Honduras Oposición presenta denuncia contra candidato oficialista y el TSE


Giorgio Trucchi, Alainet


El ambiente de aparente  tranquilidad que ha caracterizado las últimas semanas de campaña electoral en Honduras sufrió un acelerado proceso de descomposición, acompañado por una creciente inestabilidad entre las principales fuerzas políticas que se enfrentan en las elecciones generales del próximo domingo (24/11). 

El partido Libre (Libertad y Refundación), de Xiomara Castro, ha denunciado  la creciente “campaña sucia” promovida por el partido oficialista (Partido Nacional) y su candidato presidencial, Juan Orlando Hernández. Además, Libre argumenta que el TSE (Tribunal Supremo Electoral) estaría cometiendo "graves irregularidades" pocos días antes de la votación.

En un comunicado, Libre, surgido de los movimientos de resistencia al golpe de estado de 2009, rechazó "la propaganda masiva del partido de gobierno, saturada de amenazas, ataques y anuncios de fuerzas militares llenos de violencia”. Los partidarios pidieron que el TSE interviniera pero sin éxito.

La “campaña sucia” alcanzó también a la prensa, tanto nacional como internacional. El periódico El Heraldo acusó a Telesur de estar dando aval a un supuesto plan del partido Libre “para intimidar a los electores y declarar ganadora a Xiomara Castro en base a supuestos resultados a boca de urna”.

A Radio Globo y Cholusat Sur (Canal 36), dos de los medios que más sufrieron con el golpe de Estado y que fueron cerrados por algunos meses por el entonces presidente de facto, Roberto Micheletti, se negaron a firmar un acuerdo en el que el TSE estaría imponiendo “no divulgar sondeos de opinión, ni encuestas de boca de urna”.

“No nos van a callar ni a detener. Vamos a informar en base a la libertad de expresión. Y si nos tocara volver a vivir lo que aconteció en 2009, lo vamos a hacer”, dijo ante organismos internacionales, Esdras Amado López, director de Cholusat Sur y candidato a diputado por Libre.

Desconfianza en TSE

Después de la denuncia hecha por la candidata presidencial de Libre sobre “graves irregularidades en las pruebas de funcionalidad y los simulacros con el Sistema para la Transmisión y Divulgación de los Resultados Electorales Preliminares vía escáner”, el expresidente Zelaya, marido de Xiomara Castro, repudió la decisión del TSE de divulgar un primer informe a las 6.45 pm del domingo, a penas una hora cuarenta y cinco minutos después del cierre de la votación, con un porcentaje muy bajo de votos escrutados. 

En declaración a la prensa internacional, Zelaya dijo que, de no rectificar esta decisión en las próximas 24 horas, el partido Libre haría público su conteo interno de votos.

“Divulgar una tendencia basada en una cantidad mínima e insignificante de votos es muy peligroso. Podría generar desconfianza en el proceso electoral, y más cuando el presidente del TSE, David Matamoros, obedece al Partido Nacional y a su candidato, Juan Orlando Hernández”, dijo Enrique Reina, candidato a designado presidencial (vicepresidencia) de Libre.

Según él, los magistrados electorales deberían esperar al menos a que un 50% de las urnas hayan sido escrutadas y que el resultado sea irreversible. “Creemos que detrás de todo esto está la intención de favorecer al candidato oficialista, creando un clima de triunfalismo poco después del cierre de las urnas”, explicó Reyna.

El candidato nacionalista, Juan Orlando Hernández, aseguró a Opera Mundi que, durante la reunión del pleno de magistrados con los candidatos presidenciales, no escuchó "al magistrado presidente referirse a un horario, unicamente, que iban a divulgar informes. Todo va a salir bien y, al final, el resultado contundente será dado por la sumatoria de las actas originales que serán computadas en Tegucigalpa”, dijo Hernández.

Él también minimizó la importancia de las irregularidades acontecidas en el simulacro. “Es como el efecto de la curva de aprendizaje, que a todos nos pasa. Estoy seguro que va a mejorar y que todo va a desarrollarse en normalidad y tranquilidad”, aseguró.

- Giorgio Trucchi | Opera Mundi
 
Fuente original: Opera Mundi (Portugués)

Fuente en español: LINyM

Piedad Córdova Ruiz, Carta abierta: A un año de las conversaciones en la La Habana



Al Gobierno, la insurgencia y la sociedad colombiana
Carta abierta: A un año de las conversaciones en La Habana


 Al presidente Juan Manuel Santos 

 Al Secretariado de las FARC EP 

 Al Comando Central del ELN 

 A las Colombianas y los Colombianos 


 Reciban un respetuoso saludo. 

 Nos alegran los logros del proceso de conversaciones del gobierno del presidente Juan Manuel Santos con la guerrilla de las FARC EP, un año después de su inicio. 

 A pesar de las crisis que hemos conocido por los medios de información, de la continuidad de hechos de la guerra interna, que son dolorosos, y de manifestaciones de saboteo al proceso, ninguna de las partes ha suspendido ese escenario de diálogo. 

 Hoy, un año después se está demostrando que el diálogo es el camino más cierto para lograr una solución al conflicto armado, el camino más adecuado para resolver nuestras diferencias y contradicciones y para lograr una sociedad humanizada. 

 A pesar de que conocemos públicamente que existen aún asuntos no resueltos y que en el congelador se encuentran temas por resolver, los aspectos que hemos conocido de concordancia entre las partes, en los puntos 1 y 2 de la agenda, son sustanciales para cimentar las bases de un proceso hacia la paz con justicia social. 

 Reiteramos nuestra petición al gobierno del presidente Santos de iniciar conversaciones con la guerrilla del ELN. Sabemos que el presidente Santos es consciente que sin el concurso del conjunto del movimiento alzado en armas será imposible una solución integral al conflicto armado. Invitamos respetuosamente al presidente Santos iniciar estas conversaciones para que el ambiente de paz acompañe el espíritu de las semanas de navidad y año nuevo que se avecinan. 

 Consolidada una solución al conflicto armado en el mediano plazo, se iniciará un proceso de democratización fundante de la paz con justicia social, con ampliación y garantías democráticas para todas y todos, un país de derechos donde las víctimas, sin excepción y sin exclusión alguna, serán protagonistas para el reconocimiento de sus derechos. 

 Una transición democrática es más que la justicia penal. Si la transición es auténtica, nos involucrará a todas y todos sin excepción alguna, incluyendo, desde la verdad a militares y paramilitares, exparamilitares, guerrillas, empresarios, directores de medios, iglesias, empresas, habitantes rurales y urbanos, partidos políticos, movimientos sociales de todo tipo para cimentar un nuevo Pacto Político, Social y Ambiental.. 

 Independientemente del proceso electoral que ya se viene adelantando y de las diferencias ideo políticas que tenemos con el presidente Santos, es un deber ético y constitucional continuar apoyando el proceso que se realiza en La Habana y el que esperamos se inicie con el ELN. 

 Nada es perfecto, es perfectible. Con nuestros aportes podremos apoyar la solución al conflicto armado. Por eso invitamos a los sectores sociales, políticos, económicos, religiosos, ambientalistas, periodísticos a que continuemos desde los canales establecidos y de acuerdo con nuestras identidades a aportar para que estas conversaciones lleguen a feliz puerto. 

 Sin la participación ciudadana activa, permanente y solida no será posible alcanzar la paz que las colombianas y los colombianos nos merecemos. 

 Por eso saludamos y nos sumamos a la Movilización La Paz y la Democracia con las Mujeres, Si va! convocada para este 22 de Noviembre, la Gran Cumbre Social en diciembre y la Conferencia Internacional por la Paz en 2014, así como, la reactivación de un Consejo Nacional de Paz. 

 Estas iniciativas, al lado de decenas que realizan comunidades y organizaciones en Colombia y el mundo, generan un ambiente importante para avanzar en una democracia profunda, cimiento de la paz con justicia social y ambiental. 

 Sabemos que “nada está acordado, hasta que todo esté acordado”, y que las conversaciones continuarán en medio de las hostilidades. Sin embargo, terca y respetuosamente solicitamos al Presidente Santos, a las FARC y al ELN en llegar a un Acuerdo Especial sobre las hostilidades como lo contempla el Derecho Internacional Humanitario 

 Este Acuerdo Especial ha sido exitoso en otras partes del mundo, no será un distractor ni un medio para sacar ventajas militares o políticas. 

 Es una decisión para evitar nuevos daños irreparables a la vida de civiles, de militares y de guerrilleros y brindar garantías para la libre expresión y el desarrollo electoral. 

 El Acuerdo Especial sería por un tiempo regulado desde el próximo 16 de diciembre hasta junio de 2014, mientras se desarrolla todo el proceso electoral y con verificación (podrían ser los países acompañantes o UNASUR) con cese de hostilidades unilaterales o bilaterales. 

 Este cese de hostilidades significa el uso del fuego si hay operaciones armadas en contra por alguna de las partes contendientes y no significa despeje de la presencia militar en ninguna parte del país. 

 El Acuerdo Especial allanará un tiempo valioso para gestos humanitarios, la documentación y recolección de pruebas sobre responsabilidades fácticas o no sobre los retenidos, los secuestrados, los privados de la libertad en razón de su participación en el conflicto en las cárceles y sobre las víctimas de la desaparición forzada. 

 Si este Acuerdo Especial se logra con puntos muy concretos como los planteados, las y los colombianos podremos experimentar el desarrollo de un debate de ideas con mayor tranquilidad y con garantías propias de democracias modernas que han transitado de la guerra a la paz. 

 Nos alegramos por lo logrado en este año, esperamos nuevo dinamismo en las conversaciones que se realizan en La Habana; esperamos el inicio de las conversaciones con el ELN, y que tanto el gobierno del presidente Santos, como las guerrillas de las FARC y del ELN estudien la factibilidad del Acuerdo Especial. 

 Nos sumamos a todas las iniciativas ciudadanas que apuestan por la paz con justicia social y ambiental. La paz será posible con una sociedad democrática, pluralista fortalecida. 

 De toda consideración, 



 Piedad Córdoba Ruíz 
 Vocera de Colombianas y Colombianos por la Paz

Chevron-Texaco contra el pueblo ecuatoriano



uan Hernández Zubizarreta y Pedro Ramiro

Viento Sur23 de noviembre de 2013
  

La empresa transnacional estadounidense Chevron-Texaco ha puesto en marcha una campaña implacable contra Ecuador y contra las personas afectadas por la contaminación generada con sus operaciones en la Amazonía ecuatoriana. Son más de 400 millones de dólares los que está utilizando para pagar abogados, medios de comunicación, iniciar procedimientos judiciales de todo tipo y en todo lugar, difamar, mentir… Todo ello, con la complicidad del gobierno de EEUU y el silencio del conjunto de los gobiernos europeos, los mismos que defienden la “seguridad jurídica” de las grandes corporaciones cuando estas han sido expropiadas por violar derechos humanos.

La petrolera Texaco se dedicó a la extracción de crudo en la Amazonía ecuatoriana durante tres décadas (1964-1992). En ese periodo vertió 80.000 toneladas de residuos petrolíferos, una cantidad 85 veces superior a la vertida por BP en el Golfo de México. Después de salir del país, la empresa dejó tras de sí unos daños ambientales que, según peritos internacionales, han provocado la muerte de más de mil personas, todas ellas afectadas de cáncer.

En año 1993, las víctimas ecuatorianas de las prácticas de Texaco demandaron a esta compañía estadounidense ante un tribunal de Nueva York. Pero el fallo dio la razón a la multinacional y el asunto regresó a Ecuador; la transnacional daba por zanjado el conflicto. En 2011, sin embargo, un tribunal de primera instancia ecuatoriano emitió una sentencia por la que Chevron-Texaco —Chevron había comprado a Texaco en 2001— debía pagar 19.000 millones de dólares a las comunidades; aunque fue recurrido, el tribunal provincial ratificó el fallo. Ahora la Corte Nacional de Justicia de Ecuador acaba de volver a ratificar la sentencia, rebajando a 8.646 millones de dólares la sanción económica.

A partir de ahí, la empresa no acepta la sentencia ni los procedimientos judiciales, no asume sus responsabilidades y pone en marcha todos los mecanismos del Derecho Corporativo Global para favorecer sus propios intereses. En realidad, no acepta la soberanía nacional de Ecuador, y se aprovecha de un sistema jurídico internacional completamente asimétrico y disparatado.

Y es que el poder político, económico y jurídico que tienen las empresas transnacionales les permite actuar con un alto grado de impunidad; sus derechos se protegen por el conjunto de contratos, normas de comercio e inversiones de carácter multilateral, regional y bilateral, y decisiones de los tribunales arbitrales internacionales que conforman la lex mercatoria. A la vez, sus obligaciones se regulan por Estados sometidos a la lógica neoliberal; es decir, se construyen legislaciones ad hoc para la defensa de los intereses de las transnacionales.

El Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional del Trabajo presentan una manifiesta fragilidad para la tutela de los derechos de las mayorías sociales frente a los intereses del capital. Y la Responsabilidad Social Corporativa y los códigos de conducta son fórmulas de Derecho blando —voluntario, unilateral y sin exigibilidad jurídica— que no sirven para contener el poder de las grandes corporaciones.

La fuerte asimetría existente entre las garantías y eficacia jurídicas del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y los sistemas de arbitraje previstos en los tratados bilaterales o regionales de comercio e inversiones, al final, sitúa a las empresas transnacionales en planos jerárquicamente superiores a los derechos de las mayorías sociales. Y las multinacionales son las beneficiarias de los mecanismos de resolución de conflictos en los tribunales arbitrales, ya que los laudos resultantes tienen plena eficacia y su inobservancia puede acarrear consecuencias económicas mucho más duras que su cumplimiento.

En este marco, en el que las relaciones de poder sustituyen a las normas jurídicas, las corporaciones transnacionales intentan desplazar los efectos negativos de sus prácticas a un laberinto jurídico auspiciado por las multinacionales del Derecho al servicio del capital. Así, sus representantes legales cobran millonarias minutas, compran testigos, modifican los hechos, convierten al culpable en inocente, retuercen la interpretación de las normas y, lo más grave jurídicamente hablando, sitúan en el vértice de la pirámide normativa los derechos de las grandes empresas en vez de los de las mayorías.

Los grandes despachos de abogados que asesoran a las compañías multinacionales han transformado sus funciones, pasando de defender los intereses de sus clientes a convertirse en verdaderos garantes del nuevo orden feudal transnacional. Se trata de una nueva generación de abogados-empresarios con alta cualificación, amplia información, numerosos canales de poder y plena identificación con la mercantilización del Derecho; contraponen a la ética profesional el lobby político, especializándose en contenciosos económicos y utilizando estrategias de todo tipo.

Eso sí, cuando se encuentran fallos en la armadura legal sobre la que se edifica el ordenamiento jurídico global capitalista, la guerra jurídica adquiere otra dimensión.

En el caso que nos ocupa, Chevron-Texaco decidió utilizar el tratado bilateral de protección de inversiones entre EEUU y Ecuador —que entró en vigor en 1997—para denunciar a este país ante la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya, tribunal arbitral que el gobierno ecuatoriano debía aceptar por “orden” del mencionado tratado. Sorprenden aquí dos hechos: primero, la quiebra del principio de retroactividad, ya que el tratado entró en vigor cinco años después de que Texaco abandonara el país; segundo, no fue el Estado ecuatoriano quien demandó a la multinacional sino las comunidades afectadas, por lo que el tratado bilateral no debía haberse activado en ningún caso. No obstante, La Haya se declaró competente y suspendió la ejecución de la sentencia de los tribunales ecuatorianos que era favorable a los afectados.

Los tratados y acuerdos comerciales responden a un régimen bilateral que encubre la tutela unilateral y privilegiada a favor de los inversionistas, frente a la capacidad de regulación del Estado receptor. Son tribunales de parte, que basan su legitimidad en una normativa profundamente asimétrica e injusta, quedando así la soberanía nacional sometida al poder trasnacional. Ahora bien, la Convención de Viena establece que todo tratado que afecte a una norma imperativa de Derecho Internacional es nulo; los tratados bilaterales de protección de inversiones, por tanto, deberían estar supeditados a las normas mencionadas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en los pactos, tratados y convenciones internacionales de derechos humanos y ambientales.

A pesar de todo, Chevron-Texaco continúa con la guerra jurídica: en 2010, demandó ante la Corte Federal de Nueva York a los representantes legales de las comunidades denunciantes por asociación criminal con objeto de chantajear a la petrolera. La multinacional solicita, además, que sea Ecuador quien se encargue de abonar la indemnización a la que el tribunal ecuatoriano les ha condenado. Parece que en las próximas semanas se resolverá este caso; si el Estado ecuatoriano finalmente tuviera que reembolsar a la petrolera la compensación que esta debería pagar a las poblaciones damnificadas, el impacto sobre el pueblo ecuatoriano será de dimensiones catastróficas.

En este caso hemos visto cómo se han creado testigos falsos, se distorsionan pruebas, se desprestigia el poder judicial de Ecuador, se pone en marcha una nueva forma de colonización por parte del poder judicial estadounidense, Chevron-Texaco es defendida sin fisuras por el país de origen de la transnacional y, en definitiva, la guerra jurídica contra Ecuador se sustenta en la defensa de un orden jurídico-económico internacional radicalmente injusto.

Con ello, vuelve a ponerse de manifiesto cómo las empresas transnacionales se convierten en poderosos agentes que condicionan directa o indirectamente la producción normativa estatal e internacional, mediante acuerdos formales e informales a escala mundial y a través de mecanismos específicos de resolución de conflictos, al margen de los criterios y fundamentos de la separación de poderes. El modus operando aquí descrito no es diferente al empleado por otras empresas en otros países; al fin y al cabo, se trata tanto de una arquitectura jurídica global como de unos impactos socioambientales que tienen carácter sistemático, del que las transnacionales son las principales responsables y las máximas beneficiarias.

Chevron-Texaco debería cumplir la sentencia, abonar las indemnizaciones correspondientes y someterse al ordenamiento jurídico de Ecuador. En esa misma línea, el abandono de tribunales de arbitraje como el CIADI y la exigencia de normas vinculantes para las multinacionales en el seno de Naciones Unidas —dos peticiones recientemente lideradas a nivel internacional por el gobierno ecuatoriano—, así como la aprobación de un Tratado Internacional de los Pueblos para el control de las empresas transnacionales, son propuestas globales contra la impunidad que sin duda merecen ser apoyadas.

Juan Hernández Zubizarreta, profesor de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU). Pedro Ramiro, coordinador del Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL) – Paz con Dignidad

22/11/2013

http://www.naiz.info/eu/iritzia/art..

Entrevista a Daniel Bensaid:El retorno del problema político



Actuel Marx,entrevista realizada en 2009

Sábado 23 de noviembre de 2013
  

[Entrevista realizada en septiembre de 2009 y publicada en Actuel Marx, n° 46, Partis/Mouvements]

Actuel Marx: Mientras la izquierda europea parecía sólidamente anclada a una división del trabajo entre partidos y sindicatos, en los últimos veinte años hemos asistido al desarrollo de movimientos sociales que buscaban deliberadamente afirmar la propia autonomía y radicalidad en respuesta al debilitamiento de la izquierda tradicional ante el ascenso del neoliberalismo. A veinte años de distancia, ¿qué diagnóstico puede hacerse de estas formas de lucha colectiva? ¿Deben ser consideradas como elementos de fragmentación, como fuerzas de presión sobre los partidos o sindicatos, o como factores de recomposición?

Daniel Bensaid: El surgimiento de agrupamientos diversos probablemente corresponda a la vez a una tendencia de fondo y a un fenómeno más coyuntural. La tendencia de fondo es la de la creciente complejidad de las sociedades contemporáneas y la de la pluralidad de los ámbitos sociales: múltiples contradicciones y modos de subjetivación se revelan así irreductibles a las grandes síntesis a priori y a la absorción en un gran sujeto histórico unificante. El fenómeno más coyuntural depende de la pérdida de legitimidad por parte de los partidos y sindicatos moldeados en la horma del estado de bienestar. Éstos no han sido capaces de responder a la reorganización de las formas de resistencia a la contra-reforma liberal. Los sindicatos habían restringido su función a la negociación de la relación capital-trabajo al interior de la empresa o del sector productivo, mientras que el agotamiento del compromiso fordista y la desconcentración industrial obligaron a reinvestir las prácticas territoriales.

Probablemente ciertas formas de organización autónoma serán componentes duraderos de un movimiento social proteiforme que trascienda ampliamente la función sindical de negociación de la fuerza de trabajo, a menos que los sindicatos recuperen las prácticas iniciales del sindicalismo de las bourses du travail /1. Está comprobado, en efecto, que las grandes centrales sindicales tienden a jerarquizar objetivos y a relativizar ciertas reivindicaciones que son mejor tomadas en cuenta por organizaciones específicas como los comités de desocupados, los colectivos de inmigrantes indocumentados, o las asociaciones por el derecho a la vivienda. Es el caso, en particular, de Francia, donde menos del 10% de la fuerza de trabajo (¡5% en el sector privado!) está sindicalizada. Sería imprudente, por lo tanto, extraer conclusiones demasiado generales. También porque la pregunta que ustedes me hacen tiende a mezclar cosas bastante diversas.

Droit au logemente, Act-Up o AC son asociaciones que luchan por una cuestión específica, y las coordinaciones o comités de huelga son organismos de movilización tanto más necesarios cuanto en Francia la representación sindical es débil. Pero son también formas muy fluctuantes. En las recientes luchas, el fenómeno de las coordinaciones ha sido menos frecuente y menos espectacular que hacia los inicios de los años ’90 en las huelgas de los enfermeros y de los ferroviarios, como si, frente a la brutalidad de la crisis, las centrales sindicales hubieran recobrado las fuerzas.

Actuel Marx: Mientras que la cuestión de la forma-partido suscitó escasas discusiones en las últimas décadas, parece volver a cobrar actualidad ¿Cómo explicarlo? ¿Es el efecto de una crisis de los partidos existentes: crisis de la representación política en general, acabamiento del principio de las divisiones partidarias de la izquierda del siglo XX? ¿Es el síntoma de una crisis de la articulación sindicatos-partidos o de los atolladeros de la alternativa movimentista? ¿Es, más en general, la consecuencia de una carencia estratégica de la izquierda frente al neoliberalismo y su crisis?

Daniel Bensaid: No me gusta el cliché de la crisis “de la forma-partido”, que encubre demasiado fácilmente distintas cuestiones. Si hay crisis, la hay en primer lugar de la política misma o, si se prefiere, de la representación democrática, de la cual el retroceso partidario puede ser una consecuencia. Hay crisis, después, del contenido (de los programas, de los proyectos), más que de la forma, y esta crisis manifiesta la incapcidad de partidos que habían sido los leales administradores del estado de bienestar para afrontar la contra-reforma liberal inaugurada hacia los inicios de los años ’80. Hay crisis, finalmente, en la redefinición de las prácticas militantes, animadas por una nueva exigencia democrática y cultural en relación a las transformaciones sociales, con la emergencia de nuevas cuestiones de fondo como la crisis ecológica, y con el empleo de nuevos instrumentos de comunicación que quebrantan el monopolio de la información del cual se nutrían los principales aparatos burocráticos.

Dicho esto, sería simplista contraponer una cultura descentrada, reticular, a las formas sindicales o partidarias centralizadas, calcadas sobre una cierta imagen del Estado. Se puede notar que el discurso sobre las redes y la fluidez es también él calcado sobre la sociedad líquida de un capitalismo liberal que, en no menor medida, conjuga eficazmente centralización y descentralización, como ilustra maravillosamente la organización de Wal-Mart (ver, a propósito de esto, el breve libro editado por Prairies ordinaires) /2.

La caída del Muro de Berlín y la desaparición de la Unión Soviética han marcado el fin de un largo ciclo histórico y el comienzo de uno nuevo, obligando a todos los actores, políticos y sociales, a redefinirse. De ahí la moda del “re-” (renovación, refundación, reconstrucción, etc.).

En un primer tiempo, como sucede después de las grandes derrotas (como ha ocurrido en la década de 1830 bajo la Restauración), se produce lo que yo llamo un momento utópico, un momento de fermentación, de experimentación, un momento de tanteos. Es lo que ha ocurrido a fines de los años ’90, especialmente en el movimiento altermundista: una efervecencia utópica necesaria, pero acompañada de un discurso simplificador que contrapone el “buen” movimiento social a la “sucia” política. Esto ha comenzado a cambiar después de esos años: se ha producido un click, y el cambio se acelera con la crisis. La pretensión de autosuficiencia de los movimientos sociales (que les ha sido prestada por ciertos ideólogos, mucho más de lo que ellos mismos la han teorizado) muestra sus límites. El problema político regresa con fuerza y con él un cierto gusto por la recuperación del compromiso contenido en las formas partidarias.

Actuel Marx: ¿Cómo deberían articularse hoy las distintas fuerzas políticas de izquierda, las fuerzas sindicales y los movimientos? ¿Cómo redefinir el tipo de intervención específica de estas diferentes fuerzas, por ejemplo, en los campos de intervención conjunta, como el trabajo asalariado, los servicios públicos, la discriminación? ¿Cómo pensar esta articulación en una perspectiva de convergencia y complementariedad?

Daniel Bensaid: La artificialidad de una forma de división del trabajo entre lo que concerniría a lo social y lo que concerniría a la política se manifiesta cada vez más claramente.

Los movimientos sociales, evidentemente, producen política, en el sentido bueno del término. El movimiento de indocumentados, cuando obliga a repensar la ciudadanía y las relaciones entre lo nacional y lo extranjero; los movimientos de desocupados, cuando obligan a repensar la relación salarial; las asociaciones de pacientes o de investigadores, cuando vuelven a poner en discusión el estatuto de la ciencia y de la especialización; evidentemente, el movimiento de las mujeres, cuando responde a la división del trabajo y de los roles sociales, etc. Recíprocamente, los partidos, si no se conforman con ser máquinas electorales, se nutren de estas experiencias, las inscriben en una perspectiva de largo plazo y, complementariamente, irrigan las luchas sociales de tentativas de síntesis programáticas.

Entre movimientos sociales y partidos hay, por tanto, una diferencia, no de naturaleza sino de función. Su relación puede basarse en la percepción clara de esta diferencia y en el respeto recíproco de su independencia. Esto se evalúa prácticamente según la capacidad de los militantes de los partidos (que no son zombis extraños ni exteriores a los movimientos sociales, sino a su vez asalariados, mujeres, inquilinos, pacientes, agremiados…) de articular propuestas, respetando la autonomía y las reglas democráticas de los movimientos en los que participan.

En cuanto a la articulación entre partidos y sindicatos, depende en gran medida de la historia de los paises en cuestión. La Carta de Amiens /3, por ejemplo, es ante todo una singularidad francesa, que la cultura anglosajona comprende poco. Recientemente, la experiencia del LKP de Guadalupe, o del movimiento del 5 de febrero en Martinica, han demostrado que la convergencia en un mismo espacio unitario entre sindicatos, movimientos y partidos puede constituir un arma temiblemente eficaz.

Actuel Marx: ¿Cuáles son, según Ud., los obstáculos principales para una articulación semejante al interior de un proyecto de transformación social radical? ¿Y de que formas podrían ser superados?

Daniel Bensaid: Los obstáculos son de naturalezas diversas. El primero es sin duda la división sustentada por la lógica competitiva del capital, que contrapone a los trabajadores entre sí, individualiza los status, los ingresos, los tiempos de trabajo; que atomiza a los colectivos, contrapone a lo público lo privado, los usuarios a los huelguistas, los franceses a los inmigrantes, etc.

El otro obstáculo, que no es menor, es el que su pregunta supone resuelto, vale decir, que exista un proyecto “compartido de transformación social radical”. Estamos lejos. Y no por las inconsecuencias o la mala voluntad de tal o cual aparato, sino a causa de los efectos de la alienación del trabajo, del fetichismo de la mercancía, del círculo vicioso de la dominación. A veces pasa que el círculo puede ser quebrado, como a veces pasa que se interrumpe la rutina de los trabajos y los días, pero ello se produce en situaciones particulares, situaciones de crisis social y política. El tiempo político, en efecto, no es el tiempo lineal, “homogéneo y vacío” de las penélopes electorales; es un tiempo quebrado, discontinuo, lleno de espasmos.

Se trata de prepararse para tales situaciones de múltiples maneras, o en varios planos simultáneamente. A nivel partidario, recuperando y sintetizando las experiencias más fecundas, trabajando día tras día para que las ideas recabadas por estas experiencias se hagan camino. En los sindicatos y en los movimientos, disputando todo el tiempo el terreno a la inercia y a los intereses de aparato, modificando las relaciones de fuerza a su interior. En las luchas, fomentando, cuanto sea posible, la emergencia de formas unitarias y democráticas de auto-organización y autogestión.

Actuel Marx: Para desafiar la centralidad del capitalismo, esta articulación, ¿debería basarse exclusivamente sobre la igual dignidad de todas las luchas contra la dominación y la explotación? ¿Podría igualmente admitir principios de una jerarquízación práctica?

Daniel Bensaid: Admitir una jerarquía de las prácticas equivaldría a retornar a la idea de una “contradicción principal” (las relaciones de clase), a la cual estarían subordinados problemas presuntamente secundarios (el problema ecológico o el feminista, la discriminación racial…). Se puede -se debe-, inversamente, partir de lo que ustedes llaman “la igual dignidad de las luchas”, sin con ello resignarse al hecho de que su pluralidad se traduzca en su dispersión. Su gran unificador es la dominación sistémica del capital mismo. Es esto lo que explica cómo movimientos tan diversos como sindicatos de la industria, movimientos feministas, asociaciones culturales, movimientos ecologistas, movimientos indígenas, sindicatos campesinos, y tantos otros, han logrado tan fácilmente converger en los foros sociales.

Sin que sea necesario hablar de jerarquías, se puede sin embargo constatar que los diversos campos sociales no cumplen el mismo rol. El mismo Bourdieu admitía que el campo económico no tiene el mismo peso que el mediático o que el académico. Se puede también constatar que ciertos movimientos (por ejemplo, el movimiento anti-guerra) son más intermitentes que otros (el movimiento sindical). Estas diferencias son reveladoras de una articulación “sobredeterminada” por la dominación impersonal y sistémica del capital, de suerte que las relaciones de clase y de género son sin duda las dos principales diagonales entorno a las cuáles pueden rencontrarse de manera no jerárquica las diversas resistencias.

Notas

1/ La bourse du travail, literalmente “bolsa de trabajo”, fue un tipo de organización de trabajadores de distintos oficios extendida en Francia hacia fines del siglo XIX. Precursora de las centrales sindicales, tenía un eje de organización regional-local, y funciones múltiples que excedían la relación corporativa con el capital, e iban desde el fomento de la ayuda mutua hasta la educación de sus miembros, incluyendo la asignación de puestos laborales para trabajadores calificados y no calificados, la formación de centros culturales, librerías, teatros, etc.

2/ Bensaid se refiere a Wal-Mart, l’entreprise monde, publicado en 2009 por Lichtestein Nelson y Susan Strasser, que describe el funcionamiento de la gigante multinacional estadounidense, principal vendedora minorista del mundo.

3/ La Charte d’Amiens es una declaración del congreso de 1906 de la Confederación General del Trabajo francesa, que disponía la independencia de los sindicatos respecto de todo partido político, jerarquizando la lucha económica por sobre la política y postulándola como la vía genuina para la liberación de los trabajadores.

Tradución: Tomás Callegari para Democracia Socialista

23/5/2013

http://www.democraciasocialista.org...

Guatemala: Preocupa situación de defensores de DDHH



 The Associated Press
18 noviembre 2013


GUATEMALA (AP) - Tres centros de estudio estadounidenses mostraron hoy su preocupación por la situación en la que desarrollan su labor los que luchan por la defensa del territorio y medio ambiente en Guatemala.

El Centro para los Derechos Humanos del Colegio Estadounidense de Abogados, el Instituto de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de Georgetown y el Centro Robert F. Kennedy para la Justicia y los Derechos Humanos dijeron que el trabajo de los defensores en derechos humanos, DDHH, las organizaciones de la sociedad civil y los representantes de comunidades indígenas se desarrolla en un entorno peligroso y bajo constante amenaza, por lo que pidieron protegerles en forma inmediata.

"El sistema judicial guatemalteco se está utilizando para hostigar e intimidar a los defensores de derechos humanos, especialmente en el contexto de disputas por el derecho a la propiedad y uso de la tierra por parte de empresas y comunidades indígenas", sostuvo Santiago A. Canton, Director de Partners for Human Rights del Centro RFK, en un comunicado de prensa fechado en Washington DC.

Agregó que "mientras los defensores de derechos humanos y los líderes indígenas son blancos de amenazas y violencia, a menudo deben enfrentar denuncias falsas de comportamiento criminal, en tanto que los perpetradores no reciben ningún castigo y caminan libremente por la calle."

El estudio "Balanza inclinada: El conflicto social y la justicia penal en Guatemala" mostró graves problemas estructurales que afectan a la justicia guatemalteca y que impacta negativamente en el trabajo de los defensores de derechos humanos. El informe fue realizado luego de visitas hechas a finales de 2012 en que se recopiló casos e información sobre las disputas surgidas entre comunidades indígenas y compañías extractivas, así como las acciones de gobierno cómo los estados de sitio impulsados para controlar poblaciones que protestan por este tipo de proyectos.

Según el informe los conflictos "han sido el resultado del fracaso gubernamental en llevar a cabo consultas previas, libres, informadas, culturalmente adecuadas y de buena fe en torno a los conflictos surgidos, según lo requiere el derecho internacional".

Entre las recomendaciones sugeridas al estado guatemalteco están la de respetar y proteger los derechos de que gozan los defensores de los derechos humanos a protestar pací?camente, asegurarse de que las fuerzas armadas no se involucren en actividades para controlar las protestas, asegurarse de que las amenazas y los ataques en contra de los líderes comunitarios, manifestantes y empleados de empresas comerciales se investiguen, enjuicien y castiguen conforme a Derecho y de manera pronta, exhaustiva e imparcial, así como asegurarse que las autoridades como los terceros no utilicen el sistema de justicia para atosigar a individuos involucrados en actividades legítimas y legales.

También recomendaron a líderes comunitarios que promuevan el diálogo que contribuya a las conversaciones pací?cas y la resolución de disputas; a los líderes empresariales a promover un diálogo libre, así como de informar sobre los pagos efectuados a los gobiernos de los países an?triones e indemnizar con justicia a las comunidades afectadas negativamente por el impacto de la actividad empresarial.

Honduras: Elecciones decisivas para América Latina y el Caribe



Juan Manuel Karg y Mariana Katz
Rebelión


 Este 24 de noviembre se desarrollará en Honduras una elección presidencial que seguramente tenga gran relevancia, a corto y mediano plazo, en el mapa geopolítico de América Latina y el Caribe. Se abre ciertamente la posibilidad de que Xiomara Castro de Zelaya, de la mano del partido LIBRE (Libertad y Refundación), le dispute la elección a Juan Orlando Hernández, candidato por el oficialista Partido Nacional de Honduras (PNH). Al cierre de esta edición, diversas encuestas muestran a los candidatos cabeza a cabeza: Tecnimerk ubica ganadora a la candidata del partido LIBRE, rondando el 32%; mientras que Gallup da una ventaja a Hernández (35% a 30%).

Un poco de historia 

 En 2006, Manuel Zelaya llegó al gobierno de Honduras desde el Partido Liberal. Sin embargo, pocos años después comenzó a mostrarse más alineado con el ala más izquierdista de los gobiernos latinoamericanos "post-neoliberales". Prueba de ello fue el ingreso de Honduras a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), creada por Cuba y Venezuela a fines de 2004. 

 Lo que sigue de la historia es más bien conocido: en 2009, ante la convocatoria a una Asamblea Constituyente, la derecha hondureña orquestó un golpe de Estado con el apoyo de la embajada norteamericana en Tegucigalpa. Luego de la breve presidencia de facto de Roberto Micheletti, una elección muy cuestionada y con altísimos niveles de abstención llevó al gobierno a Porfirio Lobo, del Partido Nacional. 

 La política económica de Lobo ha mostrado una tendencia fuerte hacia la extranjerización. Diversas empresas transnacionales han recibido concesiones muy importantes, entre ellas la construcción de una reserva hidroeléctrica en territorio campesino. Uno de los proyectos más llamativos, aprobado a principios de este año, es el de la creación de Zonas Especiales de Desarrollo. Se trata de áreas del país sobre las cuales el Estado nacional resigna su soberanía (a excepción de algunas mínimas garantías jurídicas): se crean así paraísos para que las empresas extranjeras lleven adelante sus negocios sin regulación de ningún tipo. Otro dato significativo de la economía hondureña es el estrepitoso crecimiento que ha experimentado la deuda pública, que actualmente ronda el 40% del PBI. 

 Mientras tanto, Honduras ha sido testigo en los últimos cuatro años de una brutal represión, cuyas víctimas han sido, entre otros, los movimientos de campesinos y los trabajadores de prensa. Se estima que los asesinatos políticos fueron alrededor de 300 (cerca de 100 campesinos y 35 periodistas). Esta flagrante violación de los DDHH es desconocida en el plano internacional. 

 El programa de LIBRE  

 En diversas entrevistas y declaraciones públicas, Xiomara Castro, esposa del presidente destituido Manuel Zelaya, ha manifestado sus principales propuestas en el aspecto “social” para llevar adelante en caso de acceder a la presidencia. Una de las prioridades del proyecto que ella ha llamado “socialismo democrático” será, en sus palabras, la “aceleración del proceso productivo” mediante la generación de empleos. También se tomará en cuenta la necesidad de avanzar hacia la soberanía alimentaria, la construcción de sistemas educativos y de salud públicos y de calidad y el desarrollo de sistemas de economía social, que posibiliten la salida de la pobreza de millones de hondureños. 

 Las políticas propuestas por Castro remiten a los principios programáticos generales del partido: LIBRE se pronuncia por la soberanía popular, la igualdad económica y el fin de la explotación y el anticolonialismo. Naturalmente, una piedra fundamental de los principios de LIBRE es el rechazo a los golpes de Estado, la intervención imperialista y la represión, que han vivido, como todo el pueblo hondureño, en carne propia. 

 Además, otro aspecto de crucial importancia de la candidatura de Castro es su postura abierta hacia una integración latinoamericana a través de proyectos que, aún con sus matices, se plantean como alternativos a la injerencia de Washington: UNASUR, CELAC y ALBA (espacio que Honduras ha abandonado desde el golpe de Micheletti). En momentos donde ha tomado fuerza el bloque de países denominado Alianza del Pacífico, integrado por los gobiernos conservadores de México, Colombia, Perú y Chile bajo el auspicio de EEUU, cobra especial importancia el modelo de integración hacia el cual un nuevo gobierno incline la balanza. 

 El apoyo de las organizaciones sociales  

 Para finalizar, hay que dar cuenta de que una parte muy importante de las organizaciones populares protagonistas de la resistencia han dado su apoyo al programa de LIBRE, por los puntos que mencionabamos con anterioridad. Entre ellas se destaca la Vía Campesina hondureña, por ejemplo, y otras organizaciones que participan activamente en la Articulación Continental de Movimientos Sociales hacia el ALBA. Por otro lado, otras organizaciones, como el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, han mostrado cierta distancia respecto de la candidatura de Castro, si bien también reconocen la gran popularidad del ex presidente Zelaya. 
LIBRE se presenta en estas elecciones como “el único que representa el cambio a favor de las mayorías en Honduras”. Por esto, durante la campaña, ha insistido en una agenda de mejoras sociales, recuperación de los recursos naturales entregados a empresas extranjeras y promoción de la economía campesina, tal como enumerábamos. Un hipotético triunfo electoral de Xiomara Castro implicaría la posibilidad concreta de poner un freno al ciclo de ofensiva neoliberal comenzado con el golpe de Estado, y traduciría, a su vez, la invalorable resistencia del pueblo hondureño en una importante conquista institucional que permita un nuevo realineamiento en la geopolítica continental. La última decisión, sin dudas, la tendrá el pueblo hondureño el próximo 24 de noviembre. 

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Venezuela: Las medidas de emergencia de Nicolás Maduro, en el rumbo correcto




Carlos Carcione,‭ ‬Stalin Pérez,‭ ‬Gonzalo Gómez,‭ ‬Juan García,‭ ‬Zuleika Matamoros,‭ ‬Alexander Marín


18 de noviembre de 2013  
Introducción

 Las medidas anunciadas por el Presidente Maduro el 6 de noviembre tienen la enorme virtud de facilitar el debate como debe ser: o construimos una política económica soberana o caemos en el monetarismo neoliberal, cuyo puerto final son medidas devaluatorias, pactos con el FMI o la dependencia extrema, neo colonial, que nos hará prisioneros de los nuevos actores del escenario imperialista mundial.

 La intervención de mercancías con precios de usura y su venta directa al público a precio justo despiertan simpatía y moralizan al pueblo bolivariano y le dan oxígeno político al gobierno y al Proceso. Esta reacción del gobierno contra los especuladores y usureros era la que reclamaba nuestro pueblo para ponerse en pie de luchai. Lo mismo que espera se extienda a todos los rubros de la economía, en especial los alimentosii y que se mantenga en el tiempo.

 Sin embargo, el marco político de justificación de las medidas, así como las medidas mismas, aunque progresivas para la emergencia, son todavía precarias e insuficientes para estabilizar y profundizar el proyecto de la Revolución Bolivariana, y la declarada vuelta al rumbo de transición al socialismo.

 El gobierno sabe que ahora sí entramos de lleno en el tiempo de las definiciones como lo está entendiendo el pueblo bolivariano. Un tiempo plagado de amenazas y también de grandes oportunidades. Atravesamos momentos difíciles pero apasionantes. Tenemos por delante la oportunidad de abrir una nueva etapa en este Proceso que en su momento, liderado por el Comandante Chávez, se montó sobre la ola que cambió el curso neoliberal en gran parte de América Latina.

 El paso que debe dar la revolución para sobrevivir es recuperar su rumbo, su dinámica y profundizarse. Es el paso que va de una revolución democrática al inicio de la transición, es decir: revitalizando las claves políticas del Proceso, debemos dirigirnos hacia la revolución en el terreno económico y social.

 Se ha avanzado en el diagnóstico del problema al ubicar la disputa por la Renta petrolera en el centro de la escena. Pero ese diagnóstico es aún parcial y por lo tanto insuficiente para desarrollar un plan que derrote la especulación y la usura iii de manera estructural. Y, sobre todo, que abra camino a un nuevo modelo productivo, construyendo una propuesta económica verdaderamente independiente como solo puede serlo en esta etapa mundial: anticapitalista.

 Hoy más que nunca, porque la batalla recién comienza, al tiempo que desatamos la movilización del pueblo bolivariano, necesitamos clarificar las ideas, utilizar la verdadera ciencia económica de esta época: la economía política. Es decir: la ciencia que estudia las relaciones entre las clases, las fuerzas sociales y políticas actuantes y la dinámica de los enfrentamientos entre esos actores sociales y políticos, lo mismo que las características propias de los patrones de acumulación del capitaliv

 Es necesario descubrir lo que se esconde debajo de la superficie de acaparamiento y usura en los precios y en la especulación con el dólar, identificar cuáles son las fuerzas que se disputan la Renta y por lo tanto el control de la economía nacional y con qué política lo hacen. Sólo así podremos responder de manera revolucionaria a la actual crisis.

 El nombramiento de Rafael Ramírez como Vicepresidente del Área Económica, el consiguiente mantenimiento del Control de Cambios y las nuevas medidas económicas, dejan agonizante al plan de entrega de la Renta elaborado por Merentes y las Cámaras Empresarias. Cámaras denunciadas el 6 de noviembre por Maduro como responsables directas de la “Guerra Económica”.

 Sin embargo ese plan no ha muerto. Merentes es mantenido en el gobierno y las medidas anunciadas, aunque van en el sentido correcto, terminan, por ahora, allí donde deberían estar comenzando. Todo esto en un peligroso juego de señales confusas, pidiendo a la burguesía que reflexione. La ofensiva, por ahora mediática, de los especialistas de la oposición, de los propios empresarios y de algunas voces que surgen desde la misma orilla del Proceso Bolivariano, se redobla.

 En el caso de los que dicen defender el Proceso, hablan opinadores de oficio sin compromiso militante revolucionario. Supuestos “expertos”, desde la comodidad de sus despachos en el exterior, escriben artículos insultantes. Ex altos funcionarios del gobierno confundidos sin saber qué hacer o interesados en dar por muerto prematuramente al Proceso Bolivariano, agitan el fantasma del colapso económico si no se toman las medidas que la oligarquía reclama.

 Lamentablemente, desde los medios públicos se responde con argumentos superficiales y en el terreno que plantea la oposición. Los que hemos alertado contra esta guerra no hemos sido llamados a colaborar en este combate mediático, pero se toman y se utilizan nuestros argumentos y propuestas muchas veces de manera banal, ratificando el curso burocrático y de censura al pensamiento crítico, que tienen esos medios.

 Por otra parte y esto es muy importante, el escenario continental es favorable. Desde lo más profundo del Brasil que estaba quieto desde hace 20 años, se ha puesto en marcha, hace apenas unos meses, una nueva ola en ascenso. Esta vez contra el nuevo reformismo que se adueñó de parte de los países de Sudamérica. Multitudes se han lanzado a las calles a protestar contra las insuficientes políticas sociales. Se pelea también por reclamaciones obreras y populares largamente postergadas y contra el maltrato de una burocracia estatal que tiene como objetivo supremo gestionar los negocios de su propia burguesía.

 El Catatumbo en Colombia despertó a un movimiento campesino y popular empobrecido, ferozmente reprimido y silenciado por años. Continúa haciéndose oír el movimiento popular contra el extractivismo de Norte a Sur en todos los Andes y el Amazonas, y en las tierras fértiles de las pampas del Sur se levantan los pueblos contra la depredación sionista de Monsanto sobre la tierra, entre muchos otros ejemplos. Esa ola, que está en sus inicios, es continuidad de la anterior y se está desarrollando por toda la geografía de nuestro continente.

 Si algún actor social o político intenta ir abiertamente contra esta ola sentirá el rigor de las fuerzas desatadas. Y si la confianza en nuestro propio pueblo alguna vez se viera empañada por el desanimo o la confusión, debemos recordar que los vientos que nos empujan vienen otra vez desde lo más profundo de Nuestra América, es esa tempestad popular la que se debe cabalgar. Y no dudemos: el pueblo bolivariano estará a la altura de la exigencia histórica.

 Marea Socialista hace este aporte en el mismo sentido que los anterioresv, desde su posición de Corriente Política, Sindical, Popular y Juvenil del Proceso Bolivariano, en el ánimo de ayudar al debate nacional para defender y profundizar la Revolución Bolivariana hacia un rumbo anticapitalista.

I. Los alquimistas y la fascinación por el dólar

 Antes de la ciencia fue la alquimia. La búsqueda del manantial de la eterna juventud, la sabiduría a partir de la piedra filosofal, la fórmula oculta en oraciones esotéricas que permiten convertir al plomo en oro. En fin, la búsqueda de una acción mágica que nos concedería la vitalidad eterna, el conocimiento total o la riqueza sin límites. Así están nuestros alquimistas económicos, buscando que una acción mágica sobre la relación dólar/bolívar, como por ejemplo liberar su compra a “todos los ciudadanos”, resuelva lo que, entre aterrorizados y amenazantes llaman una crisis terminal del proceso de la Revolución Bolivariana.

 Estos “técnicos”, alquimistas, siguen enredados en la superficie del problema. Cegados de fascinación por el gran fetiche: el dólar. El fetiche de todos los fetiches, encerrado en la mercancía de todas las mercancías del capitalismo: el dinero.vi

 ¿Cuál será la medida mágica? se preguntan y debaten entre ellos hasta sumergirse en la angustia que provoca la impotencia. ¿Será devaluar, liberar el precio y la compra del dólar o encontrar un parámetro comparativo distinto al actual? ¿Será verdad que nos acechan las siete plagas del desierto si no resolvemos el gran problema del dólar? Es decir, si no le damos a la burguesía todos los dólares que pide, que son todos y para siempre.

 Fascinados como están son incapaces de comprender que el patrón de acumulación del capital en una economía nacional lo determinan el tipo y la dominación de clase sobre las relaciones sociales existentes en el país. Las características propias de la estructura económica. Y la lucha feroz, a cielo abierto, entre esas clases y sus direcciones políticas y sociales para apropiarse, modificar y controlar la superestructura política, es decir el régimen político y el gobierno, herramientas con las cuales garantizar e imponer por la fuerza un determinado consenso social.

 En una economía tan elemental como la nuestra, que depende exclusivamente de la Renta petrolera, esas relaciones sociales, entre clases sociales, se definen, en los momentos en que el consenso social se ha roto, por una disputa brutal por la apropiación, el control y el reparto de esa Renta. Y, por supuesto, nuestros alquimistas, no entienden que un consenso social, es decir el breve momento de tiempo en donde funciona la negociación entre las clases y sus liderazgos sociales y políticos, para armonizar con medidas técnicas, el reparto parcial de la Renta, se logra solo sobre la base de la imposición forzada, si se quiere violenta, de un patrón específico de acumulación de capitalvii por parte del sector triunfante en la disputa.

 Es verdad que la relación bolívar/dólar es una relación de tensión permanente y en la que hay que buscar, interviniendo con medidas correctivas, equilibrios relativos de manera constante. Pero esta tensión no es “en sí”. Por el contrario expresa una distorsión provocada por el tipo primario y rentístico de nuestro capitalismo dependiente.

 La base de esta tensión está en el privilegio de tener petróleo. Venezuela capta su riqueza en el mercado internacional y la vuelca al interior del país viii. Pero la situación actual no está provocada por ese conflicto histórico. La relación de hoy entre bolívar y dólar refleja un cambio más profundo en la estructura económica de la sociedad: se rompió el consenso social sobre el patrón de acumulación del capital que funcionó, con modificaciones y fuertes turbulencias, entre 2003 y 2012.

 No es que falten dólares, es que se ha abierto la pelea por el control y la apropiación de todos los dólares que entran al país. Para decirlo de otra forma, de lo que se trata es de la batalla política y social por el control absoluto de la Renta y su distribución y la instalación forzada de un nuevo consenso en el patrón de acumulación y un nuevo régimen político. Eso busca la oligarquía local y la nueva burguesía, relacionada estrechamente con sectores de la alta burocracia del Estado y el capital financiero. Y por lo tanto buscarán instalar un gobierno totalmente propio que les permita imponer esa nueva relación de fuerzas que pretenden conquistar. En pocas palabras: recuperar el país que hoy no controlan como quisieran.

 Es esto lo que ignoran con soberbia olímpica los alquimistas, técnicos y matemáticos, encerrados en sus laboratorios con sus títulos de “doctores”. Allí ejercitan con sus modelos prefabricados, con su teoría de los juegos, con sus pociones mágicas.

 Distinto es el papel de nuestros “intelectuales orgánicos”, que los tenemos y de calidad. Ellos saben, como lo sabe el pueblo revolucionario, que la vida, la realidad, pasa por otro lado. Es en las calles de las ciudades, en los campos y en las fábricas donde se resuelven las contradicciones con el hasta ahora único motor de progreso probado de la historia humana: la lucha de clases. Y es bueno recordarlo: en esa lucha nuestro lugar está del lado del pueblo que vive de su trabajo.

II. El consenso en el patrón de acumulación impuesto por la Revolución. Chávez y el proyecto de economía mixta. 

 La Revolución Bolivariana merece el nombre de tal por dos hechos fundamentales. En primer lugar porque consuma la liquidación del régimen político de dominación de la IV República abriendo camino a un experimento inédito en el continente, cuyo resultado es el proceso constituyente que diseña una hoja de ruta de independencia nacional para el proyecto bolivariano: la Constitución de la V República. Y en segundo término, porque conquista el control total de la Renta petrolera por primera vez en la historia del país. Y lo hace de manera revolucionaria, es decir derrotando en las calles y políticamente a la oligarquía nacional y al capital internacional.

 Los primeros cuatro años del proceso fueron la expresión de esta batalla entre lo nuevo y lo viejo. La lucha se dio en las calles y en procesos políticos con manifestación electoral. Los hechos son: el triunfo electoral de Chávez en 1998, el proceso constituyente entre 1999 y 2000, sintetizado en cuatro elecciones nacionales alrededor de la elaboración y sanción de la nueva Constitución, incluyendo la elección presidencial que ratifica a Chávez. La derrota del Golpe de abril y del “Paro” y el sabotaje en 2002 y enero de 2003. Y por último el triunfo contundente en el Revocatorio de 2004.

 Sobre la base de este proceso revolucionario, recordado por el profesor Vladimir Acosta como “el momento más bonito de la Revolución”, es que se consolida un nuevo régimen político y se impone y aplica un consenso social para un nuevo patrón de acumulación de capital.

 A diferencia de la IV República, donde la captación de la Renta era principalmente por parte del Capital Internacional y sus empresas. La consolidación del nuevo régimen político, con la forma de Cesarismo Progresivoix ejercido por Chávez, pone bajo control del Estado esa Renta. Y funciona como árbitro en la distribución de los dólares en los que esta se expresa, entre las distintas clases y sectores de clase.

 Esta distribución se hace a través de los “convenios cambiarios” con los que el Estado administra y distribuye el dólar. Hasta el momento se han dictado 26 de estos convenios, 25 de los cuales modifican el original Número 1 del 5 de febrero de 2003. Ellos son hasta hoy el instrumento fundamental de distribución de la Renta.

 Aunque se extienda el texto, es necesario para la comprensión del proceso que señalamos, reseñar cronológica y descriptivamente las etapas de la evolución de este consenso impuesto por el triunfo del proceso revolucionario y administrado por Chávez hasta diciembre de 2012:

a) De 2003 a 2004: Triunfo sobre la contrarrevolución y recuperación de la economía.

 Durante todo el año 2002 y parte fundamental del 2003 se desarrolla la lucha contra el Golpe, el Paro empresarial, el sabotaje petrolero y sus consecuencias. Esta lucha tiene como resultado para la economía nacional el mismo que si hubiera ocurrido una guerra no convencional. Miles de empresas cierran definitivamente, decenas de miles de puestos de trabajo se pierden, el Producto Nacional Bruto se desploma en pocos meses en un nivel del 16% mientras que en el sector petrolero la caída alcanzó al 26%x xi. Desde el punto de vista de los recursos líquidos se fugaron del país más de 30.000 millones de dólares, además se dejó de producir por otros 20.000 millonesxii. La suma de estas cifras es similar a la facturación anual de PDVSA para la época. El control total por parte del Estado de la renta petrolera, como resultado de haber conquistado el control sobre PDVSA y el manejo de todos los dólares que ingresan al país a través del Control de Cambios, logran la recuperación económica en apenas un año.

 Estás medidas evitan que siga la fuga de dólares al exterior, es el periodo en que se lanzan las misiones en alimentación, salud y educación, de gran impacto social. Es asimismo el momento en que se destina el excedente de dólares a los fondos especiales de desarrollo, sin pasar por el Presupuesto Anual ni por el Banco Central, gracias a esto se empiezan las grandes obras de infraestructura.

 Durante este periodo sólo existió CADIVI como instancia concreta de otorgamiento de los dólares para la importación de productos. No había posibilidades “legales” de colocación de dólares en el exterior. Se empiezan a desarrollar los delitos cambiarios.

 Es la época heroica, más objetivamente anticapitalista, de la Revolución Bolivariana. El tiempo en que las calles de todo el país temblaban bajo el apasionado grito de: “Con hambre y desempleo, con Chávez me resteo” hasta conquistar el triunfo.

b) De 2004 a 2010: Nuevo consenso para la acumulación privada de capital. El dólar permuta. La economía mixta.

 Después de la derrota aplastante en el revocatorio del 2004 la burguesía y sus partidos quedan desorientados. No participan en las elecciones a la Asamblea Nacional del 2005 dejando una Asamblea totalmente Roja Rojita. Pierden su unidad anterior y la voluntad, aunque no el deseo de salir de Chávez inmediatamente.

 El sector que había impulsado la búsqueda de salir de Chávez con el Revocatorio empieza a diseñar, desde el punto de vista electoral, su adaptación a la Constitución Bolivariana y a planificar su participación en la disputa presidencial del 2006. Comienza una larga marcha de cohabitación política forzada para ellos por la derrota de la contrarrevolución y alentada desde el gobierno, que para mostrar su buena voluntad deja sin el castigo merecido los crímenes de la oposición en el Golpe y el sabotaje.

 Chávez por su parte declara el carácter anti-imperialista y luego socialista de la Revolución Bolivariana. Se asienta en su Hoja de Ruta, la Constitución, y diseña y ofrece a esta burguesía una propuesta de economía mixta. Propuesta que hay que entender como una participación económica activa en el proceso de acumulación de capital, que complementa la cohabitación política bajo el paraguas electoral de la Constitución. Independientemente de nuestra visión crítica y opuesta a ese modelo, es un hecho que imponía así un nuevo consenso social diferente del de la IV República con la ilusión de que resolviera las contradicciones y choques permanentes que provocan la acumulación privada de capital. En este caso la disputa por la Renta petrolera.

 El Presidente Chávez tenía una extraordinaria fortaleza política lograda sobre la base de la derrota de la contrarrevolución y su papel consolidado como árbitro político máximo, excluyente, también para distribuir los dólares de la Renta.

 Su objetivo declarado en decenas de alocuciones, intervenciones y discursos para justificar la economía mixta, es, mal que bien, el alejamiento del modelo económico interno del socialismo soviético. Nunca llegó al despropósito de decir como algunos desde el gobierno plantean en la actualidad, que defendía la “libertad económica” de la burguesía. Propone que en el desarrollo de la economía nacional compitiendo los sectores estatales, la economía social y los sectores privados, se pudiera instalar un nuevo modelo productivo que avance en una transición al socialismo del Siglo XXI, definición poco clara hasta el día de hoy e indeterminada en el tiempo. Ese experimento de economía mixta, donde la burguesía del color que fuera tuvo todas las oportunidades e incentivos para convertirse en productiva, es el que está agotado irreversiblemente.

 A CADIVI, dedicado esencialmente a otorgar las divisas para la importación de bienes de consumo y en menor medida de capital, se le suma la herramienta económica, financiera, para la acumulación privada de capital con el objetivo declarado de que esa acumulación desarrollara un modelo productivo. Esta herramienta fue el “Dólar Permuta”. Un mecanismo por el cual bancos y Casas de Bolsa, facilitaban la compra de dólares y su giro al exterior por parte de los privados. Esos dólares eran suministrados por PDVSA y el Banco Central de Venezuela. Es decir eran parte importante de la Renta petrolera total y nunca fueron volcados a desarrollar la producción local.

 Al calor de este mecanismo es que aparece y se desarrolla rápidamente un nuevo actor social: la boliburguesía. Estos sectores asociados íntimamente a la alta burocracia del Estado, van desarrollando una asociación también íntima con sectores de la oligarquía tradicional, en algunos casos esa relación era previa. Los negocios de este actor están en la importación pero, sobre todo, en el sistema financiero xiii. La experiencia con el Dólar Permuta concluye con la crisis bancaria de finales de 2009. Otros 30.000 millones de dólares fugados al exterior, 15 bancos cerrados, 11 de ellos intervenidos. Todos recordamos a familiares directos de altos funcionarios del Estado involucrados en la crisis junto a representantes de la oligarquía tradicional como Mezerhane y Zuloaga. El golpe financiero que sufre el Proceso es fuerte, además de los miles de millones de dólares fugados al exterior, el Estado se hace cargo de los depósitos de los ahorristas y asume la nacionalización de una parte de los bancos cerrados, con sus trabajadores y sus pasivos.

 En este periodo se dan las primeras muestras de fastidio político del pueblo bolivariano con la burocracia gobernante. No alcanza la campaña de Chávez para ganar la Reforma Constitucional de 2007. Otro episodio es la pérdida de importantes gobernaciones y alcaldías en 2009, ejemplo: la Alcaldía Mayor de Caracas, Maracaibo y la gobernación del estado Miranda. Otro ejemplo es el resultado de las elecciones de diputados a la Asamblea en 2010, donde se gana la mayoría simple de los diputados pero se pierde en el total de votos nacionales.

 Mientas tanto, la economía se hacía más importadora. Menos productiva. Más dependiente de la Renta petrolera. Esa boliburguesía, la tradicional oligarquía y el capital financiero, desplegaban todo su “ingenio” para seguir captando, cada vez, una parte mayor de la Renta. Acompañada de manera cómplice por la alta burocracia del Estado que construye sus privilegios a partir de esa relación y por la legalización de la apropiación de la Renta a través del sistema cambiario llamado Dólar Permuta.

 Pero no dedicaron esa acumulación de capital en invertir para desarrollar la producción en el país como esperaba Chávez. Es un hecho, no una opinión, que el esfuerzo por lograr un efecto productivo de esa propuesta de economía mixta fracasó, está en la naturaleza del capitalismo de esta época, su carácter mafioso y parasitario. Así la economía se hizo mucho más importadora, más parasitaria de los dólares que aporta PDVSA al país.

c) De Finales de 2010 a diciembre de 2012: El SITME. La acumulación mafiosa de capital xiv . El fin del consenso.

 Superada la crisis bancaria de fines de 2009 y principios de 2010 y cerradas las operaciones con el Dólar Permuta, Chávez insiste en la propuesta de economía mixta. Convoca a los 1000 principales empresarios al anfiteatro en Miraflores, donde les advierte, pero también les insiste en trabajar en común. Es decir los llama a que se desarrollen en ramas de la producción interna. Les da otra oportunidad que ya para entonces no merecían. Como medidas prácticas para implementar este nuevo intento se instala el SITME.

 CADIVI seguiría desarrollando su papel de proveedor de dólares para la importación de productos, gastos internacionales para viajes, remesas familiares al exterior, asignaciones para estudios en el exterior y otros rubros menores. Durante una parte del 2010 lo hizo con dos tipos de cambio, uno para bienes de capital, para desarrollar supuestamente la industria, y para alimentos y medicinas y otro para el resto de las importaciones o gastos en el exterior.

 Pero para procesar las solicitudes extraordinarias de dólares es decir aquellas que se dirigían a atesorar capital por parte de la burguesía o a inversiones en el mercado financiero, se crea el SITME, con un dólar inicial entre un 40 y 50 % superior al precio para la importación de mercancías y un 100% superior al de compras de bienes de capital y alimentos. La expectativa del gobierno era, otra vez, que esos recursos financieros obtenidos a través de la Renta fueran utilizados para la producción. Ese es el sentido que tiene la advertencia pública realizada por Chávez a Lorenzo Mendoza, sobre los dólares que Mendoza mantenía (y aun mantiene) en el exterior, en la reunión que mencionamos y por cadena de radio y televisión. Pero este propósito nuevamente fracasa.

 También a través del sistema financiero y el SITME se le agrega una nueva fuente de entrega de la Renta a la burguesía de todos los colores. La emisión de Deuda Pública Soberana y de Deuda de PDVSA, ambas nominadas en dólares pero que se conseguían en bolívares en el país, al tiempo que se podían vender en dólares en el exterior. Este es un nuevo mecanismo de acumulación de capital y de atesoramiento por parte de la burguesía de una parte de la Renta, esta vez a futuro, es decir de la Renta todavía no captada, un instrumento por demás especulativo.

 Entre mediados y finales de 2011, luego de la primera operación para el tratamiento de su enfermedad, Chávez lanza la Gran Misión Vivienda Venezuela, y empieza a cancelar una serie de deudas sociales del proceso. Ejemplo la LOTTT. Desde el punto de vista económico, el impulso a la industria de la construcción recupera rápidamente el crecimiento económico, hace prácticamente desaparecer la desocupación, aumenta el nivel salarial promedio y lleva la inflación al nivel más bajo de los últimos años.

 Con fuertes turbulencias y con delitos de sobrefacturación y comisiones ilegales, por el escaso control, programado así, en la asignación de divisas, parecía que el consenso social funcionaba. Sin embargo tampoco en este periodo se avanza en desarrollar la producción en el país, la agricultura sigue en caída libre, sigue la desindustrialización y se ataca hasta paralizar la primera experiencia consistente de nuevo modelo de gestión industrial y de transformación de las relaciones sociales de la producción, a través de las experiencias de Control Obrero en las industrias básicas. Esto último sucede por maniobras de la burocracia del Estado que no quería perder el control de esa fuente de recursos y privilegios.

 En noviembre Chávez recae en su enfermedad. Empieza un tiempo de incertidumbre que con idas y vueltas no se detendría hasta marzo de 2013. La oposición ve su oportunidad y pone rumbo a la unidad política. En enero de 2012 realizan sus elecciones primarias, instalan sus candidaturas, se preparan para la batalla electoral y apuestan a que su oportunidad estaba próxima.

 El año 2012 transcurre en preparativos electorales, la incertidumbre por la salud de Chávez y las elecciones. Simultáneamente se desarrolla un fenómeno económico cuyas consecuencias se comenzaron a sentir en toda su dimensión desde febrero de 2013. Comienza a través del saqueo de miles de millones de dólares sobre el sistema cambiario, en especial el SITME, lo que a nivel popular se conoce como la “Raspadera de Olla”. Esta es la verdadera cara de la burguesía vieja y nueva y sus aliados en el Estado: su rostro mafioso, cartelizado, repugnante.

 El escandaloso robo de los 20.000 millones de dólares distribuidos por el SITME a empresas de maletín, cifra similar a la que se perdió por falta de producción en el Paro y el Sabotaje petrolero, es la cruel prueba de ese carácter mafioso y repugnante. Mientras no se sancione a los responsables de este crimen a los funcionarios públicos y a los empresarios privados y no se recuperen esos fondos, crecerá la deuda moral y económica del gobierno con el pueblo que vive de su trabajo.

 El consenso impuesto por la revolución había terminado. Y no se volverá a recuperar, abriendo un tiempo de disputa feroz por la Renta Petrolera y el control del país. El aparato productivo está más debilitado que antes y la oligarquía, la boliburguesía y en especial el capital financiero apoyados en sectores de la alta burocracia del gobierno, se preparaban para iniciar un proceso de profundas contrarreformas contra las conquistas del Proceso Bolivariano. La primera de ellas: la liquidación del Control de Cambios en camino a la vuelta al FMI. Pero hay en danza otras contrarreformas como, por ejemplo, modificaciones de la LOTTT en el terreno de la jornada laboral y sobre todo de la inamovilidad laboral xv, entre muchas otras. Este es el trabajo que no pudo terminar, por ahora, Merentes y los que lo apoyan dentro del gobierno.

 Gravemente enfermo, haciendo un esfuerzo enorme, Chávez gana de manera contundente la elección presidencial de Octubre e inmediatamente en el primer Consejo de Ministros, enviste contra la burocracia, contra el Estado Burgués y pide el impulso de las comunas. Como broche de oro del Golpe de Timón que anuncia, reivindica la crítica y la autocrítica como método.

 La oligarquía y la burguesía roja, los importadores y el capital financiero, se preparan para recuperar la renta y con ella el país. Presionan y obtienen la devaluación de febrero, comienza el crecimiento galopante de la usura en los precios, el acaparamiento y el desabastecimiento programado y la especulación con el dólar paralelo. No logran ganar la elección presidencial en abril pero redoblan la apuesta. Ofrecen estabilidad al gobierno a cambio de dólares, pero quieren todos los dólares, la Renta Petrolera completa, es decir van por PDVSA. El gobierno electo por muy estrecho margen, desorientado, con fuertes peleas internas empieza un camino equivocado que hoy parece, busca corregir. Ahora sí, entramos de lleno en el tiempo de las definiciones.

d) Las causas de la ruptura del consenso. Superando la crisis de los precios del petróleo de 2009 donde esos precios bajaron de $ 140 en 2008 a $ 36 en 2009, durante 2011, 2012 y 2013 el precio del barril se mantiene estable alrededor de los $ 100. El otorgamiento de dólares para la importación continúa similar durante esos tres años. Por lo tanto no son causas económicas las que provocan esta situación.

 La ruptura del consenso impuesto por la Revolución se produce por razones políticas y con objetivos económicos y políticos. Las causas son:

 - el fallecimiento del Comandante Chávez que provoca una situación de vacío del Régimen Político

 - el triunfo electoral de Maduro por muy escaso margen que da como resultado un gobierno débil

 - la disputa interna por la supremacía en el chavismo

 - el vacío de liderazgo.

 La oligarquía tradicional, la nueva burguesía roja, provocan la guerra económica como camino a la recuperación de la Renta y el control político del país. La pelea ha comenzado. Están claros los campos pero todavía no están del todo claros los personajes. El tiempo irá mostrando cuales son los liderazgos que se consolidan en cada sector en disputa. Y al igual que durante el Sabotaje petrolero la pelea no se detendrá hasta que tenga un ganador contundente. Al final nos espera un nuevo patrón de acumulación del capital y un nuevo régimen político.

 Si el presidente Maduro comprende la dinámica de la situación y es capaz de mantener la ofensiva recuperada con estas medidas de emergencia y profundiza en cambios estructurales, estaremos en el camino de construir un nuevo liderazgo, que está vez deberá inexorablemente ser colectivo, con la participación activa y democrática del pueblo bolivariano civil y militar, de la clase obrera movilizada y de todos los que viven de su trabajo.

 De lo contrario, si por ingenuidad o complicidad, se mantiene la ilusión mil veces fracasada, de que en una nueva negociación a mitad de camino de esta batalla, con los sectores especulativos y mafiosos que predominan en la personificación actual del capital, y se intenta con esa negociación volver al esquema de economía mixta, el gobierno estaría tomando una decisión suicida.

 III. Para Ganar esta Guerra: Dar pasos hacia la revolución económica e iniciar la construcción de un nuevo modelo productivo no capitalista. 

 El agotamiento, ruptura y fracaso del consenso en el patrón de acumulación de economía mixta nos pone frente al urgente desafío de abordar la construcción, sin más demoras, de un nuevo modelo productivo no capitalista. No hablamos aquí de hacer desaparecer a todo el sector privado ni de estatalizar toda la economía ni de fortalecer un capitalismo de estado que tiene como destino el fracaso, por estar fuera de las condiciones históricas actuales. Hablamos de una verdadera revolución económica que permita diseñar una política económica independiente y soberana.

 El centro de ese nuevo modelo productivo es lograr lo que no logró el capitalismo dependiente y rentístico venezolano hasta ahora: romper la “maldición de la Renta”. Y utilizar ese privilegio para empezar de una vez lo que pidió Arturo Uslar Pietri en 1936 “sembrar petróleo”. Ese es el sueño incumplido del Comandante Chávez y una tarea fundamental en la que no nos hemos empeñado suficientemente hasta ahora.

 El papel que para Venezuela tienen pensado todos los que hoy controlan y/o se disputan el mercado mundial es el de ser un simple proveedor de recursos naturales, léase petróleoxvi, hasta que este se agote, y que el país devuelva al mercado mundial la Renta captada, importando todo tipo de mercancías, de las necesarias y mucho más de las completamente innecesarias. En este aspecto la burguesía parasita venezolana, sea del color que sea y sus socios de la burocracia estatal, son la cadena de transmisión al interior del país de esa voluntad del mercado mundial.

 Rebelarnos contra los designios del mercado mundial imperialista utilizando nuestra Renta Petrolera para lograr la independencia económica de los factores de poder del capitalismo internacional es posible y se convertiría en una verdadera revolución anticapitalista.

 Esta es, en el ámbito económico, la tarea más importante de la actual generación de venezolanas y venezolanos que sueñan un país independiente. Requiere para aplicarse, en primer lugar, responder las preguntas más importantes para la construcción del nuevo modelo productivo: ¿dónde, cómo y en qué proporciones invertir la Renta? Es decir, la construcción concreta del Plan de la Nación que tiene sus líneas gruesas en el Programa de la Patria. Cómo hacerlo en agricultura, en qué ramas de la industria y cómo y para qué impulsar el desarrollo educativo, científico y técnico. Y la tercera es la construcción del Régimen Político con el cual edificar e imponer un nuevo consenso sobre el patrón de acumulación de capital, esta vez no capitalista.

 La definición de las prioridades y las herramientas para el diseño estructural de nuevo modelo productivo, la elaboración concreta del Plan de la Nación y la edificación del nuevo régimen político debemos hacerla buscando en las claves de la Revolución Bolivariana. Esto es: en un proceso constituyente, en el marco de un gran debate nacional de las fuerzas del trabajo de la ciudad, el campo y la industria que culmine en una gran Constituyente de los trabajadores y la producción nacional.

IV. Cuatro p alancas para la puesta en marcha de un nuevo modelo productivo

 Los ideólogos de la restauración habían logrado instalar dos falsas ideas fuerza: la primera que no era posible resolver la usura y el desabastecimiento si el Estado no entregaba todos los dólares que la oligarquía pedía. La segunda, que cualquier política que significara mayor intervención del Estado en regulación y controles duros empeoraría la situación. El principal éxito de las medidas de emergencia contra la usura que está aplicando el gobierno, es haber demostrado la falsedad de esas ideas.

 La intervención decidida del gobierno y una importante moralización y acompañamiento del pueblo bolivariano no sólo ha frenado el aumento semanal de precios, sino que ha empezado un proceso de reducción significativa en los mismos. Y también resolverá a condición de continuar este camino el problema del abastecimiento.

 La segunda idea cae por su propio peso, de la respuesta anterior se desprende que es posible combatir a la usura y la especulación, ambas a nivel de estafa, con una decidida intervención del Estado, duros controles, fiscalización y sanciones ejemplares. Pero hay que ser conscientes de que esto sólo es insuficiente. Para quebrarle el espinazo a este problema estructural es necesario avanzar hacia una transformación económica anticapitalista.

 Nosotros, por nuestra parte sostenemos que es la hora, usando herramientas económicas idóneas y movilizando participativamente a ese pueblo moralizado por el ataque a la usura y al desabastecimiento programado, de empezar a construir un nuevo modelo productivo. Las palancas fundamentales que proponemos para el debate constituyente sobre este tema son:

 a) Limite estricto y móvil, a la baja, de la utilización de los dólares que provee la Renta para la importación de bienes de consumo. Clave de un nuevo modelo productivo no capitalista. 

 Vamos a poner un ejemplo para mostrar el despilfarro de dólares preferenciales en la importación masiva de bienes no necesarios.

 Caso Automotriz. La capacidad instalada de las ensambladoras automotrices que funcionan en el país es de 275.000 unidades anuales. Sin embargo, en 2013, hasta fines de septiembre solo se habían ensamblado 58.073 automóviles, 25.717 menos que el año anterior cuando para la misma fecha se llevaban ensamblados 83.790. Entretanto la comercialización en el país de carros importados ha tenido un repunte del 52,6% en relación al año anterior. Es decir: en 2013 se vendieron hasta la fecha en la que estamos comparando 24.714 carros importados. Mientras que en 2012 para la misma fecha los importados vendidos habían sido: 16.196xvii. Es bueno aclarar que este sector industrial es el que más dólares preferenciales recibe.

 La pregunta que surge inmediatamente es: ¿por qué seguir asignando dólares preferenciales para la importación de carros en tanto no se use toda la capacidad instalada que la industria local mantiene ociosa? Es un despilfarro, un negocio especulativo para los empresarios y una distribución regresiva de nuestra riqueza que sigamos otorgando dólares para importar carros terminados.

 Nuestro punto es: ponerle límite en porcentaje, para la importación de bienes de consumo, a los dólares que ingresan producto de la exportación de petróleo. Esto obliga a planificar las importaciones para el consumo personal o familiar sobre todo los innecesarios y ahorrar una importante cantidad de dólares que debe ser destinada a desarrollar una política industrial y agrícola. Y en segundo lugar obliga a utilizar la capacidad instalada ociosa de una industria por la que el país ha invertido muchoxviii, aportando entre otros beneficios la generación de puestos de trabajo calificado, elevando el nivel en la cultura del trabajo de nuestra clase obrera.

 Sin embargo para poder “sembrar petróleo” que es en lo que se viene fracasando desde hace 77 años y que esto se cumpla con carácter obligatorio y permanente en el tiempo, este límite y su regulación a la baja debe tener rango Constitucional. Es decir debe ser una clave del nuevo consenso social no capitalista. Por eso es necesario un debate global sobre todos los rubros de consumo personal o familiar, bienes durables, etcétera, a los que se destinan los dólares para fijar ese límite y luego, aprobar en una elección la enmienda constitucional que lo sancione. El gobierno que no cumpla esa orden del poder originario estaría violando la Constitución y sería sujeto de revocatorio especial, por la importancia estratégica del tema, en cualquier momento de su mandato.

b) El Monopolio Estatal del Comercio Internacional, como parte fundamental de la Política Económica Soberana .

 El anuncio de la creación del Centro Nacional de Comercio Exterior y de la Corporación Nacional del Comercio Exterior son pasos significativos en el terreno administrativo para lograr el Control Estatal del Comercio Exterior del país. Sin embargo es necesario avanzar hacia definiciones no solo administrativas sino de política económica soberana en este terreno.

 El monopolio del Comercio exterior en nuestro caso debe apuntar a romper la acumulación mafiosa de capital. Esta acumulación mafiosa se expresa en las prácticas criminales de sobrefacturación, de evasión fiscal y sobre todo de falsificación de operaciones de importación que no se realizan, las llamadas empresas de maletín y otras prácticas criminales. La forma de evitar estas prácticas es que en ningún punto del recorrido de las operaciones de importación, las empresas que solicitan la importación de mercancías manejen las divisas. No es necesaria la entrega de dólares físicos o bancarios a los importadores. Es el Estado a través de sus instituciones el que debe manejar la divisa internacional que él mismo genera xix. Otro aspecto fundamental de política económica es someter a profunda revisión los 26 Convenios Cambiarios para sancionar uno nuevo que exprese el objetivo de una política económica soberana, anulando de una vez los anteriores.

 Por otra parte el comercio internacional también debe contemplar el estimulo para las exportaciones de los sectores productivos no petroleros que alcancen competitividad internacional. Sin embargo no se trata, por ahora, de impulsar un modelo exportador. Por el contrario nuestra primera prioridad es desarrollar nuestra industria y agriculturaxx para resolver nuestras propias necesidades. De todas maneras los debates sobre las herramientas de estímulo a las exportaciones no pueden ser dejados de lado, ya que los pasos que demos en este sentido servirán para acumular experiencia. Teniendo siempre claro que la transformación de nuestro capitalismo rentístico debe dar paso a un nuevo modelo productivo no capitalista.

 Este monopolio es además imprescindible para acompañar el diseño del nuevo modelo productivo. Es decir: no se trata, solamente, de que ahora sea el Estado el que pague de manera ordenada las importaciones que realizan y comercializan los privados. Se trata, de que debe ser la herramienta de instrumentación y control abierto a la supervisión de la sociedad, de la utilización de la Renta/dólares y las proporciones de la misma que se utilizarán en el comercio internacional para desarrollar el nuevo modelo productivo.

c) Control del c rédito para el f inanciamiento del nuevo modelo productivo.

 La instancia de rectoría sobre el sector bancario que se propone como parte de las medidas anunciadas el 6 de noviembre ratifica un rumbo apropiado. Sin embargo no avanza a resolver el principal daño que la banca privada le ha hecho al país: su participación como mediador en el sector financiero xxi. Es decir, en la medida que las transacciones de papeles financieros y derivados o la posibilidad de manejar divisas sigan en manos de la banca privada estaremos siempre en peligro de operaciones especulativas de alto riesgo que pueden terminar en una crisis como la del 2009 o como la estafa del SITME.

 Por lo tanto, no se trata solamente orientar el crédito. El Estado debe prohibir a los bancos privados xxii el manejo de instrumentos de especulación financiera y controlar, él mismo, la disposición de todo el crédito nacional en función del plan para construir el nuevo modelo productivo. Y de continuar los proyectos de infraestructura como el Ferrocarril del Centro y el desarrollo de la Grandes Misiones productivas, tipo GMVV. Esto debe realizarse en la perspectiva de la nacionalización total del crédito.

d) Cambiar el modelo en educación, investigación, ciencia y tecnología .

 El avance en el nivel educativo del pueblo venezolano es indudable. Se eliminó prácticamente el analfabetismo, gran parte de la población accede al nivel educativo medio y el país ha alcanzado el sexto lugar en matrícula universitaria a nivel internacional.

 Sin embargo todo este avance se ha logrado reproduciendo el modelo educativo de la Venezuela Saudita de la IV República, un modelo funcional a nuestro capitalismo rentista y dependiente. Graduamos abogados, administradores, comunicadores, ingenieros en petróleo, etcétera, desde una perspectiva liberal, condicionada por la cultura de la Renta, sin que ello se relacione con la vocación productiva del territorio, las necesidades del Estado, ni los requerimientos reales del poder popular local. Mientras la burguesía parasitaria ha visto incrementar sus riquezas no hemos podido frenar ni revertir la caída del poder adquisitivo del salario que ganan nuestros biólogos, químicos, agrónomos, o ingenieros en infraestructura, electrónicos o mecánicos y los expertos en cibernética o biotecnología, quienes malviven con salarios cercanos al mínimo, si es que no se marchan al exterior a trabajar para multinacionales. Ni que hablar de los investigadores de los escasos institutos de investigación en ciencia pura y tecnología que sobreviven con salarios que se parecen más a becas estudiantiles que a salarios y sin posibilidad de acceso a instrumental, tecnología y materiales de investigación.

 Llegó la hora de revisar el patrón colonial de construcción de nuestras universidades, las cuales desde la conquista se edificaron a partir de la labor docente –para asegurar la hegemonía del patrón social cultural de dominación- y no desde la investigación, la ciencia y el mundo productivo. Tenemos que dar el salto, identificando los problemas centrales para el desarrollo nacional independiente y a partir de las labores de investigación y su impacto productivo construir poderosos e integrales centros de investigación que den origen a las nuevas casas de estudios superior. Solo la ruptura con el lugar de enunciación de nuestras universidades nos puede permitir dar el salto necesario para construir independencia nacional y socialismo desde las universidades.

 Para poder desarrollar un verdadero modelo productivo no capitalista y no dependiente de la Renta, una de las palancas fundamentales donde debemos “sembrar petróleo” es impulsar una verdadera transformación educativa. Si no lo resolvemos a poco de empezar el camino de la construcción del nuevo modelo productivo tendremos otro fenómeno de desabastecimiento, esta vez en el principal insumo para poder llevarlo adelante: recurso humano altamente cualificado.

V. ¿Por dónde empezar la construcción del nuevo modelo productivo?

a) Revolución Agraria, primera prioridad. 

 Entre las medidas del 6 de noviembre se anunciaron nuevas inversiones y créditos para el desarrollo agropecuario. Sin duda son necesarios.

 Sin embargo tenemos que preguntarnos: cuál es la razón por la cual hasta la actualidad, con inversiones enormes, reformas de la Ley de Tierras, nacionalizaciones como la de Agro Patria, intentos de instalación de fábricas de herramientas y maquinarias, entre otras, no hemos podido solventar una política clave del Proceso Bolivariano: la soberanía alimentaria. ¿En qué fallamos? En un importante aporte para la emergencia agraria y del país, la CRBZ ha presentado en una asamblea realizada recientemente una propuesta que es importante estudiar para el debate xxiii. Para nosotros el problema fundamental de la crisis agraria no es de inversiones aunque estas son imprescindibles y habrá que incrementar su volumen. Si estudiamos la situación del campo podemos encontrar que, según datos del censo 2011, sólo el 11,2% de la población del país vive en zonas rurales. Si desagregamos los niños y los adultos mayores, los que efectivamente trabajan la tierra son mucho menos de la mitad. Este es el resultado histórico del desarrollo de la producción petrolera.

 Desde que en la década de los años 30 del siglo pasado la explotación del petróleo tuvo carácter industrial y producción masiva, el éxodo de los habitantes del campo a las ciudades fue constante y no se detiene hasta la actualidad. El Estado fue cómplice de esa situación al desmontar condiciones mínimas que los sectores rurales tenían. Por ejemplo, no mantener la infraestructura vial y de servicios, desmantelar la estructura educativa existente y pare usted de contar.

 Tenemos tierras fértiles, agua en cantidad suficiente, tenemos condiciones para invertir en herramientas, máquinas, semillas y animales de cría. Tenemos condiciones para crear una infraestructura y entorno amigable para la vida y el trabajo rural. Pero no logramos detener el flujo de los más jóvenes hacia las ciudades. La resolución de este grave problema es el primer gran desafío para lograr la construcción del nuevo modelo productivo. Mientras no podamos resolver el problema de producir la mayoría de la alimentación que consumimos, seguiremos dependiendo de la los dólares del petróleo y alejados de la independencia económica.

 Hasta ahora, la opinión dominante es que, en la medida que se creen las condiciones de infraestructura, laboral, de vivienda, educativa y de esparcimiento, luego podremos lograr detener el éxodo y empezar el camino a la vuelta a la tierra de nuevas generaciones. Pero el hecho es que en estos años no lo hemos logrado. La presión integral sobre la sociedad, una presión si se quiere cultural, de la economía rentista, es la que lo impide.

 Se hace evidente que necesitamos medidas radicales para impulsar una Revolución Agraria atacando el principal problema que tenemos: el demográfico. De lo contrario no podremos romper nunca los pisos de desabastecimiento programado y estaremos atados al uso de Renta para seguir importando gran parte de los alimentos, y seguiremos dando vueltas en el círculo vicioso que se repite desde hace décadas. Pero sobre todo, no podremos abordar el desarrollo industrial y científico técnico que necesitamos de manera urgente.

 Por eso, tomando la idea de una fuerte ofensiva educativa, y de construir, esta vez sí, las condiciones infraestructurales necesaria iniciar una campaña hacia nuestros jóvenes para detener el éxodo hacia las ciudades y estimular a los de las de las ciudades para que regresen al trabajo de la tierra. Sin embargo está es una batalla no solo económica sino cultural que requiere de constancia y un plan a largo plazo.

 La propuesta complementaria que presentamos al debate es impulsar un fuerte impacto sobre la base de un estímulo extraordinario a la inmigración de familias jóvenes con el compromiso escrito de que trabajen las tierras. Dotarlas de todas las facilidades, herramientas, créditos blandos y a largo plazo, semillas, apoyo técnico, etcétera. También de la infraestructura necesaria para desarrollar un fuerte arraigo rural. Esta inmigración, en conjunto con nuestro movimiento campesino, pequeño relativamente, pero fundamental en conocimiento y nivel de conciencia, serán las fuerzas motrices de esa Revolución Agraria.

 En la actualidad por la crisis capitalista mundial el 54% de los jóvenes menores de 30 años en España no consiguen trabajo, y difícilmente lo consigan en los próximos diez años, y quizás nunca lo logren, lo mismo ocurre con los jóvenes portugueses, italianos, griegos, etcétera. La inmigración de esas regiones ha sido el motor del desarrollo agrícola en gran parte de Nuestra América, la inmigración selectiva durante el periodo de Pérez Jiménez también ha demostrado en nuestro país su importancia.

 Por otra parte si el desarrollo de esta experiencia fuera exitoso generaría un efecto de emulación para nuestros jóvenes de las ciudades. Y ayudaría a que ellos, estimulados por una nueva situación podrían aceptar el desafío de vivir y trabajar en el campo. Y no hay que tener miedo o rechazo por esta incorporación social y étnica de otras culturas, confiemos en nuestra historia y en la fortaleza de nuestra cultura para asimilar la inmigración. Una de las claves de nuestra identidad nacional es, como afirma el General Visconti, líder de la insurrección cívico-militar del 27 de noviembre, el mestizaje.

b) Proceso de i ndustrialización: medidas de urgencia y estrategia de planificación democrática. 

 El desorden y la ausencia de datos estadísticos en el terreno industrial de manufacturas es un escándalo. No es posible identificar la cantidad de industrias, trabajadores, tipo y estado del capital fijo, aporte al PNB por rama de la producción industrial desagregado xxiv. Sin embargo es muy fácil ubicar la cantidad de millones de dólares otorgados para la importación de productos terminados. Por ejemplo, un titular de la prensa, tomado al azar, del 23-09-2013 señala: “660 millones de dólares ha entregado CADIVI para calzados”xxv. O aquellos que exigen más dólares se quejan de esta manera: “Industria Textil se deshilacha”xxvi. La distorsión es tan profunda que lo que hasta hace poco tiempo eran talleres para producción hoy son en la gran mayoría depósitos de mercancías importadas con las que se especula. Es necesario cortar de raíz este mal.

 Volvamos al caso automotriz: con la investigación realizada por los dirigentes sindicales de la empresa Chrysler para toda la industria automotriz se demuestra que: según las proyecciones este año esa industria ensamblará 75.000 automotores, y su capacidad instalada es de 275.000 automóviles, significa que las plantas están produciendo a un 28% de su capacidad instalada. O lo que es lo mismo tienen una capacidad ociosa del 72% de su capacidad de producción. Por otra parte este mismo año se importaran cerca de 30.000 automóviles lo que significa que sustituyendo esa importación por producción local la utilización de capacidad instalada de la industria pasaría a algo más del 40% del total de su capacidad de producción, todavía podría aumentarse la producción el 60% restante sin nuevas o con muy pocas inversiones en capital fijo.

 Tres medidas de emergencia industrial se desprenden de los ejemplos anteriores:

 a) La exigencia a las Cámaras Industriales por rama de producción del listado de empresas. Para construir un verdadero censo industrial, realizar un procedimiento de inspección a las empresas para comprobar estado de la infraestructura, de los trabajadores, de las maquinas y porcentaje de producción de la capacidad instalada y determinar el nivel de inversiones necesarias. Este censo también debe realizarse al parque industrial del Estado y de la economía socialxxvii.

 b) Intervención con estricto control de sus trabajadores de aquellas empresas con capacidad ociosa hasta que alcancen el nivel de producción instalada.

 c) Prohibición de importación de productos terminados mientras no esté utilizada la capacidad productiva total de la industria.

 De aplicarse estas medidas de emergencia industrial que proponemos, alcanzaríamos un nuevo piso para diseñar el nuevo modelo industrial. Pero el nivel de destrucción del aparato productivo manufacturero es tan profundo que incluso así, apenas estaríamos recuperando, con suerte, los niveles de manufactura previos al Paro Patronal y al Sabotaje de 2002 – 2003. Lo que sería un gran avance aunque completamente insuficiente xxviii.

 La planificación estratégica de un nuevo modelo industrial requiere, por su parte, de un debate profundo y de un balance acertado de las experiencias de industrialización anterioresxxix. Cuando iniciando la década de los 60 del siglo pasado se intento un proceso de industrialización de sustitución de importacionesxxx, este proceso fue pensado para hacer frente a la crisis de los precios del petróleo de ese entonces. Las ramas que se impulsaron automotrices, textiles, químicos, etcétera. La crisis del capitalismo mundial simultánea con ese intento liquidó la experiencia utópica de una industrialización en el marco de un mercado mundial que nos presiona constantemente para consolidar nuestro capitalismo rentístico dependiente.

 Por lo tanto no debemos caer en repetir la experiencia capitalista de sustitución de importaciones de maquila. Ni en el nuevo de deslocalización. Nuestro criterio básico para pensar una industrialización es el marco de construcción de un nuevo modelo productivo no capitalista, es en primer lugar, el desarrollo a nivel de la industria integrada a la Revolución Agraria que necesitamos y para satisfacer rápidamente a las necesidades básicas de nuestra población, pero en el camino de una industrialización integral que comience a producir también partes xxxi. Y luego la producción de bienes de capital destinados a la agricultura, la construcción, el transporte terrestre y naval, y de la propia industria, etcétera. También tenemos que investigar el estado actual del plan de construcción de las mil fábricas de las que ya nadie habla. Experimentalmente debemos ir avanzando en las industrias de punta de la actualidad.

 Nuestra clase obrera que tiene un alto nivel de aprehensión de la cultura del trabajo y un nivel técnico respetable, debe encabezar este debate. Lo mismo que nuestros técnicos y profesionales. Pero del mismo debe participar todo nuestro pueblo. Un papel fundamental tienen reservados nuestros especialistas en planificación, de los que en las empresas básicas y el petróleo, laborando como empleados de nómina y con compromiso revolucionario xxxii, hay muchos de ellos de nivel reconocido internacionalmente.

 No estamos empezando de cero. Tenemos un insumo fundamental: El Plan Guayana Socialista. Entre 2009 y 2012 centenares de trabajadores y trabajadoras, técnicos, profesionales, obreros, administradores, etcétera, comenzaron como parte de la lucha por el Control Obrero en las industrias básicas, el recorrido de construcción de un plan de verdadera transformación industrial. El objetivo era romper con el carácter primario de nuestra estructura capitalista y también con la organización jerárquica capitalista de las relaciones sociales de producción, de organización, gestión y control empresarial. E iniciar el proceso de agregar valor y desarrollo aguas abajo.

 Ese insumo se construyó con la participación de centenares de trabajadores de las industrias básicas, la electricidad, el petróleo y otras, en mesas de trabajo cotidiano, encuentros regionales y congresos nacionales, y fue entregado, en su parte esencial al Presidente Chávez. El experimento, que estaba preparado para emprender la transformación industrial de Venezuela, quedó truncado por manipulación y destrucción de iniciativas por parte de la alta burocracia del Estado. Esos trabajadores todavía están ahí, pendientes de cumplir el compromiso que asumieron con el Comandante: llevar a la práctica el desarrollo del Plan Guayana Socialista 2009 – 2019. Y también para emprender el viaje que el propio Comandante les propuso, recorran todo el país, les dijo, ayuden a toda la clase obrera a diseñar nuestro nuevo modelo industrial. Sería interesante saber por qué el Ministerio de Industrias mantiene ese plan engavetado bajo siete llaves.

 Por lo tanto tenemos tres insumos fundamentales para iniciar la construcción del nuevo modelo productivo en lo industrial: el recurso humano capacitado para elaborar el plan; la hoja de ruta para hacerlo, el Plan Guayana Socialista; y también la manera de procesarlo, elaborarlo y sancionarlo, en proceso constituyente con el pueblo que vive de su trabajo.

c) Financiamiento para desarrollar una política económica soberana.

 Entre sus anuncios del 6 de noviembre el gobierno no informó medidas en relación al financiamiento del Estado. Posteriormente señaló que anunciaría más adelante algunas que se están elaborando en lo que tiene que ver con la estructura fiscal, es decir con la recaudación de impuestos. Por nuestra parte presentamos las siguientes propuestas:

 Renta. Ya señalamos la necesidad de la disminución progresiva del uso de los recursos provenientes de la Renta Petrolera para las importaciones en bienes de consumo. Hay que agregar que en ese orden debe contemplarse también la reducción de su uso para los gastos corrientes del Estado. El objetivo es lograr que la mayoría de los recursos ingresados por la exportación de petróleo vayan al financiamiento del nuevo modelo productivo.

 Régimen impositivo. Debemos cambiar la base de la estructura impositiva que es regresiva. Se asienta en impuestos como el IVA que aporta alrededor del 33% de los recursos del estado en el Presupuesto Nacionalxxxiii, este impuesto debe reducirse hasta lograr eliminarlo. Debemos avanzar hacia un régimen impositivo progresivo donde más paguen los que más tienen. El sistema impositivo debe descansar fundamentalmente sobre el impuesto a las ganancias. La fijación del límite al margen de ganancias en la fijación de precios ayudará a enfrentar la usura. Pero necesita complementariamente un impuesto a las ganancias que progresivamente se vaya convirtiendo en la base de la recaudación fiscal para los gastos corrientes. El reemplazo del IVA debe proceder de una reforma integral. Debe ser gravando progresivamente los gastos suntuarios. Y sobre todo las ganancias en el sector financiero, hoy en el extremo ridículo de que estás pagan por sus ganancias entre un 3,7 y un 4% xxxiv. También deben pagar impuestos las transacciones con papeles financieros, como títulos de deuda soberana y de PDVSA. Y todo otro instrumento especulativo.

 Política Arancelaria. La política arancelaria debe cumplir dos funciones. a) Recaudación para el presupuesto nacional. b) Regulación para limitar importaciones no necesarias.

 Recursos Venezolanos en el Exterior. Los activos del país en el exterior sumados los públicos y los del sector privado, alcanzaban hasta finales de 2012 los 291.000 millones de dólaresxxxv, de los cuales 160.000 son del sector privado, de estos últimos la gran mayoría no están justificados, y pueden ser producto de la fuga de capitales.

 De los que se sabe que proceden de transacciones “legales”, unos 60.000 millones son en títulos de la deuda soberana y de PDVSA. Esos títulos fueron comprados en bolívares aunque están nominados en dólares. La ganancia que genera la simple tenencia de esos bonos es altamente especulativa. Son papeles que fueron comprados a 2,15 o 4,30 bolívares por dólar. Por lo tanto el nivel de ganancia en el retorno incorpora un fuerte componente usurario comprendido en las devaluaciones. Deben ser gravados impositivamente como ganancia especulativa.

 Mientras que los 100.000 millones de dólares restantes, debemos suponer que fueron ilegalmente sacados del país por la existencia del control de cambios. Por lo tanto sus propietarios deben ser obligados a demostrar su procedencia legítima o deben ser confiscados. Los que resulten legítimos deben ser intimados a regresar para ser invertidos en la producción de lo contrario deben ser fuertemente gravados como capital ocioso, en este caso se debe utilizar el mismo criterio que se tiene con las tierras improductivas.

 En cuanto a los activos estatales en el exterior que alcanzarían unos 130.000 millones de dólares. Los que corresponden a activos líquidos, es decir dólares o similares, deben ser repatriados e incorporados a las reservas líquidas nacionales xxxvi. En la emergencia debe desarrollarse una importante ofensiva hacia la identificación pública, ubicación y recuperación de los 20.000 millones de dólares robados del SITME en 2012.

 Si es una guerra económica, que lo es, para ganarla, la Revolución debe actuar en consecuencia.

VI. Ahora hablemos de política

 Como en todos los momentos donde se nos presentan importantes debates sobre el rumbo del proceso, ahora también tenemos cruzada una elección. Sin embargo en esta oportunidad es diferente. Es gracias al debate crítico que se logró la rectificación en la lucha contra la especulación y la usura, el presidente Maduro reconoció el 14 de noviembre que había demorado demasiado en asumir esa acción. Y también es gracias a haber rectificado en ese terreno que hoy las perspectivas electorales para el 8 de diciembre son mucho más favorables que antes del 6 de noviembre. Estamos convencidos que debemos continuar con el debate, al tiempo que damos la batalla electoral. En todo caso, hoy, el futuro del Proceso depende más de que consigamos, profundicemos y mantengamos el rumbo correcto, es decir el rumbo que quiere el pueblo bolivariano, que del resultado en las elecciones municipales en sí mismo. Aunque hay que decirlo, el plan de la oposición de convertir las elecciones de Alcaldes en un referéndum nacional contra Maduro ya fracasó.

a) El pueblo bolivariano está con sus fuerzas intactas, debe ser protagonista activo de la nueva etapa de la revolución.

 El 22 de octubre pasado en el documento De Chávez a Maduro: Habilitar al Pueblo Bolivariano antes de que sea demasiado tarde, planteábamos entre otras propuestas, que una vez sancionada la Habilitante para el presidente Maduro, éste convocara un referéndum para ratificarla. Hoy, sancionada la ley en primera discusión, reiteramos esa propuesta. La propuesta está hechaxxxvii y no volveremos a argumentar sobre ella aquí. Lo que nos interesa es atacar un problema político de fondo en relación a la participación activa y democrática del pueblo bolivariano y de la clase obrera chavista.

 Cuando hicimos aquella propuesta algunos camaradas que defienden consecuentemente las claves constituyentes del Proceso nos señalaron que era inviable porque perderíamos y en realidad el peligro estaba planteado. Sin embargo hicimos esa propuesta porque comprendimos que en ese momento estábamos viendo la fotografía de un pueblo molesto, desorientado, lleno de incertidumbre porque “su” gobierno no hacía nada contra los especuladores, acaparadores y usureros que le estaban fastidiando la vida. Entendimos que estábamos viendo solo un momento, congelado y sin brillo. Y que no podíamos olvidar la película heroica del Proceso Bolivariano que tiene como uno de sus protagonistas fundamentales a ese mismo pueblo en lucha. Con sus altas y bajas, con su entrega, su valentía, sus confusiones consumistas, con su conciencia de que la Revolución les mejoró la vida y su decisión revolucionaria de defender el Proceso. Un pueblo que no está derrotado, por el contrario está esperando oír el llamado de la diana de Santa Inés para irrumpir en la batalla. Y creemos que estimulado y con una orientación clara ese pueblo está preparado para salvar al Proceso como tantas veces lo ha hecho. Aunque esto no le guste al Sr. Dietrich.

d) Hay preguntas que sólo encontrarán respuesta en el desarrollo de lucha. 

 Cuando el presidente Maduro y parte del gobierno comprendieron que a pesar de los acuerdos, las promesas, los buenos modales y la parranda de dólares preferenciales que les fue otorgado, existía la determinación en la burguesía de salir del gobierno chavista, y que se preparaban para eso, dieron el paso que el pueblo esperaba y que hoy se expresa en las medidas para la emergencia.

 Por eso el nuevo escenario está construido sobre la base de la sorpresa con que recibió las medidas de emergencia la burguesía y es directamente proporcional al alivio y moralización que siente el pueblo bolivariano.

 Los que deciden la política en la burguesía y sus aliados en la burocracia del Estado se recuperarán de la sorpresa y no se detendrán después de este frenazo en seco. Su objetivo es el control directo del país y por él van y por supuesto por nuestras conquistas.

 Por otra parte, hoy, que la moralización de nuestro pueblo sedimenta e incorpora la reflexión como herramienta política, surgen preguntas claves que se terminarán de contestar en la lucha que viene. ¿Seguirá el gobierno por este camino, avanzará hacia los cambios estructurales que necesita la revolución y profundizará el proceso, derrotando la especulación y la usura en todos los niveles? ¿Con qué fuerza social y política cuenta esta orientación, cómo actuarán los cuadros y los líderes del gobierno y de las instituciones de los que el pueblo revolucionario espera respuesta?

 Por nuestra parte confiamos en los miles y miles de militantes y cuadros revolucionarios que se han construido en la lucha durante todos estos años. De allí surgirán los dirigentes que reemplacen a los conciliadores y también las instancias de dirección colectiva que hacen falta. Allí está el material imprescindible para construir el instrumento político que necesitamos para profundizar el proceso. Serán aquellos que estén dispuestos a construir y respetar la participación democrática y movilizada de todo el pueblo bolivariano. Lo sabremos en el camino, porque la pelea es peleando.

c) Estimular la participación activa y democrática del pueblo bolivariano. 

 Las medidas de emergencia anunciadas el 6 de noviembre fueron un impulso a la moralización de nuestro pueblo. Se volvió a escuchar en las calles, las camionetas, el metro, en las empresas, en las colas la defensa, en voz alta, de acciones del gobierno como hacía tiempo no se escuchaba. Esto dará un impulso vital a la militancia para la campaña electoral. Pero no es suficiente para enfrentar la pelea de fondo que enfrentamos en la actualidad.

 Para ayudar en la construcción del nuevo liderazgo necesitamos clarificar las ideas de ese pueblo. Ponerlo a debatir las causas y las razones de la Guerra Económica. Las políticas apropiadas para derrotarla. Hacerlo parte fundamental del debate estratégico sobre la necesidad de avanzar hacia la revolución económica no sólo como oyente sino como participantes con capacidad de aportar y de tomar de decisiones. En síntesis respetarlo como actor esencial y constructor del Proceso Revolucionario, recordando cuando en enero se juramento como Presidente al grito de “Yo soy Chávez”. Reconocerle su condición de artífice en la construcción del legado del Comandante. No tratarlos como hermanos menores, sino como iguales en derechos. Ese es el desafío actual de los dirigentes y los que se consideran cuadros de Revolución.

 Debemos convertir cada fábrica, cada empresa, cada comunidad, cada liceo cada universidad, cada esquina caliente, cada barrio y cada cuartel, en un enorme taller de construcción de la política revolucionaria para la nueva etapa. Qué el rumor positivo que hoy se escucha se convierta en el canto potente de una Revolución que está viva y palpitando las nuevas batallas. Así será más fácil incentivar la participación electoral, recuperar alcaldías fundamentales, pero sobre todo, y esto es lo más importante, terminar de poner en pie al otro gigante de este Proceso: el pueblo bolivariano civil y militar. En esta tarea nos probaremos todos, pero en primer lugar los que aspiran y pelean por los puestos de liderazgo.

d) Unidad en la acción y respeto por la diversidad de posiciones 

 Necesitamos construir unidad, pero no unidad en las alturas, donde es visible para el que quiera ver que lo que hay es pelea política. Esto además es lógico. Estamos en un cruce de caminos y sin el líder indiscutido. Habrá de los que quieran “disfrutar” de la comodidad de sus privilegios acumulados y aquellos que entienden la responsabilidad histórica que sobre ellos ha caído. Sucedió durante el Golpe, durante el Paro patronal y durante el Sabotaje. Y volverá a suceder ahora.

 Por nuestra parte, actuando en la lucha contra la guerra económica y las batallas políticas parciales para fortalecer al Proceso, impulsaremos la unidad más sólida que es la que se construye en la acción luchando por un claro objetivo común. Y ese objetivo debe ser construido a partir del respeto por la diversidad de posiciones y el debate político con el pueblo bolivariano. Una unidad construida desde la base con los liderazgos que prueben que han asumido el papel histórico que les ha tocado.

 Porque estos no son momentos de “ordeno y mando”, aquellos que sientan la tentación de instalar un “orden” desde arriba, excluyendo la participación popular; limitando los derechos a la participación política democrática y decisoria del pueblo bolivariano y de sus corrientes sociales y políticas, aquellos que no quieran construir la política para ganar la guerra actual guiados por el criterio de resolver las necesidades del pueblo que vive de su trabajo y con la participación activa de ese pueblo; aquellos que no entiendan que la lucha sigue siendo por la independencia y el socialismo, por el proyecto bolivariano; chocaran con la voluntad de este pueblo rebelde e irreverente más temprano que tarde.

Carlos Carcione,‭ ‬Stalin Pérez,‭ ‬Gonzalo Gómez,‭ ‬Juan García,‭ ‬Zuleika Matamoros,‭ ‬Alexander Marín son miembros de Marea Socialista

Caracas, 16/11/2013

Notas

i La asamblea realizada en Caracas por la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora, CRBZ, es un ejemplo del nivel de conciencia, disposición de lucha y debate de nuestro pueblo. Lo mismo que el Congreso de Fundación de la Federación de Trabajadores Automotrices, realizado en Carabobo el 26 de Octubre pasado.

ii No se entiende por qué el precio de usura en la carne y en muchos otros productos alimenticios.

iii La especulación y la usura son estructurales, esto se puede ver en los índices de desabastecimiento programado que en los últimos 10 años nunca bajaron del 12% en Caracas que es de donde hay datos y en el piso duro de la inflación por encima del 20%. Esta distorsión es producto directo del modelo importador neto de bienes de consumo. Y es susceptible de ser manipulada por la acción acaparadora o usuraria de la burguesía importadora, como ocurre en la actualidad, llegando el desabastecimiento programado al 26% y la inflación a más del 45%, datos del Banco Central.

iv Acumulación originaria y Acumulación de Capital. El Capital, capítulos XXII, XXIV, XXV. Carlos Marx

v Merentes a contravía de Chávez: ¿Qué esconde la Guerra Económica contra el Proceso Bolivariano? http://www.aporrea.org/trabajadores... y De Chávez a Maduro: Habilitar al Pueblo Bolivariano antes de que sea demasiado tarde. http://www.aporrea.org/ideologia/a1...

vi El fetichismo de la mercancía. El Capital. Capítulo I, Carlos Marx

vii Es decir, las proporciones de apropiación de la plusvalía internacional captada a través de la Renta y distribuida de acuerdo al patrón de acumulación nacional.

viii Teoría Económica del Capitalismo Rentístico. Asdrúbal Baptista. Ediciones BCV.

ix Definición aportada por Javier Biardeau.También puede ser llamado bonapartismo sui generis

x Todos los datos pueden encontrarse en los trabajos de sistematización realizados por el Profesor Víctor Álvarez para sus libros.

xi Grecia en su actual crisis económica, demoró tres años de desarrollo de esa crisis para que su PNB cayera el 20%

xii Para entender lo que significa esta pérdida en bienes y nivel de vida se puede revisar nuestro trabajo De Chávez a Maduro: Habilitar al Pueblo Bolivariano antes de que sea demasiado tarde, en el link http://www.aporrea.org/ideologia/a1...

xiii Se puede revisar el histórico del desarrollo bancario durante este lapso en la página web de Sundeban.

xiv La llamamos mafiosa, para indicar que va en contra del consenso previo expresado en los Convenios Cambiarios y que se realiza de manera organizada y cartelizada para violar esas leyes.

xv Esto es una flexibilización neoliberal de las relaciones laborales.

xvi También va creciendo en importancia en la actualidad la extracción minera de la que por ahora poco se habla.

xvii Investigación realizada por dirigentes sindicales de la empresa Chrysler Venezuela.

xviii El automotriz es el sector económico que más dólares preferenciales a recibido en términos absoluto y relativo desde 2004. CADIVI.

xix En este sentido un documento de Manuel Sutherland presenta una propuesta interesante para el debate. Ver en http://www.aporrea.org/actualidad/a...

xx Se da la paradoja de que exportamos nuestro café de mejor calidad a Colombia mientras que consumimos el de menor calidad entre los que producimos en el país y como resulta insuficiente importamos café de Nicaragua de una calidad inferior al que exportamos.

xxi Fue a través de la banca privada que se produjo la fuga de capitales en la crisis de 2009 y es también la banca la responsable del manejo de los otorgamientos de dólares del SITME, que se evaporaron.

xxii En el caso de las transacciones financieras internacionales del Estado, existiendo Bancoex no es necesaria la participación de intermediación de los usureros internacionales que han desatado la crisis mundial abierta en 2008.

xxiii http://aporrea.org/desalambrar/n239...

xxiv En los sectores industriales que dependen del Estado la situación es similar o peor.

xxv  El Nacional 23/09/13

xxvi Nota de prensa de Cámara Textil y Cámara del Vestido, guía.com.ve

xxvii Este estudio se intentó hacer en los escasos meses que el Dr. Roberto Hernández fue ministro del trabajo. Pero se desmontó, como tantas otras iniciativas valiosas cuando asumió la actual ministra María Cristina Iglesias.

xxviii Este es el daño colateral más importante que deja el experimento de economía mixta.

xxix El libro de Víctor Álvarez, Claves para una industrialización socialista  presenta un balance interesante del proceso de industrialización de la década del 60 útil para el debate.

xxx Ídem anterior. Contiene una buena sistematización de datos. Ediciones CIM.

xxxi Un debate especial merecen los acuerdos de integración regional tipo MERCOSUR, por ahora, debemos defender el ALBA como principal plataforma de integración.

xxxii Muchos de ellos maltratados por la propia burocracia de las empresas y sin aprovechar todos sus conocimientos y experiencia.

xxxiii Presupuesto año 2013. Banco Central

xxxiv Revisar web Sundeban. Cálculos propios.

xxxv Para tener una idea de lo que significan todos estos depósitos en el exterior haremos una breve comparación: El PNB (Producto Nacional Bruto) venezolano alcanzó en el año 2012 a 380.000 millones de dólares calculado con el dólar a 4,30 bolívares. Si este año nuestra actividad económica es similar a la del año pasado o algo superior, al ser el precio actual del dólar 6,3 ese PNB se reduce a 260.000 millones de dólares. Esto significa que los activos venezolanos, sumados los públicos y privados, en el exterior son superiores a lo que produce toda la actividad económica del país en un año. Los datos en la web del Banco Central están en bolívares, los cálculos son nuestros.

xxxvi Esta propuesta es similar a la que hace Simón Andrés Zúñiga en un artículo que puede leerse siguiendo este link http://www.aporrea.org/actualidad/a...

xxxvii http://www.aporrea.org/ideologia/a1...