Argentina Primer Encuentro de los Pueblos en Plaza de Mayo: todas las luchas, todas, para que Macri sepa “de qué se trata”

Contrahegemonía


El calor de los pueblos logró superar con creces los 35 grados a la sombra que marcó la canícula en el momento de mayor concentración de gente en Plaza de Mayo. Venidos de todos los confines del territorio argentino, miles de campesinos, indígenas, trabajadores ocupados y desocupados, intelectuales, estudiantes, luchadores y luchadoras por los derechos humanos y una infinidad de organizaciones sociales construyeron el Primer Encuentro de los Pueblos. Fue, sin duda, una clara manifestación masiva para marcarle el territorio al nuevo gobierno de Mauricio Macri.
“Somos miles los que estamos aquí plantados en este ámbito que para el pueblo argentino contuvo las mayores protestas contra los poderosos o el escenario de los mejores triunfos contra estos. Por eso elegimos venir aquí, a solo dos días de que asumiera el nuevo gobierno derechista, para debatir un programa que contemple todas las reivindicaciones pero también para aunar nuestras acciones contra quienes pretenden recrudecer el avance hacia  el neoliberalismo”. Así lo sintetizaba una de las referentes del Movimiento Popular La Dignidad, quien junto con un centenar de organizaciones y luchadores oficiaron de convocantes de tan gigantesca asamblea que se desarrolló durante ocho horas del 12D.

Allí estaban los que pelean día a día contra las multinacionales Chevron, Monsanto, la Barrick Gold y tantas otras que devastan los territorios de pueblos originarios o saquean las riquezas de cada una de las provincias donde se han ido instalando con el guiño de gobernadores corruptos.
Sus voces se escucharon en una docena de foros de debate que se armaron a lo largo y ancho de toda la Plaza, bajo carpas, gazebos y en algunos casos al aire libre bajo la sombra de añosos árboles que sirvieron de alivio al calor reinante.
En la carpa de Pueblos Originarios, iluminada por la whipala (la emblemática enseña indígena) y una bandera mapuche de grandes dimensiones, dos centenares de hermanos y hermanas contaban el dolor que produce ver como muchos de sus tierras ancestrales hoy son ultrajadas por latifundistas como Beneton, quien posee decenas de miles de hectáreas mientras a una familia campesina se la persigue por defender un centenar de metros cuadrados en los que plantar mandioca o criar una decena de cabras. Otro tema repetido, fue lo que significa la contaminación que produce en Neuquén el fracking generado por la Chevrón, que viene “huyendo expulsada de Ecuador y aquí fue recibida con todos los honores, dejando en el olvido que precisamente lo hacía por haber inundado de petróleo miles de kilómetros, matando flora y fauna con total impunidad.
Fue precisamente una referente mapuche, Relmu Ñamku, hasta hace muy poco judicializada por defender su tierra y exitosamente absuelta gracias a la presión de la lucha popular, la que se encargó de sintetizar las propuestas de ese foro y de paso dignificar con su palabra el esfuerzo que vienen haciendo hombres y mujeres como ella para enfrentar la represión de quienes no quieren ni oír hablar de sus reivindicaciones.

En la Carpa de las luchas sindicales, pudo escucharse al máximo dirigente del SEOM (Sindicato de los Municipales de Jujuy) y veterano luchador contra las políticas neoliberales, Carlos “Perro” Santillán, quien junto a Carina Maloberti, de ATE nacional y numerosos delegados de base,  describieron el momento en que se hallan las luchas gremiales de los de abajo, advirtiendo que el gobierno macrista va a embestir, sin duda, contra quienes reclamen por salarios dignos y defiendan sus puestos de trabajo. Santillán no dudó en manifestar que “estamos ante una violenta “campaña de la derecha latinoamericana y el imperialismo norteamericano” para golpear a gobiernos que como el de Venezuela o el de Bolivia, que han puesto su oído en los reclamos de sus pueblos”. El líder del SEOM se manifestó por la defensa de estos procesos populares que son atacados “por los que como Macri aquí, están dispuestos a quitarnos las conquistas históricas obtenidas con lucha”.
Otro indudable dirigente histórico de los 90 y actual referente salteño de la UTD de General Mosconi, el ex trabajador petrolero José “Pepino” Fernández, quien también se sumó al Encuentro de los Pueblos, trayendo las denuncias de quienes pelean en la provincia contra las políticas neoliberales del gobernador Juan Manuel Urtubey, quien ya se ha autopronunciado como un leal y camaleónico servidor de Macri.

Abigarrada concurrencia tuvieron los foros sobre la luchas extractivistas, el dedicado a los problemas de la educación, el de economías populares o el de vivienda. En el primero, militantes sociales y campesinos expusieron sus peleas a brazo partido contra los transgénicos y en defensa de las semillas, a las que la voracidad “de yanquis y europeos” pretenden patentar para apoderarse de lo que nos pertenece”, como explicó Fernando, un mendocino ligado a la vida rural.
También se habló de lo que significa para los habitantes de La Pampa, las consecuencias de los continuos desvíos del Río Atuel que prácticamente en el presente ha provocado casi la ausencia de agua para esa provincia. “El río robado destruyó los humedales y determinó el exilio ambiental de miles de pampeanos, desesperados por perder una de sus principales fuentes de vida”, según otro de los oradores.

En el foro de comunicación alternativa, el tema del momento fue la irrupción horas antes, a través de un Decreto Nacional de Urgencia, del macrismo contra la Ley de Medios. “Es evidente que la ley sacada adelante por la lucha, e institucionalizada por el gobierno kirchnerista, no cumplió con sus objetivos y deja mucho que desear, pero lo que viene ahora, es  peor y nos tiene que poner otra vez en el camino de la resistencia”, expresó uno de los periodistas radiales allí presentes. Otros relataron las penurias por la que pasan medios comunitarios por no contar con recursos, pero también se destacó que a pesar de ello, muchas veces cierto tipo de información vetada en los medios corporativos llega al público y hasta se hace masiva por la insistencia y militancia de estas propuestas de alternatividad comunicacional.

Y así fue pasando el día, entre el flamear de banderas de cada uno de las organizaciones presentes, el repicar de los bombos, los acordes pegadizos de una  banda de vientos y tambores llegada desde Jujuy, o el revuelo de las polleras de las bailarinas bolivianas de varios barrios y villas de emergencia del Gran Buenos Aires, que danzaron entre gritos de admiración de la concurrencia.
Para calmar el hambre de todo un día al aire libre, imponentes parrillas ofrecían chorizos y hamburguesas a precios populares, aunque los más concurridos fueron una docena de enormes bidones de agua, que permitieron calmar la sed, así como al igual de lo que ocurriera el 17 de octubre de 1945, cuando otra patriada popular salió a rescatar de la prosión a Perón, esta vez fueron los niños y niñas de los barrios presentes, los que “metieron sus patas en la fuente” y se refrescaron a gusto.

Tan importante concentración no terminó como en otras ocasiones con un documento final, sino con la lectura de las distintas propuestas surgidas de los Foros. En las síntesis de lo discutido privaban las advertencias por el grave escenario político y social en el que están instalados los pueblos, los de aquí y el continente, pero también la necesidad de unirse y luchar como siempre se ha hecho, aunque creando nuevas e imaginativas fórmulas, porque “este enemigo es poderoso y ha aprendido a lo largo de los años”. También se reafirmo la decisión de abrir más las puertas “para que cada vez se sumen quienes hoy no estuvieron en esta Plaza”.
La foto final se hizo con los más importantes referentes de todo el país subidos al escenario, instalado junto al Cabildo porteño. Todo un símbolo, ya que esta vez los humildes “saben de qué se trata” y estaban allí para advertirle al nuevo gobierno que no está dispuesto a retroceder a los años 90 de tan triste historia.
En esta ocasión, lo dijeron con palabras, con gritos de protesta pero también de alegría (por sentirse unidos, espalda con espalda), con bailes y con cantos, coronando así una jornada que va a dar que hablar, gestada -como debe ser- desde abajo y a la izquierda.

DOCUMENTO CON EL QUE SE CONVOCÓ A LA PLAZA, Y LISTA DE LOS QUE FUERON PARTE DEL ENCUENTRO DE LOS PUEBLOS
 

El 12 de diciembre, dos días después de la asunción del nuevo gobierno, un conjunto de más de 100 organizaciones populares, colectivos, comunidades de pueblos originarios y diversas expresiones del campo popular nos reuniremos en Plaza de Mayo para el 1er Encuentro de los Pueblos. Durante todo el día nos reuniremos para debatir y constituir un programa popular para la vida digna, que contenga la diversidad de pueblos y culturas. Llegarán de todas las provincias para encontrarnos en Plaza de Mayo y decirle al Gobierno que asume cuál es el piso que no toleraremos que avasallen y cuál es el programa por el que saldremos a ocupar las calles cada vez que nuestras voces no sean escuchadas.
 
El resultado de las últimas elecciones terminó de consolidar lo que para muchos constituye el peor de los escenarios posible. Frente al umbral de una etapa todavía incierta ya podemos vislumbrar algunos signos en la coyuntura que anticipan el tono de lo que se avecina. En este contexto el mayor riesgo es el de la inmovilidad. Es el momento de unificar y desplegar aún más nuestra creatividad, nuestras iniciativas y deseos en un proyecto alternativo de sociedad.
No podemos quedarnos a la espera de lo que venga. Debemos ya ponernos a trabajar en un verdadero programa desde y para los pueblos, que recoja lo mejor de las experiencias que hemos podido construir durante estos años y que tenga la capacidad de ponerlas a dialogar.
Una propuesta de país para la vida digna en el marco de la diversidad cultural. Si en estos años hemos podido poner de pie herramientas de organización y resistencia popular, hoy es urgente construir plataformas amplias que puedan comunicarlas, articularlas y potenciarlas. Debemos construir los lenguajes que permitan articular las diferentes realidades, luchas y resistencias. Pensarnos desde la interculturalidad, como el derecho a poder vivir en la diversidad. El desafío es construir un espacio común desde donde elaborar un programa de los pueblos, democrático, amplio y popular.
Sabemos del tamaño de la tarea, y es por eso que entendemos la urgencia por comenzar a transitarla entre todos y todas. Una urgencia nacida de lo que fuimos y de lo que podemos ser. Por eso creemos que no podemos darnos el lujo de “desensillar hasta que aclare”, tal vez el amanecer también dependa de nosotros y nosotras. Imaginamos un encuentro de los pueblos con foros en simultáneo donde cada sector en lucha pueda construir sus propios programas y las herramientas que se requieren para esta etapa. Un encuentro que sea poroso, para que esos programas entren en diálogo. Un encuentro que no se quede en la mera deliberación, que se ponga tareas, que sea resolutivo, que tenga proyección y que defina su propia continuidad, que priorice los acuerdos y que se potencie con las diferencias.
Encuentro sindical, cumbre de naciones y pueblos indígenas, encuentro de mujeres, encuentro antirrepresivo y derechos humanos, encuentro de educación, encuentro de estudiantes, encuentro de comunicación alternativo, encuentro de la cultura popular, encuentro por la tierra y la vivienda, encuentro por los bienes comunes, encuentro de asambleas por el medio ambiente, encuentro de la economía popular. Queremos construir un encuentro de los pueblos que convoque a todos/as los/as que no se conforman ni se acomodan, para los/as que creen que sólo los pueblos movilizados pueden ampliar el horizonte de lo posible.
A esto nos convocamos, a esto los/as convocamos.

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