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Bulgaria: La nueva ola de protestas (2012-2013)



Mariya Ivancheva
Viento sur, 6 de febrero de 2014
  

En el curso de estos cinco años, la Bulgaria post-socialista ha conocido una ola persistente de movilizaciones que han coincidido con la ola mundial de movilizaciones antineoliberales contra la austeridad, la deuda y la precariedad —ola que comenzó con la Primavera Árabe, Occupy Wall Street y los movimientos indígenas-. Sin embargo, interpretar las movilizaciones búlgaras como parte de esta ola podría ser peligrosamente engañoso. Este artículo viene a presentar la dinámica de contestación y los marcos de la movilización analizando tres puntos álgidos del período 2012-2013. Algunas características del paisaje político y social de la Bulgaria actual hicieron cada vez más difícil el desarrollo de estos movimientos hacia posiciones antineoliberales o anticapitalistas. Yo lo explico por algunas características de las manifestaciones búlgaras, que son típicas no solo de Bulgaria, sino igualmente de otros países post-socialistas.

De entrada, la permanencia o la vuelta al poder de partidos neoliberales fuertes -que se apoyan en la herencia simbólica del socialismo de Estado para destruir las instituciones socialistas de protección social- perpetúa el carácter fuertemente "anticomunista" de las protestas.

En segundo lugar, el discurso sobre "la clase media que trabaja duramente" - principal eslogan de la transición a la democracia liberal y al capitalismo de mercado libre en 1989- ha hecho imposible alianzas de clase entre los trabajadores económicamente vulnerables poco cualificados y los trabajadores altamente cualificados.

Y, por último, pero no menos importante, dadas las décadas de creación de hegemonía neoliberal en el país, el "buen funcionamiento del capitalismo" ha sido considerado como la solución para salir de la pobreza, del endeudamiento y de la precariedad, y no como su causa.

Estos tres motivos, que están presentes en el caso de Bulgaria, hacen imposible una orientación espontáneamente antineoliberal o anticapitalista de las protestas. Éstos trazan igualmente una separación entre las olas de protestas sociales, paralelas pero no coincidentes, en el mundo: esta línea de demarcación podría llegar a ser un primer paso para las movilizaciones que surgen en favor un cambio social global.

La ola de protestas

Bulgaria vive una ola de protestas que comenzó en 2007. Activadas por la multiplicación de construcciones sobre espacios protegidos (reservas naturales), éstas tuvieron lugar principalmente en Sofía, la capital. A pesar de la protección de las reservas naturales de Bulgaria en el marco del programa Natura 2000 de la Comisión Europea, la clase política búlgara negoció con los especuladores numerosas construcciones semi-legales y no reguladas. Las zonas naturales protegidas fueron transformadas en desiertos de hormigón, provocando la destrucción de fuentes de agua, de suelos y de biotopos naturales. Esta ola de protestas fue acompañada por campañas contra los OGM (organismos genéticamente modificados), contra la extracción de gas de esquisto y contra el ACTA/1 -todas estas políticas fueron presentadas como activos para la consolidación de las clases medias, la sanidad y el acceso a la educación- y otras cosas. Estas movilizaciones alcanzaron su punto álgido en junio de 2012, cuando el Parlamento aprobó una nueva ley forestal. El principal bulevar del centro de la capital fue ocupado durante días por los manifestantes. La clase política, bajo presión por sus muchos problemas, aprobó la ley forestal sin las cláusulas que afectaban a las reservas naturales.

Los activistas ecologistas saludaron estas manifestaciones como una victoria. Sin embargo su combate en defensa de la naturaleza no se basa en un debate sobre las alternativas al capitalismo neoliberal, debate suscitado por la crisis. Los eslóganes contra la oligarquía y la corrupción han eclipsado las discusiones sobre prácticas similares en otros sectores desde 1989. En el proceso de privatización rápida y masiva, y de austeridad draconiana, los gobiernos de finales de 1990 y principios de 2000 desmantelaron las infraestructuras y las instituciones de protección social del socialismo de Estado y llevó a millones de búlgaros al desempleo, la precariedad y la emigración para huir de la miseria. Pero los manifestantes contra la ley de bosques, contra la fracturación hidráulica por el gas de esquisto, contra el ACTA, con los OGM han mostrado poca solidaridad con los profesores, los universitarios, los estudiantes, los mineros, los obreros industriales y los conductores que se movilizaron en paralelo contra la privatización de la industria y los recortes en el sector público en materia de empleo, salarios, seguridad y servicios. A pesar de usar lemas inspirados en Occupy Wall Street y otras protestas contra la austeridad, los ecologistas búlgaros no ven el capitalismo como un problema. No solamente se declaran "anticomunistas" y se oponen al pasado socialista del Estado y su metástasis en el poder estatal, sino que además declaran que el capitalismo es su ideal y que el problema no está en el sistema global (por ejemplo, la crisis desde el año 2008, por nombrar su fracaso más reciente), sino en su versión local "oriental", que obstaculiza el consumo y el ocio de la clase media que trabaja duro.

Con el mismo razonamiento, el verano de 2012, los activistas ecologistas dieron la espalda a dos posibilidades de aliarse con aquellos que no se sienten preocupados por el ocio, el consumo o la supervivencia ecológica del planeta a largo plazo, pero que se preocupan, en cambio, por cómo llegar a fin de mes. De entrada, ignoraron despectivamente la contra-manifestación de los campesinos de las zonas de las reservas naturales, para los que el desarrollo de estas regiones significaba únicamente trabajo y supervivencia económica. A continuación, mientras que las manifestaciones en las reservas naturales crecían, los ecologistas no cuestionaron el aumento del 13% en el precio de la electricidad, que tuvo lugar cuando aún se manifestaban por las calles de Sofía. Si bien, es ese momento, los activistas habían destacado que tal aumento significaría que la mitad de la pensión o del salario mensual de millones de búlgaros irían a las cuentas de las empresas energéticas privatizadas... Y como nadie se tomó en serio esta cuestión en el verano de 2012 y no hubo respuesta a la subida de precios de la electricidad, los búlgaros comenzaron a pagar un elevado precio a partir del invierno de 2013.

¿Cívico o social?

A finales de enero de 2013, los búlgaros se despertaron con enormes facturas de electricidad que muchos no podían permitirse. La respuesta fue incendiaria: la tasa de suicidios aumentó brutalmente, así como la muerte de personas mayores, llegando a la inmolación de siete desempleados y trabajadores. Esta situación no llegó a su fin al terminar el invierno: durante el verano siguiente hubo otras dos inmolaciones más. Las facturas y los suicidios catalizaron la movilización social en todo el país a partir del invierno de 2013. Los manifestantes fueron en su mayor parte búlgaros ordinarios: hombres y mujeres de edad media, parejas jóvenes con niños y estudiantes, así como un cierto número de matones de extrema derecha, ultras procedentes del fútbol. Los eslóganes usados criticaban la elevada subida de la luz, el mediocre nivel de vida y la corrupción flagrante. Estas movilizaciones no fueron seguidas por la masa de manifestantes ecologistas del verano de 2012, ya que estos estaban protestando contra la central nuclear de Belene así como contra la nueva ley de bosques. Tratando de complacer al gobierno, quien les hizo concesiones en el verano de 2012, los ecologistas defendían que solo el Ministro de Medio Ambiente -y no el gobierno en bloque- debía dimitir. En sus discursos, éstos explicaban que no querían sumarse a las protestas contra la subida del precio de la luz, señalando que ellos peleaban por causas "cívicas" y no por causas "sociales". La salud del bosque búlgaro era una causa de la "sociedad civil", mientras que la ayuda social, el derecho al trabajo y el acceso a los servicios eran según ellos una causa "social" y, por lo tanto, irrelevante. Esta contraproducente división entre reivindicaciones cívicas y sociales se reprodujo durante el segundo pico de la ola de movilizaciones en el verano de 2013. Después de los enfrentamientos entre los manifestantes y la policía en febrero de 2013, el gobierno de centro-derecha del GERB/2 dimite y es reemplazado por un gobierno neoliberal similar, formado por el Partido socialista búlgaro/3 y el Movimiento por los Derechos y Libertades/4, que representa al minoría turca, con el apoyo tácito del partido de extrema derecha Ataka/5. Esta coalición entre social-demócratas, liberales con una base étnica y un partido de extrema derecha podría ser considerada una verdadera contradicción, pero está en perfecta sintonía con la tradición de coaliciones políticas búlgaras a lo largo de veintitrés años desde la transición: partidos de segmentos políticos muy diferentes convergen entorno a los intereses de los bloques de las potencias mundiales y de las élites capitalistas locales. El BSP, que es una estructura oligárquica con raíces en la nomenklatura socialista, y sus aliados nacionales e internacionales post-socialistas eligieron a Plamen Orecharski -antiguo ministro de Finanzas de los dos anteriores gobiernos, uno de derecha y otro de izquierda- a la cabeza de un gobierno de coalición.

La promesa de reformas que beneficiarían a los búlgaros económicamente vulnerables hecha por Orecharski no clamó a los anticomunistas. Éstos creen que el retorno al poder del BSP convertirá a Bulgaria en sierva de los intereses rusos. Al mismo tiempo, la crisis creciente de la representación política y la aparente ausencia de programa político y económico que pudiera llenar las vacías arcas del gobierno alimentan la desconfianza hacia éste. Los sucesivos nombramientos de oligarcas han disipado rápidamente el crédito del que podía beneficiarse el gobierno. La gota que colmó el vaso fue la elección de Delyan Peevski a la cabeza de la Agencia Nacional de Seguridad del Estado (DANS). Orecharski presentó a Peevski como un luchador por la transparencia, pero a ojos de la mayor parte de los búlgaros este monopolista de los media y beneficiario de las privatizaciones encubiertas es la encarnación misma de la corrupción. Incluso después de la dimisión de Peevski, el pueblo continúa ocupando las calles cada día. En el momento que redactamos este artículo, cada día se reúnen en las calles, sobre todo en Sofía, reclamando la dimisión de Orecharski. Asimilan al BSP, neoliberal y capitalista, así como a los partidos oligárquicos en el poder y en la oposición al "comunismo". Como en verano de 2012, estos manifestantes desatienden las contra-manifestaciones diarias de los búlgaros menos privilegiados simbólica y materialmente, frente a aquellos para los que un cambio de gobierno no significa mucho cuando las reformas, si bien cosméticas, supondrían unas cuantas migajas para sobrevivir al invierno.

¿Invierno o verano?

Las movilizaciones de los veranos de 2012 y 2013, además de las de invierno, forman parte de la misma ola de protestas en Bulgaria. Como coincidieron con las manifestaciones en Grecia, Rumanía, Eslovenia y Turquía, a veces se han interpretado como parte de la misma gran ola de luchas contra la austeridad y las privatizaciones. Pero la realidad del terreno es mucho más compleja. Mientras que las movilizaciones invernales fueron una explosión popular de los que sufren la pobreza y las privatizaciones fruto de la crisis económica, las de los verano de 2012 y 2013 fueron provocadas por un "pánico moral" a las fuerzas oligárquicas y a los intolerantes en el poder. Y si todas estas movilizaciones protestan contra el control del Estado por las redes oligárquicas, las manifestaciones de febrero han articulado algunas reivindicaciones anticapitalistas, reclamando más seguridad social e igualdad, mientras que en junio estas reivindicaciones fueron edulcoradas o eclipsadas por las demandas de libertades democráticas. De esta forma, "la oligarquía" no es percibida más que como un sinónimo de la élite política del momento. Sin embargo, en lugar de ser vista por lo que es -una élite de poder típica que defiende los intereses del gran capital- la oligarquía neoliberal búlgara es considerada como "comunista" y por tanto toda manifestación contra ésta debe ser anticomunista o será considerada como no válida y fútil.

Lo que es más, cuando muchos de los búlgaros que estaban en la calle en el invierno de 2013 había tomado parte igualmente en las manifestaciones del verano, los medios liberales se dedicaron a contraponer las dos protestas, presentándolas como incompatibles, usando la metáfora de "la clase media" que ya emplearan en el verano de 2012. Esta es una manera de negar la realidad de aquellos que tienen problemas para alcanzar un salario medio que es de los más bajos de la Unión Europea. Sin embargo, la retórica de "la clase media" ha seguido presente en los relatos locales a favor de las protestas. Ésta ha sido utilizada por los manifestantes en verano de 2013, como un año antes, con el fin de defender su causa "cívica" de "los valores" en oposición a la causa "social" del "hambre". Los intelectuales que se pusieron del lado de las protestas declararon que la división entre las movilizaciones del invierno y las del verano es la división entre quienes leen y quienes no leen, entre quienes comprenden la civilización de los valores europeos y quienes no los comprenden, entre los "pobres" y los "indignados moralmente", entre los que pagan sus facturas e impuestos y entre los que no se pueden permitir hacerlo y tienen que vivir de la asistencia social. Esta división ha conmocionado a mucha gente socialmente responsable y que no ha dejado de manifestarse.

Al mismo tiempo, las reivindicaciones económicas de los manifestantes, tanto en invierno como en verano, han sido poco claras e intrínsecamente contradictorias. Durante los veranos de 2012 y 2013, los debates sobre la forma de gestionar las tierras para las reservas naturales y los recursos públicos de una manera más transparente quedaron en nada. La privatización se considera mala solo cuando concierne a las tierras de las reservas naturales o cuando se realiza de una manera no transparente. El capitalismo verde, la energía verde, la reducción de impuestos a los ricos o la privatización en beneficio de los capitalistas serios y morales fueron algunas de las demandas formuladas por las manifestaciones estivales. Y aún cuando éstos compartían la preocupación de la lucha contra la corrupción y la necesidad de transparencia, sus análisis no iban hasta plantearse lo injusto, o al menos lo problemático, del sistema económico actual. El mercado libre occidental y las democracias representativas, en estos momentos sacudidas por una profunda crisis, están hoy día idealizadas: los slogans piden a "Europa" ayudar a los búlgaros para poner fin a la corrupción.

Las movilizaciones invernales asumieron un discurso contra las privatizaciones, pero solo en sus inicios. Una vez formulada la demanda central del ·fin de todos los monopolios", parecía que la mayoría de los manifestantes culpaba a las empresas de distribución de energía de estar insuficientemente privatizadas, lo que permitía de esta manera unos precios de la electricidad demasiado altos. Pasaron por alto el hecho de que los precios se mantuvieron tan altos debido a un acuerdo de cártel y que esto es posible porque estos precios no están regulados por el gobierno.

En lo que concierne a los derechos políticos, los manifestantes invernales y estivales no divergieron de manera significativa: avanzaron muchas demandas y consignas exigiendo "un gobierno de expertos", ·mayor representatividad" o "democracia directa", que eran vistas como realizables desde la calle.

Aparición y desaparición de oportunidades

Estas reivindicaciones contradictorias, estos análisis y proyectos disonantes, no podían permitir orientar las movilizaciones contra el actual sistema político y económico. Esto ha sacado a la luz, sobre todo, que la amnesia de veintitrés años de transición a una democracia liberal y una economía de mercado han vaciado la imaginación política, el diccionario y el repertorio de los manifestantes. A pesar de la ola mundial de protestas contra el capitalismo neoliberal, todos los partidos de la transición búlgara comulgan con él y es percibido por la gente en las calles como el único camino a seguir. La dominación ideológica del "anticomunismo" en las manifestaciones hacen imposible cualquier aparición de un ala de izquierdas, socialista o anti-anticomunista. Los falsos discursos sobre "las clases medias" impiden la construcción de coaliciones con los que sufren privaciones no solo morales, sino también materiales.

Sin embargo, en las manifestaciones del verano emergió un pequeño número de voces críticas. Éstas declararon que tienen muchas cosas en común con aquellos que se movilizaron en invierno e igualmente con los contra-manifestantes del verano: el pueblo en su conjunto sufre a causa de la situación política y económica actual, la pobreza es un problema para todo el país. Éstos han llamado a organizar las movilizaciones de una forma más inclusiva con el fin de que las protestas búlgaras resuenen a la vez que la ola mundial de protestas contra la austeridad. Si esto no se realizara, los manifestantes búlgaros permanecerían en el lado equivocado de la barricada. Representarían más la indignación de una pretendida élite periférica que desea sobre todo mantener en su lugar a las autoridades aparecidas en otra constelación y luchar hasta la última gota de su sangre por la utopía de la prosperidad capitalista global - una causa que ya se ha desvanecido en los principales países del sistema capitalista mundial.

http://orta.dynalias.org/inprecor/article-inprecor?id=1559

Traducción: VIENTO SUR

Notas

1/ Se trata de un acuerdo comercial contra la piratería/falsificación (Anti-Counterfeiting Trade Agreement — ACTA), que es un tratado internacional para el reforzamiento de los derechos de la «propiedad intelectual», negociado entre 2006 y 2010 por unos cuarenta países y firmado por EEUU, Australia, Canadá, Corea del Sur, Japón, Marruecos, Nueva Zelanda y Singapur y por 22 Estados miembros de la UE. Su objetivo es, en particular, el control de Internet así como de los medicamentos genéricos. También refuerza jurídicamente la apropiación de los avances tecnológicos y científicos por parte del gran capital.

2/ El GERB (Ciudadanos por el Desarrollo Europeo de Bulgaria), un partido político de centro-derecha, neoliberal, fundado en 2006 por Boïko Borissov, antiguo guardaespaldas de Todor Jivkov (stalinista, principal dirigente del país de 1954 a 1989), mientras fue alcalde de Sofía. En 2009, ganó las elecciones europeas y la elecciones legislativas, y formó un gobierno en minoría (27 julio 2009 hasta 13 marzo 2013). Su candidato ganó la presidencia en 2011 cuando el partido se impuso en las elecciones municipales. Si bien perdieron el gobierno, el GERD fue el partido que obtuvo mayor representación en las elecciones legislativas de mayo de 2013, con 97 diputados (sobre los 240 posibles).

3/ Partido Socialista Búlgaro (BSP) es el nuevo nombre adoptado en 1990 por el Partido Comunista Búlgaro que dominó Bulgaria desde 1945. Es un partido neoliberal, nomenklaturista, que forma parte de la Internacional Socialista y del Partido Socialista Europeo.

4/ El Movimiento por los Derechos y Libertades (DPS) es el partido de la minoría turca y musulmana en Bulgaria. Forma parte de la Alianza de los liberales y demócratas por Europa junto, entre otros, los Liberales demócratas de Reino Unido y el FDP alemán.

5/ Unión Nacional Ataque(Ataka) es un partido de extrema derecha, racista y xenófobo que ataca a las minorías nacionales (gitanos y turcos) fundado y dirigido por Volen Siderov. Una delegación de este partido participó en la fiesta del Frente Nacional francés en 2006.

Haiti : un país rebelde, en protesta


Iolanda Fresnillo 
22 de noviembre 2013, CADTM

Hoy miles de haitianos han tomado las calles de Puerto Príncipe, así como de otras ciudades importantes del país como Les Cayes y Cap Haitienne. ¿Por qué ? La demanda principal es la dimisión del gobierno de Martelly. La realidad que la sostiene, una población profundament desigual, un gobierno corrupto, una pauperización de la mayoría empobrecida, un divorcio de esta población con su gobierno. Los indignados haitianos también toman las calles.

A dos años y medio de su elección Martelly, que todo indica fue en ese momento el candidato de la Comunidad Internacional, es visto por buena parte de la población como un corrupto, que gobierna con y para la élite del país, con tintes autoritarios. De hecho Martelly había mostrado su apoyo en varias ocasiones a Duvalier, y hay quien le acusa de haber formado parte de los Tonton Macoutes. Con el apoyo de Estados Unidos y Europa Martelly se impuso en unas elecciones donde la participación no llegó al 30%. Unas elecciones que no estuvieron exentas de polémica. Desde hace más de un año y medio el gobierno de Martelly debía convocar elecciones parciales al Senado, y las ha ido posponiendo con la excusa de promover una nueva ley electoral. Tampoco ha presentado aún los presupuestos de 2014, aunque incluso desde Naciones Unidas lo presionan para hacerlo (ambas cosas, presentar presupuestos y convocar elecciones). La comunidad internacional está de nuevo preocupada por la estabilidad en Haití. Martelly y su gente parecen preocupados por mantener el poder. Con un senado en manos de la oposición los cálculos electorales deben indicar que, si convoca las elecciones para renovar parcialmente el Senado haitiano, tal y como marca la ley electoral actual, perderá el poco apoyo que tiene. También están pendientes las elecciones municipales.

El senado aprobó el mes de mayo de este año una resolución pidiendo la retirada de la MINUSTAH (Cascos Azules) del país. Sin embargo el 11 de octubre el Consejo de Seguridad de NNUU renovó un año más la presencia de militares extranjeros”para mantener la estabilidad y la paz en el país”, como viene haciendo desde 2004, tras el golpe de Estado contra Aristide. La renovación, dicen, ha sido a petición del gobierno, que parece ser el único que quiere las fuerzas de ocupación en el país.

A nivel económico, la población haitiana no acaba de ver los resultados de los miles de millones que la cooperación internacional ha destinado a su país (por incompetencia institucional o de la propia cooperación internacional). ”El último presupuesto aprobado incluía recortes de un 30% en sanidad, de un 20% en agricultura y un 30% en educación, mientras que el presupuesto del Palau Nacional se incrementaba en un 300%”apunta Vicent Martelly, director de Intermon Oxfam en el país. Hay una pauperización masiva de la mayoría de la población (“El 70 % de la población, casi 7 millones de personas, se encuentra en situación de inseguridad alimentaria. 1,8 millones de personas en situación crónica“), que junto con una banalización total de la corrupción y la acumulación de riqueza por unos pocos, enciende la llama de la protesta. Una protesta, eso sí, que parece ser utilizada por la oposición política.

Las manifestaciones de hoy en Cap Haitienne, han acabado con confrontaciones con la Policía. Algunos periodistas locales han denunciado que han sido atacados por la policía y manifestantes pro-Martelly, y que un protestante ha recibido el impacto de una bala (no de goma, se entiende). Algunas fuentes hablan de cinco heridos.

En Puerto Príncipe, la policía ha disuelto la manifestación que ha congregado a unas 10.000 personas, cuando ésta se ha dirigido hacia Petionville, el barrio acomodado donde está la residencia del presidente (y el hotel de una servidora). Los gases lacrimógenos, las carreras por las calles, las sirenas, los lanzamientos de piedras y botellas a la policía por parte de algunos manifestantes, ha estorbado la relativa tranquilidad de Petionville, que contrasta con el resto de la ciudad y especialmente con los bidonvilles que la rodean.

Las manifestaciones de hoy coinciden con la celebración del 18 de noviembre, conmemoración de la batalla de Vertières al 1803, en la que el ejército haitiano, liderado por Dessalines, derrotó las fuerzas de Napoleón, en un paso definitivo hacia la Independencia haitiana (recordad, el primer país libre de América Latina, un país de esclavos liberados por ellos mismos). La Fuerza patriótica por el respeto de la constitución (FOPARC), una organización pro – Lavalas (el partido del ex- presidente Préval) y convocante de las manifestaciones de hoy, afirma que las movilizaciones de hoy significan un segundo combate por la independencia, después del de Vertières.

Fuente : http://haitiotrosterremotos.info/un...
En Catalan : http://haitiotrosterremotos.info/un.

A un año de las protestas en Rusia

Boris Kagarlitsky · · · · · 


09/12/12, Sin Permiso

A la hora de resumir este año que está llegando ya a su fin, los analistas generalmente coinciden en que la crisis política que surgió el año pasado tras las elecciones de diciembre a la Duma prácticamente se ha superado. La semana pasada Alexei Mujin presentó un informe titulado, oportunamente, “¿Se acabaron las turbulencias?”, en el cual elogiaba a las autoridades por no recurrir a una violencia excesiva para terminar con las protestas. 

 Aunque la sensación de inestabilidad que apareció en diciembre de 2011 no ha desaparecido del todo, todavía existe un estado general de equilibrio en la sociedad. La amenaza de crisis política ha dado paso a una nueva normalidad. Puede que la oposición aún sea capaz de convocar a miles de personas en manifestaciones masivas, pero la probabilidad de que esas protestas acaben dando lugar a un cambio significativo se ha reducido prácticamente a la nada. El hostigamiento continuo de las autoridades a los activistas que participaron en la protesta del 6 de mayo es un intento tanto de quebrar la oposición como de vengarse del miedo y la confusión que causaron el diciembre pasad

 En realidad, la oposición es en buena medida la culpable de socavar su propio movimiento. Ésta es una oposición hambrienta de poder y popularidad, pero no interesada en un cambio real. La única carta que le quedaba a la oposición era la llamada a luchar contra la corrupción, pero ahora que el Presidente Vladímir Putin ha iniciado su propia campaña anticorrupción, ya no les queda ni siquiera eso. A la vez, no obstante, Putin carecería de motivación alguna hasta para pretender hacer ver que combate la corrupción si no fuera por la influencia del movimiento de protesta

Mientras se suceden las opiniones de las turbulencias de Rusia como algo superado, el historiador estadounidense Robert Brenner cree que estamos viviendo tiempos de “turbulencia mundial”. Para ser justos, es difícil hablar de estabilidad en Rusia hasta que la crisis económica mundial haya pasado. Los factores económicos externos no dependen del gobierno o de la oposición, y continuarán desestabilizando la situación interna del país. 

 El declive de la oposición política en la capital viene acompañado de un incremento de la conflictividad social en las regiones. Estas protestas no tienen como objetivo derrocar al régimen, sino conseguir cambios concretos o concesiones de las autoridades, empresas y administraciones locales. Pero precisamente porque su potencial es mucho mayor, resultará mucho más difícil acabar con ellas. Además, las élites liberales carecen de los medios para trabajar con ese tipo de movimientos. Son incapaces de controlarlos de la manera en que controlan las manifestaciones en la capital, y no pueden ejercer ningún tipo de hegemonía ideológica sobre ellos. Los nacionalistas tampoco tienen nada que ofrecer, sobre todo porque los programas sociales no son su fuerte. 

 Pero esto no significa que la izquierda automáticamente sea la vencedora. Los grupos de izquierda deben, en primer lugar, superar una lista de malos hábitos si quieren trabajar con los movimientos sociales de masas. Por ahora la izquierda no está teniendo demasiado éxito en este respecto. Pero la naturaleza aborrece el vacío. Los nuevos conflictos sociales podrían impulsar el auge político de aquellas élites y burócratas locales que tengan el coraje de identificarse con los manifestantes. 

 En cualquier caso, podemos hablar del fin de las turbulencias sólo en el sentido de que han atravesado una fase particular de la crisis, una que, lógica e inevitablemente, será seguida por otra. Si conduce al cambio, quizá la turbulencia no sea, después de todo, una mala cosa.  

 Boris Kagarlitsky es autor de numerosas obras de análisis sobre la transición al capitalismo en Rusia, es director del Instituto de Estudios sobre la Globalización y los Movimientos sociales de Moscú y editor de la revista Levaya Politika (Políticas de Izquierda).



 Guatemala: Sindicatos bloquean el traslado de contenedores en portuaria Sindicalistas de la Empresa Portuaria Quetzal se declararon  en asamblea permanente por lo que paralizaron el ingreso y egreso de contenedores, como protesta por la negociación del contrato sobre el usufructo de esta dársena que el Gobierno efectuó con la compañía española Terminales de Contenedores de Barcelona (TCB).

8 de agosto, Prensa Libre




PUERTO SAN JOSÉ - Durante una reunión líderes de los tres sindicatos de la portuaria acordaron declararse en asamblea permanente y de esta manera buscar congelar legalmente las actividades de la dársena y obligar al presidente Otto Pérez Molina a desistir de la negociación.Los trabajadores advirtieron que, ante el bloqueo para el traslado de productos, las bodegas de la portuaria llegarán a su límite en un plazo que se desconoce, lo que causará la paralización de toda actividad.

Desde las 14 horas los trabajadores formaron vallas humanas en las tres puertas de la portuaria para evitar el movimiento de contenedores. Mientras que en el interior de la portuaria el trabajo con los buques es normal de carga y descarga.En la reunión que los tres sindicatos de la Empresa Portuaria Quetzal realizaron con el Ejecutivo no se llegó a ningún acuerdo ya que el Gobierno insiste en que debe entrar en vigencia el contrato de usufructo, a lo que se oponen los sindicalistas.


Los 13 alcaldes de Escuintla y el interventor de la Portuaria, Allan Marroquín, se reunieron esta tarde en un hotel de Puerto San José para abordar el tema. Durante la reunión Marroquín le informó a los alcaldes sobre los beneficios del usufructo otorgado a la empresa Terminal de Contenedores de Barcelona.Por su parte los jefes ediles manifestaron su preocupación de perder los ingresos provenientes de las regalias de puerto y de la pérdida de empleos. El interventor de la Portuaria aseguró que el usufructo entrara en vigencia y de la modernizacion del puerto, además les indicó que es beneficio para todos.

En la capital, la Comisión de Transparencia del Congreso anunció por la mañana que pedirá la destitución de Marroquín, quien se ausentó de una citación. Marroquín es señalado de rebeldía y desacato por no presentarse a la cita. Los diputados dijeron que el funcionario se excusó aduciendo que estaba en reunión con el oficialista Arístides Crespo, pero al efectuar una visita a la oficina del parlamentario, los integrantes de la comisión verificaron que el interventor no estaba presente.

La comisión expresó que hay indicios de fraude y abuso de autoridad en el contrato de usufructo para que Terminales de Contenedores de Barcelona, de capital español, opere el área de contenedores de Puerto Quetzal, por lo que exigió que se declare lesivo.

Con información de Jéssica Gramajo y Sergio Morales

Guatemala: Bloqueos en carreteras marcan inicio de jornada
La mañana de este miércoles 8 de agosto se ve marcada por al menos ocho bloqueos en las principales carreteras del país.

Siglo XXI,8 de agosto 2012


Grupo de manifestantes bloquea el paso vehicular en El Zarco, Retalhuleu. 

Según información de la Unidad de Protección Vial (Provial), grupos de manifestantes obstaculizan cuatro puntos de la ruta CA-2 Occidente, específicamente en el kilómetro 92, jurisdicción de Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla; kilómetro 113, Cocales, Suchitepéquez; kilómetro 180, El Zarco, Retalhuleu; y en el kilómetro 240, Cruce de la Virgen, próximo a la frontera con México. Provial también dio a conocer de manifestaciones en el kilómetro 117, Sololá, y kilómetro 167, Nahualá, ambos puntos de la carretera Interamericana. Asimismo, se reportan dos bloqueos en la carretera al Atlántico, concretamente en el kilómetro 80, jurisdicción de El Rancho, y en el kilómetro 136, Río Hondo, Zacapa. 

Preliminarmente se conoce que las protestas se realizan en rechazo al incremento del precio de la energía eléctrica. El pasado 31 de julio, la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE) anunció el aumento en el costo de la electricidad, durante el próximo trimestre, de agosto a octubre, debido a un rezago por el periodo seco, la compra más cara de energía de las distribuidoras, la variación en los combustibles y el pago por el Sistema de Interconexión Eléctrica Para América Central (Siepac). 

Por su parte, el ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla, anunció que se desalojará, durante las próximas horas, a las personas que ocupan los puntos antes descritos. “No vamos a permitir ese tipo de situaciones y lo sentimos mucho pero a cada lugar al que vayamos quien se resista a acatar la ley y quien persista en las actitudes de hecho, vamos hacer captura y consignar a la gente”, afirmó López Bonilla.

Guatemala: Campesinos bloquean carreteras por alza de electricidadA partir de las 6 horas campesinos interrumpen el paso en las principales carreteras del país, en protesta por el alza de la energía eléctrica

8 de agosto 2012
Prensa Libre

Nuestros corresponsales confirman bloqueos en ambos sentidos en varios puntos de la ruta interamericana, uno de ellos en el kilómetro 117 que conduce a la cabecera de Sololá, otro en el Km168, Nahualá, Sololá y en el Km256, entrada a Huehuetenango. En ese mismo departamento se registran bloqueos en el Km247, Piedras Negras, Km253 del puente Arroyo y el Km264, Xinaxoj.

Hacia el Pacífico se confirma la interrupción del paso en el Km113, Cocales, Patulul, Suchtitepéquez, el Km180, El Zarco, Santa Cruz Muluá, Retalhuleu, y Km213, cruce Las Victorias, Colomba, Quetzaltenango.

Ante la presencia policial en el Km136 Nahualate, Chicacao, Suchitepéquez, los pobladores optaron por dejar transitar los vehículos, aunque permanecen en el área.

En la ruta al Atlántico los pobladores se ubican en el Km80 de El Rancho, San Agustín Acasaguatlán, El Progreso, y el Km136, cruce a Río Hondo, Zacapa.

Los inconformes ubicados en Km82 al Atlántico exigen la presencia de autoridades para dialogar y arremeten contra personas que intentan cruzar. Bomberos Departamentales denuncian que se les ha dificultado el paso en la ruta, ya que los manifestantes revisan el interior de las ambulancias.

Guatemala: 
Diversos sectores obstruyen rutas Estudiantes de magisterio, salubristas, campesinos y vecinos de varios municipios del país bloquearon distintas carreteras para mostrar su inconformidad con algunas políticas del Gobierno, comunas o empresas que prestan servicios.


8 de agosto 2012
Prensa Libre

 El día de ayer se realizaron diversas manifestaciones y bloqueos de carretera Salubristas e integrantes del Frente Nacional de Lucha (FNL) cerraron durante varias horas la ruta Interamericana, cerca de la aldea El Boquerón, San Pedro Necta, Huehuetenango, para demandar que el Gobierno baje el costo de vida y aumente el presupuesto al Ministerio de Salud, pues se necesita mejorar la calidad de servicio en los municipios. Silman Palacios, representante del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud, expresó: “Estamos cansados de decirle a los pacientes que no hay medicamentos por las carencias de centros y puestos de Salud, por falta de presupuesto y sobre todo porque al personal no se le han pagado sueldos atrasados”.   Mario Aguilar, del FNL, señaló que están cansados del constante aumento del costo de la canasta básica y de las nulas acciones del Gobierno para frenar el alza.

Largas filas de vehículos se formaron en ambos sentidos de la carretera entre la cabecera departamental y el punto fronterizo La Mesilla, en La Democracia, lo que generó pérdidas económicas para transportistas, exportadores e importadores.

Unos 500 estudiantes del Instituto Normal Mixto de Malacatán, San Marcos, bloquearon por varias horas el paso vehicular en el crucero Orizaba, en el kilómetro 270, ruta a El Carmen frontera y Catarina.Los jóvenes se oponen a la intención del Gobierno de crear un bachillerato con orientación a la educación, con lo que desaparecería la carrera magisterial.En el cierre de la carretera también participaron unos 25 padres de familia.El vecino Obdulio Rodas expuso que los padres hacen un esfuerzo grande para mantener a sus hijos por tres años en la carrera magisterial, pero que si la reforma se aprueba, serían dos años para salir de bachilleres y tres años en una universidad, lo cual no lo podrá pagar mucha gente.


Cientos de vecinos de Teculután, Zacapa, se manifestaron contra las tarifas elevadas que cobra la Distribuidora de Energía Eléctrica de Oriente (Deorsa) y obstruyeron el paso en el kilómetro 121 de la ruta al Atlántico.Todo empezó cuando al menos ocho empleados de Deorsa que trabajaban en el tendido eléctrico e intentaron retirar transformadores de los postes de ese municipio fueron retenidos por vecinos.
Los pobladores amenazaron con quemar el vehículo de los empleados de Deorsa, pero decidieron colocar barricadas en la ruta para mostrar su inconformidad. Después de cinco horas, el paso fue liberado, cuando se designó una comisión para que dialogue con las autoridades, lo que permitió la liberación de los empleados.


En el kilómetro 119 de la Ruta 23, cerca de la aldea El Sillón, Yupiltepeque, Jutiapa, vecinos cerraron la carretera durante varias horas, en rechazo al aumento a la tasa de alumbrado público, de Q45 a Q55.Los pobladores colocaron piedras, palos y quemaron llantas en señal de protesta.El alcalde Carlos Godoy dijo que se formará una mesa de diálogo y se redactará un documento para pedirle a Deorsa que la tasa de alumbrado público quede en Q45.


Más de  500 campesinos de varias comunidades de  Sayaxché, Petén,  tomaron ayer     el ferri en  el río La Pasión,   para exigir la reparación de tramos carreteros.María Ibáñez Hernández, presidenta de la microrregión Mario Méndez, dijo que la medida es un llamado de atención a  la comuna y la Gobernación Departamental para que reparen  más de 75 kilómetros de carretera que se encuentran en mal estado.
Además,  solicitan la construcción de un puente sobre el arroyo Petexbatún,  a un kilómetro del área urbana de Sayaxché, cuyos trabajos han quedado inconclusos  en dos oportunidades. Según Ibáñez, esta situación afecta a unos 10 mil pobladores de 15 comunidades. 

 Protesta en la aldea El Sillón, Yupiltepeque, Jutiapa, en donde vecinos bloquearon el paso en rechazo al aumento de la tasa de alumbrado público.

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