Las diez áreas en las que China ya adelantó a todo el mundo


El Economista de Cuba,
1/11/2013

 Ya el gigante asiático lidera algunos campos relacionados con la economía, las finanzas y las nuevas tecnologías Según los pronósticos, China será dentro de pocos años la primera potencia económica a nivel mundial, por encima de Estados Unidos, sin embargo, ya el gigante asiático lidera algunos campos relacionados con la economía, las finanzas y las nuevas tecnologías. Conozca los diez campos en los que China a dejado atrás al resto del planeta.


El ordenador más inteligente

La supercomputadora Tianhe-2 es considerada la más veloz del mundo, destronando al Titan de EE.UU. con casi el doble de velocidad.

 Construida por la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa (UNTD), contiene procesadores de la compañía estadounidense Intel, pero una gran parte de su tecnología la diseñaron especialistas chinos.

 Energías eólica y atómica

China es el mayor consumidor de energía, pero no cuenta con suficientes recursos propios, por lo que el país está interesado en el desarrollo de fuentes de energía alternativas. En 2011 se convirtió en el mayor productor del mundo de energía eólica (47 millones de kilovatios, un 1,5% de la energía generada en China). Además, la nación comunista está construyendo el mayor número de plantas atómicas nuevas.

 Urbanización de la población

En 2010 en las ciudades chinas ya vivía un 46,6% de la población, es decir, más de 640 millones de personas (unas dos veces más que la población total de EE.UU.). Además, en los próximos años el Gobierno chino planea elevar este índice hasta el 75%, con lo que habría más personas en las ciudades chinas que en toda Europa.

 Producción de automóviles

El aumento de la clase media china fomenta también el sector automovilístico. Ya en 2011 China se convirtió en el líder en la producción de automóviles al construir 18 millones, casi dos veces más que las fábricas estadounidenses. En 2013, el 26,76% de los coches nuevos en el mundo son de producción china.

 Compra de alimentos

 Tradicionalmente los estadounidenses eran los que más gastaban en la compra de productos de alimentación, pero en 2011 ya se quedaron por detrás de los chinos, que en total gastaron 964.000 millones de dólares en comida. Aunque la población de China es mucho mayor que la de EE.UU., también muchos productos son más baratos.

 Teléfonos inteligentes

 También en 2011, en China se vendieron más teléfonos inteligentes que en cualquier otro país. Sin embargo, los precios en la República Popular son bastante bajos para estos productos, por eso EE.UU. aún mantiene el liderazgo del dinero invertido en la compra y venta de teléfonos. Se espera que en 2013 China cuente con el mayor número de dispositivos electrónicos en uso, como ’smartphones’ y tabletas.

 Inventos patentados

China no solo produce y consume tecnología, sino que también la inventa. En 2011 la oficina de patentes del país registró más de 526.000 solicitudes, mientras que en EE.UU. hubo unas 504.000 solicitudes. El sector de tecnologías de computadoras es en el que más inventos se registran.

 Trenes rápidos

Desde el año 2010 China es el número uno en longitud de vías de ferrocarril rápido. En 2012 se inauguró la vía más larga del mundo para trenes rápidos que une Pekín con Cantón. Shanghái-Maglev, la primera línea comercial de alta velocidad mediante levitación magnética del mundo, también está en China. Sus trenes alcanzan una velocidad de 431 kilómetros por hora y son considerados los más rápidos de los monorraíles comerciales.

 Producción de algodón

 Numerosas marcas de ropa internacionales confeccionan sus prendas en China por lo que la demanda de algodón en el gigante asiático es enorme. Gracias a unas modificaciones genéticas, el algodón chino se hizo resistente a muchos parásitos y su cultivo se disparó. En 2012 China fue el mayor productor de algodón con 7,3 millones de toneladas métricas.

 Compra de arte y productos de lujo

El número de millonarios chinos va creciendo rápidamente y junto a este índice aumenta la demanda de piezas de arte y objetos de lujo. En un reciente informe de la Feria Europea de Bellas Artes de Maastricht, se señala que China supone el 30% de este mercado, dejando por detrás a EE.UU (29%) y al Reino Unido (22%). Además, en 2012 los chinos gastaron 46.000 millones de dólares en objetos de lujo, más que los antiguos líderes en este campo, los japoneses.

 (Tomado de Tercera Información)

Stiglitz y Krugman, dos de los principales mentores económicos de la «Progresía» Por Alejandro Teitelbaum

El Economista de Cuba
2/11/2013

Con matices ligeramente diferentes pero con rasgos ideológicos similares, Joseph Stiglitz, ex economista jefe del Banco Mundial y Paul Krugman (formador de opinión que difunde sus ideas desde el año 2000 en su columna bisemanal del « New York Times ») ambos consagrados con el premio « Nóbel » de Economía, son dos de los principales mentores en materia económica de la « progresía » a escala mundial. Tienen en común que critican algunos efectos y, a veces, aspectos del sistema vigente pero se abstienen de criticar al sistema mismo.

I. Joseph Stiglitz, muy solicitado en tribunas académicas y políticas de todo el mundo, recibió en 2001 , junto con Akerlof y Spence, el llamado Premio Nobel de Economía (en realidad Premio en Ciencias Económicas del Banco de Suecia creado en Memoria de Alfred Nóbel) por su contribución a la teoría de la asimetría de la información, que sostiene que las fallas del mercado capitalista no se deben a la inexistencia en la práctica de una competencia « pura y perfecta » (« la mano invisible del mercado ») sino que es el resultado de una información asimétrica e imperfecta que, dice, podría "tener profundos efectos en la forma en la que se comporta la economía" .

Escribe Stiglitz :

…"Durante doscientos años los economistas utilizaron modelos económicos simples que asumían que la información es perfecta, por ejemplo, que todos los participantes tienen el mismo transparente conocimiento de los factores relevantes. Ellos sabían que la información no era perfecta, pero tenían la esperanza de que un mundo con moderadas imperfecciones en la información sería semejante a un mundo con información perfecta. Nosotros mostramos que esa noción estaba mal fundamentada: incluso las pequeñas imperfecciones en la información podrían tener profundos efectos en la forma en la que se comporta la economía (nuestro el subrayado). El Comité del Premio Nobel citó nuestro trabajo acerca de la "asimetría de la información", un aspecto de las imperfecciones causadas por el hecho de que distintas personas en un mismo mercado saben distintas cosas. Por ejemplo: el vendedor de un auto puede saber más sobre su auto que el comprador; quien compra un seguro puede saber más sobre sus posibilidades de tener un accidente (tales como la forma en la que maneja) que quien vende el seguro; un trabajador quizá sepa más acerca de sus habilidades que un patrón potencial; la persona que pide prestado tal vez sepa más sobre sus posibilidades de pagar un préstamo que quien otorga el crédito. Pero las asimetrías de la información son sólo una faceta acerca de las imperfecciones de la información, y todas ellas -incluso cuando son pequeñas- pueden tener fuertes consecuencias." 

 http://www.project-syndicate.org/commentary/asymmetries-of-information-and-economic-policy/spanish

En la misma línea de pensamiento, Stiglitz también formuló con Shapiro la teoría del salario de eficiencia y explica la existencia del desempleo por las deficiencias en la estructura informativa del empleo. (http://links.jstor.org/sici?sici=0002-828).

Entre otras cosas, Stiglitz sostiene que la productividad está principalmente determinada por el nivel del salario del trabajador (el empleador tiende a pagar un salario más elevado a fin de incentivar al trabajador a ser más productivo: salario de eficiencia). Si bien es cierto que un salario más elevado motiva al trabajador no hay que ser muy experto para saber que no es el salario el que determina la productividad sino a la inversa: la productividad (bienes o servicios producidos por hora trabajada) es uno de los determinantes del nivel del salario: por eso un trabajador calificado que produce más valor por hora trabajada que un trabajador manual sin calificación gana más que este último.

Cabe agregar que la productividad ha aumentado enormemente en los últimos decenios, como consecuencia del progreso técnico y del aumento de la intensidad en el trabajo y de la jornada laboral y sin embargo los salarios reales no han seguido – ni aproximadamente- el mismo ritmo de crecimiento. Esto vale también para los cuadros profesionales, cuyos salarios se mantienen congelados y sus condiciones de trabajo no cesan de deteriorarse.

No hace falta haber recibido el premio "Nóbel" del Banco de Suecia para darse cuenta que no es la asimetría de la información o la información imperfecta la causa de los males del sistema capitalista (entre ellos el desempleo). Las víctimas del sistema saben –o deberían saber- que las verdaderas causas son la concentración en pocas manos (gran capital y capital financiero parasitario) de las riquezas producidas por el trabajo humano.

Con el aumento de la productividad el desempleo tiende a aumentar y no a disminuir por la sencilla razón que menos trabajadores activos pueden producir más bienes y servicios.

Es la política que prefiere el gran capital para aumentar su tasa de beneficio y mantener una alta tasa de desocupación que presiona a la baja el salario real de los trabajadores activos.

Una prueba de la ineficacia de las teorías y de los métodos de Stiglitz para analizar la economía real es un informe que elaboró en 2002, encomendado por los grupos financieros Fannie Mae y Freddie Mac, donde afirmó que la actividad de dichos grupos, que garantizaban los préstamos hipotecarios concedidos por los Bancos a clientes poco solventes, no implicaban prácticamente ningún riesgo para el sistema bancario. Según Stiglitz el riesgo era del orden de entre uno y medio millón y uno y tres millones (sic). Concluia el Informe: This analysis shows that, based on historical data, the probability of a shock as severe as embodied in the riskbased capital standard is substantially less than one in 500,000 – and may be smaller than one in three millions. Given the low probability of the stress test shock occurring, and assuming that Fannie Mae and Freddie Mac hold sufficient capital to withstand that shock, the exposure of the government to the risk that the GSEs will become insolvent appears quite low. » (Implications of the New Fannie Mae and Freddie Mac Risk-based Capital Standard. Joseph E. Stiglitz, Jonathan M. Orszag and Peter R. Orszag).

Contra las « previsiones » de Stiglitz, basadas en modelos matemáticos, las políticas de Fannie Mae y Freddie Mac contribuyeron en buena medida a desencadenar la crisis financiera que dura hasta hoy.

II. Paul Krugman, otra figura mediática muy apreciada y citada por la "progresía", fue miembro del Consejo de Asesores Económicos (Council of Economic Advisers) de la administración de Reagan de 1982 a 1983.

En 1999 fue consultor en el Consejo Asesor de Enron, el gigante transnacional de la energía que quebró en 2001, reconociendo una deuda de 40 mil millones de dólares y dejando en la calle a su personal (12000 personas), al que, por añadidura, despojó del capital previsional de su jubilación, invertido en acciones de la propia empresa.

Desde el año 2000 Krugman tiene una columna bisemanal en el New York Times y recibió el premio « Nóbel » de economía en 2008. En 2012 publicó un libro titulado « Acabad ya con esta crisis ». Subrayamos esta. Es decir no se trata de acabar con las crisis en general, con su cortejo de concentración de las riquezas y expansión de la miseria, sino de acabar con esta crisis.

El enfoque de Krugman aparece claro en la Introducción (Y ahora ¿qué hacemos ?) de su libro. Allí dice que muchos se preguntan « ¿Cómo ha pasado esto ? » Y que él, en cambio se pregunta : « Y ahora ¿qué hacemos ? ». Y continúa : « Cada vez que leo artículos, académicos o de opinión, que analizan lo que deberíamos hacer para prevenir futuras crisis financieras …me despiertan cierta impaciencia ». Más claro imposible: salir del pozo actual como fuere, pero sin cuestionar el sistema.

 Comentando este libro de Krugman, Michael Hudson escribe: "Por desgracia, la incapacidad de Krugman para contemplar el problema económico de hoy como una cuestión de deflación de la deuda refleja su fracaso (que sufre la mayoría de los economistas, a buen seguro) a la hora de reconocer la necesidad de reducciones de la deuda, de reestructurar el sistema bancario y financiero, y de volver a transferir los impuestos del trabajo a las ganancias de la propiedad, de la renta económica y de los precios de activos (de "capital"). El efecto de este estrecho conjunto de recomendaciones consiste en defender el statu quo y, pese a su reputación como liberal, eso convierte a Krugman en conservador… Haciendo uso de la prestidigitación neoclásica de dar gato por liebre, restringe el significado de "reforma estructural" en el sentido de los economistas de la Escuela de Chicago que culpan al desempleo actual por ser "estructural," en el sentido de que los trabajadores ocupan empleos que no corresponden a su formación. Con ello se desvía la atención de los apremiantes problemas que son genuinamente estructurales ».

Esta "explicación" de Krugman sobre las causas del desempleo se relaciona con la teoría del "salario de eficiencia" de Stiglitz, mencionada más arriba, que explica la existencia del desempleo por las deficiencias en la estructura informativa del empleo.

En el curso de su libro, Krugman, con un estilo de serie B estadounidense, acumula sofismas y datos falsos.

Por ejemplo en el párrafo "Comprender las tasas de interés", en la página 147 de la edición argentina escribe: "Recordemos que, como vimos en el Capitulo 2, la trampa de liquidez se produce cuando, incluso con tipos de interés cero, los residentes del mundo, en su conjunto (el subrayado es nuestro), no están dispuestos a comprar tantos bienes como están intentando producir. O, lo que es equivalente: la cantidad que la gente desea ahorrar – es decir los ingresos que no desean gastar en consumo corriente - es superior a la cantidad que las empresas están dispuestas a invertir".

En este párrafo Krugman mete en la misma bolsa al ahorro familiar (que en las clases modestas tiende a ser inexistente) y al capital financiero improductivo y parasitario (que alcanza cifras siderales) con el denominador común de "residentes del mundo" para intentar ocultar la raíz de las crisis: la transferencia de la mayor parte de las riquezas producidas por el trabajo humano al gran capital, al financiero en particular, que se ha acentuado enormemente en los últimos treinta años. (A Krugman le "impacienta" que se hable de las crisis en general).

Su presunta preocupación por la situación de las clases populares queda al descubierto cuando en el párrafo "El problema esencial en Europa" (páginas 192 y siguientes) escribe que para hacer más competitiva la economía (por ejemplo de España, véase pág. 182 de su libro) hay que reducir los salarios manteniéndose en la zona euro o salir del euro y devaluar la moneda nacional. Según Krugman, en este último caso los salarios reales no caerían. Sólo se devaluarían con relación al euro. Todo el mundo sabe, menos Krugman, que una devaluación de la moneda nacional afecta negativamente el nivel del salario real, pues no existen economías nacionales cerradas.

Comenta Hudson: "El punto ciego de Krugman con respecto a la deuda general hace descarrilar también la teoría del comercio. Si Grecia abandona el euro y devalúa su moneda (el dracma), por ejemplo, las deudas cifradas en euros o en otra divisa fuerte aumentarán de modo proporcional. De manera que Grecia no puede marcharse sin repudiar sus deudas en la en la litigiosa economía global de hoy. Sin embargo, Krugman cree en el viejo sinsentido neoclásico según el cual todo lo que se necesita es la "devaluación" para rebajar el coste laboral interno. Es como si se mostrase indiferente al sufrimiento que impone esa austeridad, como la que sufrieron los países latinoamericanos a manos de los planes de austeridad desde 1970 en adelante. Los costes se pueden "poner bajo control ajustando los tipos de cambio". El problema es sencillamente, por lo tanto, una cuestión de tipos de cambio (que se traduce al poco en costes laborales). La depreciación de la moneda reducirá (según la teoría del comercio de Krugman) los costes laborales y otros costes internos hasta un punto en que los gobiernos puedan exportar lo bastante no sólo para cubrir sus importaciones sino pagar sus deudas en divisas extranjeras (que se dispararán en términos de moneda local) ».

Krugman insiste con la necesidad de aumentar el gasto gubernamental y en su libro (ver pág. 250) no parece desdeñar como "solución" el llamado "keynesianismo armado" es decir una carrera armamentista o la guerra. Que practican periódicamente las grandes potencias.

Un análisis crítico de las ideas de Stiglitz y Krugman puede verse en Paulo Nakatani y Rémy Herrera, Crise financiere ou…de surproduction?

 http://www.ucm.es/info/ec/jec12/archivos/A1FUNDAMENTOS%20ECONOMIA%20CRITICA/ORAL/NAKATANI-HERRERA/NAKATANI-HERRERA.pdf

Sobre Stiglitz también puede leerse de Jean-Marie Harribey: »Commission Stiglitz : l’économie, la montagne et la souris.

 http://alternatives-economiques.fr/blogs/harribey/2009/09/16/commission-stiglitz-l%E2%80%99economie-la-montagne-et-la-souris/

Sobre Krugman puede leerse:

de Michael Hudson, Las anteojeras económicas de Paul Krugman, Theleme, 13/06/2012 y www.sinpermiso.info 11/06/12. El mismo texto en inglés: www.nakedcapitalism.com 14/05/12; de Vincenç Navarro Por qué Paul Krugman está equivocado en sus recetas para España. en SistemaDigital, 15 de abril de 2010. Y en el blog de economía del profesor Rafael Hernández Núñez, La incapacidad intelectual de un Nóbel de economía.

Guatemala: " Salva la Selva"

"Salva la Selva" entrega una petición al embajador de Guatemala en Berlín
Miles de personas piden fin a la violencia petrolera en Guatemala

Rebelión
1/11/2013


En el corazón del Parque Nacional Laguna del Tigre PNLT la empresa petrolera franco británica Perenco Guatemala Limited explota varios pozos petroleros. Dentro del PNLT, estas actividades petroleras afectan gravemente a unos 40.000 habitantes de 37 comunidades.

Salva la Selva se hizo eco de la situación desde agosto 2013 y difundió por todas sus redes la petición “Guatemala: petróleo en el corazón de la selva maya”. La carta reivindicaba el fin de la militarización de la zona, de las intimidaciones y amenazas que esta supone, el cese de las violaciones de derechos de la población local y la realización de una auditoría social y ambiental para determinar las consecuencias que ha tenido la explotación petrolera. Unas 62.000 personas de todo el mundo expresaron su preocupación y solidaridad adhiriéndose a la carta con su firma.

Se exigía además respeto para las personas que habitan el PNLT, así como seguridad jurídica para sus tierras. La petición central de dicha carta es pues la suspensión del contrato petrolero 2-85 de Perenco Guatemala Limited y de nuevos proyectos petroleros en la zona, y demás megaproyectos que no se corresponden con el entorno económico, social y cultural.

Renate Vollbracht, del grupo berlinés de activistas de Salva la Selva expresó al embajador de Guatemala en Alemania, Sr. Jiménez Licona preocupación por el hecho de que su país “destruyendo las selvas del parque nacional y desplazando comunidades, el país está contraviniendo seriamente sus propias leyes nacionales, así como los Acuerdos de Paz firmados en 1996 y diversos tratados internacionales a los que ha adherido”.

Guadalupe Rodríguez, responsable de las campañas para Latinoamérica de la misma organización recuerda además que “cuatro comunidades han sido desalojados de la zona desde 2009 y podrían suceder once nuevos desalojos y queremos evitar que esto suceda”.

Por su parte, el embajador Jiménez Licona agradeció la preocupación de los activistas por lo que sucede en su país, y se comprometió a reenviar la petición al Presidente y al Ministerio del Ambiente


Más información así como la carta a las autoridades de Guatemala se encuentra en: https://www.salvalaselva.org/mailalert/920/guatemala-petroleo-en-el-corazon-de-la-selva-maya# 


Africa: Desmond Tutu, El Tribunal Penal Internacional un asunto de justicia, no de raza

Sin Permiso
27 Octubre 2013

Los dirigentes africanos que están detrás de la campaña para excluir al continente africano de la jurisdicción del Tribunal Penal Internacional (TPI) están intentando poder  matar, mutilar y oprimir a sus pueblos sin que ello acarree consecuencias. 

Su mensaje es que los dirigentes africanos no deben permitir que los intereses de la gente interfieran con sus ambiciones personales.  Tener que rendir cuentas pone límites a su capacidad para actuar con impunidad para alcanzar sus objetivos.  Los que se interponga en su camino - las víctimas - debe permanecer sin rostro ni  voz. Defienden que la regla de oro de la reciprocidad – tratar a los demás como quieren que les traten a ellos - no debe aplicárseles.  Y tampoco deben estar sometidos al imperio de la ley. Pero saben que no pueden decir estas cosas en público y, por ello, acusan al TPI de ser racista. 

A primera vista, cuando se cuenta el número de líderes africanos procesados por el tribunal frente a los líderes europeos y norteamericanos, el argumento pareciera plausible.  Cuando se tiene en cuenta los hechos, sin embargo, uno se da cuenta rápidamente de que el número de africanos llevados a juicio implica una condena de los dirigentes y del tipo de democracia en algunos países africanos, no del TPI. 

África ha sufrido las consecuencias de líderes irresponsables demasiado tiempo como para dejarse engañar de esta manera.Cuando miles de personas son asesinadas y desplazadas en cualquier país es de esperar, en primer lugar, que los propios sistemas de justicia y equidad de ese país actúen para corregir los errores. Pero cuando ese país no está dispuesto o es incapaz de restablecer la justicia, ¿quién debe representar los intereses de las víctimas?  Los responsables de la campaña para excluir a África del TPI dicen: nadie. 

El TPI fue creado para ayudar a acabar con la impunidad de los perpetradores de los crímenes más graves e importantes para la comunidad internacional.  El Estatuto de Roma que estableció el TPI proporcionó a las víctimas la oportunidad de hacer oír su voz y obtener, en su caso, reparación por su sufrimiento. 

La lista de dirigentes africanos imputados por el Tribunal Penal Internacional para hacer justicia es cada vez mayor.  El presidente Bashir de Sudán ha sido acusado de crímenes contra la humanidad en Darfur, y ahora el Presidente Uhuru Kenyatta y el Vicepresidente William Ruto de Kenya se enfrentan a cargos similares de violencia brutal contra su propio pueblo después de su elección al cargo.

Los acusados de crímenes proclaman su inocencia y vilipendian a la institución como racista e injusta, como Hermann Göring y sus camaradas vilipendiaron al Tribunal de Nuremberg que enjuició a los líderes nazis después de la Segunda Guerra Mundial. 

Peor aún, hoy y mañana en la Cumbre de la Unión Africana, Kenia intentará liderar al continente para excluir a África del TPI.  Sería un grave golpe para el Estado de Derecho y la memoria de los millones de personas que han sufrido en los campos de refugiados de Darfur, y los pueblos de Congo y Costa de Marfil. 

En este momento, miles de personas de todo el planeta se están uniendo a una campaña organizada por Avaaz, una organización internacional de campañas electrónicas, pidiendo a los líderes de África que permanezcan en el Tribunal Penal Internacional y que apoyen a  la justicia internacional y lo que significa para muchos ciudadanos vulnerables en todas partes del mundo.  Representan nuestro compromiso mundial de trabajar juntos para que las generaciones futuras tengan un futuro mejor y más seguro. 

Los ocho casos planteados ante el Tribunal Penal Internacional han sido, sin excepción, iniciados por países africanos y sus dirigentes.  No hubo caza de brujas o imposición alguna: los jueces y los investigadores fueron invitados. 

Así, aunque la demagogia de los líderes de la Unión Africana enfatice el racismo y el colonialismo, los hechos son evidentes.  Lejos de ser una "caza de brujas del hombre blanco", el TPI no podría ser más africano si lo intentara.  Más de veinte países africanos ayudaron a fundar el TPI.  De 108 países que inicialmente suscribieron el TPI, treinta son africanos.  Cinco de los dieciocho jueces del Tribunal son africanos, entre ellos el Vice Presidente del Tribunal.  El fiscal jefe del Tribunal, que tiene un enorme poder sobre los casos que se abren, es de África.  El Tribunal Penal Internacional es, literalmente, el tribunal de África. 

Abandonar el TPI sería una tragedia para África por tres razones obvias. 

En primer lugar, sin justicia, los países pueden atacar a sus vecinos o a las minorías en sus propios países con impunidad.  Hace dos años, cuando el señor de la guerra Thomas Lubunga fue arrestado acusado de alistar y reclutar niños soldados, la amenaza del Tribunal Penal Internacional socavó el apoyo que tenía de otras milicias. En Costa de Marfil, desde que Laurent Gbagbo fue puesto a disposición de la justicia en La Haya, el país ha podido reconstruirse.  Según Human Rights Watch las estaciones de radio y televisión nacionales han pasado de emitir mensajes de odio a hacer llamamientos a la moderación cuando el TPI amenazó con intervenir.  Sin este tribunal, no habría freno a los peores excesos de los líderes mundiales. Y estos líderes violentos siguen siendo una plaga en África: en los Grandes Lagos, el norte de Mali, Nigeria y Egipto son motivo de preocupación.  No se debe permitir que los perpetradores de tanta violencia queden impunes. 

En segundo lugar, sin justicia no puede haber paz.  En Sudáfrica, las cicatrices del apartheid siguen siendo profundas y dolorosas y ha sido necesario un largo proceso de verdad y reconciliación para que las heridas empiecen a cicatrizar.  En Kenya, llevará mucho tiempo para que los disturbios y los asesinatos en el Valle del Rift lleguen a su fin, dejando comunidades enfrentadas, tensiones y divisiones. En pocas palabras, sin que se restablezca la justicia y el orden no puede haber curación, y la violencia y el odio se convierten en una bomba retardada. 

En tercer lugar, la manera en la que África debe pesar en los asuntos mundiales, es a través  del fortalecimiento de la justicia y el imperio de la ley, no socavándolos.  Todo el mundo tiene el deber de cumplir con estos principios, que son parte de la responsabilidad colectiva global, no un menú que podemos elegir cuando y cómo nos convenga. 

Las alternativas son demasiado dolorosos: la venganza, como ha sucedido en Ruanda, Kosovo, Bosnia; o una amnistía general, un compromiso nacional de amnesia como lo que pasó en Chile.  La única manera de que cualquier país pueda hacer frente a su pasado es hacerle frente. 

Necesitamos voces en Addis Abeba (sede de la OUA, NdT) que defiendan el mensaje de los pueblos del mundo, que callen a los que quieren que no hagamos nada.  En la vanguardia necesitamos a los peso pesados de África - Sudáfrica y Nigeria – para que ejerzan su liderazgo e impidan a aquellos que no les gusta las reglas que intenten reescribirlas.  Si las democracias de África realmente creen en la justicia y el imperio de la ley, deben hacer frente a este intento de sus hermanos y hermanas menos democráticos de socavar esos valores. 

La reunión de hoy es un pulso entre la justicia y la violencia brutal.  Lejos de ser una pelea entre África y Occidente, esta es una lucha africana, por el alma del continente. 

Que los africanos justos hagan oir sus voces y defiendan el Tribunal Penal Internacional y el Estado de Derecho.

(La petición de Avaaz iniciado por Nobel de la Paz Arzobispo Emérito Tutu se puede firmar en secure.avaaz.org/en/justice_for_africa_icc / )

Desmond Tutu, arzobispo emérito de la iglesia anglicana en Sudáfrica, Premio Nobel de la Paz, es uno de los más veteranos y respetados luchadores contra el régimen del Apartheid.

Traducción para www.sinpermiso.info: Enrique García

Honduras: Los Gobiernos sudamericanos deben apoyar el derecho de los hondureños a la soberanía y elecciones libres


Mark Weisbrot

Rebelión 1 de noviembre 2013


¿Tiene el pueblo de Honduras el derecho a elegir su propio presidente y congreso? Eso depende de a quién se le pregunte. En 2009, el presidente centroizquierdista del país, Mel Zelaya, fue derrocado en un golpe militar que fue apoyado en gran medida (y según Zelaya, organizado) por el gobierno estadounidense. Después de seis meses y una gran ola de represión política, el gobierno golpista fue restituido con unas elecciones que casi todo el hemisferio – con excepción de, sí, usted lo adivinó, Estados Unidos – rechazó por ser consideradas ilegítimas. 

Cuatro años después, este 24 de noviembre, los votantes hondureños acudirán una vez más a las urnas para participar en una lucha entre el partido pro democracia LIBRE, fundado por individuos que se opusieron al golpe, y el partido oficial, el Partido Nacional, cuyo abanderado será Juan Orlando Hernández, presidente del Congreso Nacional y quien apoyó el golpe militar de 2009.

Si se tratara de una lucha limpia, es muy probable que LIBRE, cuya candidata presidencial es Xiomara Castro, esposa de Mel Zelaya, triunfara. La situación económica juega un papel importante en la mayoría de elecciones, y en general, un gobierno que ha presidido un deterioro en los niveles de vida de la mayoría de la población no es retornado al poder. Los datos de encuestas muestran que el 80 por ciento de los hondureños piensa que su situación actual es peor de lo que era hace cuatro años, y los datos respaldan esa opinión. El 10 por ciento más alto obtuvo más del 100 por ciento del total del aumento en el ingreso durante los dos años después del derrocamiento de Zelaya, revirtiendo marcadamente una fuerte tendencia hacia una mayor igualdad durante los años de Zelaya. El número de personas que involuntariamente trabajan medio tiempo ha tenido un incremento de 176 por ciento. La pobreza también ha aumentado, mientras que se había reducido de manera importante con Zelaya, quien logró un aumento del salario mínimo de casi el 100 por ciento en términos reales durante sus 3,5 años en el poder. Incluso la inversión privada, a pesar de las quejas de empresarios que apoyaron el golpe, creció a un ritmo mucho más rápido con Zelaya que con el régimen actual.

Pero como es de imaginarse, estas elecciones no serán peleadas en condiciones de igualdad. Durante los últimos seis meses ambos el Senado y la Cámara de Representantes de EE.UU. han enviado cartas al secretario de Estado John Kerry expresando serias preocupaciones por la represión política y sus implicaciones para las elecciones el próximo mes en Honduras. La carta del Senado destacó un “patrón de violencia y amenazas en contra de periodistas, defensores de derechos humanos, miembros del clero, líderes sindicales, miembros importantes de la oposición, estudiantes, pequeños agricultores y activistas de la comunidad LGBT..”, así como “ejecuciones extrajudiciales”.

La carta del 15 de octubre por parte de la Cámara de Representantes mencionó que “al menos dieciséis activistas y candidatos de LIBRE han sido asesinados desde junio de 2012” y que “el gobierno de Honduras no ha logrado investigar y procesar efectivamente a los responsables de estos asesinatos…”.

“Los abusos a los derechos humanos bajo el gobierno actual continúan siendo una amenaza en contra de las libertades civiles básicas, los candidatos de oposición no disfrutan de igualdad de condiciones y las fuerzas de seguridad del Estado están tomando un papel cada vez más importante y ominoso en el contexto de las elecciones.

Estamos particularmente alarmados tras descubrir que el partido oficial y su candidato presidencial, el Sr. Juan Orlando Hernández, dominan actualmente todas las instituciones clave del gobierno, incluso la autoridad electoral del país y el ejército, el cual distribuye las papeletas de votación -- lo que limita las opciones de los ciudadanos hondureños en caso de que se cometa fraude durante el proceso electoral o que las violaciones a los derechos humanos continúen siendo una amenaza al debate abierto”.

El problema es que el gobierno de Obama no respeta ni el derecho a elecciones libres, ni los derechos humanos básicos en Honduras. Hicieron el gran esfuerzo en 2009 por deshacerse del presidente democráticamente electo y pagaron un importante costo político en el hemisferio: en esos momentos, todos los gobiernos de Sudamérica esperaban que Obama actuara de manera diferente a su predecesor y le creyeron cuando prometió que Washington no le daría apoyo al golpe. Y sufrieron más que una decepción; el apoyo del gobierno de Obama al golpe y su manipulación de la Organización de Estados Americanos con estos fines, llevaron a que se fundara una nueva organización hemisférica, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, la cual excluye a Estados Unidos y Canadá.

¿Qué se puede hacer entonces? Los gobiernos de Sudamérica deben expresarse energéticamente a favor de unas elecciones libres y de los derechos humanos en Honduras. Dado que la izquierda Latinoamericana tiene una preocupación profundamente arraigada por la soberanía nacional, los gobiernos progresivos han sido renuentes a tomar cualquier acción que parezca ser una interferencia en los asuntos internos de otros países. Esto los pone en desventaja frente a Washington, que no tiene ese tipo de escrúpulos y que interviene con millones de dólares en las elecciones actuales.

Pero Sudamérica ha mostrado frecuentemente su apoyo a los gobiernos que son amenazados o acosados por Estados Unidos: recientemente en los casos de Venezuela después de las elecciones presidenciales de abril y de Bolivia cuando el avión de Evo Morales fue forzado a aterrizar en Europa el pasado julio. También intervino en 2009 para frenar a Washington en su intento de aumentar su presencia militar en Colombia, la cual fue vista como una amenaza a la región.

Como señaló el presidente Rafael Correa de Ecuador en 2009, el golpe de Washington en Honduras también fue una amenaza para la región, así como lo es su colaboración con el gobierno resultante para prevenir que se den elecciones democráticas. Y también lo es la militarización de Honduras, con el aumento por parte de Estados Unidos de sus bases en ese país. Esto es parte de la respuesta de Washington ante la elección de gobiernos de izquierda a lo largo de la mayor parte del hemisferio: aumentar su presencia militar y solidificar su control en los pocos lugares en donde, gracias al exterminio de la democracia, aún reina a sus anchas.

Los líderes sudamericanos deben recordarle al mundo que ésta es una lucha por la autodeterminación – que los hondureños no renuncien a sus derechos civiles y nacionales solamente porque Estados Unidos tiene bases en su país y piensa que esto es más importante que tener elecciones libres.



Este artículo fue publicado por el diario The Guardian Unlimited el 29 de octubre de 2013. 

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Entrevista a Rosana Alvarado, militante feminista y vicepresidenta de la Asamblea Nacional de Ecuador


"La Revolución Ciudadana es mucho más que un tema puntual”


Santiago Mayor
Rebelión,1 de noviembre 2013


Sus comienzos en la militancia, su participación en la Asamblea Constituyente y las diferencias que mantiene con el presidente Correa en torno a temas como el aborto y el matrimonio igualitario. Además su mirada sobre la nueva Ley Orgánica de Comunicación y la controversia en torno al proyecto Yasuní ITT.  

Rosana Alvarado nació en 1977 en la provincia de Cuenca, Ecuador. Desde la militancia estudiantil y feminista se sumó al movimiento Alianza País, liderado por el actual presidente de Ecuador, Rafael Correa. Fue parte de la Asamblea Constituyente de 2008 que reformó la Carta Magna ecuatoriana y actualmente es vicepresidenta de la Asamblea Nacional de Ecuador.

En esta primera parte de la entrevista exclusiva* que dio para Marcha, Alvarado hace un repaso por sus comienzos en la militancia y el proceso impulsado por el presidente Correa. También habla de su participación en la Asamblea Constituyente y de la actuación de Chevron en su país. Finalmente se explaya en sus posiciones respecto al aborto y el matrimonio igualitario, cuestiones en las que difiere con Correa y otros miembros de su movimiento.

- ¿Cómo y dónde comenzaste tu militancia política? ¿Qué fue lo que te motivó a incorporarte al movimiento Alianza PAÍS y a acompañar al presidente Rafael Correa?

-En el colegio y después en la universidad, participé activamente en la dirigencia estudiantil. Me mantuve cerca de organizaciones y movimientos sociales que cuestionaron e interpelaron la forma de gobierno que se implementaba en el Ecuador. En ese momento escuché a Rafael Correa que renunciaba a su cargo de ministro de Finanzas apenas 100 días después de haber sido designado. Correa, al renunciar, denunciaba la falta de compromiso de los gobiernos sucesivos con las causas soberanas y populares, impugnaba un modelo económico que era el causante de tanta pobreza y exclusión. Correa renunciaba al ministerio y renunciaba también al silencio: todo el Ecuador iba a escucharle y a reconocer en él a un outsider capaz de enfrentarse y ganarle al sistema.

Pude escuchar a Correa en sus informes y ser parte de las primeras reuniones que se hicieron en Cuenca, mi ciudad, para apoyarle. Después de su triunfo como presidente de la República, venía el cumplimiento de su principal propuesta de campaña: la realización de una Asamblea Constituyente de plenos poderes.

- Vos fuiste miembro de la Asamblea Constituyente que modificó la carta magna ecuatoriana y significó un punto de inflexión en la historia social y política del país. ¿Cuáles fueron para vos los principales cambios impulsados por la Revolución Ciudadana?

-Hasta antes de la Asamblea Constituyente, el Ecuador había estado sometido a políticas para beneficiar intereses de grupos de poder y de organismos internacionales. La Constituyente significó la recuperación del Estado, la recuperación de la Patria que había sido entregada, la vuelta de la soberanía, de la dignidad, de los derechos... Habíamos dicho "vamos a disputar todo con los enemigos del pueblo, vamos a refundar este país" y nos planteamos los ejes de nuestra Revolución: política, económica, social, ética y por la soberanía.

- Hace algunos meses circuló en las redes sociales un video de una de tus intervenciones en la Asamblea Nacional en la cual defendías el derecho al aborto y cuestionabas fuertemente a aquellos asambleístas que convocaban a legislar en nombre de su fe. ¿Cómo se está llevando adelante en Ecuador la lucha por los derechos de las mujeres y la igualdad de género? ¿Existe la posibilidad de avanzar en la conquista de derechos como la despenalización del aborto o el matrimonio igualitario?

--Soy una feminista convencida y siempre buscare más derechos en el camino a la igualdad real entre hombres y mujeres, pero al mismo tiempo soy incapaz de exigir la política del todo o nada. Este proceso político del Ecuador está transformando el país en favor de las inmensas mayorías y esa para mí es la razón de mi defensa y profunda adhesión a este gobierno. 

Claro que quiero más derechos, más libertades para las mujeres, quiero que la historia, el Estado, la iglesia, la ley, le devuelvan a la mujer todo lo que le negaron cuando la veían como menos o como incapaz. Yo seguiré disputando esos derechos y esos espacios, a veces, en contra de tesis conservadoras que también están dentro de mi movimiento. La historia nos demuestra que las leyes son superadas por la realidad y eso es fundamental cuando se trata de sincerar los discursos políticos y sociales. 

En la Asamblea Constituyente de Montecristi en el año 2008 el debate en torno al derecho a la vida y al aborto, no podía sacrificar todo lo que estaba en juego: la recuperación del Estado, las políticas económicas, la seguridad social universal, la soberanía alimentaria, energética y territorial, el Estado laico, los derechos colectivos o la transformación de la justicia. Para llegar a concretar todos esos temas estamos en la política y por eso hay que superar temas puntuales, sin sacrificarlos pero sin dejar que eso derive en la política del todo o nada. Espero que pronto llegue el día de la emancipación absoluta de las mujeres.

- Considerando que el presidente Correa ha declarado que él es un católico convencido y se opone al matrimonio entre personas del mismo género y al aborto ¿Cómo se da la pelea por estos derechos dentro del proceso de cambio? ¿Crees que es posible lograr en el corto plazo la sanción de leyes que avancen en este sentido?

-Esos temas: aborto, matrimonio igualitario, eutanasia son algunos temas sobre los cuales yo mantengo tesis contrarias al punto de vista del presidente Correa. No es fácil manejar el desacuerdo, pero es fundamental mantener la perspectiva del inmenso proyecto político que tenemos encima. Ahora mismo, se está dando un fuerte debate en torno a la aprobación del nuevo código penal en el Ecuador y no ha sido posible avanzar lo relacionado a la despenalización del aborto. Si esa fuera mi única bandera, estaría en el proyecto equivocado. La Revolución Ciudadana es más, mucho más que un tema puntual, por fuerte y significativo que resulte ese tema. Seguiré militando por esa causa y por todas las del feminismo, pero también reconoceré que no puede ser un sólo tema el que defina mi participación política y mi militancia más convencida. 

- Argentina firmó hace algunos meses un acuerdo de explotación de hidrocarburos con la multinacional Chevron. El mismo se logró luego de que la Corte Suprema de Justicia anulara el embargo que pesaba sobre la petrolera por la demanda presentada en Ecuador ante la contaminación que esta empresa provocó en la Amazonia. Aunque varios movimientos sociales y organizaciones indígenas protestaron, el convenio se llevó a cabo ¿Qué consejo tenés para darle al pueblo argentino a partir del conocimiento que tienen en Ecuador respecto a las consecuencias ambientales que ha generado esta empresa?

-No vamos a callar la tragedia ocasionada por Chevron al Ecuador. No vamos a detenernos un sólo día denunciando "La mano sucia" de Chevron en el Ecuador y todas sus trampas y mañas en perjuicio del Estado ecuatoriano. No dejamos de mencionar el criterio que tenemos sobre Chevron y sus prácticas, pero al mismo tiempo, tenemos que ser conscientes de lo que enfrenta Argentina y las decisiones que en su soberanía pueda y deba tomar. Seguiremos denunciando a Chevron conscientes de todas las precauciones y previsiones que el gobierno argentino deba tomar en función de precautelar sus intereses. 

Seguramente, encendimos una voz de alarma a nivel internacional para que todas las naciones tengan claro los riesgos y peligros de las empresas transnacionales para que a partir de lo sucedido en el Ecuador, exista mayor rigurosidad del estado frente a estas empresas y sus prácticas. 

- Como asambleísta y vicepresidenta de la Asamblea Nacional ¿cuáles consideras que son las principales iniciativas legislativas que se deben llevar adelante en este nuevo mandato del presidente Correa?

-En un proceso político como el que se desarrolla en el Ecuador, hay que definir estratégicamente la etapa de transición. Para nosotros resultan fundamentales las leyes que nos permitan sustituir la matriz productiva del Ecuador para dar paso a otra economía y otro modelo económico. Pero también resultan fundamentales leyes que terminen con modelos de acumulación de poder (diferentes tipos de poder, económico, político, mediático) me refiero a la ley de control del poder del mercado, ley de comunicación, denuncia de Tratados Bilaterales de Inversión, que han sido mecanismos de presión y extorsión contra países como los nuestros, que se resuelven por la vía de la soberanía y autodeterminación. 

- Como comunicadora social, ¿Qué balance haces de la lucha y finalmente aprobación de la Ley Orgánica de Comunicación?

-Era imposible creer que los medios podían ¡autorregularse! Imposible creer en su independencia y autonomía. Imposible creer que el interés de los medios empresariales de comunicación, era el ejercicio de los derechos y que sus preocupaciones estaban relacionadas con la libertad de expresión ¡No, qué ingenuidad hubiera sido creer en ese discurso! 

En el Ecuador, como en todos los países son rarísimos los casos de periodismo comprometido con los intereses de las grandes mayorías. Los periodistas no sólo que están subordinados a sus medios, sino que esos medios están subordinados a grandes poderes económicos. Hoy, la Constitución del Ecuador prohíbe por ejemplo que los accionistas del sector financiero tengan acciones en otro sector diferente al financiero bancario: antes de esta necesaria prohibición, los más grandes especuladores que eran los bancos, utilizaban sus propios medios de comunicación como antenas transmisoras de sus intereses ¿Cómo creer entonces en su santidad y en su defensa de la "libertad de expresión" cuando eran medios casados con la banca? 

Hoy, además de esa prohibición, la ley de comunicación permite la redistribución de las frecuencias de radio y televisión que fueron entregadas de manera dolosa y sin cumplir con los requisitos que se establecían. Creemos firmemente en el "reparto de la palabra" como una forma de democratización de los medios y de cumplimiento de los derechos. Defiendo la Ley de Comunicación porque la considero determinante para la democratización de la comunicación.

- Teniendo en cuenta la experiencia vivida en Argentina, dónde la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual lleva cuatro años de aprobada y todavía no se ha puesto plenamente en funcionamiento, ¿Creen desde Alianza PAÍS que se podrá dar curso rápidamente a esto o habrá que enfrentar complicadas batallas legales para que pueda ser puesta en práctica?

-La ley se aprobó hace 3 meses y recién estamos creando las instituciones de regulación y de sanción. Pero más allá de las instituciones, la ley se consolida cuando la ciudadanía empieza a reclamar su cumplimiento, cuando se rompen paradigmas dentro de los medios, o cuando los modelos que se reproducen en los medios empiezan a cambiar porque el ciudadano exige otra programación más responsable. Era impostergable la regulación del sector comunicación pero sería ingenuo pensar que en la ley se soluciona toda la problemática de un poder fáctico como los medios de comunicación empresariales.

- ¿Cuál es tu análisis respecto a la marcha atrás del proyecto Yasuní ITT dónde el gobierno ecuatoriano buscaba preservar una zona de la Amazonia donde se puede explotar petróleo?

-La propuesta Yasuní ITT fue una propuesta al mundo. El Ecuador, un país con una economía aún pequeña y débil, si es que la comparamos con los países industrializados, estaba dispuesto a sacrificar más de 7.000.000 millones de dólares (que eran los inicialmente previstos) provenientes de la explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuní como una forma de comprometerse a evitar la emisión de millones de toneladas de carbono a la atmósfera. Era entonces, una propuesta que demostraba un inmenso compromiso ético con la humanidad. ¿Qué pedía el Ecuador a cambio de mantener el petróleo bajo tierra? Una compensación. No una donación, ni limosna, ni regalo. Pedíamos una compensación, una contribución del 50% de las reservas. Esa compensación, debía ser cubierta -en su mayor parte- por las potencias económicas. La propuesta Yasuní ITT, era entonces, una propuesta que el Ecuador le hacía al capitalismo. Al capitalismo causante de la contaminación, del cambio climático, de la deforestación, del exterminio. Ese capitalismo es el que rechazó la propuesta. 

Esperamos 6 años. Hicimos todo lo que debíamos hacer, pero no tuvimos los resultados esperados. En el mejor de los casos, nos ofrecían "canje de deuda" ¡Ojo!, que nuestra economía, al estar dolarizada, necesita el ingreso permanente de dólares para poder sostenerse, de manera que los canjes de deudas, no contribuían en lo absoluto. Lo mismo sucedía con la creación de impuestos o con la eliminación de subsidios. Esas medidas no hacían más que circular el mismo dinero, pero no hacer que ingrese más. 

- ¿Ante este panorama fue que el gobierno decidió frenar el proyecto?

-Tomamos entonces la decisión de dar por terminado el PLAN A (no explotación) y asumir el PLAN B, (explotación) para lo cual se requiere autorización de la Asamblea Nacional por tratarse de un Parque Nacional. Pero el tema más delicado de éste es que en el Parque Nacional Yasuní existe la llamada Zona Intangible Tagaeri-Taromenani (ZITT ) que es territorio de nuestros pueblos en aislamiento voluntario, llamados también pueblos ocultos, cuyo territorio es irreductible e intangible, por lo que ahí, no pueden realizarse actividades extractivas. 

Bajo todas estas circunstancias, hoy la Asamblea Nacional del Ecuador tiene que decidir si autoriza o no la explotación de petróleo en el uno por mil de la extensión actual del Parque Nacional Yasuní (el parque tiene un millón de hectáreas). La autorización de la Asamblea excluye la explotación en la ZITT, en estricto cumplimiento de la Constitución y por compromiso ético con los derechos de los pueblos y nacionalidades indígenas. Esta decisión ha movilizado y agrupado sobre todo a grupos ecologistas que creen que, sobre la Iniciativa Yasuní ITT, el Gobierno es el responsable de que el Plan A haya fracasado. Nosotros, en medio de lo duro de esta decisión, sabemos que la propuesta ecuatoriana estuvo adelantada para su tiempo. Era una propuesta que cuestionaba la irresponsabilidad de las potencias en su doble discurso ambiental. 

Bajo un compromiso presidencial, la autorización de explotación no excederá del uno por mil de la extensión actual del Parque, se excluirá la zona intangible de cualquier actividad extractiva y los recursos provenientes de esos fondos se invertirán en obras de saneamiento ambiental, servicios básicos y vialidad rural. 


* Agradecemos especialmente a Gabriela Gurvich y Mehmet Dogan por facilitar la posibilidad de esta entrevista.

@SantiMayor

Esta entrevista fue difundida originalmente en el portal de noticias argentino Marcha (www.marcha.org.ar) bajo licencia de uso compartido.

Raúl Zibechi, El neocolonialismo desangra Guatemala

La Jornada
1 de noviembre 2013

En la misma Casa Comunal de Totonicapán donde fueron velados los seis indígenas asesinados el 4 de octubre de 2012, cuando protestaban contra el aumento de las tarifas eléctricas y una reforma constitucional que desaparece pueblos y tierras comunales, se debería celebrar el lunes 4 de noviembre un encuentro entre comuneras y comuneros con la feminista estadunidense Silvia Federici, escritora y activista en el movimiento Occupy Wall Street.

Debería, porque comuneros de la familia Tzul recibieron amenazas de muerte el 26 de octubre, días antes de un acto que estaba concitando el interés de una población que viene sufriendo agresiones militares y de las grandes empresas multinacionales vinculadas a la minería y a las hidroeléctricas. La familia Tzul, y en particular las hermanas Gladys y Jovita, son perseguidas por indígenas, por mujeres y porque están contribuyendo a revitalizar el tejido comunitario en los 48 cantones de Totonicapán.

Gladys realiza su doctorado de sociología en Puebla, bajo la dirección de Raquel Gutiérrez. En su libro Feminismos desde Abya Yala, Francesca Gargallo sostiene que “su presencia es doblemente agente de deconstrucción porque es a la vez k’iche’ y feminista” (p. 256). Como sucede en toda América Latina las mujeres están en la primera fila de las resistencias al extractivismo (desde las Madres de Ituzaingó en Argentina hasta las integrantes de Conamuri en Paraguay), y combinan creatividad, combatividad y una gran capacidad para deconstruir el modelo extractivo.

Los indios guatemaltecos han mostrado, en los últimos años, una creciente capacidad para resistir el modelo de robo y conquista asentado en la minería a cielo abierto y en megaobras como las represas hidroeléctricas. Más de 30 municipios declararon desde mediados de la década de 2000 su oposición a la minería. Una de las acciones más notables fue la Marcha Indígena Campesina y Popular iniciada en Cobán el 19 de marzo de 2012, que llegó nueve días después a Ciudad de Guatemala luego de recorrer a pie más de 200 kilómetros.

La marcha no sólo reunió miles de personas de diversas pueblos, sino que logró agrupar las principales demandas, entre ellas “que terminen los desalojos, la persecución y criminalización en contra de líderes y lideresas indígenas y campesinos, las falsas acusaciones, las actuaciones parcializadas de jueces y fiscales, las órdenes de captura y juicios amañados, la intimidación y ataques en contra de miembros, comunidades y organizaciones, así como los asesinatos y allanamientos”.

En octubre de 2012 los comuneros de los 48 cantones de Totonicapán bloquearon cinco puntos de las carreteras que comunican la cabecera del departamento, en defensa de sus demandas. La represión militar causó seis muertos y más de treinta heridos graves. El antropólogo Kajkoj Maximo Ba Tiul sostiene que en Guatemala se desarrolla “una nueva forma de contrainsurgencia” impulsada por Estados Unidos y la alianza histórica oligárquico-burguesa-militar para “la destrucción de los bienes de la naturaleza en territorios indígenas” (Cetri, 11 de diciembre de 2012).

Para el modelo de desarrollo extractivo, señala Maximo, “la nueva insurgencia son los pueblos que se oponen a la destrucción de sus territorios”. Por eso se trata a pueblos enteros como “terroristas”, aplicando métodos muy similares a los del régimen de Efraín Ríos Montt (1982-1983) durante el genocidio que arrasó 400 aldeas, o sea la política de “tierra arrasada”.

En un trabajo sobre “la política k’iche’”, Gladys Tzul sostiene que las comunidades indígenas son “sistemas de gobierno, que administran y reproducen la vida cotidiana, que se organizan para la gestión colectiva del territorio comunal”. Por lo tanto, su política “no se organiza de la misma manera que la política liberal”, recuperando en este sentido la mirada de Raquel Gutiérrez sobre la política comunitaria en Bolivia: es deliberativa y no representativa, está anclada en formas de producción familiares y en la propiedad colectiva de la tierra.

No son, pues, movimientos sociales o movimientos indígenas, sino sociedades otras, diferentes a la sociedad hegemónica. Y son, también, sociedades en movimiento. Luego de la masacre de octubre de 2012, mujeres y hombres jóvenes de Totonicapán, entre ellos Gladys y su hermana Jovita, analizaron en colectivo la reforma constitucional que promueve el gobierno de Otto Pérez Molina (kaibil durante la guerra), concluyendo que bajo el manto de la “nación guatemalteca” se busca “el despojo de las tierras comunales” y la desaparición de los pueblos indígenas, relegados a reliquias culturales.

Los comuneros de Totonicapán realizaron, como apunta Gladys, “un potente trabajo analítico-práctico de investigación”, lo socializaron y lo difundieron en las asambleas comunitarias. Luego empezaron a negociar con la empresa el uso de sus tierras, “una negociación de propietarios comunales que se presentan a negociar en colectivo”, algo que las multinacionales no están dispuestas a tolerar. Ese es, en este caso concreto, el escenario de fondo de la violencia y las amenazas.

La historia de los oprimidos, escribió Walter Benjamin en  Tesis sobre la historia, nos enseña que “el estado de excepción” es la regla. Giorgio Agamben en Homo Sacer agrega algo más perturbador aún: “El campo de concentración y no la ciudad es hoy el paradigma biopolítico de Occidente”. Añade que desde los campos de concentración “no hay retorno posible a la política clásica” y que es desde estos “terrenos inciertos” donde debemos pensar las formas de una nueva política.

Los pueblos mayas, a un lado y otro de la frontera, están empujando los límites del campo, tentando la solidez de las alambradas y de las casamatas. Esa es su historia larga, de cinco siglos; y, en particular, la de los últimos cuarenta, cincuenta años. El desafío es doble y nos incluye, porque las murallas del campo sólo pueden ser derribadas presionando desde los dos lados, de adentro y de afuera.