Mostrando entradas con la etiqueta presupuesto 2014. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta presupuesto 2014. Mostrar todas las entradas

Guatemala:Primera mirada al presupuesto 2014

ICEFI,

7 Octubre 2013
El proyecto de ingresos y egresos del gobierno central para 2014 asciende a Q70,564 millones, lo que equivale al 15.4 por ciento del PIB. Guatemala seguirá teniendo uno de los presupuestos más pequeños del mundo y el más reducido de Latinoamérica.


Los ingresos tributarios estimados para el próximo año rondan los Q52.1 millardos, lo que implicaría un incremento de casi Q4 millardos con respecto la recaudación efectiva de 2013. Aunque la cifra es bastante más realista que la de años anteriores, hay que advertir que su cumplimiento dependerá, en buena medida, del comportamiento económico y de los esfuerzos adicionales de fiscalización. Todo parece indicar que la “quinta columna” del Gobierno se encuentra dentro de la Administración Tributaria, pero debilitando el sistema aduanero y la recaudación de impuestos. La merma de ingresos en aduanas neutralizó, este año, el efecto positivo de la Ley de Actualización Tributaria, que incrementó en más del 25 por ciento los ingresos por el Impuesto sobre la Renta.

Por otro lado, los compromisos de gasto continuarían dejando poco margen de maniobra para innovar en las políticas públicas. En 2013, por cada quetzal de ingresos corrientes, el Estado tenía compromisos de gasto que superaban el Q1.05. Esta relación se mantendrá en 2014. Asimismo, sectores clave para el bienestar social –como salud, educación, seguridad y justicia– tendrían incrementos magros cuando no reducciones en su presupuesto, mientras el presupuesto para el pago de la deuda pública y sus intereses, se incrementaría de manera significativa.

Es evidente que las prioridades de gasto tienen un toque más electoral que de desarrollo o búsqueda del bienestar general. En términos reales, mientras el presupuesto destinado a Comunicación Social (publicidad gubernamental) se incrementaría 85 por ciento respecto al PIB, las asignaciones para el Ministerio de Salud se reducirían 7 por ciento. Los ministerios Público, de Gobernación y Ambiente y Recursos Naturales se suman a la lista de dependencias con menos presupuesto. Por su parte, los recursos de la cartera de Educación se elevarían en Q1,577.4 (14.7 por ciento), para cumplir el pacto colectivo de trabajo y evitar más ingobernabilidad. Pero se sacrificaría la ampliación de la cobertura y la mejora de la calidad educativa, mermando recursos para la dotación de útiles escolares.

En cuanto al financiamiento, es preocupante no solo el continuado descalce entre ingresos y gastos, sino la desventajosa forma como se pretende financiar los Q10,712.6 millones (2.3 por ciento del PIB) de déficit esperado. Se prevé cubrir el 81 por ciento del déficit con Bonos del Tesoro, a tasas de interés altas y plazos cortos. Otro 17 por ciento con préstamos externos a tasas de interés bajas, plazos largos y períodos de gracia, mientras el restante 2 por ciento, con recursos de caja. La tarjeta de crédito pública está llegando al máximo. Esto no solo se debe a la utilización poco estratégica de la deuda, sino que también a la incapacidad para recaudar y reestructurar la deuda, buscando alternativas que disminuyan su costo.

Frente a esta realidad, la sociedad debe exigir al Congreso dos acciones. La primera es que el presupuesto 2014 priorice salud, educación y nutrición, al tiempo en que se reconfigura la arquitectura del endeudamiento. La segunda es que, con el consenso de instituciones sociales, se aprueben las leyes de transparencia que comiencen a cerrar los espacios a la corrupción y a la utilización ineficiente de los pocos recursos con los que cuenta el Estado.

Guatemala: Inaceptable: Q 182 millones para la seguridad del binomio presidencial



Ricardo Barrientos, ICEFI;

Un gasto excesivo y ofensivo para la ciudadanía. ¡Se trata solamente de la seguridad de dos personas, en un país en el que se lamentan más de 15 asesinatos diarios!
Martes 10 de Septiembre de 2013
Éste no es el presupuesto del Presidente o del partido oficial. Es nuestro presupuesto, de todas y todos. Que no se nos olvide.

En el proyecto de decreto para el presupuesto 2014 que el Ejecutivo presentó al Congreso, dentro de los Q 248.0 millones recomendados para la Presidencia de la República, la asignación para la seguridad permanente del binomio presidencial sería de Q 166.1 millones, y para su seguridad móvil sería de Q 16.4 millones, totalizando Q 182.5 millones. En el detalle del presupuesto de egresos de la Presidencia de la República figura como unidad ejecutora la Secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad (SAAS), y que la fuente de financiamiento en su totalidad serían ingresos corrientes (mayoritariamente impuestos).

Durante un programa de radio esto lo califiqué de escandaloso. Como respuesta, el Presidente y otras autoridades respondieron lacónicamente que es un gasto “justificado”, y es el mismo monto asignado en años anteriores. Vaya descaro.

Parece que es menester explicarles que Q 182 millones no es poca cosa, y que el país tiene prioridades apremiantes. El Presidente Mujica del Uruguay nos ofrece un ejemplo del cual debiésemos aprender: para ser presidente no se necesita semejante parafernalia de “seguridad”.

Y si de seguridad se trata, por ejemplo el presupuesto de la academia de la PNC es de Q 134 millones, con los cuales se atiende muy mal a los 11,800 cadetes, en muchos casos que ni siquiera tienen acceso a agua potable. O que la PNC gasta alrededor de Q 18 millones en alquiler de edificios, en los que los agentes deben soportar condiciones insalubres. ¿No sería mejor que, en vez de destinar esos Q 182 millones a la seguridad de sólo dos personas, se usaran para mejorar la PNC, que es la que le brinda seguridad a todas y todos?

Pero existen otras prioridades apremiantes además de la seguridad. La atención de las víctimas del conflicto armado es una obligación moral del Estado, pero en el proyecto para 2014 se suprime el presupuesto de alrededor de Q 150 millones para el Programa Nacional de Resarcimiento. O que, sabiendo que somos el segundo país más vulnerables al cambio climático,  se proponen Q 155 millones para el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, lo que significa una reducción a su ya magro y raquítico presupuesto (Q 202.4 millones en 2013), a todas luces insuficiente. Se propone recortar el aporte para las asociaciones de bomberos departamentales, etc. ¿No sería mejor distribuir los Q 182 millones para mejorar, aunque sea un poco, el presupuesto para las víctimas del conflicto armado, el Ministerio de Ambiente o los bomberos departamentales?

El ordenamiento responsable de las prioridades del presupuesto puede ir mucho más allá de los Q 182 millones para la seguridad de Pérez Molina y Baldetti. Causan también vergüenza e indignación los Q 100 millones propuestos para las Ex Pac (“Bosques y agua para la concordia”), Q 9.5 millones para el Centro de Atención para Discapacitados del Ejército de Guatemala, Q 5 millones para la Asociación de Veteranos Militares de Guatemala y otras.

Cuando se ven estos desmanes es que parece creíble que lo hicieron así, sólo para ser rechazado y que resulte mejor que quede vigente el de 2013. En realidad, ahora que el proyecto de presupuesto para 2014 llegó al Congreso, la ciudadanía tiene la oportunidad de presionar a los diputados para que corrijan estos desmanes, y se apruebe un presupuesto con las prioridades correctas.

Éste no es el presupuesto del Presidente o del partido oficial. Es nuestro presupuesto, de todas y todos. Que no se nos olvide.