Estados Unidos planea instalar en Honduras la mayor base militar de toda América Latina (+Audio)

10 junio 2013,La Radio del Sur

En declaraciones para La Radio del Sur, la Coordinadora del Comité Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), Berta Cáceres indicó que el gobierno de los Estados Unidos planea instalar la mayor base militar de toda América Latina en el país.

Durante el programa Mientras Tanto y por si Acaso Cáceres afirmó que está nueva instalación trata de un proyecto de dominación con el propósito saquear los recursos de los bienes comunes de la naturaleza en la nación centroamericana.

Agregó que no es la primera instalación militar norteamericana en territorio hondureño, ya que en los años 80 se desplegó en Palmerola y la segunda se erigió en la región de la mosquitia, en el norte del país, en 2010 bajo el propósito de frenar el narcotráfico.

Señaló que en la región de la mosquitia, hace una semana se firmó la entrega del país a la transnacional British Gas Group, donde se les entregaron 3 millones de hectáreas terrestres y marítimas para explotación y exploración petrolera, “esto no es casual, ya que esta zona es muy rica en recursos hídricos, EEUU su objetivo es saquear y militarizar la región”.

“Nosotros hemos denunciado que esta base también amenaza a los pueblos hermanos, hay que recordar que siempre se ha utilizado a Honduras como laboratorio para el avance de la ocupación militar, el intervencionismo y la militarización, así como sucedió en los años 80 contra Nicaragua y Centroamérica. Esta vez podría ser contra Venezuela y Cuba”, expresa Cáceres.

Así mismo, aseguró que las bases militares simplemente significa la violación de los derechos humanos. 

La Coordinadora del Comité Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas detalló que en nación centroamericana actualmente existen seis bases militares estadounidenses.  

De igual manera, aseguró que las autoridades hondureñas ya se han apresurado a desmentir la información sobre la apertura de una nueva base en su territorio y califican de meras especulaciones estos rumores.

Bases militares extranjeras en América Latina

Argentina: (2) en el archipiélago de Malvinas ocupado colonialmente por Gran Bretaña, la Fortaleza de la OTAN en Mount Pleasant, Isla Soledad, cuya pista mayor tiene una longitud de 2.600 metros. La actual dinamización de la militarización en el Atlántico Sur posiciona a la Fortaleza Malvinas como la fuerza más importante de la OTAN en esa región.

Existe además un terreno autorizado para el uso de Estados Unidos por el ex gobernador de Tierra del Fuego, en la localidad de Tolhuin.  Y en febrero de 2012  se hace pública en Resistencia, Prov. del Chaco,  la instalación de un Centro Anti catástrofes y Ayuda Humanitaria, financiado por el Comando Sur del Pentágono a inaugurarse en el Aeropuerto Internacional de Resistencia. El Centro dispone de un radar y equipos de comunicación que habilitan a esta construcción como un centro de control y espionaje al servicio de los proyectos imperiales. Su instalación responde a un programa impulsado por la Junta Interamericana de Defensa (JID) que incluye en sus planes la coordinación e implementación de centros similares en otros países del continente y ha sido objetado por el gobierno nacional argentino que cuestiona el papel de la JID en estos temas.

Aruba: (1) base aérea Reina Beatriz, de EEUU.

Belice: (1) un espacio para entrenamiento de efectivos de Gran Bretaña (OTAN)

Bolivia: No hay bases militares extranjeras. La constitución Política del Estado aprobada durante el gobierno de Evo Morales lo prohibe expresamente.

Colombia: (8) Con fecha 30 de octubre de 2010, el gobierno de Colombia suscribe con los Estados Unidos un convenio de cooperación militar en el cual se señalan las siguientes bases militares colombianas para que sean usadas por los EEUU:  la base Aérea de Apiay, en el Departamento del Meta; la base Aérea de Malambo, ubicada en el área metropolitana de Barranquilla; la base Aérea de Palanquero, situada en Puerto Salgar,  en el departamento (provincia) de Cundinamarca, que cuenta con una pista de aterrizaje de 3500 metros; la base Aérea de Tolemaida, en Melgar, Tolima, es el fuerte militar mas grande de Latinoamérica y tiene una importante fuerza de despliegue rápido; la base Naval de Bahía Málaga , en el Pacifico colombiano, cerca de Buenaventura; la base Naval de Cartagena, en la costa del mar Caribe.

A ellas se suman las que ya venían siendo utilizadas por soldados de Estados Unidos: la Base aérea deTres Esquinas ubicada en el Departamento de Caquetá y la base Aérea Larandia, en el mismo Departamento. Y se agrega el uso del puerto de Turbo (muy cercano a la frontera con Panamá) para aprovisionamiento de la IV Flota, así como muchas otras instalaciones de las fuerzas armadas colombianas.

Costa Rica: (2) Existe una base de EEUU en Liberia. Hay que tener en cuenta  además la “invasión” de buques y miles de soldados USA autorizada por el gobierno y el Parlamento nacional en 2010. Es necesario investigar qué ha quedado como remanente de esa movida.

En el último tiempo aparecen menciones sobre otra base cercana a la costa del Pacífico costarricense. Concretamente,  la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados  denuncia que  en Liberia, EEUU reactivará y financiará un radar.  La nota está fechada el 9 de octubre de 2009. La ANEP menciona además que en una entrevista al diario La Nación, el subcomandante del Comando Sur del Ejército norteamericano Paul Trivelli informó sobre la inversión de 15 millones de dólares en una base naval que se estaría construyendo en la localidad de Caldera,  provincia de Puntarenas, y que  allí funcionará, además, una escuela para el adiestramiento de oficiales de guardacostas. Una información proveniente de EEUU confirma que el Comando Sur, en agosto de 2009, aportó 1.5 millones de dólares para iniciar la construcción  de un muelle e instalaciones como parte del cumplimiento de ese contrato.

Cuba: (1) Base usurpada por EEUU en Guantánamo

Curazao: (1) Base de EEUU Hato Rey

Chile: (1) Con autorización del gobierno de Sebastián Piñera se ha instalado en el Fuerte Aguayo, en Concón, cerca de Valparaíso, una base militar de los EE UU. El emplazamiento “imita una zona urbana, con 8 modelos de edificios, fue construido con un aporte de casi 500 mil dólares proporcionados por el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos bajo la denominación de que sirve para “ejecutar operaciones de mantención de la paz o de estabilidad civil”, según indica la misma Embajada norteamericana. El acuerdo insiste en la lógica de que las Fuerzas Armadas deben intervenir en conflictos sociales o “estabilidad civil” lo que renueva la práctica de la Doctrina de la Seguridad Nacional.

Ecuador: con la retirada de EEUU de la Base de Manta, no existirían bases militares extranjeras en el país.

Sin embargo circula una información que no hemos podido confirmar respecto a que el Comando Sur tiene previsto financiar con una suma  600.000 dólares “instalaciones para cuarteles contra el narco terrorismo” que se construirían en Lita, Carchi,  en la segunda mitad del año 2011.

El Salvador: (1) Una base en Comalapa, muy próxima al Aeropuerto internacional de San Salvador.

Guadalupe: (2) Registramos por lo menos dos bases militares de Francia (OTAN) en este pequeño archipiélago de las Antillas, en el mar Caribe que forma un departamento de ultramar de Francia y una región ultraperiférica de la Unión Europea.[ ] En Guadalupe, a 600 km al norte de las costas de América del Sur y al sureste de la República Dominicana, se encuentra el 41º Batallón francés de la Infantería de Marina, además de aviones, helicópteros  y efectivos de la Fuerza Aérea.

Guatemala: no hay información sobre bases militares extranjeras pero sabemos que se ha extendido a este país la militarización del combate anti drogas (Iniciativa Mérida) que se viene aplicando en México, con una presencia constante de tropas USA.

Guayana Francesa: (3) En este territorio (remanente colonial francés en América del Sur) se concentran tropas principalmente en Cayena, San Juan de Maroni y otros lugares. Pero la más importante es la Base Aeroespacial francesa en Kourou, ahora gestionada por la Agencia Espacial Europea. Sus instalaciones son de las más avanzadas del mundo en la función que desempeña. Está preparada para el lanzamiento de satélites con objetivos diversos. El radar ubicado en Troubiran y la Base Aeroespacial permiten la observación y el control de todos los países de la región. Con la llegada del satélite militar Galileo, Francia cuenta en Guayana con 40.000 barbouzes (agentes no oficiales), jubilados en actividad bajo el comando del Estado Mayor de las fuerzas armadas y los servicios de inteligencia destacados en Guayana, en capacidad de intervenir contra independentistas guayaneses, y también contra otros pueblos en lucha contra el imperialismo en el continente.

Haití: (1) Además de la presencia, desde 2004, de la MINUSTAH, se registra una presencia de tropas de EEUU cuyo número no se ha podido determinar, así como el atraque de naves de la IV Flota. Desde la invasión de más de 20.000 efectivos USA con motivo del terremoto de enero de 2010, organizaciones de Haití vienen denunciando que han quedado remanentes de esas tropas y que todo su territorio puede considerarse una gran base militar extranjera.

Honduras: (6) Base Aérea estadounidense Soto Cano, en Palmerola, con una pista de 2.600 metros;   otra más nueva en Puerto Lempira, sobre la laguna Caratasca, en el Departamento Gracias a Dios, territorio de la Mosquitia, próxima a la costa del Mar Caribe; y una más  en construcción, en Guanaja, Departamento Islas de la Bahía, en el Caribe hondureño.

Martinica: (2) El caso de Martinica es similar al de Guadalupe, con por lo menos dos bases francesas (OTAN). En el lugar, el Ejército francés cuenta con más de 1.000 efectivos permanentes, incluyendo el 33º Regimiento de Infantería con sede en la capital Fort de France. Allí además se encuentra estacionada la Marina de Guerra con 500 efectivos y los equipos necesarios. El país es una base de apoyo de la mayor importancia para la vigilancia, la inteligencia y las intervenciones militares en la región, (junto con Guadalupe, Martinica ha servido como escala durante la Guerra de las Malvinas y la invasión de Granada; además, Francia y EE.UU. organizan regularmente maniobras militares conjuntas).

México: (2) La militarización de la lucha anti drogas con la intervención directa de los Estados Unidos ha dejado en los últimos años en este país decenas de miles de muertos.

Panamá: (12) Son doce bases aeronavales en ambas costas.

sobre el Pacífico:

1) Isla de Chapera

2) Bahía o Puerto Piña en Darién

3) Quebrada de Piedra, en Chiriquí

4) Rambala, en provincia Bocas del Toro

5) Punta Coco, en Archipiélago de las Perlas;

6) Isla Galera;

7) Mensabé, en Los Santos;

Coiba, en Veraguas.

Sobre el Caribe:

9) Sherman, en Colón

10) El Porvenir, en Kuna Yala

11) Puerto Obaldía, en Kuna Yala

12) San Vicente, en Metetí, Prov. de Darién, cercana a la frontera con Colombia.

Paraguay: (2) Base en Mariscal Estigarribia, en el Chaco paraguayo, con instalaciones para albergar a varios miles de soldados y una pista de 3.800 metros de longitud. Otra base en  Pedro Juan Caballero (Base de la DEA estadounidense) en la frontera con Brasil. En ambos casos hemos comprobado la existencia de estas bases durante la Misión Internacional a Paraguay en el año 2006.

Perú: (3) En distintas publicaciones se menciona desde hace varios años la existencia de tres bases militares de EEUU en Perú: Iquitos, Nanay y Santa Lucía. Sobre esta última ubicada sobre el Río Huallaga (Alto Huallaga) faltan precisiones e  información reciente. Se sabe además que el gobierno peruano ha autorizado a EEUU el uso de instalaciones portuarias para aprovisionamiento de la IV Flota en cercanías del puerto de El Callao.

República Dominicana: (1) Desde hace varios años se habla del traslado de tropas USA antes estacionadas en Puerto Rico a la República Dominicana. Nunca pudimos confirmar esa noticia.

Pero recientemente (febrero 2012) recibimos y  confirmamos lo siguiente: Organizaciones progresistas y de izquierda de la República Dominicana llaman a impedir la construcción de una base naval patrocinada por el Gobierno de EE.UU. en la isla de Saona, en el extremo sureste del país. El proyecto prevé la construcción de un muelle, unos cuarteles y otras instalaciones del complejo. La obra será ejecutada por el Comando Sur de EE.UU. que invertirá alrededor de 1,5 millones de dólares, según anunció el jefe de la Marina de Guerra dominicana, el vicealmirante Nicolás Cabrera Arias. La construcción de la nueva base naval forma parte de la Iniciativa de Seguridad de la Cuenca del Caribe, promovida por Washington.

Adjunto a esta nota escuche la entrevista realizada a la Coordinadora del Comité Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, Berta Cáceres en el programa Mientras Tanto y por si Acaso, transmitido por La Radio del Sur.

Aspectos políticos del pleno empleo
Michał Kalecki

 11 de junio, Nodo 50

Recuperamos este texto clásico de Michał Kalecki, imprescindible para comprender que es lo que está sucediendo en tiempos de neoliberalismo y turbocapitalismo salvaje. "En resumidas cuentas, el ciclo político de Kalecki sigue vigente y es de actualidad. El hecho de que la ortodoxia macroeconómica no comparta la idea de que el pleno empleo es posible, al menos con la misma unanimidad que en 1940, puede ser considerado una excentricidad propia de economistas disidentes cuyas fantasías sobre la eficiencia de los mercados han sido rotundamente invalidadas por la actual crisis mundial (Domenico Mario Nuti)".

El ciclo político de Kalecki desde un óptica actual. Una introducción.

La batalla política por el pleno empleo

 Una mayoría considerable de los economistas opina ahora que, aun en un sistema capitalista, el empleo pleno puede alcanzarse mediante un programa de gastos del gobierno, siempre que haya planta suficiente para emplear toda la fuerza de trabajo existente y siempre que puedan obtenerse dotaciones adecuadas de las materias primas extranjeras necesarias a cambio de exportaciones.

Si el gobierno realiza inversión pública (por ejemplo, si construye escuelas, hospitales y carreteras) o subsidia el consumo masivo (mediante asignaciones familiares, reducción de la tributación indirecta o subsidios para mantener bajos los precios de los artículos de primera necesidad); si, además, este gasto se financia con préstamos y no con impuestos (que podrían afectar en forma adversa la inversión privada y el consumo), la demanda efectiva de bienes y servicios puede aumentarse hasta un punto en que se logre el pleno empleo. Tal gasto del gobierno aumenta el empleo, hay que advertirlo, no sólo en forma directa sino también indirecta, ya que los mayores ingresos que genera se traducen en un aumento secundario de la demanda de bienes de consumo y de inversión.

Podríamos preguntarnos de dónde obtendrá el público el dinero para prestarle al gobierno si no reduce su inversión ni su consumo. Para entender este proceso es conveniente imaginar por un momento que el gobierno paga a sus proveedores en valores gubernamentales. En general, los proveedores no retendrán estos valores sino que los pondrán en circulación al comprar otros bienes y servicios, y así sucesivamente, hasta que finalmente estos valores lleguen a personas o empresas que los conserven como activos que rinden intereses. En cualquier periodo el aumento total de valores gubernamentales en posesión (transitoria o final) de personas y empresas será igual a los bienes y servicios vendidos al gobierno. Así, lo que la economía presta al gobierno son bienes y servicios cuya producción se “financia” con valores gubernamentales. En realidad el gobierno no paga los servicios con valores sino con dinero, pero al mismo tiempo emite valores y así retira el efectivo, y esto equivale al proceso imaginario descrito antes.

Pero ¿qué ocurre si el público no desea absorber todo el incremento de valores gubernamentales? Los ofrecerá finalmente a los bancos para obtener efectivo (billetes o depósitos) a cambio. Si los bancos aceptan estas ofertas, la tasa de interés se mantendrá. Si no, los precios de los valores bajarán, lo que significa un aumento de la tasa de interés, y esto estimulará al público a poseer más valores con relación a los depósitos. Se sigue que la tasa de interés depende de la política bancaria, en particular de la política del banco central. Si esta política trata de mantener la tasa de interés a cierto nivel, ello puede lograrse con facilidad, por grande que sea el endeudamiento del gobierno. Tal era y es la posición en esta guerra. A pesar de déficit presupuestarios astronómicos, la tasa de interés no ha aumentado desde principios de 1940.

Podría objetarse que el gasto gubernamental financiado con préstamos causará inflación. A ello puede responderse que la demanda efectiva creada por el gobierno actúa como cualquiera otro aumento de la demanda. Si hay oferta abundante de mano de obra, planta y materias primas, el aumento de la demanda se satisface con un aumento de la producción. Pero si se ha llegado al punto de pleno empleo de los recursos y si la demanda efectiva continúa aumentando, los precios aumentarán para equilibrar la demanda y la oferta de bienes y servicios (en el estado de empleo excesivo de recursos que contemplamos ahora en la economía de guerra, un aumento inflacionario de precios sólo se ha evitado en la medida en que la demanda efectiva de bienes de consumo ha sido reducida por el racionamiento y la tributación directa). Se sigue que si la intervención gubernamental trata de lograr el pleno empleo pero no llega a aumentar la demanda efectiva más allá de la marca del pleno empleo, no hay por qué temer la inflación. [2]

La anterior es una presentación muy burda e incompleta de la doctrina económica del pleno empleo. Pero me parece suficiente para familiarizar al lector con la esencia de la doctrina y permitirle seguir la discusión subsiguiente de los problemas políticos implicados en la obtención del pleno empleo.

Debemos advertir primero que si bien la mayoría de los economistas conviene ahora en que el empleo pleno puede lograrse mediante el gasto gubernamental no ocurría así ni siquiera en el pasado reciente. Entre los oponentes a esta doctrina se encontraban (y aún se encuentran) prominentes sedicentes “expertos económicos” estrechamente conectados con la banca y la industria. Esto sugiere que hay un fondo político en la oposición a la doctrina del pleno empleo, a pesar de que los argumentos utilizados sean económicos. Ello no quiere decir que quienes los utilizan no crean en su economía, por pobres que tales argumentos sean. Pero la ignorancia obstinada suele ser una manifestación de motivos políticos subyacentes.

Sin embargo, hay indicaciones más directas aún de que una cuestión política de primera clase se encuentra en juego aquí. En la gran depresión de los años treinta las grandes empresas se opusieron sistemáticamente a los experimentos tendientes a aumentar el empleo mediante el gasto gubernamental en todos los países, a excepción de la Alemania Nazi. Esto se vio claramente en los Estados Unidos (oposición al Nuevo Trato), en Francia (el experimento Blum) y también en Alemania antes de Hitler. No es fácil la explicación de esta actitud. Es claro que el aumento del producto y el empleo no beneficia sólo a los trabajadores, sino también a los empresarios, porque sus ganancias aumentan. Y la política de empleo pleno antes descrita no reduce las ganancias porque no implica ninguna tributación adicional. En la depresión los empresarios suspiran por un auge, ¿por qué no aceptan gustosos el auge “artificial” que el gobierno puede ofrecerles? En este artículo trataremos de resolver este interrogante difícil y fascinante.

Las razones de la oposición de los “líderes industriales” al pleno empleo obtenido mediante el gasto gubernamental pueden subdividirse en tres categorías: a) la resistencia a la interferencia gubernamental en el problema del empleo como tal; b) la resistencia a la dirección del gasto gubernamental (inversión pública y subsidio al consumo), y c) resistencia a los cambios sociales y políticos resultantes del mantenimiento del pleno empleo. Examinaremos en detalle cada una de estas tres categorías de objeciones a la política expansionista del gobierno.

Primero nos ocuparemos de la resistencia de los “capitanes de la industria” a aceptar la intervención gubernamental en la cuestión del empleo. Las “empresas” observan con suspicacia toda ampliación de la actividad estatal, pero la creación de empleo mediante el gasto gubernamental tiene un aspecto especial que hace particularmente intensa la oposición. Bajo un sistema de laissez faire el nivel del empleo depende en gran medida del llamado estado de la confianza. Si tal estado se deteriora la inversión privada declina, lo que se traduce en una baja de la producción y el empleo (directamente y a través del efecto secundario de la reducción del ingreso sobre el consumo y la inversión). Esto da a los capitalistas un poderoso control indirecto sobre la política gubernamental; todo lo que pueda sacudir el estado de la confianza debe evitarse cuidadosamente porque causaría una crisis económica. Pero en cuanto el gobierno aprenda el truco de aumentar el empleo mediante sus propias compras este poderoso instrumento de control perderá su eficacia. Por lo tanto, los déficit presupuestarios necesarios para realizar la intervención gubernamental deben considerarse peligrosos. La función social de la doctrina del “financiamiento sano” es hacer el nivel del empleo dependiente del “estado de la confianza”.

La resistencia de los líderes empresariales a una política de gasto gubernamental se agudiza cuando consideran los objetos en que se gastaría el dinero: inversión pública y subsidio al consumo masivo.

Los principios económicos de la intervención gubernamental requieren que la inversión pública se limite a objetos que no compitan con el equipo de la empresa privada (por ejemplo, hospitales, escuelas, carreteras etc.). De otro modo podría perjudicarse la rentabilidad de la inversión privada y el efecto positivo de la inversión pública sobre el empleo podría ser contrarrestado por el efecto negativo de la declinación de la inversión privada. Esta concepción les parece muy adecuada a los empresarios. Pero el alcance de la inversión pública de este tipo es más bien reducido y existe el peligro de que el gobierno, al seguir esta política, se vea tentado eventualmente a nacionalizar el transporte o los servicios públicos para ganar una esfera nueva donde realizar su inversión. [3]

En consecuencia, es de esperarse que los líderes empresariales y sus expertos se inclinen más al subsidio del consumo masivo (mediante asignaciones familiares, subsidios para mantener bajos los precios de los artículos de primera necesidad, etcétera), que a la inversión pública; porque al subsidiar el consumo el gobierno no estaría iniciando ningún tipo de “empresa”. Pero en la práctica no ocurre así. En verdad, el subsidio al consumo masivo encuentra una oposición mucho más violenta de estos “expertos” que la inversión pública, porque aquí está en juego un principio “moral” de la mayor importancia. Los principios fundamentales de la ética capitalista requieren la máxima de “ganarás el pan con el sudor de tu frente”, a menos que tengas medios privados.

Hemos considerado las razones políticas de la oposición a la política de creación de empleos mediante el gasto gubernamental. Pero aun si se superara esta oposición —como puede ocurrir bajo la presión de las masas—, el mantenimiento del empleo pleno causaría cambios sociales y políticos que darían nuevo ímpetu a la oposición de los líderes empresariales. En verdad, bajo un régimen de pleno empleo permanente, “el cese” dejaría de desempeñar su papel como medida disciplinaria. La posición social del jefe se minaría y la seguridad en sí misma y la conciencia de clase de la clase trabajadora aumentaría. Las huelgas por aumentos de salarios y mejores condiciones de trabajo crearían tensión política. Es cierto que las ganancias serían mayores bajo un régimen de pleno empleo que su promedio bajo el laissez faire, y aun el aumento de salarios resultante del mayor poder de negociación de los trabajadores tenderá menos a reducir las ganancias que a aumentar los precios, de modo que sólo perjudicará los intereses de los rentistas. Pero los dirigentes empresariales aprecian más la “disciplina en las fábricas” y la “estabilidad política” que los beneficios. Su instinto de clase les dice que el pleno empleo duradero es poco conveniente desde su punto de vista y que el desempleo forma parte integral del sistema capitalista “normal”.

Una de las funciones importantes del fascismo, tipificado por el sistema nazi, fue la eliminación de las objeciones capitalistas al pleno empleo.

La resistencia a la política de gasto gubernamental como tal se supera bajo el fascismo por el hecho de que la maquinaria estatal se encuentra bajo el control directo de una combinación de las grandes empresas y los arribistas fascistas. Se elimina la necesidad del mito de las “finanzas sanas”, que servía para impedir que el gobierno contrarrestara una crisis de confianza con el gasto. En una democracia no se sabe cómo será el próximo gobierno. Bajo el fascismo no hay gobierno próximo.

La resistencia al gasto gubernamental, en inversión pública o en consumo, se supera concentrando el gasto gubernamental en armamentos. Por último, la “disciplina en las fábricas” y la “estabilidad política” bajo el pleno empleo se mantienen por el “nuevo orden”, que va desde la supresión de los sindicatos hasta el campo de concentración. La presión política sustituye a la presión económica del desempleo.

El hecho de que los armamentos constituyan la columna vertebral de la política del empleo pleno fascista tiene una influencia profunda sobre su carácter económico. Los armamentos en gran escala son inseparables de la expansión de las fuerzas armadas y la preparación de planes para una guerra de conquista. También inducen al rearme competitivo de otros países. Esto hace que el objetivo principal del gasto se desplace gradualmente del pleno empleo a la obtención del máximo efecto del rearme. En consecuencia, el empleo se vuelve “más que pleno”; no sólo queda abolido el desempleo sino que prevalece una aguda escasez de mano de obra. Surgen cuellos de botella en todas las esferas y esto debe afrontarse con la creación de diversos controles. Tal economía tiene muchas características de una “economía planeada” y en ocasiones se compara, con cierta ignorancia, con el socialismo. Pero este tipo de “planeación” aparece necesariamente siempre que una economía se fija cierta meta elevada de producción en una esfera particular, cuando se convierte en una “economía de metas”, entre las que la “economía del armamento” es un caso especial. Una “economía del armamento” implica en particular la reducción del consumo en comparación con lo que habría podido ser bajo el pleno empleo.

El sistema fascista principia por la solución del desempleo, se convierte en una “economía del armamento” llena de escasez, y termina inevitablemente en la guerra.

¿Cuál será el resultado práctico de la oposición al “pleno empleo mediante el gasto gubernamental” en una democracia capitalista? Trataremos de contestar esta cuestión mediante el análisis de las razones de esta oposición mencionadas en la segunda sección. Sostuvimos que es de esperarse la oposición de los “líderes de la industria” en tres planos: a) la oposición de principio al gasto gubernamental basado en un déficit presupuestal; b) la oposición a la dirección de este gasto hacia la inversión pública —que puede presagiar la intrusión del Estado en las nuevas esferas de actividad económica— o el subsidio del consumo masivo, y c) la oposición al mantenimiento del pleno empleo y no sólo la mera prevención de depresiones profundas y prolongadas.

Ahora bien, debe reconocerse que la etapa en que los “líderes empresariales” podían oponerse a cualquier clase de intervenciones gubernamentales tendientes a aliviar una depresión es cosa del pasado. Tres factores han contribuido a esto: a) verdadero empleo pleno durante esta guerra; b) el desarrollo de la doctrina económica del pleno empleo y c) en parte como resultado de estos dos factores, el lema “nunca más desempleo” está profundamente arraigado ahora en la conciencia de las masas. Esta posición se refleja en los pronunciamientos recientes de los “capitanes de industria” y sus expertos. Se acepta la necesidad de “hacer algo en la depresión”; pero la pelea continúa, primero, en cuanto a “lo que debe hacerse en la depresión” (es decir, cuál debe ser la dirección de la intervención gubernamental) y segundo, en cuanto “tal cosa deba hacerse sólo en la depresión” (es decir, sólo para aliviar las depresiones y no para asegurar el pleno empleo permanente).

En las discusiones actuales de estos problemas emerge una y otra vez la concepción de contrarrestar la depresión mediante el estímulo a la inversión privada. Esto puede hacerse rebajando la tasa de interés, disminuyendo el impuesto al ingreso o subsidiando la inversión privada directamente en esta u otra forma. No es sorprendente que tal programa resulte atractivo para las “empresas”. El empresario sigue siendo el conducto de ejecución de la intervención. Si no siente confianza en la situación política no aceptará invertir. Y la intervención no involucra al gobierno en el “juego” de la inversión (pública) ni en el “desperdicio de dinero” que significa el subsidio al consumo.

Sin embargo, puede demostrarse que el estímulo a la inversión privada no constituye un método adecuado para la prevención del desempleo masivo. Deben considerarse aquí dos alternativas.

1) La tasa de interés o el impuesto al ingreso (o ambos) bajan considerablemente en la depresión y aumentan en el auge. En este caso disminuirán el periodo y la amplitud del ciclo económico, pero el empleo puede distar mucho del nivel pleno no sólo en la depresión sino aun en el auge, es decir, el desempleo medio puede ser grande aun cuando sus fluctuaciones serán menos marcadas.

2) La tasa de interés o el impuesto al ingreso bajan en una depresión pero no aumentan en el auge subsiguiente. En este caso el auge durará más pero debe terminar en una nueva depresión; por supuesto, una reducción de la tasa de interés o del impuesto al ingreso no elimina las fuerzas que generan fluctuaciones cíclicas en una economía capitalista. En la nueva depresión será necesario reducir de nuevo la tasa de interés o el impuesto al ingreso y así sucesivamente. Así, en un tiempo no muy remoto la tasa de interés tendría que ser negativa y el impuesto al ingreso tendría que ser sustituido por un subsidio al ingreso. Lo mismo ocurriría si se intentara mantener el empleo pleno mediante el estímulo a la inversión privada: la tasa de interés y el impuesto al ingreso tendrían que rebajarse continuamente. [4]

Además de esta debilidad fundamental del ataque al desempleo mediante el estímulo a la inversión privada hay una dificultad práctica. La reacción de los empresarios ante las medidas descritas es incierta. Si la depresión es profunda pueden adoptar una visión pesimista del futuro y la disminución de la tasa de interés o del impuesto al ingreso puede tener entonces, durante largo tiempo, poco o ningún efecto sobre la inversión y por ende sobre el nivel de la producción y el empleo.

Aun quienes invocan el estímulo a la inversión privada para contrarrestar la depresión, con frecuencia no se limitan al mismo sino que contemplan su asociación con la inversión pública. Parece ahora que los “líderes empresariales” y sus expertos (por lo menos una parte de ellos) tenderían a aceptar como un pis aller la inversión pública financiada con préstamos para aliviar las depresiones. Sin embargo, parecen oponerse todavía sistemáticamente a la creación de empleo mediante el subsidio al consumo y al mantenimiento del pleno empleo.

Este estado de cosas es sintomático quizá del futuro régimen económico de las democracias capitalistas. En la depresión, bajo la presión de las masas o aun sin ella, la inversión pública financiada con préstamos se realizará para impedir el desempleo en gran escala. Pero si se intenta aplicar este método para mantener el alto nivel de empleo alcanzado en el auge subsiguiente, es probable que surja una fuerte oposición de los “líderes empresariales”. Como hemos mencionado, el empleo pleno duradero no les agrada en absoluto. Los trabajadores se “saldrían de control” y los “capitanes de la industria” estarían ansiosos de “enseñarles una lección”. Además, el aumento de precios en el auge es desventajoso para los pequeños y grandes rentistas y los hace que “se cansen del auge”.

En esta situación es probable la formación de un bloque poderoso entre las grandes empresas y los rentistas, y probablemente encontrarían a más de un economista dispuesto a declarar que la situación es manifiestamente inconveniente. La presión de todas estas fuerzas, y en particular de las grandes empresas —por regla general influyentes en algunos departamentos gubernamentales—, induciría con toda probabilidad al gobierno a volver a la política ortodoxa de reducción del déficit presupuestal. Seguiría una depresión donde la política del gasto gubernamental volvería a resultar aconsejable.

Este patrón de un “ciclo económico político’ no es mera conjetura; algo muy parecido ocurrió en los Estados Unidos en 1937-1938. El rompimiento del auge en la segunda mitad de 1937 se debió en realidad a la reducción drástica del déficit presupuestal. Por otra parte, en la aguda depresión consiguiente el gobierno volvió pronto a una política de gasto.

El régimen del “ciclo económico político” sería un restablecimiento artificial de la posición existente en el capitalismo del siglo XIX. El empleo pleno sólo se lograría en la cúspide del auge, pero los auges serían relativamente moderados y breves.

¿Podría conformarse un progresista con un régimen del “ciclo económico político” como el descrito en la sección anterior? Creo que debe oponerse al mismo por dos razones: a) porque no asegura un empleo pleno duradero; b) porque la intervención gubernamental se liga a la inversión pública y no abarca el subsidio al consumo. Lo que las masas piden ahora no es el alivio de las depresiones sino su abolición total. Tampoco debe aplicarse la utilización más plena de los recursos resultante a inversión pública, no necesaria, sólo para proporcionar trabajo. El programa de gasto gubernamental deberá dedicarse a la inversión pública sólo en la medida en que tal inversión se necesite realmente. El resto del gasto gubernamental necesario para la conservación del empleo pleno deberá utilizarse para subsidiar el consumo (mediante asignaciones familiares, pensiones de vejez, disminución de la tributación indirecta, subsidio a los precios de los artículos de primera necesidad). Quienes se oponen a tal gasto gubernamental afirman que entonces el gobierno no tendría que comprobar en qué gasta su dinero. La respuesta es que la contrapartida de ese gasto será el más alto nivel de vida de las masas. ¿No es tal el propósito de toda actividad económica?

Por supuesto, el “capitalismo de pleno empleo” deberá desarrollar nuevas instituciones sociales y políticas que reflejen el mayor poder de la clase trabajadora. Si el capitalismo puede ajustarse al empleo pleno habrá incorporado una reforma fundamental. De lo contrario demostrará que es un sistema obsoleto que debe ser abandonado.

Pero ¿es posible que la lucha por el pleno empleo conduzca al fascismo? ¿ Es posible que el capitalismo se ajuste al pleno empleo en esta forma? Ello parece sumamente improbable. El fascismo brotó en Alemania en un marco de enorme desempleo y se mantuvo en el poder logrando el pleno empleo cuando la democracia capitalista no podía hacerlo. La lucha de las faenas progresistas por el empleo pleno es al mismo tiempo una forma de prevención del retorno del fascismo.

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1 M. Kalecki, “Political aspects of fulI employment, Political Quarterly, vol. 14, 1943, pp. 322-331.

2 Otro problema de carácter más técnico es el de la deuda nacional. Si se mantiene el pleno empleo mediante el gasto gubernamental financiado con préstamos, la deuda nacional aumentará continuamente. Sin embargo, tal cosa no implica necesariamente perturbaciones de la producción y el empleo si el interés de la deuda se financia con un impuesto anual al capital. El ingreso corriente de algunos capitalistas tras el pago del impuesto al capital será menor y el de otras capitalistas será mayor que en el caso de que la deuda nacional no hubiese aumentado, pero su ingreso total permanecerá constante y su consumo total no tenderá a cambiar en forma considerable. Además, el incentivo a la inversión en capital fijo no es afectado por un impuesto al capital porque éste se paga sobre cualquier tipo de riqueza. Ya se tenga una cantidad en efectivo, en valores gubernamentales, o se invierta en la construcción de una fábrica, se paga el mismo impuesto al capital, de modo que la ventaja comparativa no se altera. Y si la inversión se financia con préstamos, claramente no es afectada por un impuesto al capital porque no significa un aumento de la riqueza del empresario inversionista. Así pues, ni el consumo ni la inversión de los capitalistas son afectados por el aumento de la deuda nacional si el interés sobre la misma se financia con un impuesto anual al capital.

3 Debe advertirse aquí que la inversión en una industria nacionalizada puede contribuir a la solución del problema del desempleo sólo si se realiza según principios distintos de los empleados por la empresa privada. El gobierno debe conformarse con una menor tasa neta de rendimiento que la empresa privada, o bien debe sincronizar deliberadamente su inversión para mitigar las depresiones.

4 En un articulo que publicará Oxford Economic Papers se da una demostración rigurosa de esto.
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Manning ¿qué es? ¿Un traidor, un héroe moral?
Juan GelmanPágina 12


Es el debate abierto desde que el lunes pasado comenzaron las sesiones de la corte marcial que juzga a Bradley Manning, el soldado experto en inteligencia que pasó a Wikileaks centenares de miles de cables secretos o clasificados del gobierno estadounidense que grandes medios como The New York Times, Le Monde, The Guardian y La Repubblica dieron a conocer a todo el mundo. Luego de tres años de prisión en solitario, donde fue objeto de torturas varias como permanecer, a veces desnudo, 23 horas de pie al día durante semanas, Manning es procesado en Fort Meade, complejo militar ubicado en Maryland. Curiosamente, el procedimiento está a cargo de un solo juez, la coronela Denis Lind, no de un tribunal.

Pesan sobre el soldado 21 cargos y Manning ha aceptado su culpabilidad en diez que ya le suman 20 años de prisión. Pero el delito principal del que se lo acusa es “haber ayudado al enemigo” violando el artículo 104 del Código Uniforme de Justicia Militar. Esto podría condenarlo a muerte o a prisión perpetua. El fiscal, capitán Joe Morrow, señaló que “se trata de un caso sobre un soldado que sistemáticamente recolectó centenares de miles de documentos clasificados y los subió a Internet, en manos del enemigo, un material que él sabía, dado su entrenamiento, que pondría en peligro la vida de sus compañeros soldados en peligro” (www.democracynow.org, 4/6/13). Agregó: “Esto sucede cuando la arrogancia tiene acceso a la información”.

Manning está acusado de difundir vía Wikileaks un video de 39 minutos titulado Crimen colateral: muestra cómo desde dos helicópteros Apache se dispara contra un grupo de unos doce iraquíes, entre ellos dos corresponsales de la agencia Reuters, matando a ocho e hiriendo a los demás. Dos civiles se acercan a Saeed Chmagh, uno de los periodistas, para ayudarlo a subir a una van, los helicópteros vuelven, ametrallan y mueren Chmagh, otro civil, dos niños que estaban en el vehículo y su padre. La difusión del video provocó una indignación general. Daniel Ellsberg, quien filtró los llamados “papeles del Pentágono”, sobre la guerra de Vietnam, que desnudaban las mentiras del entonces presidente Lyndon Johnson, calificó a Manning de “héroe”. Habría actuado así movido por su conciencia moral, por el deseo de mostrar al mundo las realidades de la guerra en Irak.

“Ayudar al enemigo” constituye un delito absolutamente grave y el fiscal argumentó que hubo una suerte de “pre-asociación” criminal entre Manning y Julian Assange –un tiro por elevación contra el director de Wikileaks, otro objetivo subyacente del proceso– para difundir los documentos. Laurence Tribe, profesor de Harvard considerado una autoridad en derecho constitucional, que enseñó la materia al presidente Obama, señaló que acusar a Manning de tal delito “sobre la base de nada aparte del hecho de que el individuo subió información filtrada a la web y de ese modo ‘dio conscientemente información de inteligencia’ a la que cualquiera podía tener acceso, abre sin duda un nuevo espacio peligroso” (www.guardian.co.uk, 3/6/13). Dicho de otra manera, sería un atentado contra la libertad de prensa y de expresión.

La jueza Lind indicó que para condenar a Manning por “ayudar al enemigo”, la fiscalía debe probar más allá de toda duda razonable que éste había proporcionado conscientemente información útil a Al Qaida y que él sabía que estaba tratando con un enemigo de EE.UU. Mark Johnson, especialista electrónico del ejército, declaró el martes que no había encontrado en la laptop de Manning el menor indicio de odio a EE.UU., ni materiales relacionados con el terrorismo (Reuters, 4/6/13).

El proceso a Manning, de una duración prevista de tres meses, tiene lugar en el contexto –muy criticado– de las seis acusaciones del gobierno contra funcionarios en virtud de la Ley de Espionaje, que duplican el número de las formuladas por todos los presidentes estadounidenses anteriores juntos; de los seis, sólo Manning enfrenta un tribunal (www.guardian.co.uk, 4/6/13). Por otra parte, el Departamento de Justicia mismo está bajo fuego graneado por haber intervenido ilegalmente los teléfonos de las oficinas y de los periodistas de la agencia de noticias AP, así como el de un periodista de Fox News que investigaba las pruebas nucleares de Corea del Norte.

La jueza Lind afirmó ya que la conexión Manning/Al Qaida pudo ser indirecta, vía Wikileaks, aunque el acusado tendría que saber “que estaba tratando con un enemigo de EE.UU.” y rechazó el pedido de la defensa de que se declarase inadmisible toda referencia a Al Qaida. No parece oscura la posición de la coronela. Para algunos observadores, declarar a Manning culpable de ese delito abriría las puertas al pedido de extradición de Assange, refugiado en la embajada de Ecuador en Londres. Sobre todo lo cual planea una ironía que subrayó la abogada Jesselyn Radack, del Proyecto de Responsabilidad Gubernamental: “Si Osama bin Laden o cualquier otro sospechoso de terrorista ha leído por Internet un artículo del New York Times (sobre el tema), el gobierno puede ahora acusar al periódico de ‘ayudar al enemigo’. Este es un gran problema”.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-221887-2013-06-09.html

Colombia y la OTAN.  Luis Britto García · · · · · 


09/06/13, Sin Permiso


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Con los vecinos, decía el Benemérito Juan Vicente Gómez, ni tan, tan cerca, ni tan, tan lejos. Consejo todavía más válido cuando los vecinos se juntan con indeseables. Con la Hermana República de Colombia compartimos la partida de nacimiento como naciones libres, e incomodidades intermitentes, que imparten a nuestras relaciones un tinte bipolar.

2

Para dosificar la respuesta, conviene verificar si la juntilla es permanente y su propósito. El presidente colombiano Juan Manuel Santos, quien como ministro de la Defensa descargó una agresión contra Ecuador, recibe oficialmente a un candidato derrotado que no reconoce ninguna de las instituciones de Venezuela, y que incitó en forma pública a la violencia con saldo de una decena de asesinatos, más de ochenta heridos y destrucción de sedes de atención médica y de organizaciones sociales. Durante su campaña, el perdedor recorrió estados fronterizos en Colombia y se encontró con el ex presidente

Uribe, quien intentó aumentar el número de bases estadounidenses en su país y confesó que no invadió Venezuela porque le faltó tiempo.

Santos declara que su recepción fue un malentendido. No: todos entendimos perfectamente. La agresión y la desestabilización contra países fronterizos parece haberse instalado como política permanente de las autoridades de la Hermana República.

3

No mejora el entendimiento la confesión de Santos según la cual “durante este mes de Junio suscribirá un acuerdo de cooperación con la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) para mostrar su disposición de ingresar a ella”. Y añade que “nuestro Ejército está en la mejor posición para poder distinguirse también a nivel internacional. Ya lo estamos haciendo en muchos frentes" ¿Será un capricho transitorio? Recordemos que en los años cincuenta Colombia envió sus soldados como carne de cañón a Corea. En esta columna denuncié el 14-2-2010 que una Fundación para el Análisis Socio Económico (FAES) presidida por Felipe González, adelanta desde 2007 un programa auspiciado por José María Aznar, que incluye la restauración del dominio de España sobre América, la privatización de la Educación Superior, una Internacional de partidos de derecha, y la declaración de que “América Latina debe cooperar en materia de seguridad y lucha contra el terrorismo internacional junto a Europa y América del Norte, mediante la creación de una asociación estratégica entre la OTAN y Colombia. Asimismo con aquellos otros países latinoamericanos que deseen sumarse a ella”. José María Aznar, Julio Borges, Leopoldo López, Andrés Pastrana, suscriben este llamado a la invasión… Santos que crece torcido, nunca su rama endereza.

4

¿Qué es la OTAN? Finalizada la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos necesitaba una estructura para mantener ocupada militarmente Europa y amenazar a la Unión Soviética y los países comunistas. Siguiendo el modelo del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), que obligaba a los países de América a defenderse mutuamente en caso de agresión extracontinental, en 1949 forzó a varios países ocupados por las tropas aliadas a integrar la Organización del Tratado del Atlántico Norte. En adelante, ellos mismos deberían pagar los gastos de su propia ocupación. Pasó medio siglo, se desintegró la Unión Soviética, Europa Oriental se volvió capitalista, y la OTAN, en lugar de desaparecer, creció hasta constituir un monstruo que obliga a 28 países a mantener, para 2010, un total de 3.750.000 efectivos a un costo anual de 1.038.145 millones de dólares. Los países ocupados deben así pagar el gasto de su propia ocupación. La OTAN tiene una aspiración de eternidad: donde se instala, no se retira nunca. Un país que intentara salir de sus filas sería con toda seguridad aniquilado por sus benévolos aliados.

5

Para apaciguar el escándalo creado por Santos al proclamar “su disposición de ingresar a ella”, un vocero de la OTAN declara que no está prevista la incorporación de Colombia porque excedería su “ámbito geográfico”. Sólo ignorantes o ingenuos desconocen que desde su creación en 1949 la OTAN rebasó su área original en el “Atlántico Norte” para convertirse en un monstruo que comprende 28 Estados miembros, 22 países obligados a apoyarla en “Alianza por la paz”, y otros 15 involucrados en programas de colaboración. Esta pacífica organización criminal, que es responsable de casi el 75% del gasto armamentista del planeta, ha ampliado sus operaciones de genocidio a Serbia, Afganistán, Irak, Somalía, Libia y además sus Siria.

6

También la OTAN ha invadido el “ambito geográfico” de América Latina y el Caribe: en Argentina mantiene la base de Mount Pleasant, en las inmediaciones de Puerto Argentino y de la Costa Patagónica. En el Caribe mantiene dos bases en Guadalupe, dos en Martinica, una en Jamaica y otra en Grenada. Pero como Estados Unidos y el Reino Unido son países de la OTAN, debemos adscribir a la ominosa banda delincuencial las 59 bases estadounidenses y las seis inglesas implantadas en América Latina. A ellas debemos sumar la gran base flotante de la IV Flota, que patrulla amenazadoramente el Atlántico y el Caribe.

7

Bolívar siempre se opuso a la idea de importar monarcas europeos para que nos gobernaran, entre otras razones porque ello significaría trasladar a nuestras latitudes todos los conflictos dinásticos del Viejo Mundo. La implantación de la OTAN en la región nos convertiría en partes o víctimas de todas las disputas imperiales de un mundo en crisis. Nuestra América es Zona de Paz: conservémosla así.

Luis Britto García es escritor, historiador, ensayista y dramaturgo venezolano.

Crisis del Capitalismo: La calma antes de la tormentaAlejandro Nadal · · · · ·  

09/06/13, Sin Permiso


La relativa estabilidad del presente es una referencia inútil para prever el futuro. Desgraciadamente la tendencia natural es proyectar hacia el futuro incierto los datos conocidos y usarlos como una guía para tratar de predecir el curso de los acontecimientos. No es un procedimiento certero, pero parece que los humanos así sienten que pueden enfrentar la angustia de la incertidumbre.

La economía mundial atraviesa una fase de relativa tranquilidad. Lejos parecen los días de 2009 cuando el colapso terminal parecía inminente. Entre las señales positivas que se mencionan con insistencia en los medios se encuentra la relativa estabilidad en los mercados financieros y hasta la evolución de los precios de bienes raíces en Estados Unidos. Un análisis más detallado revela que la calma relativa no proviene de una recuperación sostenible y que han aparecido nuevas amenazas en el horizonte.

Casi todas las principales economías del planeta (la excepción es Japón) han escogido una estrategia anticrisis basada en la expansión de la oferta monetaria en lugar de recurrir a mayores déficit fiscales. La efectividad de esta opción estratégica deja mucho que desear.

En Estados Unidos los salarios siguen sin restablecer su poder adquisitivo. El crecimiento sigue siendo mediocre y el desempleo real se mantiene en niveles inaceptables. La política monetaria es la única que se mantiene en una postura expansiva. Pero al interior de la Reserva federal existe un intenso debate sobre este tema. Por un lado están los que piensan que la inyección de liquidez debe cesar porque es necesario controlar las presiones inflacionarias. Frente a esa posición se encuentran los que sostienen que la flexibilización debe mantenerse porque la recuperación es frágil.

En Europa las medidas de austeridad han tenido un efecto depresivo. Y si los saldos negativos en las cuentas externas de algunos países se han comenzado a reducir, eso no se debe a una recuperación sana del sector externo, sino a que en la contracción las importaciones se han reducido de manera drástica. Por otra parte, la política de austeridad no ha permitido mejorar la relación deuda/PIB. La política del Banco Central Europeo permitió mantener cierta estabilidad en los mercados financieros, pero no ha resuelto ninguno de los problemas que dieron lugar a la rápida transmisión de la crisis. Aunque existe presión en varios frentes para reorientar la política macroeconómica hacia el crecimiento, no es claro cuándo se podría aplicar este viraje.

En China las perspectivas de una recuperación no son nada buenas y entre más información sale a la luz más claro queda que esa economía enfrenta serios desafíos, por no decir peligros. China también recurrió al crédito bancario para financiar el crecimiento y mitigar los efectos de la crisis. El sistema de comando centralizado le permitió dirigir el crédito de manera precisa a proyectos que fueron considerados prioritarios. Los más favorecidos están en el sector de la construcción por su impacto en la tasa de crecimiento general. Los bancos no debían frenar estas inversiones, así que las garantías de los créditos fueron relegadas a un lugar secundario. Los promotores (constructoras del sector privado y público) son los grandes ganadores, pero la vulnerabilidad de los bancos aumentó. Así surgieron ciudades enteras que están deshabitadas porque nadie puede adquirir los cientos de miles de departamentos vacíos que adornan sus bulevares desiertos. La otra cara de la moneda es una cartera vencida de magnitudes astronómicas y un futuro incierto en el que la tasa de crecimiento será menor, con todo lo que eso implica para algunos países ‘emergentes’.

Japón es el único país que ha desplegado una política macroeconómica en la que la expansión fiscal es importante. El enfoque adoptado tiene la ventaja de coordinar los dos pilares de la política macroeconómica alrededor de un objetivo común. Seguirá manteniendo una postura de política monetaria para revertir el proceso deflacionario (la meta es alcanzar una tasa de inflación de 2 por ciento) y reducir así la tasa real de interés. Un efecto será la depreciación del yen, lo que promete alimentar la guerra de divisas (y es la respuesta a la depreciación del dólar inducida por la Reserva federal). Sin embargo, no es claro que la política fiscal permita recuperar los días de alto crecimiento. En la década de los años 90 el déficit fiscal creció enormemente y sin embargo la economía se mantuvo estancada.

Muchos insisten en que lo peor de la crisis ya pasó. Quizás es mejor decir que estamos en un momento de calma antes de la tormenta. Muchos factores que desataron la crisis ya agotaron su energía, como un huracán que se extingue a fuerza de derrochar su bravura. Pero la crisis no ha desaparecido y hoy han surgido nuevos problemas que anuncian mayores peligros en el futuro. Los economistas del sistema no pueden verlos, como tampoco pudieron ver venir la crisis actual. Los marineros que sólo tienen instrumentos meteorológicos para el buen tiempo son incapaces de prever las tormentas.

Alejandro Nadal es miembro del Consejo Editorial de SinPermiso

Venezuela:Presidente Maduro exige investigar compra de aviones militares por derecha venezolana 10 de junio 2013


El jefe de Estado venezolano exigió que la denuncias hechas por el periodistas José Vicente Rangel, sean investigadas sean por organismos internacionales o por una comisión bilateral entre Colombia y Venezuela. Advirtió a la derecha que no podrá concretar los planes de golpe de Estado. 


El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, exigió este lunes que se investigue la compra de 18 aviones militares por parte de la derecha venezolana, como lo denunció el domingo el periodista y exvicepresidente venezolano, José Vicente Rangel.

"Estoy de acuerdo con el vicepresidente colombiano, Angelino Garzón de que se investigue, sea la Organización de las Naciones Unidas (ONU) o una comisión bilateral", dijo el mandatario.

Durante un encuentro donde activó el Plan Patria Segura en distintos estados del territorio, Maduro advirtió que la derecha venezolana insiste en tratar de dar un golpe de Estado. "No podrán con sus planes de desestabilización, el pueblo está advertido mientras sigue trabajando" por la patria.

Maduro indicó que otros organismos también pudieran iniciar un estudio al respecto, “pudieramos llamar a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para que la presidencia pro temporé o el secretario general investigue", dijo.

Maduro afirmó tener información de que "grupos de la gente del petróleo, venezolanos radicados en Colombia" participaron en esta reunión en los Estados Unidos para adelantar los planes desestabilizadores contra Venezuela.

“Ellos (opositores y petroleros venezolanos en Colombia) apuestan a una explosión social y a un golpe de estado; pero el pueblo venezolano es socialista y las Fuerzas Armadas está con nosotros”, alertó el mandatario.

El grupo opositor venezolano, Gente del petróleo, estuvo vinculado con los hechos del golpe de Estado en Venezuela en abril de 2002, cuando parte de sus miembros participaron en actos desestabilizadores que llevaron a sacar de la presidencia por 36 horas, al líder bolivariano, Hugo Chávez.

De igual forma, manifestó que desde los medios de comunicación privados de esta nación se está justificando un golpe de estado, tras leer algunos artículos de opinión publicados en dos diarios nacionales del país.

Más temprano, el vicepresidente colombiano, Angelino Garzón, pidió que se solicite una verificación de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre las denuncias del periodista venezolano José Vicente Rangel, quien reveló planes de la derecha venezolana para comprar a Estados Unidos 18 aviones que serían utilizados desde Colombia en una agresión contra Venezuela.
teleSUR / ba - GP

Rigoberta Menchú envía carta a Obama en favor de la libertad de los Cinco8 junio 2013 


Al Excelentísimo Señor Presidente de los Estados Unidos de América, Señor Barack Obama y al Honorable Congreso:

Con particular atención he seguido el caso de los cinco ciudadanos cubanos hace 15 años. A lo largo de ese tiempo he expresado que su condena es el resultado de un proceso que no es justo y objetivo. Posición que apoyo luego de conocer que en el año 2005 el Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidades (Opinión No. 19/2005), declaró la arbitrariedad de la detención de Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino y René González.

Guardo la convicción profunda de que el pueblo de los Estados Unidos, al que ustedes representan, confía en la sensatez con la que deben operar sus instituciones, en particular el sistema de justicia. Tampoco dudo de la certeza que guardan respecto a que su Estado y sus instituciones deben operar con apego irrestricto al respeto de los derechos humanos y al principio humanitario. Considero que estos valores son los que deben privar para encarar la situación de los ciudadanos mencionados.

Bajo esas premisas, en esta ocasión me sumo al llamado de más de 6,000 intelectuales y artistas, otros Premio Nobel de la Paz, intelectuales, parlamentos y grupos parlamentarios de diversas partes del mundo en favor de la libertad de los ciudadanos cubanos detenidos desde septiembre de 1998, y para ello, respetuosamente insto al Presidente y al Congreso de los Estados Unidos de América, a adoptar las medidas necesarias para que se abra paso, con apego a los procedimientos, jurídicos, humanitarios y políticos a dar por finalizada lo que a mi juicio, y a juicio de quienes nos hemos pronunciado y ahora reiteramos, es una injusticia.

Ninguna duda me queda y quedará en la opinión pública que de darse una salida pronta, justa y humanitaria, el gobierno, el Congreso y el sistema de justicia estadounidense harán honor al espíritu de justicia del cual es portador el pueblo de los Estados Unidos.

Dra. Rigoberta Menchú Tum

Presidenta de la Fundación y

Premio Nobel de la Paz

Guatemala, junio 4 de 2013