Protestas y represión en Madrid


Fotos, El País

Las protestas callejeras se atenúan y se disgregan por el centro de Madrid


El País,14 de julio

Las protestas callejeras contra los recortes en Madrid han perdido fuerza después de la medianoche. La última acción conflictiva ha sido el intento de un grupo de unas 200 personas por cortar el tráfico de la Gran Vía, principal arteria de la capital, pero los agentes antidisturbios se desplazaron alli y los manifestantes desistieron. Desde entonces, la policía está presente sobre todo en la Gran Vía -donde los coches solo pueden circular en un sentido- y en el Congreso de los Diputados, a donde intentaron llegar sin éxito las protestas durante la jornada del viernes.

Las miles de personas que protestaron por las calles durante el día se han ido disgregando por las calles del centro de Madrid y la tensión en el ambiente ha bajado. A lo largo de la jornada ha habido varios heridos y siete detenidos.

La Puerta del Sol ha sido el lugar de destino de las protestas a medianoche, después de que los manifestantes, miles de personas que se expresaron a lo largo del día contra los nuevos ajustes adoptados por el Gobierno de Rajoy, fueran dispersados con dureza en la fuente de Neptuno. La intención de los asistentes era agruparse ante el Congreso -muy cercano a Neptuno-, pero la carrera de San Jerónimo estaba vallada por la Policía para impedir el acceso. Previamente, la marcha de ciudadanos contrarios a los ajustes había pasado por Génova y Ferraz, sedes de Partido Popular y PSOE.

Viernes de rabia por el último tijeretazo

Todo comenzó a última hora de la tarde del viernes. Unas 300 personas se concentraban frente a la sede madrileña del PP en la calle Génova. Progresivamente, más gente se fue uniendo a la convocatoria, que nació en las redes sociales para protestar por los recortes. A las ocho de la tarde ya eran cerca de 1.000 y antes de las diez eran varios miles de personas los que transitaban por Gran Vía en dirección al Congreso de los Diputados. La gente en las calles se unía a la protesta, el mismo día que el Congreso de Ministros había aprobado un paquete de medidas que supone el mayor recorte de la democracia.

La primera parada de la marcha contra los ajustes fue la sede del Partido Popular. Allí se concentraron hasta 14 furgonetas de la Policía Nacional, que intentaron que los todavía escasos manifestantes no se salieran de la acera. Desde allí coreaban hacia el balcón de la sede de Génova, donde el partido celebra sus triunfos, cánticos como ¡Dimisión, dimisión!, ¡Dinamita, oé! o ¡Que no nos representan!

La primera parada de la marcha contra los ajustes fue la sede del PP

Mientras la policía y algunos protestantes se zarandeaban y se provocaban, más personas se sumaban a la convocatoria. Eran cerca de mil personas cuando protagonizaron una sentada en medio de la calle Génova que obligó a cortar el tráfico.

Tras dispersarse la primera manifestación, los manifestantes pusieron rumbo a Ferraz, donde tiene su sede central el PSOE. La Policía Nacional, ya sobre aviso, impedió el acceso a la calle y se produjeron cargas violentas en la confluencia de las calles Marqués de Urquijo y Ferraz. Los manifestantes intentaban en vano acercarse a la sede socialista e incluso lanzaron botellas y latas. En ese momento los antidisturbios cargaron, intentando dispersar la convocatoria. En este punto se produjeron varios heridos y al menos tres detenciones, entre ellas la de una mujer de unos 60 años.

En torno a la fuente de Ferraz los antidisturbios cargaron con fuerza contra los manifestantes

Los manifestantes abandonaron la zona -dejando algún contenedor quemado- rumbo a la Plaza de España y Gran Vía. Allí todavía más gente se incorporó a la marcha, que se movió hacia los alrededores del Congreso. Cerca de allí, en la fuente de Neptuno, la Policía Nacional se empleó con fuerza antes de la medianoche para contener a los participantes en las protestas. Hubo más detenidos, y también más cargas. Uno de los manifestantes tuvo que ser reducido por unos seis policías, señal de la tensión que se vivía en esos momentos en pleno centro de Madrid.

Otras ciudades vivieron durante la tarde y la noche convocatorias similares. En Valencia centenares de personas se concentraron con pitos y cacerolas junto a la sede del PP. En Barcelona, tras protestar frente a la sede del partido de Rajoy, medio centenar de manifestantes se dirigieron hacia la casa del presidente de la Generalitat, Artur Mas, para protestar por los recortes.

También en Valladolid unas 300 personas han recorrido varias calles del centro bajo una pancarta en la que se leía el lema Por una sociedad justa y democrática.

Elaborado con información de F. Javier Barroso, Carlos Rico y Miguel Ángel Medina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario