianista o indigenista solamente, sino de emancipación humana que, en la medida de lo posible, será pacífica”.

Sin ánimo retórico, el sociólogo mexicano se preguntó “¿qué tienen?” Cuba y su revolución para seguir en pie donde otras experiencias como la soviética o la de Vietnam condujeron al tipo de capitalismo que actualmente rige esas naciones. Es “la combinación de Marx y Martí”, aventuró. Sostuvo que hoy es la experiencia de Venezuela la que ha llegado más lejos en el continente, sin ignorar lo que ocurre en Ecuador, Bolivia y Uruguay, que aún siendo insuficiente, apunta a cómo se puede resistir la actual fase de “recolonización y despojo” del capitalismo.

Mientras en sus cinco caracoles en la selva y las montañas de Chiapas miles de bases de apoyo zapatistas celebraron a puerta cerrada el 19 aniversario del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en esta ciudad se lleva a cabo el tercer Seminario de Reflexión y Análisis “Planeta Tierra: Movimientos Antisistémicos”, donde participó esta noche González Casanova.

Una manta sobre el portón del caracol de Oventic, en los Altos, expresaba en letras rojinegras: “Larga vida a los compañeros adherente de la Otra Campaña de México y del mundo”. Los guardias encapuchados que se encontraban allí indicaron a los periodistas que sólo eso podían registrar. Dos mantas más exigían la libertad inmediata de Francisco Santiz López, base de apoyo del EZLN, y Alberto Patishtán Gómez, adherente de la Otra Campaña. A lo largo del día de ayer arribaron a os caracoles millares de indígenas en numerosos grupos procedentes de las comunidades.

A la par, el tercer Seminario Internacional ha servido de eco al deliberado silencio de la marcha zapatista este 21 de diciembre. También, para reanudar el diálogo de la sociedad civil y los pensadores que se mantienen como interlocutores del zapatismo; ahora al calor del reciente comunicado de la Comité Clandestino Revolucionario Indígena, Comandancia General del EZLN, y las cartas al gobierno federal ido y al recién llegado del subcomandante Marcos. Todo confirma el vigor y la urgencia de la autonomíaa comunitaria, que en las montañas de Chiapas tiene hoy a la experiencia de autogestionaria más extendida y longeva del mundo, en permanente resistencia.

El Congreso Nacional Indígena (CNI) se expresó ampliamente esta noche, refrendado en voz del dirigente purépecha Salvador Campanur, de la comunidad autónoma de Cherán, Michoacán, como espacio de reflexión y encuentro de todos los pueblos y naciones indias dispuestos a caminar en autonomía, libertad y resistencia. No fue casual que la figura y el nombre de don Juan Chávez Alonso, fallecido meses atrás, resonara en voz de su hija Margarita, llegada aquí de su comunidad de Nurío, y de otros compañeros suyos.

Presentes estuvieron en sus saludos y la reiteración de su lucha los wixaritari de Jalisco y su defensa contra las mineras del desierto sagrado de Virikuta; los yaqui que defienden su río homónimo contra la barbarie del gobierno panista de Sonora, y los amuzgos de Suljaá, Guerrero, en voz de su Radio Ñomndaá. La Asamblea de los Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y del Territorio insistió en denunciar los abusos colonizadores de las trasnacionales de energía eólica que infestan las comunidades zapotecas de Unión Hidalgo y Juchitán, así como los pueblos ikoot de San Dionisio y San Francisco del Mar en el sur de Oaxaca. Las españolas Mareña Renovables, Femosa y otras, con engaños, violando los derechos de los pueblos, y respaldadas por el gobierno oaxaqueño, han causado grandes daños sociales y ambientales, y amenazan con causar aún más si los pueblos no los detienen.

Desde su inicio, el seminario tomó como rumbo de reflexión la condición del escucha: “Es un nuevo tiempo de las luchas de los pueblos”, dijo el día 30 la antropóloga feminista Mercedes Oliveira, en CIDECI-Universidad de la Tierra. Han participado Jerome Baschet, Xóchitl Léyva y Ronald Nigh, también como escuchas del silencio y la palabra de los rebeldes que el año nuevo de 1994 se levantaron en armas contra el “mal gobierno” y casi dos décadas después siguen en pie, y contando. Ahora anuncian nuevas iniciativas y acciones. También Sylvia Marcos dijo lo que escuchó del sobrecogedor silencio y de los cuerpos de los 40 mil zapatistas que marcharon el 21 de diciembre en cinco ciudades de Chiapas, y luego de las más recientes palabras del EZLN.

Del mismo modo expusieron sus luchas y afinidades Emory Douglas, figura histórica del partido de los Panteras Negras estadunidense; Andrés Cuyul, representante del austral pueblo mapuche; la cineasta y nacionalista puertorriqueña Ivonne María Soto, y Juan Haro, del Movimiento por la Justicia del Barrio de Nueva York. El pensador belga François Houtart, en su interpretación del desastre capitalista, apuntó que existe una “resistencia generalizada contra la desigualdad económica y el sistema que se ha construido en el mundo”, y que ante la crisis de la lógica de desarrollo “debemos encontrar alternativas y no solamente regulaciones; hay que repensar de manera completa la realidad de la Tierra y la realidad humana”.

Esta mañana, Gustavo Esteva abundó sobre esta crisis dentro de crisis del capitalismo y enumeró los datos mínimos de las “condiciones de desastre” social, político, económico, alimentario, ambiental y vivencial en que se encuentra México, y urgió a consolidar las vías de autonomía, autosuficiencia alimentaria, defensa de los recursos y sobre todo, para un pensamiento libre, descontaminado, sin el cual no será posible la construcción de un mundo distinto.

Poco antes, Silvia Ribeiro había trazado las coordenadas de la inminente apropiación, por parte de Monsanto y similares, del maíz y la vida en México, “ayudados” por el entusiasmo reformador de los legisladores de todos los partidos que allanan el paso a las trasnacionales y sus cultivos transgénicos; para colmo, con derecho de patente.

Bien compendia lo que el CNI y los ponentes han venido a expresar, en este muy concurrido seminario internacional, el agradecimiento de Margarita Chávez Alonso a su padre por “haber enseñado el camino del EZLN” a las comunidades de Michoacán.


Pablo González Casanova:Capitalismo corporativo y ciencias sociales
 

Conferencia presentada en la Asamblea CLACSO 2012
Palabras preliminares.

Para acercarse a un planteamiento de las ciencias sociales y  el porvenir de cualquier país o región es ineludible analizar el proceso de globalización que a nivel mundial se inició con el golpe de estado de Pinochet en Chile. Desde entonces hasta hoy, globalización y neoliberalismo han evolucionado a grandes saltos, en sucesivas crisis que abarcan al mundo entero. 

A partir de la necesidad de plantear los problemas locales o regionales dentro de una  dialéctica mundial,  divido esta exposición en tres partes. En una primera, me referiré a las ciencias hegemónicas de la globalización, en la segunda tomaré en cuenta la presente agudización de la crisis y la dialéctica de las necesidades inmediatas, y de los hábitos de presión y negociación, o de conformismo, en la tercera señalaré cómo llegan a superarse las contradicciones,  las desregulaciones y las depredaciones del capitalismo corporativo conforme se agudizan y  me referiré a las ciencias sociales y el pensamiento crítico, alternativo y revolucionario, con manifestaciones particularmente ricas en América Latina. 

Quiero antes aclarar que reconozco los males y peligros del mundo  con la seguridad de que conocerlos nos ayuda a luchar para vencerlos. Digo esto porque voy a hablar de una situación que ha empeorado y de cómo ha empeorado.

Entre lo nuevo de la globalización cabe atender observaciones que juntas tienen un sentido de que carecen cuando se les ve por separado. Procuraré destacar las tendencias en que se inscriben las noticias aisladas de los periódicos y otros medios.

Primera Parte.

1. Aclaro. Las ciencias hegemónicas no son sólo ideologías. Son también tecnologías y tecnociencias para la dominación y la acumulación.

2. Como ciencias y tecnocienciencias su desarrollo no se limita, pero  corresponde al de las ciencias de la comunicación y de la organización destinadas a alcanzar los objetivos del capitalismo corporativo y de sus sistemas de organización para la maximización de ganancias y la minimización de pérdidas. 

3. Las ciencias y tecnociencias se aplican a la organización del sistema de sistemas corporativos, y también a la organización de una corporación como sistema de dominación y acumulación.

4. Las tecnociencias de la comunicación y la información constituyen conocimientos directamente vinculados a la organización de  los sistemas del  capitalismo corporativo. El vínculo entre comunicación, información y  organización plantea los problemas de la infraestructura de la comunicación y de la información, los problemas de las redes de información y sus unidades jerárquicas y cooperativas, centralizadas y autónomas, formales e informales, legales e ilegales, abiertas y encubiertas. 

5. Plantea a la vez los problemas de las unidades jerárquicas  y de las unidades coordinadas que de arriba para abajo o de abajo para arriba  dialogan y precisan las acciones más adecuadas en los diferentes sitios o tiempos. 

6. En todos los casos la organización de las corporaciones busca estimular la retroalimentación para incrementar la eficiencia y la eficacia, la competitividad y las posibilidades de dominar y acumular. Nadie declara que “en general” las organizaciones deben ser jerárquicas o cooperativas: se estudia cuáles  son las  mejores en cada caso o campo de acción para alcanzar los objetivos.

7. A los problemas anteriores se añaden los que corresponden al sentido de la información. En este  terreno aparecen las racionalizaciones y las ideologías y valores  que deforman u ocultan los verdaderos objetivos que se buscan. 

8. Muchos engaños y autoengaños se ocultan a los propios actores e investigadores, no se diga a los competidores o a las  víctimas actuales y potenciales, a quienes se debilita y hace perder eficacia y eficiencia mediante políticas de desinformación, de desorganización, de pérdida de sentido de la realidad, de conformismo, desentendimiento, desidia  mental y material, virtual y real. 

9. En las guerras formales e informales las políticas de desinformación, desconocimiento y desestructuración   se complementan con las medidas de eliminación y destrucción física y moral de competidores y opositores.

10. Eliminación y destrucción se combinan con invitaciones y atenciones que buscan la cooptación, colusión y corrupción de individuos y grupos a los que se atrae y se separa de su gente. La política de eliminación se combina con la política de los desertores y traidores, o de los agradecidos e incorporados.

A las limitaciones y contradicciones de estas medidas y al rechazo de las mismas nos referiremos después.

11.  Otro campo de los conocimientos hegemónicos aplicados por el capital corporativo es el de las combinaciones y reestructuraciones no sólo en redes de empresas asociadas y subordinadas sino  en redes de complejos empresariales-militares-políticos y mediáticos. Las redes de las corporaciones incluyen colectivos de los que mandan en los organismos financieros, en las megaempresas de producción, comunicación y servicios, en el ejército y la información.  

12. Los complejos de poder son  unidades integradas que constituyen “el poder detrás del Estado”. A los complejos de poder de las corporaciones les corresponde asumir la soberanía o decisión de última instancia; pero no lo hacen sin una gran cantidad de mediaciones en las que las decisiones se discuten y toman por socios, miembros, ciudadanos en  campos asignados a las soluciones alternativas.  Se combina así una gran autoridad y sujeción con campos de negociación que varían según la correlación de fuerzas.

13. Informales en gran medida, los complejos de poder se sirven, de manera también informal, de intermediarios o grupos de cooptación, corrupción, presión y represión que, entre otros, constituyen los “lobbies” cuyos miembros operan en los círculos políticos, o forman y contratan a agentes abiertos y encubiertos a los que se asignan esporádica o sistemáticamente  acciones legales e ilegales, entre las que se esconde el crimen organizado y subrogado. 

14. Los sistemas autorregulados y orientados a fines se aplican junto con sistemas tecnológicos que son  además de autorregulados, adaptables, creadores y procreadores. Las tecnociencias de la “inteligencia” impulsan crecimiento y perfeccionamiento de la robótica, y dan origen tanto a la biorrobótica como a la construcción de redes y sistemas de redes de información y organización. 

15. Robótica y biorrobótica así como ciencias de la información y de la organización aumentan eficiencia y eficacia de las corporaciones y complejos en los costos de la acumulación y de la dominación, en la masa salarial, en las bajas de guerra, en la “conquista” de mercados… También aumentan el desempleo de artesanos, trabajadores por su cuenta, asalariados de pequeñas y medianas empresas. 

16. Es más, debilitan las demandas de los trabajadores organizados que desde sus lugares de trabajo se enfrentan a un capital en redes con alta movilidad mundial, capaz de emigrar de un día a otro  a los países de trabajadores des-regulados, que son como “establos de mano de obra barata”. 

17. Los efectos buscados  para el abatimiento de salarios y  la pérdida de fuerza de los trabajadores organizados no se limitan a operar en la geografía de las desigualdades existente. Con el neoliberalismo y la globalización imponen políticas de construcción de “establos de mano de obra barata” en los propios países metropolitanos, no se diga ya en los de la periferia mundial. 

18. Las tecnociencias aumentan exponencialmente la proporción de víctimas y daños del enemigo, en relación a las víctimas y daños propios. Los trasgénicos aumentan en forma también exponencial la capacidad de producción de las agroindustrias y el desplazamiento o eliminación de campesinos, cuyos  territorios pasan a depender de las semillas transgénicas o a perder sus propiedades en beneficio de la agroindustria o  de las empresas extractivistas. A la expulsión de que son objeto por los trasgénicos, se añaden muchas medidas más como la falta de créditos, y numerosas formas de asedio y acoso de guardias blancos, paramilitares y narcos.  Las noticias que se publican al respecto no dan idea de las tendencias a que obedecen.

19. Otros recursos tecnocientíficos notables son, de un lado,  los que tienen antecedentes en  la historia de los “engaños de guerra” y, de otro lado,  los que operan en  la economía monetaria. Se trata de la “realidad virtual” que se afina de manera increíble con el termo-magnetismo. Este contribuye como una especie de milagro científico a hacer creer que se vive en un mundo en el que no se vive. Permite organizar  luchas de distracción que anulan  totalmente la capacidad de ver y entender  las luchas reales en que los beneficiarios son las corporaciones y complejos y los integrantes de sus redes de apoyo. 

20. Es necesario aclarar que la diferencia entre la realidad virtual y la realidad es distinta de la diferencia entre el mundo formal y el mundo real de  las instituciones y el derecho. Es distinto en relación a  las verdaderas prácticas que nada o poco tienen que ver con las formas institucionales y jurídicas. 

Los modelos tecnocientíficos de la realidad virtual  corresponden a lo que de veras parece real y no es real, a  lo que potencialmente es real y a la hora de la verdad resulta que no  es real… El fenómeno se da en la deuda externa, en la deuda pública, y en la deuda hipotecaria, todas impagables, pero que permiten crear auges económicos ficticios,  poseer propiedades que de antemano se van a perder y hacer negocios y política a corporaciones y complejos. El fenómeno también se repite en las guerras virtuales contra el terrorismo y el narcotráfico que distraen de las guerras reales de  globalización y recolonización. En sus versiones político-militares corresponde a modelos de corrupción y cooptación de individuos, grupos  y colectividades de víctimas hambrientas. En  las guerras y políticas virtuales por “la libertad” los escenarios virtuales han sido ampliamente aplicados. Se han aplicado también en los procesos de globalización, primero con las técnicas contrainsurgentes, después con las técnicas de colonización y recolonización urbano-rural.

21.  La ciencia más avanzada en opinión de la mayoría de los gerentes de la globalización  es la llamada “ciencia de la toma de decisiones”, una de las ramas en que reciben generosos subsidios y estímulos los grupos y centros  de investigación. Su área privilegiada es la que se ocupa de refinar la toma de  decisiones para la maximización de utilidades y par la disminución de riesgos tanto en el campo económico como en el político--militar. Combinada con la vieja política de “pan y palo”, o con la  psicología de Skinner para la domesticación de animales y humanos, o con los preceptos de Teodoro Roosevelt para la dominación de los pueblos con “bananas y garrotes”, más que un rigor científico indica cuán fuerte se siente el mundo de las corporaciones y de los complejos militares-empresariales para imponer su política de dominación y acumulación. 

22. Por otra parte, un tipo de conocimientos científicos  que se pensaría ajeno a su aplicación por el capital corporativo es el de los sistemas cosmológicos que Prigoginne llamó “disipativos”. Se trata de sistemas que para continuar existiendo insumen energía y materia de sus contextos y arrojan a ellos deshechos y basuras. En el reino de las analogías, característico de las nuevas ciencias el fenómeno es un símil perfecto de las distintas formas del colonialismo y sobre todo del neocolonialismo transnacional. Es cierto,  los símiles despiertan la imaginación científica de los modelos y escenarios de la geopolítica. 

23. En cuanto a  los sistemas de la materia y de la vida, muchos  muestran obedecer a procesos entrópicos y neguentrópicos, o a “luchas” antisistémicas y de defensa del sistema. Es el caso de los sistemas en fases de transición al caos o en fases de emergencia del caos, de des-estructuración por bifurcaciones sucesivas e incontenibles, o de  estructuración creciente con “fractales”  o formaciones, que son similares a escalas cada vez mayores; o el caso de las redes y “dendritas” o “conductores” de  neurones que se vuelven órganos más y más complejos y eficientes. Es el caso también del cuerpo humano  con los anticuerpos positivos que lo defienden junto con el baso, y los anticuerpos negativos que atacan a los defensores, los confunden y los  llegan a destruir, destruyendo así al organismo. Todo ese tipo de sistemas, aparentemente desligados de la práctica, tienen  aplicación analógica para destruir al enemigo o a la víctima, y como en los casos anteriores pueden reaparecer en una epistemología funcional al sistema, grata al sistema,  y que por principio se oculta su propia  historicidad  como sistema que necesariamente tiene un principio y  un fin. La “negación” cognitiva – descubierta por Freud en sus investigaciones psico-analíticas, se manifiesta aún con más claridad en relación a las fuerzas dominantes de sistemas que  muestran características terminales, como es el caso del capitalismo según lo ha comprobado entre otros, Immanuel Wallernstein, uno de los más connotados investigadores de las ciencias sociales.

Segunda Parte. 

24. Si reparamos en el conjunto de estas nuevas técnicas de organización y las consideramos como  sistemas de unidades o “colectivos”que se enlazan e interactúan para alcanzar objetivos, reconocemos un hecho en el que hemos puesto menos atención de la que merece. Neoliberalismo y globalización han generado una colosal reestructuración del capitalismo, de la dominación y la acumulación, que atañen a las luchas de los trabajadores y de los pueblos. 

Ya en ocasiones anteriores el capitalismo se había reestructurado para aumentar su poder y ganancias. Pero las reestructuraciones actuales son distintas de las anteriores. Las anteriores sirvieron, desde el siglo XIX, para  aumentar las divisiones de la clase obrera en proceso de organización y lucha. Las políticas emergentes en los inicios del capitalismo industrial  pasaron de la creación de la llamada “aristocracia obrera” – que se separó del “proletariado pobre”--, a la formación de los “sectores medios”, y de amplias capas de   “trabajadores de cuello blanco” frente a los de “cuello azul”, y frente a los que no tenían  ni camisa, frente a los “descamisados” como los llaman en la Argentina.

Las políticas de estratificación y movilidad social se llegaron a aplicar en gran escala. Si desde fines del siglo XIX el cambio de la escala o estratificación social aumentó en algunos países de Europa Occidental, aumentó todavía más, y en un mayor número de países, después de la Segunda Guerra Mundial. Lo impulsaron en los países metropolitanos el “Welfare State” (el “Estado Social”) y el “New Deal”, (el “Nuevo Trato”), y en los países periféricos el “Nacionalismo revolucionario”, la “descolonización” formal y el “desarrollismo”. A las viejas divisiones de los trabajadores  se añadieron nuevas divisiones por estratos y sectores con una mayoría que quedó des-regulada y siguió  sin  derechos sociales y ciudadanos efectivos (y la falsa esperanza de alcanzarlos con “el desarrollo”), y con una minoría relativa que contaba con organizaciones y prestaciones, y con la regulación jurídica de los derechos de unirse, de presionar y negociar. El derivado buscado y no buscado, esperado e inesperado de esa política fue la proliferación simultánea de  “los condenados de la tierra”,  de los trabajadores y pueblos “marginados”  y “excluidos”, de los braceros desterrados y “sin papeles”. Desde entonces hasta hoy  todos esos “marginados del desarrollo”, excluidos y super-explotados constituyen la inmensa mayoría de los trabajadores del mundo. 

25. Con la globalización y el neoliberalismo de fines del siglo XX y principios del XXI vino un nuevo control de los trabajadores. El nuevo control incluyó a los trabajadores metropolitanos y a todos los trabajadores  organizados para privarlos de sus derechos y prestaciones y “des-regularlos”. Al mismo tiempo el capital corporativo entró en el proceso de forjar una nueva “organización de sistemas autorregulados” a su servicio, que cambiaron aun más, tanto  la lucha de clases como la lucha de los pueblos por su Independencia. 

Al crecimiento de las compañías transnacionales se añadió la consolidación de las fuerzas de mando y el impulso a la integración de los verdaderos “complejos empresariales-militares-mediáticos y políticos”. Con ellos el capital corporativo perfeccionó sus políticas de cooptación y represión, y  también las de ocultamiento mediante acciones llamadas “encubiertas”, entre las cuales destaca la “subrogación” o “subcontratación” de trabajadores a través de fábricas de obreros super-explotados. Esas fábricas son conocidas en inglés como “sweat shops” o “fábricas sudadero”. Lo que sus patrones hacen es bajo su propia responsabilidad. De sus acciones inhumanas e incluso criminales,  no son responsables, ni aparente ni legalmente, las megaempresas que al comprar sus productos a precios mucho más bajos de los que habrían tenido que pagar a sus asalariados, se quedan con el excedente que logran los explotadores. 

26. Las nuevas políticas  permitieron al capital corporativo quitar las principales facultades soberanas a los estados, hasta disponer de un nuevo tipo de estado privatizado cuyos jefes de gobierno hacen de la “competitividad”, de la “eficacia”, la “eficiencia” y la “gobernanza” su principal tarea: atraer a los capitales con exenciones de impuestos, con subsidios, con aplicación del presupuesto para fortalecer sus infraestructuras, con desregulación de los trabajadores, con políticas de “dejar hacer, dejar pasar” o de “lavado de dinero” que contribuyen sin el menor obstáculo a la compraventa y el trasiego de armas y narcóticos. Sus beneficiarios contribuyen por su parte a la recolonización de regiones y países mediante la subrogada cooperación del “crimen organizado”.

También, “bajo su propio riesgo”, el “crimen organizado” coopera  con las corporaciones “extractivistas” y manufactureras para proporcionarles mano de obra barata y trabajadores cabalmente des-regulados, muchos de ellos en condición de nuevos  esclavos o semi-esclavos de facto, con hombres, mujeres, niños y niñas que los gobiernos dan por “desaparecidos”. Grupos “paramilitares” y “crimen organizado” practican la política de inmigración de los países industriales que ya no necesitan más trabajadores informales de los que tienen. Se adelantan a  sus policías de migración y a sus guardias fronterizos y les ahorran el trabajo de rechazarlos o eliminarlos reduciéndolos mediante las políticas de genocidio y esclavización. Las víctimas son en parte  contabilizadas y clasificadas por los propios órganos de Naciones Unidas. 

27. La nueva categoría de los gobiernos privatizados hace de sus presidentes un nuevo tipo de gerentes que  muestran ser buenos gobernantes por su capacidad de atraer capitales corporativos y de aplicar las políticas de “descrecimiento”, “desinformación”, “desconocimiento” y “des-educación” con que el capital corporativo dominante logra eliminar competidores en los países endeudados e impide que surjan nuevos competidores con alta capacidad tecnológica, o clases medias con jóvenes insumisos y bien preparados. La política de la ignorancia universal es aplicada con una variante principal: en los países metropolitanos y más avanzados de Europa, Estados Unidos y Canadá con una creciente privatización de las escuelas y universidades, complementada con el endeudamiento de por vida de los estudiantes pobres que quieran estudiar,  y con la transmisión de una mentalidad y orientación tecnocrática y empresarial  que se aplican en la docencia y la investigación. En cuanto a los países en desarrollo sujetos al Banco Central Europeo o al Banco Mundial dominado por Estados Unidos, la política de la ignorancia va desde la clausura legal de escuelas y universidades, hasta su auto-destrucción y ocupación por las fuerzas públicas. La política de la ignorancia incluye a todos los niveles de educación e investigación científica, tecnológica y humanista, entre variaciones focalizadas.

28. Los presidentes-gerentes y demás gobernantes mental y materialmente privatizados abandonan, con el apoyo de los “accionistas” y de la burocracia de los “complejos militares-políticos-empresariales y mediáticos” los antiguos proyecto de Civilización, Progreso, Desarrollo. Por supuesto abandonan también los antiguos proyectos de la democracia del pueblo con el pueblo y para el pueblo, y de justicia y libertad que en un tiempo pasado proclamaron algunos de los más importantes “founding fathers”, como Lincoln. 

29. Al “adelgazamiento” del Estado para bien de la “Sociedad Civil” y de los derechos humanos, el proceso globalizador suma, en efecto,  el triunfo que propuso el neoconservador Daniel Bell sobre “las obsoletas luchas ideológicas” que han sido sustituidas por unas curiosas luchas de partidos con distintos marbetes y con posiciones muy parecidas en que apoyan las contrarreformas neoliberales, o guardan silencio sobre ellas dejando que pueblos y trabajadores paguen los costos de la crisis que enriquece sin recato las arcas de los poderosos. 

30. El discurso público pierde su significado práctico. El derecho, la moral, el humanismo, la democracia, el socialismo, la patria, los “derechos humanos” contienen significados y sobreentendidos retóricos, sólo emocionales para los poderosos. La crítica y la presión pierden significado: los aludidos “hacen como que no oyen”, y no oyen.  Sólo queda lo que Cardoza y Aragón llamaba “el derecho de pataleo”. En la Sociedad y el Estado predomina el individualismo, con “amables mendicantes”, y a veces con agresivos “grupos de presión e interés” y con “tribus políticas” cuyos miembros se muestran deseosos de ser designados para  puestos de  elección popular. Estos se otorgan bajo un nuevo tipo de golpes de estado institucionales, y  son fuente de múltiples negocios para quienes financian los millonarios gastos de las “elecciones populares”. En los golpes de estado institucionales,  el ejército se limita a fortalecer los actos ilegales e  ilegítimos una vez que son declarados perfectamente legales y legítimos por las autoridades nacionales y  por los jefes de Estado del proyecto globalizador. La globalización abarca así a la “democracia occidental” y fortalece con la legitimidad diplomática y “la comunidad internacional” los nuevos golpes a la “libertad de sufragio”.

Segunda Parte.

31. En tales condiciones se acentúa una crisis que incluye la economía, la cultura, la política, la seguridad, la sociedad, la ecología, la paz Se incrementan las cooptaciones, corrupciones y represiones no sólo individuales sino colectivas. Pierden sentido las luchas de los partidos políticos con el alineamiento de todos a la misma política globalizadora y neoliberal. La lógica del “menos malo” o del “menosmalismo”, que a menudo no carece de fundamento, se sigue aplicando en condiciones cada vez peores. 

32. Al mismo tiempo las fuerzas neoliberales y globalizadoras amplían el espacio de lo no negociable y se aferran a lo no negociable. Como buenos gobernantes de la globalización muestran lo que se les exige: muestran que “saben tomar decisiones frente a los peligros”, que es “el más reciente arte de gobernar”. Enfrentan los riesgos al sostener y ampliar firmemente lo no negociable, pues “lo no negociable” corresponde a una nueva expresión de la dictadura del capital.

33. En esta situación, los conocimientos científicos no estimulados o tácita y abiertamente prohibidos pasan a ser “conocimientos perseguidos”, como hace poco señaló, en los propios Estados Unidos,  el presidente de la “Academy for the Advancement of Science”.

34. También se perfeccionan los falsos apoyos a los movimientos sociales rebeldes con “marinnes” o soldados locales que los defienden en nombre de la libertad. Y al grito de la libertad se amplía la legalización de las políticas de privatización y depredación. 

35. Se pone en el orden de lo legal conveniente lo que antes se criminalizaba sin un derecho positivo que lo respaldara y que ahora se realiza “con todo derecho”. Así se incrementan los espacios legales de la “mano de obra” des-regulada, y la esclavización del trabajo de una mano de obra universalmente des-regulada. 

36. Se aplican modelos de corrupción de electores y de rebeldes, de bases de apoyo a gobiernos y estados en resistencia. Se montan escenarios de la realidad virtual en países enteros con hombres de carne y hueso, con armas de alto calibre y con víctimas incontables de heridos, muertos, desaparecidos, despojados y esclavizados. 

37. Políticas contra los trabajadores y los pueblos que antes sólo se practicaban en el “Sur” se aplican en el “Norte”, como en España, Grecia, Italia.

38. Se estimulan fobias raciales y religiosas, como las que hoy se dan contra los musulmanes y ayer se dieron contra los judíos. 

39. Aumentan abiertamente los procesos de recolonización y de intervención aérea, terrestre y marítima, como en Libia. O las ocupaciones que con el pretexto de ayuda humanitaria se realizan, como en Haití. 

40. Aumentan las guerras bien armadas  entre el Norte y el Sur de países como en Sudán.

41. Continúan las guerras de asedio y cerco de Rusia y China, y las que destruyen países enteros como Palestina, Irak y Siria.

42. Aumentan las explotaciones mineras a cielo abierto.

43. Continúan los factores antropogénicos que determinan el calentamiento global.

44. Se extienden y profundizan las políticas de descrecimiento. 

45. Se incrementa el desempleo tecnológico y el desempleo por eliminación del sector público de salud, educación, vivienda,  producción y distribución de bienes y servicios de primera necesidad para la población de bajos ingresos. 

46. Las políticas de “austeridad” y “ajuste presupuestal” se combinan con las de subsidios billonarios para salvar a las corporaciones y a los bancos de curiosas crisis en que obtienen  inmensas ganancias. 

47. Emerge nuevamente el mundo con un claro enfrentamiento entre los bloques de Oriente y Occidente. 

48. Los procesos de destrucción-recuperación son sustituidos por los de destrucción de países y  apropiación de energéticos y de otros recursos extractivos para los que se construye la infraestructura necesaria. 

49. La extrema derecha ocupa un espacio cada vez más amplio con algunas combinaciones en que, desde la derecha, se busca “cuidar” a la clase media, como en Estados Unidos, donde el demócrata Obama se corre a la derecha con algunas concesiones sociales y el Republicano Romney reelabora esa rara especie de anglo-fascismo con democracia y sin soberanía del pueblo, en espera de ganar la próxima vez. 

Tercera Parte.

50. En medio de esta gran crisis surgen  en Nuestra América y en la propia América del Norte, fuerzas que no tienen precedente. Se advierten nuevas posibilidades, resistencias,  valores y formas de lucha con énfasis en la construcción de fuerzas. 

51. Tanto en las corrientes emancipadoras como en el pensamiento crítico, alternativo y revolucionario, radical y en  resistencia, se da un énfasis especial  a la construcción de los propios movimientos con la práctica  en ellos de los valores por los que luchan. A la clásica alternativa de “Reforma o Revolución” se añade la idea-fuerza de crear “ese otro mundo posible” en las organizaciones mismas que luchan por alcanzarlo. El fenómeno se advierte desde el “26 de Julio” en la precursora Isla de Cuba, pasando por los zapatistas del Sureste Mexicano, que en más de veinte años construyen en sus territorios el ideal por el que luchan, hasta los pueblos andinos y los “Ocupa” de Wall Street. En todos los movimientos  por  “otro mundo posible” se busca practicar “la felicidad de unos que no implique el sacrificio de otros”, como definen los nuevos incas la utopía posible y necesaria de nuestro tiempo. En todos predominan los valores de una democracia como poder del pueblo, y como respeto a la cultura, la lengua, la raza, el sexo, la edad de los demás. 

52. Al llegar a este punto  parecería fundamental analizar la dialéctica de los intereses inmediatos que se encuentran con  los hábitos de trabajar y luchar y con un sentido común que no fácilmente se abandona… Sólo apuntaré el problema. Es evidente que la dialéctica de los intereses inmediatos y de los hábitos de pensar y actuar vive crecientes contradicciones conforme el proceso globalizador avanza como crisis y como guerra,  en que crisis y guerra adquieren características extremadamente  violentas y dramáticas en la dominación y la acumulación, en el poder y  el empleo, en la inseguridad, en la educación y la cultura, en la política y  la sociedad, y en  el agotamiento de los recursos vitales. Vivir la crisis en la crisis –como en Grecia o España—genera cambios inusitados de dolor y de furia. Unos toman la decisión de quitarse la vida, y  otros la de luchar y hasta dar la vida para vencer al sistema opresor y depredador en que “la vida no es vida”, y en que con la decisión de luchar para ganar se lucha por la firmeza, por la lucidez, por la sagacidad, por la malicia y la audacia frente al enemigo, y, también por la conciencia de lo que ocurre, de sus causas y remedios; por la información y la organización y por fortalecer recuperar y extender el sentido de la lucha. Crisis, decisión  y creación histórica parecen darse con más frecuencia y fortaleza en las juventudes “sin escuela, sin empleo y sin futuro” que se unen más y más entre sí y con  “los de abajo y a la izquierda”, con  los trabajadores des-regulados y con los excluidos, con los ciudadanos burlados, con los  pueblos recolonizados y, ahora también, con los des-regulados y colonizados de las propias metrópolis. 

Una crisis semejante –que por lo demás está rigurosamente documentada--   rompe la dialéctica de los intereses inmediatos y elimina el “sentido común” enajenado de quienes querían seguir luchando como antes,  sólo para recuperar lo que antes obtenían como individuos, o como “grupos” o “partidos” o “sindicatos de empresa” o pequeñas congregaciones. Entre tropiezos e iluminaciones  redescubren la vieja y nueva lucha por la emancipación frente a opresores y depredadores, hoy reagrupados en redes de  accionistas, gerentes y consejos de corporaciones, organismos financieros  y complejos empresariales-militares-políticos y mediáticos con sus redes abiertas y encubiertas de asociados, subordinados, subrogados y mafiosos, con unos como grandes, respetables y cultos señores, y otros como agentes encubiertos, criminales organizados supuestamente perseguidos y paramilitares, supuestamente campesinos, obreros y estudiantes pobres.    

Tres observaciones  ineludibles:

53. La inmensa mayoría de las poblaciones que se beneficiaron con las políticas del Estado Social y que hoy sufren los crecientes daños del Estado privatizado y recolonizado, neoliberal, tienen hábitos de luchar e intereses creados que los llevan a proponerse lo imposible: volver al pasado estado social, que por lo demás sólo benefició y dio derechos a una quinta parte de la población mundial, o menos.  Muchos de los que se niegan a sacrificar sus intereses inmediatos y los de su familia –con razones que para nada son despreciables— muestran una gran incapacidad de reconocer que “lo no negociable” va en serio y no es un decir de las fuerzas que dominan en su país y en el mundo. No se dan cuenta que “lo no negociable” es lo que le da un carácter dictatorial a quienes dominan y mandan como grandes propietarios o como soberanos.

54. Si la esperanza de regresar al estado socialdemócrata o al socialismo burocrático todavía subsiste en muchos, es de esperar que con la agudización imparable de la crisis, de la desregulación y el despojo, característicos de la recolonización por la fuerza inapelable de las corporaciones y complejos, dada esa agudización determinada por su creciente codicia y e imparables exigencias, los daños que van a generar en miles de millones de víctimas promoverán ese momento histórico de dolor y rabia que en las grandes crisis de civilización  siempre lleva a romper, en forma exponencial, los hábitos de lucha, y a dejar de lado la lógica de los intereses inmediatos. Si esto ocurre como prevén las más rigurosas investigaciones científicas, los nuevos movimientos sociales, surgidos en la época del neoliberalismo y la globalización, y que tienen como pioneros a los pueblos indios, y entre ellos como precursor al movimiento zapatista de los pueblos mayas… es muy probable y deseable que se articulen con  los nuevos movimientos populares encabezados por  la juventud, que en el 2011 y 12 surgieron incluso en los países metropolitanos, y que enriquezcan con ellos el proyecto emancipador más rico en la historia de la humanidad: un proyecto de proyectos de  lucha que define las palabras y los conceptos por la organización.

55. El nuevo movimiento histórico por la emancipación y por la vida está en un proceso creador genuino de organización de la libertad, de organización del pluralismo ideológico y religioso, de organización de la justicia social y los derechos humanos de personas, trabajadores, y  comunidades; por    la organización de derechos que incluyan a razas, sexos, homosexuales, grupos de edad, y por la organización de una democracia y un socialismo que combinen la participación con la representación, y las relaciones horizontales con las jerárquicas, y todas para hacer que los encargados o comisionados sean efectivamente “servidores públicos” y “manden obedeciendo” las instrucciones generales deducidas de una Inter-comunicación permanente con la que se deriven y corrijan las líneas generales de lucha, de pueblos soberanos, capaces de  reorganizar y recrear la historia que nace.

56. El discurso que “junta la palabra con la cosa” es la forma más idónea para luchar contra la “realidad virtual” que oculta el futuro realmente a esperar, y hace perder el sentido de las luchas realmente existentes con  antiguos y  nuevos recursos del teatro político. Los conceptos de los nuevos movimientos no sólo se definen por las palabras y los símbolos sino por la organización de las prácticas correspondientes, y de los medios más idóneos para alcanzar el futuro que se quiere. Las relaciones deseadas se articulan y practican. Se cumple así ese otro objetivo de “hacer camino al andar”.

57. Los conceptos se definen por la organización, la organización por los objetivos a alcanzar, así como por la comunicación, por la información, por los mensajes, por el sentido de los mensajes, por el saber y la experiencia en que los mensajes se basan, por la precisión, claridad  y profundidad con que se trasmiten y entienden, por las medidas en que se aplican y los nuevos conocimientos que de la acción práctica o praxis se derivan, y que permiten repetir o reformular el proceso con mayores conocimientos, tomando en cuenta las variaciones históricas y geográficas concretas a que se refiere el sub-comandante Marcos en sus ensayos epistemológicos. Y en este punto me viene a la memoria esa vivencia de un caminar en el lodo de la Lacandona, en que hasta el teatro sentimos que nos conducía a la Realidad, o el que viví en 1959 en Cuba en que el discurso pedagógico conducía a la utopía que se organiza entre contradicciones.

58. Los nuevos contingentes que se inscriban en los amplios proyectos de lucha por otro mundo posible y necesario van a enfrentar numerosas contradicciones entre las que destaca la que se da en los propios gobiernos de resistencia al neoliberalismo y a la globalización, a la privatización, los que se proponen  tanto la resistencia como a la construcción de una nueva organización de la sociedad y el poder, del poder y la acumulación. En cualquiera de esos casos surgen  falsas alternativas, muchas de ellas doctrinarias y de sueños pasados. Pero  la única que podrá asegurar el triunfo de la lucha por la independencia y la democracia, por la justicia, por el nuevo socialismo y la maravillosa libertad es la que organiza la soberanía del pueblo y su gobierno de tal modo que tanto sus gobierno respete la soberanía de su pueblo como los otros gobiernos se vean obligados a respetar la soberanía de pueblos articulados con sus gobiernos, y de gobiernos articulados con sus pueblos, unos y otros capaces de imponer soluciones acordadas frente a las contradicciones internas. La subsistencia de Cuba en medio de la catástrofe del socialismo parlamentario y del socialismo burocrático, se debe a la inmensa organización, de espectro amplio, que comprende al  Estado-Pueblo de la pequeña Isla bloqueada hace más de cincuenta años,  único movimiento emancipador y creador constante y triunfante.

59. Hoy, es cada vez mayor el dominio de las nuevas técnicas de comunicación, información y organización por los movimientos del Mundo Árabe, de Grecia y España, de Estados Unidos de Norteamérica, de los jóvenes latinoamericanos, que desde Chile hasta México, pasando por el Caribe, están iniciando la lucha digital y cibernética por otro mundo posible. 

60. Y lo importante es que a las innovaciones en el conocimiento, la comunicación, y la organización se agrega una convicción creciente de que la moral es un arma fundamental de lucha para la organización de la cooperación, y de la solidaridad necesarias para construir  “otro mundo posible” y para defender su construcción.

61. A más de fortalecer las estructuras de la solidaridad y la  cooperación, la moral de lucha unida a la redefinición de las estructuras para la defensa del proyecto alternativo llenará un vacío muy descuidado por los “moralistas”. Frente al ataque de complejos y corporaciones con “la represión y la corrupción”, con “el garrote y la zanahoria”, o “el palo y la voz dulce”, los creadores de la nueva historia no sólo se plantearán siempre la lucha por la seguridad sino la lucha contra la “caridad de guerra” llamada “acción cívica” o “humanitaria” y contra la falsas empatías de quienes dicen luchar con los pueblos cuando en realidad luchan contra ellos. El “soy pobre pero honrado”, y el “prefiero morir luchando que vivir de rodillas” se resumen en el elogio de la dignidad que cultivan los pueblos indios.  

62. Las ciencias sociales y quienes las combinan  con el saber de los pueblos  pueden asumir los grandes retos que plantea la historia, y cada quien lo hará “según sus capacidades y posibilidades”. Unos podrán adentrase en la política pedagógica y dialogal, y de vanguardias que construyen vanguardias, que a su vez construyan otras vanguardias, y mantengan un esfuerzo incesante por construirse y educarse a sí mismos. Harán de la pedagogía política, enriquecida por Frei y por Fidel, el arte de enseñar a los pueblos a tomar decisiones en que tómese la decisión que se tome hay riesgos a asumir o consecuencias que soportar, y en que a sabiendas, los pueblos y los pobres piensan y deciden. A la política pedagógica es impostergable añadir ese nuevo tipo de investigación en ciencias sociales que toma muy en cuenta el saber de los pueblos, y que investiga con los pueblos y los trabajadores, con ellos y entre ellos.

63. En cualquier caso, todos, como especialistas en ciencias sociales no sólo tenemos que impulsar el conocimiento emocional y racional que aumenta la fuerza de las voluntades emancipadoras. Tenemos que organizarnos para elaborar un informe riguroso, confiable y válido, sobre los peligros de destrucción del mundo, a que inevitablemente vamos, de seguir predominando el proyecto depredador y re-colonizador actual del capital corporativo, que entre los riesgos que exige asumir a sus gobernantes ha presionado una y otra vez por imponer los que provocan el calentamiento global, la destrucción del medio ambiente y las probabilidades de una guerra de destrucción mutua, que si les sirve para aterrorizar es también parte de un juego dictatorial irresponsable. Demostrar con el máximo rigor y la más confiable y válida  información la naturaleza de estos peligros, y plantear un camino de transición a un mundo post-capitalista puede parecer una ilusión. En realidad constituirá una aportación a la vida humana y a la libertad.

- Conferencia presentada en CLACSO "Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales", noviembre 2012.


http://alainet.org/active/59821

México : Ellos son nosotrosPablo González Casanova, Luis Villoro y Gilberto López y Rivas

La Jornada
23 de septiembre 2012

El movimiento de los mayas zapatistas encabezado por el EZLN se ha convertido en un referente nacional y mundial por sus logros en la construcción de procesos autonómicos que se fundamentan en los principios de una democracia participativa en la que se manda obedeciendo los acuerdos de las comunidades, en la que el gobierno se concibe como un servicio en el que todos y todas tienen responsabilidades que cumplir, en la que el bien de la colectividad es su objetivo y razón de ser y en el que se respetan todas las creencias religiosas.

A partir de una dignidad recobrada, que se refrenda diariamente, las juntas de buen gobierno y los gobiernos autónomos municipales han logrado avanzar de manera notable en rubros importante como la salud, la educación, la producción y comercialización de productos comunitarios, bajo una perspectiva autosustentable y redistributiva. En un contexto de emergencia nacional causada por el mal gobierno al servicio del capital y el imperialismo mundial encabezado por Estados Unidos, las experiencias zapatistas y las de otros pueblos indígenas que en la geografía del país optaron por la autonomía, constituyen el otro polo equidistante a los saldos de miseria, muerte, entreguismo y represión que deja el sexenio que termina y los malos augurios del que inicia por medio del fraude y la imposición.

Esta otra forma de ejercer el poder, practicar la política y asumir formas de convivencia social solidarias se ha desarrollado a pesar del acoso permanente de una estrategia de Estado basada en la recolonización de los territorios para apoderarse de sus recursos, en la contrainsurgencia, el cerco de penetración militar y policial, los intentos sistemáticos de cooptación, infiltración y provocación, y si todo esto no funciona, la acción directa de grupos paramilitares que golpean a mansalva a las comunidades, que invaden sus tierras liberadas, queman y destruyen casas, escuelas, clínicas, cosechas y enseres, que provocan el desplazamiento de sus poblaciones y que se arrogan, en suma y gozando de impunidad, el papel del martillo clandestino estatal sobre el yunque del Ejército, siempre omnipresente, y la gestión facciosa del Poder Judicial, presto para criminalizar a zapatistas y a integrantes de sus bases de apoyo. Conocemos de los ataques y hostigamientos a partir de las denuncias de las juntas de buen gobierno de Morelia (en especial el ejido Moisés Gandhi), La Realidad y Roberto Barrios, y en particular, las acciones de contrainsurgencia contra la comunidad autónoma zapatista Comandante Abel, del municipio autónomo La Dignidad, que se encuentra sitiada por paramilitares y policía estatal, en un modus operandi que muestra la complicidad y vinculación directa entre paramilitarismo y las fuerzas represivas del Estado.

Esta agresión a las comunidades mayas zapatistas ya ha sido denunciada en los ámbitos nacionales e internacionales por diversos colectivos, gremios y organizaciones que consideran como propios los alcances civilizatorios de sus procesos autonómicos y de sus propuestas para el rescate-reconstrucción de una nación donde quepamos todos y todas y de una lucha anticapitalista basada en la participación colectiva y protagónica de los explotados, discriminados y oprimidos que abajo y a la izquierda resisten el control y la dominación de los trabajadores, que se suman a la lucha de los pueblos contra la ocupación integral de sus territorios y recursos, que denuncian el vaciamiento y el descrédito de una democracia tutelada por la dictadura mediática, los poderes fácticos y el crimen organizado dentro y fuera del mal gobierno.

Estos colectivos que acompañan a los mayas zapatistas y a su Ejército Zapatista de Liberación Nacional sienten también en carne propia la acometida del Estado mexicano por medio de sus fuerzas armadas y sus paramilitares en contra de los municipios autónomos, en el entendido que ellos son nosotros, que no han estado ni están solos, que si tocan a uno nos tocan a todos.

No hacer caso de las palabras de indignación de quienes en la nación y en el mundo entero nos solidarizamos con nuestros hermanos zapatistas y reclamamos el cese inmediato de la embestida criminal es un acto más de violencia suprema contra México y contra la humanidad

México: Por la soberanía nacional con los trabajadores

Pablo González Casanova*

16 de septiembre 2012

En la crisis que vivimos se hace cada vez más necesario asociarse para defender los derechos de los trabajadores, de los campesinos, de los pueblos indios, de los empleados y, sobre todo, de las juventudes. Es necesario unirse en torno a un proyecto de lucha por la soberanía nacional, por los recursos nacionales y por los derechos sociales, culturales, políticos y económicos que los gobiernos neoliberales les han ido conculcado y que pretenden seguirles arrebatando, con un partido de Estado disfrazado de varios partidos con distintos nombres y la misma política de recolonización de México.

Empecemos por no ocultarnos las verdades dolorosas que vivimos. México está importando maíz, gas y gasolina. Es como si Bolivia importara papas, Argentina carne y Francia perfumes.

Estamos por sufrir un nuevo despojo del petróleo, que todavía es fuente de una proporción muy alta de los ingresos fiscales y que era el más preciado patrimonio nacional.

Estamos aumentando cada vez más la inmensa deuda pública, que un día nos van a cobrar los shylocks trasnacionales en condiciones peores que las de España, Italia o Grecia.

Nos seguimos endeudando, tanto en forma rápida y furiosa como lenta y calmada, pero abiertamente impune, todo para comprar armas y mercancías que, lejos de servir a la producción y el desarrollo, inflaman la destrucción y el genocidio nacional, y se usan para pagar las importaciones de maíz y petróleo, antes símbolo y fuerza de nuestra soberanía alimentaria y energética, y garantía, con el Ejército, de la seguridad nacional.

Estamos asignando cada vez menos recursos a la educación y a la investigación científica y humanística, como si el proyecto fuera hacer de México y de su juventud y su niñez un país tan miserable como los más miserables de la Tierra, fuente de explotación de una fuerza de trabajo descalificada, base de dominación de un país de hombres y mujeres perdidos en la ignorancia y en el basurero de desechos de la industria del norte.

Estamos viviendo la crisis de un sistema político y de una clase política que entre la ceguera, el oportunismo y la corrupción priva más y más a los ciudadanos, a los trabajadores y a los pueblos de México de los recursos legales necesarios para luchar y negociar. Y que ahora nos anuncia nuevas medidas por las que pretende privatizar y desnacionalizar aún más la riqueza del petróleo y arrebatar a los trabajadores los derechos que lograron tras una revolución en la que dieron la vida más de un millón de hombres y mujeres, de jóvenes, de niñas y de niños.

Y mientras esto ocurre, la desregulación de los trabajadores se da sin cesar, la depauperación de los campesinos hace que millones padezcan sed y hambre, y es creciente el asedio a los pueblos indios, en especial a los zapatistas, que tratan de construir uno de los proyectos autosostenibles más avanzados y democráticos de la tierra.

Al mismo tiempo las corporaciones mineras y agroindustriales despojan a los habitantes de sus territorios y recursos, empleando cuanto medio es necesario, incluido el terror que por todas partes siembran junto con el megacomercio del narco y con el lavado de dinero de la gran banca de Georgia, de las Islas Caimán y de Wall Street.

Salir de los infiernos que las corporaciones construyen y en los que muchos centroamericanos y mexicanos viven resulta cada vez más difícil, pues a la gran muralla que el gobierno estadunidense levantó para impedir un peligro por sus estrategas previsto, se añaden las matanzas y desapariciones colectivas de braceros mexicanos y centroamericanos que no alcanzan a llegar con vida a la frontera.

Muchos de estos y otros males afectan al conjunto de la nación. Corresponden a algo más que un “modelo de desarrollo”: son resultado de la política neoliberal y globalizadora de las corporaciones y complejos que dominan el mundo, encabezados por Washington y Wall Street, hechos innegables y ampliamente comprobados, que están haciendo víctimas crecientes hasta en su propio país.

Reconocer la inaceptable realidad en que vivimos, y cobrar conciencia de lo que signfica para nosotros y para nuestros descendientes el futuro que les preparan, es tan necesario como formular un programa mínimo de defensa de los derechos de los trabajadores, de los pueblos, y de los ciudadanos que, uniéndose en torno a la lucha por recuperar y consolidar la soberanía nacional, fortalezca al estado de derecho e impida la criminalizacion de los trabajadores, de los ciudadanos y de los pueblos que defienden sus legítimos derechos y su libertad.

Una nueva lucha por la independencia, una nueva lucha por la democracia real de un pueblo en verdad soberano, tiene que articular a los trabajadores industriales, agrícolas y de servicios, a los hombres, mujeres, niños y niñas, a los asalariados y no asalariados, regulados y desregulados, precarios, excluidos, desplazados. Tiene que articularlos a todos ellos y proponerse practicar la comunicación, la información, el diálogo y la acción concertada en una organización que junte las redes de los colectivos presenciales y a distancia, y que abarque al conjunto de la nación, vinculando a sus habitantes con los de América Latina y con los del mundo para la lucha por la vida y la libertad. Esa gran organización tendrá que cultivar una vigorosa moral de lucha y de solidaridad, y una voluntad colectiva a la que caracterice la lucidez y la firmeza para defender y decidir el futuro del México y del mundo que queremos, y que podemos hacer… ¡que haremos! ¡y que sin duda ustedes harán!

* Mensaje leído en la sexta Conferencia Sindical Nacional